Primero que nada, hice este post porque me fue imposible encontrar una solución a mi problema, y supongo que ya que la encontré, conviene que otros lo sepan. Sin embargo, no cuento con mucho tiempo para responder preguntas ni decorar mucho el post, espero sepan disculpar la falta de cuidado, por lo mismo. Aclarado eso, vamos a lo que importa.
El problema
Hace tiempo que venía usando Debian en mis equipos, sin problemas demasiado relevantes, y por lo demás con un rendimiento estupendo, por lo que cuando compré una laptop usada que traía Windows 8 (una Lenovo G475 con APU AMD y gráfica ATI), lo primero que pensé fue en instalarle mi querida distro. Y ahí empezó el drama. El instalador solía colgarse, sobre todo luego de activar la conectividad inalámbrica, aunque luego de unos intentos, noté que el problema desaparecía al usar el instalador no gráfico (siempre había usado el graphical install, así que lo había pasado por alto). Deduje que debía ser un problema del video, así que simplemente instalé el sistema base y las utilidades de sistema, para luego, al reiniciar, poder bloquear los drivers de video libres (en este caso el módulo radeon) y además descargar e instalar el driver privativo de ATI. Una vez que estaba por hacer eso, instalé el entorno LXDE y algunas aplicaciones, luego ejecuté el instalador del driver ATI y completé los pasos, para reiniciar. Hasta ahí todo bien.
Al día siguiente decidí tunear un poco más el sistema, así que encendí mi laptop y me dispuse a loguearme, pero nada más lo hacía, cargaba el escritorio y se congelaba. Nada de movimiento ni reacción. Intenté varias cosas (pensé que podía ser el driver de video, así que inicié sin cargarlo; quité los módulos de audio, los de red, creé y modifiqué a mano el archivo xorg.conf, revisé logs, etc...), pero nada funcionaba. Buscando en la red, noté que a mucha gente le pasaba lo mismo, al menos con mi versión de kernel (3.2), y que había dos soluciones usadas hasta el momento: 1. Instalar Debian Squeeze y actualizar todo luego para quedar con el kernel 2.6.x, o ; 2. Iniciar en Windows, reiniciar la laptop y ahí meterse a Debian (en el caso de tener un dual boot). Increíblemente, al probar esta segunda opción, noté que funciona perfecto, pero es tan poco práctica, que preferí seguir buscando.
Así me puse a probar kernels más actualizados, y llegué a uno que me funcionó: el 3.6.10.
En este arranca perfecto, funciona bien hasta el audio, y aun mejor, es incluso más rápido que con el 3.2.
Ahora, para instalarlo, acá dejo lo que yo hice:
# nano /etc/apt/sources.list
Agregan al final del archivo la siguiente línea:
deb http://debian-knoppix.alioth.debian.org ./
Luego oprimen ctrl+x y le dan a la s, con eso quedará guardado.
Lo que acaban de hacer es añadir los repositorios de Knoopix, que como sabrán es un derivado de Debian compatible con sus repos y paquetes.
Ahora queda:
# apt-get update
# apt-get install linux-image-3.6.10 linux-headers-3.6.10
Luego de instalar eso, simplemente reinician y ya, tienen un Debian perfectamente funcional
PD: Para instalar los drivers privativos en Ubuntu/Debian, vean
PD2: Para los fanáticos de la consola, manden mensajes a Personal
El problema
Hace tiempo que venía usando Debian en mis equipos, sin problemas demasiado relevantes, y por lo demás con un rendimiento estupendo, por lo que cuando compré una laptop usada que traía Windows 8 (una Lenovo G475 con APU AMD y gráfica ATI), lo primero que pensé fue en instalarle mi querida distro. Y ahí empezó el drama. El instalador solía colgarse, sobre todo luego de activar la conectividad inalámbrica, aunque luego de unos intentos, noté que el problema desaparecía al usar el instalador no gráfico (siempre había usado el graphical install, así que lo había pasado por alto). Deduje que debía ser un problema del video, así que simplemente instalé el sistema base y las utilidades de sistema, para luego, al reiniciar, poder bloquear los drivers de video libres (en este caso el módulo radeon) y además descargar e instalar el driver privativo de ATI. Una vez que estaba por hacer eso, instalé el entorno LXDE y algunas aplicaciones, luego ejecuté el instalador del driver ATI y completé los pasos, para reiniciar. Hasta ahí todo bien.
Al día siguiente decidí tunear un poco más el sistema, así que encendí mi laptop y me dispuse a loguearme, pero nada más lo hacía, cargaba el escritorio y se congelaba. Nada de movimiento ni reacción. Intenté varias cosas (pensé que podía ser el driver de video, así que inicié sin cargarlo; quité los módulos de audio, los de red, creé y modifiqué a mano el archivo xorg.conf, revisé logs, etc...), pero nada funcionaba. Buscando en la red, noté que a mucha gente le pasaba lo mismo, al menos con mi versión de kernel (3.2), y que había dos soluciones usadas hasta el momento: 1. Instalar Debian Squeeze y actualizar todo luego para quedar con el kernel 2.6.x, o ; 2. Iniciar en Windows, reiniciar la laptop y ahí meterse a Debian (en el caso de tener un dual boot). Increíblemente, al probar esta segunda opción, noté que funciona perfecto, pero es tan poco práctica, que preferí seguir buscando.
Así me puse a probar kernels más actualizados, y llegué a uno que me funcionó: el 3.6.10.
En este arranca perfecto, funciona bien hasta el audio, y aun mejor, es incluso más rápido que con el 3.2.
Ahora, para instalarlo, acá dejo lo que yo hice:
# nano /etc/apt/sources.list
Agregan al final del archivo la siguiente línea:
deb http://debian-knoppix.alioth.debian.org ./
Luego oprimen ctrl+x y le dan a la s, con eso quedará guardado.
Lo que acaban de hacer es añadir los repositorios de Knoopix, que como sabrán es un derivado de Debian compatible con sus repos y paquetes.
Ahora queda:
# apt-get update
# apt-get install linux-image-3.6.10 linux-headers-3.6.10
Luego de instalar eso, simplemente reinician y ya, tienen un Debian perfectamente funcional
PD: Para instalar los drivers privativos en Ubuntu/Debian, vean
PD2: Para los fanáticos de la consola, manden mensajes a Personal

