InicioInfoEl Imperio Azteca, Parte 2
Hola Amigos de Taringa, Seguimos con el Impresionante Imperio Azteca.


Gobierno de Moctezuma Ilhuicamina (1440 - 1469)

Moctezuma Ilhuicamina, Huehue Moctezuma o Moctezuma I El Viejo, fue elegido soberano del estado mexica bajo el cual inició una era expansionista, la cual contó con la ayuda de sus clásicos aliados, los pequeños señoríos de Texcoco y Tlacopan. Luego de haber derrotado a Cuauhtlatoa, rey de Tlatelolco, el cual había intentado hacerse del gobieno, someter a Atonal, señor de Coixtlahuaca en 1461, y destruir las ciudades de Chalco y Tepeaca, extendió sus dominios hacia las zonas de Guerrero, Hidalgo, Puebla, Oaxaca y parte de Veracruz, dominando todo el altiplano de Anáhuac.

Con estas victorias pudo afianzar un poder absoluto, teocrático, frente a la predominante influencia de la nobleza militar y sacerdotal. Sin embargo, le fue imposible evitar que una serie de catástrofes naturales, tales como inundaciones y hambrunas, devastaran su imperio, lo cual terminó recayendo en una nueva ola de sacrificios humanos para aplacar la ira de los dioses. Debido a eso, se dio inició a las llamadas guerras floridas (1450), las cuales fueron campañas anuales contra las ciudades independientes de Tlaxcala y Huejotzingo que eran destinadas a capturar prisioneros para sacrificarlos en sus rituales. A partir de 1456, cuando todos los impedimentos se vieron superados, el Estado azteca recobró la prosperidad y su capital, Tenochtitlan (actual Ciudad de México), se encontró con una época de esplendor económico y artístico sin precedente alguno. A pesar de su carácter severo y autoritario y de su incapacidad de dar al imperio una administración eficiente, Moctezuma I pudo ganarse la estima y el respeto de sus súbditos y conservarlo hasta la muerte.
Amplió el territorio de la Triple Alianza. Organizó un sistema de tributos que permitió a Tenochtitlan convertirse en una ciudad muy poderosa.



Gobierno de Axayácatl (1469 - 1481)

Fue Elegido Sucesor de su Padre, Moctezuma I. Bajo su mandato, en 1473 Moquíhuix tlatoani de Tlatelolco fue acusado de dar malos tratos a una de sus esposas, proveniente de la nobleza mexica y además de haber usurpado el poder, por lo que los tenochca les declararon la guerra. El motivo real subyaciente detrás del conflicto con su vecino y más cercano aliado fue el comercio a distancia controlado por los tlaltelolcas. Moquihuix buscó infructuosamente el apoyo de los enemigos de los tenochcas. El hecho causó la pérdida de la autonomía de México-Tlaltelolco. Los tlaltelolcas pocos años después de la fundación de Tenochtitlan se separaron formando un altepetl autónomo en el islote de México-Tlaltelolco. Se desató una batalla sangrienta, probablemente provocada por los mexicas para tomar el control del importante mercado de esa ciudad. Los tlatelolcas se atrincheraron en su Templo Mayor, de donde Moquihuix, derrotado fue lanzado gradas abajo. Sobre los tlaltelolcas fueron altos tributos, se repartieron sus tierras y fue impuesto un gobernante mexica.

En 1475 se rebelan los matlatzincas de la provincia de Cuetlaxtlan y Axayácatl tiene que volver a someterla. El idioma matlatzinca era la lengua dominante en el Estado de México, oriente de Michoacán, norte Guerrero y algunos puntos de Morelos. La conquista de Axacáyatl tuvo importantes repercusiones en el centro de México, ya que la lengua de los matlatzincas empezará a retroceder a expensas del náhuatl.

Axacáyatl también logró otras nuevas conquistas, aunque fracasó ante los organizados purépechas (tarascos), que hacia 1470 habían avanzado con sus ejércitos hacia el centro del actual México por lo que Axacáyatl decidió emprender una ofensiva en su contra. La campaña militar comenzó bien conquistando varias ciudades del valle de Toluca en 1477, pero en algún momento entre 1478 y 1479 cuando avanzaron contra la última ciudad que se les oponía, Xiquipilco, enfrentaron una feroz resistencia de los purépechas, 40.000 de sus guerreros contra 24.000 aztecas. Durante todo un día en Charo, estuvieron luchando, los purépechas no retrocedieron ni un centímetro, y en ella cayeron muchos nobles mexica así como guerreros águila de la Triple Alianza. El mismo Axacáyatl fue seriamente herido.

La derrota mexica fue contundente y solamente consiguieron regresar a Tenochtitlan unos pocos miles de sobrevivientes, alrededor de 20.000 fueron muertos o hechos prisioneros, escapando de manera vergonzosa y siendo perseguidos por los purépechas hasta Toluca. Los aztecas nunca más volvieron a emprender otra gran campaña de conquista contra los purépechas. Axayácatl nunca pudo levantar la cabeza tras humillante derrota.

Sólo logro conquistar las siete capitales de la provincia de Tochpan (hoy Tuxpan, Veracruz) en 1480.



Gobierno de Tízoc (1481 - 1486)

Su primera campaña, el ataque a la ciudad de Meztitlan, resultó una derrota, y a pesar de las catorce campañas militares que emprendió, no pudo acrecentar los dominios de la Triple Alianza (México). Esto inclinó a Tízoc' a dedicarse más a administrar y "educar" lo conquistado, que a conquistar nuevos pueblos.

Este pacifismo provocó algunas sublevaciones, como la de Tōllocān, que fue apaciguada levemente, comparando con los crueles aplastamientos de la Triple Alianza (México).

Por otra parte, emprendió conquistas hacia Veracruz y Oaxaca. Mando construir un monolito conocido como "La piedra de Tizoc" que remorase las conquistas de Tamajachco y Miquitlan en territorio huasteca, Atezcahuacán, en Puebla, o Otlappan, en Guerrero. Sin embargo, algunos historiadores atribuyen muchas de las conquistas no a Tizoc mismo sino a sus antecesores.

Mandó la reconstrucción del Templo Mayor de Tenochtitlan intentando conseguir la protección de los dioses, tarea completada por Ahuitzotl en 1487, y desarrolló el primer sistema de correos del imperio.

Promovió la medida en principio bien acogida de sumar al estilo de vida mexica a los pueblos sometidos, pero en unos cuantos años, al ver los costes de dicha empresa, y al encontrarse limitados a unos tributarios cada vez más domesticados, pero menos pagadores y cada vez menos respetuosos se vio la imposibilidad de su continuación.

El carácter insípido y los insuficientes éxitos del tlatoani catalizaron la intriga contra él que supuestamente se fraguó con su envenenamiento por una conjura los miembros de su corte Techoylala y Maztla, señores de Tlachco e Iztapalapa respectivamente.

Tras su muerte, la corte se reunió inmediatamente para elegir a su hermano menor Ahuízotl (1486-1502), un prometedor tlatoani.



Gobierno de Ahuízotl (1486 - 1502)

Tlatoani que llevó a los Mexicas en un tiempo relativamente corto, a dominar prácticamente todo el centro y sur de México (Guatemala incluida, desde el Golfo de México hasta el océano Pacífico). Los guerreros Mexicas eran acicateados por la figura de su Tlatoani, un gobernante verdaderamente guerrero que no dudaba en ir al frente de las batallas.

Ahuízotl no solo fue un gran guerrero, sino también un fuerte líder religioso, un buen diplomático y hasta un reputado economista, ya que además de ampliar su imperio por la fuerza, supo convencer y comerciar con los pueblos vencidos, abriendo las puertas del imperio a pueblos más alejados.

Fue conquistador por excelencia. Construyó un acueducto para llevar agua de Coyoacan a Tenochtitlan, esto provocó una inundación en la que accidentalmente murió.

Al parecer sus restos acaban de ser encontrados debajo del monolito de Tlaltecuhtli. Recientemente un equipo de arqueólogos mexicanos encontrón lo que podría ser su tumba en un predio ubicado en las calles de Argentina y Guatemala, a un lado del Templo Mayor, los trabajos de excavación están en proceso, es un gigantesco monolito con la imagen de Tlatecutli, y la fecha diez conejo, además de la ubicación lo que motiva especulaciones en el sentido de que se trata de la tumba del último gobernante azteca en ser enterrado de acuerdo a los rituales tradicionales antes de la llegada de los conquistadores españoles.

Después de Ahuízotl le sucedió en el poder Moctezuma Xocoyotzin.



Gobierno de Moctezuma Xocoyotzin

Los detalles del carácter de Moctezuma son contradictorios. Al parecer, él no deseaba ser elegido tlatoani. Al ser elegido, tuvieron que buscarlo y lo encontraron barriendo las hojas de un templo. Al tomar el cargo creó un elaborado ceremonial para evitar tener contacto con la gente, y se mostraba orgulloso y desdeñoso con todos.

Se caracterizó por un gran desprecio por los plebeyos, y con el fin de que se le rindiera constantemente ceremonia estableció una severa etiqueta entre sus vasallos (cuando alguien quería hablarle, lo hacía vestir con una túnica gruesa, rasposa y untada de polvo, y jamás éste podía darle la espalda). Para su coronación, Moctezuma llevó a cabo una guerra con los otomíes de la cual obtuvo mil prisioneros que fueron sacrificados aquel día.

Estableció también un cerco a la ciudad de Tlaxcala, el cual violaba los reglamentos de la Guerra Florida. Los tlaxcaltecas acrecentaron desde entonces su odio por el soberbio imperio de Tenochtitlán.

Lo mismo sucedió con otros pueblos conquistados. Si durante los últimos cincuenta años, México se había desarrollado equilibradamente, en armonía con la Triple Alianza, ahora su poder se había desbordado.

La estabilidad de su imperio se basaba en el temor y en el odio de sus pueblos vasallos. Por eso, a la llegada de los españoles, todos se aliaron a éstos con tal de desasirse del poder mexica.

Fue un hombre profundamente supersticioso, fracasó en la guerra contra los Tlaxcaltecas, durante su gobierno se recibieron las primeras noticias de la llegada de los conquistadores españoles a México. En efecto, en la primavera de 1519, supo de la llegada de extraños a la costa este de su imperio.

Moctezuma envió embajadores para investigar los relatos. El embajador azteca llevaba dos trajes, uno de Tláloc y otro de Quetzalcóatl. Cada dios nahuatl tenía ciertos atributos y decidió que Cortés tenía el atributo de Quetzalcóatl y vistió a Cortés con el traje de Quetzalcóatl. Esto aterrorizó a Moctezuma, quien envió ricos presentes para evitar que se acercaran los españoles, pero los presentes sólo excitaron el ánimo de los soldados. Moctezuma incluso envió a un embajador llamado Tzihuacpopoca, para que pretendiera ser él, pero fue descubierto.

El 8 de noviembre de 1519, se encontró con Cortés, convencido de que era el dios/sacerdote Quetzalcóatl.

La actitud de Moctezuma ha sido objeto de numerosas especulaciones. Sólo alguien que mostrara arrojo en combate podía llegar a ser Tlatoani y, sin embargo, los actos de Moctezuma muestran un gran miedo.

Moctezuma cedió ante todas las solicitudes de Cortés ya que no pudo reunir un ejército lo bastante grande como para poder vencer a Cortés y a sus hombres, sus caballos y a sus más de 3.000 aliados Tlaxcaltecas que fueron alojados en el suntuoso palacio de Axayácatl. Las imágenes de los dioses aztecas fueron derribadas y sustituidas por imágenes cristianas, se restregó la sangre de los sacrificados, y se suprimió el sacrificio humano.

A los españoles se les dieron grandes cantidades de presentes y se supone que, entre otros, se les entregó el ahora conocido como penacho de Moctezuma. Moctezuma aceptó ser bautizado y declarado súbdito de España, donde todavía viven sus descendientes, los condes de Miravalle.

La muerte de Moctezuma no ha podido ser aclarada completamente, una versión de los hechos nos dice que durante una ausencia de Cortés, Alvarado, el segundo al mando, decidió interrumpir un ritual de sacrificio humano, pues Cortés lo había prohibido, y otra versión nos cuenta que Moctezuma murió por una flecha perdida en una batalla con los españoles mientras estaba prisionero en su propio palacio.

La versión azteca, recopilada por Sahagún, dice que los españoles se impresionaron por las joyas y oro que tenían los nobles, pues estaban celebrando la principal fiesta azteca, "Tóxcatl", para la cual previamente habían pedido permiso. Para ello, los españoles pusieron como condición que nadie debería ir armado a la celebración.

Cuando la fiesta se encontraba en su apogeo cerraron las puertas del patio y exterminaron a todos los participantes, que se estima eran unos 1.000, principalmente nobles, en lo que se conoce como "La matanza del templo mayor".

El pueblo se alzó en una revuelta, y los españoles hicieron prisionero a Moctezuma. El 29 de junio de 1520, en un intento para sofocar el violento tumulto, Moctezuma se asomó a la balconada de su palacio, instando a sus seguidores a retirarse. La población contempló horrorizada la supuesta complicidad del emperador con los españoles, por lo que comenzaron a arrojarle piedras y flechas que lo hirieron mortalmente, falleciendo poco tiempo después del ataque.

Según la versión española, Moctezuma moriría a consecuencia de sus heridas. Según una versión azteca, recopilada por Bernardino de Sahagun, todos los nobles aztecas que se encontraban en poder de los españoles fueron ejecutados bajo el garrote al dejar de ser útiles. Posteriormente, al recoger sus cuerpos, que fueron arrojados a la calle, el cuerpo de Moctezuma mostraría heridas de espada.

El códice Ramírez, escrito después de la conquista por un azteca cristianizado, reclama que a Moctezuma no se le administraron los últimos sacramentos, pues los sacerdotes que acompañaban a Cortés estaban ocupados buscando oro.

Durante la huida los españoles perdieron casi todo el oro que habían obtenido y tuvieron que refugiarse entre los tlaxcaltecas. Entretanto Cuitláhuac fue elegido como sucesor de Moctezuma.

Moctezuma murió en Tenochtitlán en 1520.



Gobierno de Cuitláhuac

Hijo de Axayácatl y por ello hermano del huey tlatoani o emperador Moctezuma Xocoyotzin. La forma honorífica de Cuitláhuac es Cuiltahuatzin (el sufijo -tzīn se usa para designar una dignidad similar a "don" o "señor" en español). En junio de 1520 ya se encontraba prisionero de Hernán Cortés por haber tramado un levantamiento en contra de los españoles. Cuando Cortés regresó después de haber derrotado en Cempoala a Pánfilo de Narváez, encontró que Tenochtitlan se había sublevado con motivo de la matanza hecha en el Templo Mayor ordenada por Pedro de Alvarado.

Cortés exigió a Moctezuma Xocoyotzin que restableciera el mercado y volviese el pueblo a la tranquilidad. Entonces, a petición de Moctezuma, Cortés puso en libertad a Cuitláhuac para que se encargase de arreglar las cosas. Más éste, al quedar libre, encabezó el levantamiento y atacó con tal fiereza el cuartel donde estaban los españoles y sus aliados que Cortés, temeroso de ser completamente aniquilado, exigió a Moctezuma que subiese a la azotea del palacio para arengar a sus súbditos mexicas y pedirles se mantuvieran en paz. Existe la teoría de que Moctezuma fue herido en aquella ocasión de una pedrada y a los dos días murió. Sin embargo, otros historiadores mencionan que los españoles ya habían matado a Moctezuma, o que en ese momento le dieron muerte. En 1520, Cuitláhauac era un hombre de aproximadamente cuarenta y cuatro de edad, había sido tlacochcálcatl o gran general del ejército mexica.

Al morir Moctezuma, los nobles mexicas y los sacerdotes eligieron inmediatamente como nuevo tlatoani y jefe de la guerra a Cuitláhuac, quien desplegó una gran actividad para alistar tropas, buscar alianzas con algunos pueblos y tratar de destruir a los invasores.

Cuitláhuac fue el estratega principal de los combates que dieron la victoria a los mexicas en la llamada Noche Triste (30 de junio de 1520). Durante los homenajes de coronación, fueron sacrificados todos los españoles y aliados que habían caído prisioneros en el palacio de Axayácatl y de la retaguardia de los conquistadores que no lograron escapar cuando se hundió el puente portátil que colocaban para pasar las zanjas.

Coinciden los cronistas que Córtes acongojado, triste, llora por haber sido derrotado. Luego le pregunta a Malitzin, ¿quién comandaba a los mexicas?, ésta, lógicamente también estaba abrumada por la derrota recién sufrida, le contesta con ironía y burla: un tal Cuitláhuac. Que traducido coloquialmente y tomándolo dentro del contexto del despecho por la derrota, sería: “un hombre de mierda o una mierda de hombre”.

Su gobierno duró ochenta días, la viruela acabó con la vida de Cuitláhuac en noviembre de 1520, a solo unas semanas de lograr vencer a los españoles. Había reunido ya un ejército de tres divisiones con un total de más de 500 000 soldados, miles de veces más numerosos que las fuerzas de Cortés, incluso más que las fuerzas españolas totales instaladas en Cuba. Cuitláhuac murió a los 44 años de edad. La viruela era una enfermedad desconocida hasta entonces en América y fue traída por los españoles que venían en la expedición de Pánfilo de Narváez.



Gobierno de Cuauhtémoc

uauhtémoc se dio a la tarea de reorganizar el ejército mexica, reconstruir la ciudad y fortificarla para la guerra contra los españoles, pues suponía que éstos regresarían a pelear contra los mexicas. Envió embajadores a todos los pueblos solicitando aliados, disminuyendo sus contribuciones y aun eliminándolas para algunos.
Los españoles regresaron un año después de haber sido expulsados y con ellos venía un contingente de más de cien mil aliados indígenas, la mayoría de ellos tlaxcaltecas, históricamente enemigos de los mexicas.
Después de sitiar Tenochtitlán por 90 días, el 13 de agosto de 1521, los españoles, que eran comandados por Hernán Cortés, lo capturaron en Tlatelolco.

La canoa en la cual huían de Tenochtitlan él, su familia y sus más allegados guerreros, fue alcanzada por un bergantín español piloteado por García Holguín. Cuauhtémoc exigió ser llevado ante "Malinche" (así llamaban a Cortés los mexicas, que es un término patronímico de Malintzin su traductora indígena doña Marina).

Cortés no le interesó en ese momento la muerte de Cuauhtémoc. Prefería utilizar ante los mexicas su dignidad de Tlatoani, ahora subsidiaria del emperador Carlos V y del propio Cortés. Así lo hizo con éxito, aprovechando la iniciativa y el poder de Cuauhtémoc para asegurar la colaboración de los mexicas en los trabajos de limpieza y restauración de la ciudad. En los cuatro años que siguieron, la administración codiciosa por parte de los españoles, la desconfianza en Cortés, y los temores del propio Cortés, le llevaron repetidamente a tomar decisiones indignas y finalmente le llevaron a aprobar el tormento y la muerte del último tlatoani azteca.

Primero fue el tormento, surgido de la codicia del oro: Bernal Díaz del Castillo, en su Historia Verdadera de la Conquista de la Nueva España narra detalladamente cómo cundió la desconfianza entre los españoles, al desmentir tercamente la realidad sus soñadas riquezas. El oro que habían obtenido en total (83 200 castellanos) no era suficiente para repartir de forma satisfactoria entre toda la tropa española, por lo que iniciaron suposiciones por parte de los mandos para obtener más oro. Algunos españoles juzgaron que después de la Batalla del Canal de los Toltecas, los aztecas habían recuperado el botín y lo habían echado a la laguna o lo habían robado los tlaxcaltecas o bien los propios soldados españoles. De ahí que fueran los oficiales de la Real Hacienda, y sobre todo el tesorero Julián de Alderete, y no Cortés, que se limitó a consentirlo, los que ordenaran —Bernal Díaz y López de Gómara así lo argumentan — el tormento de Cuauhtémoc y Tetlepanquetzaltzin. De acuerdo a los libros de Díaz del Castillo, López de Gómara y las acusaciones hechas a Cortés posteriormente en su juicio de residencia coinciden en que fueron torturados mojándoles los pies y las manos con aceite y quemándoselos. Según Bernal, Cuauhtémoc confesó que cuatro días antes "que le prendiesen lo echaron en la laguna, así el oro como los tiros y las escopetas que nos habían tomado a la postre a Cortés, y fueron a donde señaló Guatemuz a las casas en que solía vivir", de donde los españoles sacaron "de una como alberca grande de agua un sol de oro como el que nos dio Montezuma".

Fuentes posteriores atribuyeron a Cuauhtémoc sin respaldo alguno un estoicismo pleno mostrado en ese trance. El libro escrito por López de Gómara refiere que el "señor" que le acompañaba en la tortura le pidió permiso para hablar y cesar el tormento, a lo que Cuauhtémoc le miró con ira y lo trató con desprecio diciéndole: «si estaba él en algún deleite o baño». Una novela histórica escrita por Eligio Ancona en 1870 popularizó la variante "¿Estoy yo acaso en un lecho de rosas?".

Tras el episodio de la tortura, Cuauhtémoc quedó tullido y cojeó, las heridas de Tetlepanquetzaltzin fueron peores. El doctor Cristóbal de Ojeda fue quien curó las heridas al tlatoani. Años más tarde el médico declaró, durante el juicio de residencia de Cortés, que en el incidente se dio tormento a Cuauhtémoc "quemándole los pies e las manos".El huey tlatoani vuelve sorprendentemente a su papel de noble mexica respetado y bien tratado, pero cautivo, cuyo prestigio y autoridad utiliza Cortés para el gobierno de los vencidos.

En 1524, Cortés emprende viaje a las Hibueras (Honduras), en busca de uno de sus capitanes, Cristóbal de Olid. No es un viaje de rescate, sino de persecución: Cortés tiene constancia de que Cristóbal de Olid puede haberse confabulado con su viejo enemigo, el gobernador de Cuba Diego Velázquez, para poblar, conquistar y sobre todo obtener oro u otras riquezas en el sur, ignorándolo a él. Sabe Cortés que Cristóbal de Olid lo traiciona, de la misma forma en que él traicionó seis años antes a Diego Velázquez.

La expedición, enorme y cortesana, incluye desde ministriles (músicos de viento de la época) hasta médico y cirujano, pasando por suntuosas vajillas y cuberterías, y una piara que cierra la comitiva, para asegurar el avituallamiento. El contingente militar es, como ocurrió a lo largo de la conquista, más indígena que español, y en esta expedición más azteca que tlaxcalteca o de otros pueblos. No es de extrañar por tanto que en la expedición viajen varios notables aztecas, seguramente como mandos militares de esa tropa, y posiblemente también como embajadores y facilitadores de las relaciones con los pueblos de la ruta: Cuauhtémoc y Tetlepanquetzal son dos de ellos.

Una vez más, el miedo hará que Cortés tome una decisión indigna, criticada por sus soldados según nos cuenta Díaz del Castillo. Tras un año de viaje, y en un momento crítico para la expedición le llegan rumores de que Cuauhtémoc está conspirando en contra de los españoles, decidido a atacarlos. Según Cortés, un tal Mexicalcingo, ("Ciudadano honrado de esta ciudad de Temixtitlan" escribe Cortés a Carlos V, aclarando además que tras su bautizo se llama Cristóbal) se dirigió al capitán español para narrarle una larga, y un tanto fantasiosa, historia de conspiración de Cuauhtémoc, que se iniciaría con el asesinato de Cortés, continuaría con la rebelión contra los españoles en todo el país, y terminaría con el bloqueo de México... "hecho esto, pondrían en todos los puertos de la mar recias guarniciones de gente para que ningún navío que viniese se les escapase". No se sabe si Cortés magnificó en su quinta carta de Relación el alcance de la conspiración, para justificar la ejecución una vez consumada. El hecho es que sintiéndose vulnerable, decidió mandar ahorcar a Cuauhtémoc y al cacique de Tacuba, Tetlepanquetzal, que volvieron a encontrarse ante el verdugo. Esto ocurrió el 28 de febrero de 1525, en un lugar del estado de Campeche perteneciente a la provincia maya de Acalán identificado con el nombre de Taxahá (en el actual municipio campechano de Candelaria).17 El cadalso debió ser una ceiba, árbol sagrado de los mayas. Habían pasado cuatro años desde el fin del sitio de Tenochtitlan, y quizá los mismos desde que se torturó quemándoles los pies a los caciques a los que ahora se ejecutaban.

Tanto las fuentes españolas (Bernal Díaz) como las indias cuestionan los motivos aducidos por Cortés. Según Prescott, el propio Mexicalcingo negó posteriormente haber narrado la historia de la conspiración tal como la reflejó Cortés en su quinta carta al emperador.

Fernando de Alva Ixtlilxóchitl, un historiador mexicano del siglo XVII, avala la realidad de la conspiración. Diego López de Cogolludo relata en su obra "Quauhtemoc confesó ser así, como los demás lo habían dicho; pero que no fue él principio de aquella consulta, ni sabia si todos fueron en ella ó se efectuaría, porque él nunca tuvo intención de salir con ello, que solo había pasado la conversación referida, Sin más probanzas, dice Bernal Diaz, que D. Hernando Cortés mandó ahorcar á Quauhtemoc, y al señor de Tacuba, que era su primo; pero la Historia General de Herrera dice, que fue dada sentencia mediante proceso jurídico, y sentenciados á ahorcar Quauhtemoc, Couanoctzin y Tetepanquetzal."




Espero el Post les Haya Gustado, Continuamos con la Tercera ´Parte Mañana.

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