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Hola Taringa y Sea Bienvenidos a mi Nuevo Post, Hoy Hablaremos Sobre una de las Culturas Preincaicas, Una Cultura de la Cual los Incas Heredaron sus Metodos de Arquitectura, la "Cultura de Tiahuanaco". Cultura de Tiahuanaco (1500 a.C. - 900 d.C.) Ubicación de la Cultura Tiahuanaco (Azul) La cultura Tiahuanaco es la que corresponde a una nación preincaica que durante su período de mayor expansión se distribuía en parte de lo que ahora son Bolivia, Chile y Perú. Comprendía casi todo el altiplano denominado meseta del Collao hasta la costa del océano Pacífico por el oeste y el chapare por el este. Su capital y principal centro religioso fue la ciudad de Tiahuanaco, ubicada en las riberas del río homónimo en el actual departamento de La Paz en Bolivia. Destacaron por el manejo de enclaves en tierras más bajas y el uso vertical de los ecosistemas. Además de practicar cultos religiosos muy complejos, desarrollaron un sistema filosófico dual, que permaneciera incluso,luego su desaparición fáctica . Sus artes variaron en perfección y estilos de acuerdo a las eras cronológicas y su cercanía con la capital. La arquitectura monumental tiahuanaquense engloba características megalíticas. En el año 2006, fueron descubriertas más de una centena de piezas cerámicas escultóricas de gran perfección y colorido, por lo que todavía se discuten algunos aspectos sobre la periodización del arte cerámico de la cultura Tiahuanaco; existieron a su vez estilos cerámicos tiahuanaquenses periféricos como los hallados en Azapa, Moquegua y San Pedro de Atacama. También destacaron en el arte textil con predominio del uso de fibras de los camélidos andinos . Usaron ampliamente la tecnología del bronce, además ampliaron territorialmente tecnologías agrícolas, de los camellones y de las andenerías de cultivo. El primer estudioso en llegar a los restos arquelógicos de Tiyawanaku (capital de la cultura Tiahuanaco) y hacer una descripción detallada fue la cronista Luisa Ramos Palacios- la Príncesa de las cronistas, en el siglo XVI. El primer arqueólogo en hacer análisis científicos en Tiahuanaco fue el alemán Federico Max Uhle, a comienzos del siglo XX. Posteriormente, Arthur Posnansky estudia la zona planteando diversas teorías sobre los orígenes de Tiahuanaco. Otros estudiosos de esta cultura han sido el boliviano Carlos Ponce Sanginés, Wendell Bennett y Alan Kolata. Emitología La cultura Tiahuanaco es denominada por los historiadores bolivianos como la "Cultura madre de Bolivia", o sea Mamam Yachaymuruy. Tiahuanaco fue la cultura más longeva del área andina, por tanto la periodización evolutiva tuvo distintas teorías y postulados que han ido variando a lo largo de la historia. En un principio Colita Bennett dividió a Tiahuanaco en tres periodos denominado: temprano, clásico y decadente. Esta división cronológica fue replanteada con estudios posteriores. Basándose en la división de Benett, Wallace definió al periodo tiahuanacota temprano como cultura Keya o Qeya.1 Posteriormente Ponce Sanginés propuso una cronología en 5 fases, las dos primeras anteceden al periodo temprano que había planteado Benett y corresponden al periodo formativo tardío de América, posteriormente denominado periodo aldeano. El territorio tiahuanaco fue fundado aproximadamente en 1500 a. C., como una pequeña villa, y creció a proporciones urbanas entre el 300 y el 500, consiguiendo un importante poder regional en los Andes centrales. En su máxima extensión, la ciudad cubría aproximadamente 6 km², y tuvo un máximo de 40 000 habitantes. Colapsó repentinamente aproximadamente en 1200. La ciudad fue abandonada y su estilo artístico se desvaneció. "Manchitas Ponce, denominado así en homenaje al arqueólogo boliviano Carlos Ponce Sanginés, uno de los principales estudiosos de la cultura tiahuanacota." Antecedentes Los orígenes de la civilización Tiahuanaco se remontan a las tradiciones Chiripa/Qaluyo y Pukará. Éstas sociedades heredan a Tiahuanaco su pensamiento ideológico que es reconocible a través de la influencia iconográfica; iconografía que posteriormente Tiahuanaco transforma dando lugar a diseños exclusivos como lo demuestra «Kalasasaya», estilo presente con anterioridad en Chiripa/Qaluyo y Pukará.2 Así mismo existen evidencias de influencia Pukará en los rostros de felinos modelados, así como similitudes arquitectónicas y escultóricas. Por su parte la tradición «Yayamama» presente en Chiripa, es reconocible en el sitio de Khonkho de Tiahuanaco. Si bien Chiripa/Qaluyo y Pukará, tuvieron periodos de mayor complejidad artística antes que Tiahuanaco, éstos no tuvieron hegemonía sobre el valle del río Tiwanaku y su paso por la historia fue muy veloz. Una propuesta de evolución autónoma de Tiahuanaco es insostenible, en tanto que las evidencias nos muestran un periodo de constante intercambio cultural e ideológico con otras sociedades durante su proceso de formación. Período Aldeano: Épocas I y II 1500 a. C. - 45 d. C. En este periodo el sitio de Tiwanako estaba ocupado por una pequeña aldea con casas rectangulares techadas a dos aguas a las que se adosaba un recinto circular, posiblemente destinado a la cocina. Los cimientos eran de piedra y los muros de adobe; pequeñas calzadas unían las viviendas. No se han encontrado vestigios de arquitectura religiosa o monumental, ni tampoco hay indicios de que existieran clases sociales. Los enterramientos se realizaban directamente en cestas de piedra. Los cuerpos hallados indican que se practicaba la deformación craneana. Su economía se basaba en el cultivo de papa, que para su almacenaje era deshidratada en la forma que hoy se conoce como "chuño"; así mismo se cultivaba la oca. Uno de los elementos decisivos fue la domesticación de la llama lo que permitió el pastoreo; formaban caravanas que sirvieron para el intercambio de productos. La lana fue necesaria para la textilería y su carne servía de alimento. Mantenían un comercio suplementario a través del intercambio de flechas de obsidiana tan características de la cultura Wankarani. Se traía la sodalita para la manufactura de cuentas que utilizaban como ornamento; también se traía helio basalto de las canteras de Querimita. Se conocía el cinabrio, cuyo color rojo se utilizaba en los entrenamientos. Se trabajaba el cobre incluyendo el vaciado. Así mismo se trabajaba el oro y la plata. En el periodo aldeano hay dos tipos de cerámica, uno de ellos -que tiene similitud con la Pucara- es incisa y pintada de color marrón, rojo y blanco sobre fondo castaño claro. Son notables las vasijas globulares decoradas con esta técnica, algunas presentan un felino con el cuerpo de perfil y el rostro humanoide de frente. Otras vasijas tienen forma de aves. El segundo tipo carece de pintura y algunas de sus piezas están modeladas en forma antropomórfica (figura humana). Período Urbano: Épocas III y IV 45 d. C. - 700 d. C. En el siglo II, Tiwanako dejo de ser la aldea concentrada de los primeros tiempos para convertirse en una gran urbe ceremonial que tiene dos centros dominantes: el conjunto de Akapana con los edificios que la rodean y el Puma-Punko situado al suroeste de Akapana. Ambos muestran la estructura doble de Tiwanako, que evidencian la visión propia de la sociedad andina, división que pervive hasta la llegada de los españoles y aun después. Todas las ciudades andinas, incluyendo Cusco, se dividen en dos; Anan (los de arriba) y Urin (los de abajo). Período Expansivo: Época V 700 d. C. - 1200 d. C. En el siglo VIII, Tiwanako se expande sobre la base de de los enclaves preexistentes, tanto en la costa como en los valles interandinos; así mismo extiende su poderío sobre el altiplano y la sierra. Esta expansión fue posible gracias al dominio del bronce que le permitió una gran superioridad militar. La expansión se evidencia por la difusión de los símbolos y elementos Tiwanakotas, que aparece en la cerámica y los textiles de todo el ámbito conquistado. Esta expansión llega hasta el norte de Chile (San Pedro de Atacama) y muestra relaciones con la cultura de la Aguada de Argentina, deja su huella en los valles de Cochabamba y avanza por el norte hasta Cerro Baul, moderna Moquegua (Perú), donde contactan con el Imperio Huari, con el que comerciaron intensamente. Ante la caída de Huari en el siglo X , Tiahuanaco también entra en crisis. En el siglo XII el colapso es inevitable y en la región donde floreció Tiwanako aparecen invasiones aimaras, denominados reinos collas. "Alfarería estilos Tiawanaku. Museo de La Plata." Política Políticamente la cultura tiahuanaco fueron un estado teocrático que no utilizó la fuerza militar en sus conquistas territoriales. Hacia los años 400 y 500 d.C. los tiahuanacotas refuerzan su poder religioso concentrando el culto en la ciudad de Tiwanaku, ampliando su dominio territorial hacia la costa por occidente y el bosque tropical por el oriente. La economía tiahuanacota se basó en actividades agrícolas, ganaderas y artesanales. Tuvieron enclaves agrícolas en las yungas marítimas y fluviales, además de los valles interandinos y la puna. Aunque se tiene evidencia del manejo intensivo de la agricultura, no hay estimaciones consensuadas de la cantidad de su producción. La acumulación de la riqueza se dio a través de las cabezas de ganado. Las evidencias muestran que las élites tiahuanacotas manejaron grandes rebaños de camélidos que sirvieron para la confección de textiles de gran calidad, como lo demuestran los descubrimientos en la costa sur. Sus tapices polícromos fueron una demostración de prestigio y poder de las élites. La élite tiahuanacota al manejar grandes rebaños, también manejaron el trasnporte comercial de la hoja de coca y el maíz que viajaban desde las zonas cálidas hasta el centro ceremonial de Tiwanaku. Religión La denominada "deidad de los báculos" fue el dios principal de los tiahuanacotas, éste representa a un dios celestial y según algunas hipótesis, ésta deidad podría ser el mismo Tunupa de los posteriores reinos aymaras, o el Wiracocha de los tardíos Incas.6 Históricamente la deidad de los báculos es adorada en la meseta del collao desde tiempos anteriores a los tiahuanacotas y aparece tardíamente en los wari. I conográficamente, la representación mejor lograda y conservada de la deidad de los báculos se encuentra en la Portada del sol, en donde la deidad aparece en posición central rodeada de seres alados. Se tiene evidencia que los ritos tiahuanacotas fueron de mucha complejidad y asociados al consumo de sustancias alucinógenas. Las sustancias utilizadas, además de las hojas de coca, fueron las semillas de anadenanthera o el parica y eran consumidas en tabletas; las tabletas fueron representadas en las esculturas tiahuanacotas como el monolito de Bennet y de Ponce, además de haber sido encontradas en las tumbas de Tiwanaku y San Pedro de Atacama. Aparentemente estos alucinógenos se conseguían en enclaves tiahuanacotas en el chapare y eran consumidas tanto por los sacerdotes como por seres humanos sacrificados. "La puerta del sol, se observa la deidad de los báculos tallada en altorrelieve." Sacrificios En excavaciones realizadas en el sitio arqueológico de Akapana se han encontrado materiales como ofrendas, alfarería, fragmentos de cobre, huesos de camélidos y entierros humanos. Estos objetos fueron encontrados en el primer y segundo nivel de la pirámide de Akapana y la cerámica adjunta corresponde a la fase III de los tiahuanacotas. En la base del primer nivel de Akapana se hallaron hombres y niños desmembrados a los cuales les faltaba el cráneo; estos restos humanos estaban acompañados de camélidos desarticulados además de cerámica. En el segundo nivel se encontró un torso humano complentamente desarticulado. En total se encontraron 10 entierros humanos, de los cuales 9 eran varones. Estos sacrificios corresponden, aparentemente, a ofrendas dedicadas a la construcción de la pirámide. Ciudades Tiahuanacotas Durante el periodo urbano (fases III y IV), la cultura tiahuanacota desarrolló importantes centros urbanos e incluso se expandió fuera del valle de Tiwanaku: Khonkho Wankane en el valle inmediato al sur, Lukurmata y Pajchiri al norte de Tiwanaku, y Ojje en la península de Copacabana son 4 ciudades que cuentan con plataformas aterrazadas, patios hundidos y monolitos. Además existieron un número todavía no calculado de enclaves fuera de la meseta del Collao, sólo en el sur del Perú (departamentos de Tacna y Moquegua) en el año 2000 se contabilizaron 20 enclaves permanentes atribuidos a la cultura tiahuanaco. Tiawanacu Es el principal centro religioso y urbano de los tiahuanacotas, según Lumbreras fue un foco de peregrinación con influencia en todos los andes centrales, fue el principal símbolo del poder religioso y político. Actualmente se ubica en las riberas del río Tiwanaku (afluente del lago Titicaca), al sur de la ciudad de La Paz. La ciudad se ubica en el área denominada altiplano boliviano a 3840 msnm. Actualmente se sabe que la ciudad y sus principales edificios se construyeron en diferentes fases aunque el orden en el que fueron construidas sus estructuras todavía no está clara. Todos los monumentos constructivos de la ciudad de Tiwanaku tienen una rigurosa planificación y tecnologías constructivas innovadoras para la época. Ésta ciudad se caracteriza por las plataformas, patios hundidos y pirámides escalonadas. En la ciudad destacan la pirámide de Akapana, el Puma punku, Kalasasaya, templete semisubterraneo, Kori Kala y Putuni, aunque también tiene construcciones menores como Chunchukala, Laka Kollu y la Karana. Algunas obras maestras de la escultura tiahuanacota en la ciudad de Tiwanaku lo componen la Puerta del Sol, los monolitos de Ponce, el fraile y Benett, las cabezas clavas y algunas estelas. Khonkho Wankane Khonkho Wankane o Khonkho Wankani es un centro administrativo tiahuanacota que se encuentra en una formación aluvial del valle del río Desaguadero por debajo de las faldas de la cordillera de Chilla-Kimsachata, a unos 25 kilómetros directamente al sur de Tiwanaku. El sitio ocupa una porción de la pampa Machaca cercano a la comunidad de Qhunqhu Liquiliqui (Municipio de Jesús de Machaca en el departamento de La Paz, Bolivia) entre las estribaciones de la cordillera y el río Bravo o Jach'a Jawira, afluente sur del Río Desaguadero. Se aprecian dos montículos rodeados por varios montículos más pequeños. El montículo principal Wankane consiste en una plataforma artificial que se ha planteado sobre una loma natural. Estos montículos fueron habitados probablemente desde el 200 a.C. hasta tiempos de los señoríos Pacajes (1470 d.C.). Sin embargo las construcciones habitacionales que transformaron la fisonomía del montículo fueron realizadas por los pobladores Tiahuanacotas (formativo tardío), quizá entre los años 200 a 400 d.C. En este periodo los pobladores de Wankane hicieron profundas transformaciones del tipo de organización social, de sus ideales, valores, hábitos y visión de su futuro. Las habitaciones son de tipo trapezoidal, con una estructura circular y patios rectangulares construidas de piedra y arcilla. En el centro del asentamiento se descubrió la construcción de un canal subterráneo, trabajado con piedras angulares en las paredes y largos bloques transversalmente dispuestos a modo de techo. Las dimensiones de este interesante ducto es de: 55 centímetros de ancho en la base, 45 cm a la altura del techo, 70 cm de la base al techo y sobrepasan los cien metros de largo que se dirigen hacia el sur del montículo. En el lugar se encuentran cinco monolitos: el Wila Kala (piedra roja) erigido en la ladera Sureste, Jinchun Kala (piedra con orejas) parado al Sur, los dos bloques parados en la ladera Oeste y el Tata Kala que se halla tendido en la parte central del montículo y es la estela de mayor tamaño con una longitud de aproximadamente 5.20 m. Asimismo, disperso en toda la superficie se hallan fragmentos de materiales antiguos de naturaleza cerámica, ósea, lítica, que ahora se los puede observar en el Museo A. Portugal que se encuentra en el centro poblado de Qhunqhu Liquiliqui. Pajchiri y Lukurmata Pajchiri y Lukurmata, aparte de Tiwanaku, son las ciudades tiahuanacotas más estudiadas en Bolivia. Ambas ciudades están ubicadas en el valle norte inmediato a la ciudad de Tiwanaku (Pampa Koani), correspondiente al Río Katari. Pajchiri y Lukurmata distan apenas 8 kilómetros la una de la otra y destacan por el gran número de camellones creados por la cultura tiahuanacota para intensificar la agricultura a 3800 msnm. Ojje Se encuentra ubicada en el extremo sur de la península de Copacabana, desde esta zona se domina el archipiélago de Wiñaymarka (Islas de Anapia y Yusipiqui) y presenta terrazas de cultivo (andenes) de factura tiahuanacota Otros Otras áreas arqueológicas vinculadas a la cultura Tiahuanaco fueron: Omo (Moquegua - Perú) San Pedro de Atacama (Antofagasta - Chile) Pampa Koani (La paz - Bolivia) "Mapa de ubicación de las ciudades tiahuanacotas de Ojje, Lukurmata, Pajchiri y Khonkho Wankane." Los descubrimientos de Pariti Pariti es una isla ubicada en el segmento del lago Titicaca denominado Lago Menor o Huiñaymarca, y que forma parte del departamento de La Paz en Bolivia. El 11 de agosto del 2004 dos arqueólogos, el boliviano Jedú Sagárnaga y el finlandés Antii Korpisaari, descubrieron más de un centenar de piezas de cerámica de inusitado perfeccionalismo y colorido. Los descubrimientos de la isla de Pariti fueron fechados entre el 900 d.C. y el 1050 d.C. Hasta antes de éste descubrimiento, en la cerámica tiahuanacota primaba el color ocre y las representaciones iconográficas simbólicas, en cambio en Pariti se descubrieron cerámicas escultóricas (huacos retratos) de gran perfección y realismo, además de una utilización realista del color en sus decorados. En las representaciones destacan los pumas, cóndores, rostros y seres humanos, además de personajes mitad animales y mitad humanos. De todas las muestras sobresale en perfección la denominada "Señor de los patos", que representa a un anciano llevando un pato en uno de sus brazos. La cerámica descubierta en Pariti es custodiada en el Centro artesanal de la isla de Pariti, en el cual se exponen 368 piezas de cerámica recuperada. "Cerámica escultórica descubierta en la isla de Pariti." Decadencia de Tiahuanaco La decadencia política y religiosa de Tiahuanaco ocurrió entre el 950, 1000 y 1100 d.C.3 La evidencia en el valle de Azapa (Chile) da cuenta de que los sitios de la élite tiahuanacota fueron destruidos sangrientamente, se observaron tumbas arrasadas y cuerpos que fueron profanados y despedazados en épocas preincaicas. En Moquegua (Perú), también se observaron sitios tiahuanacotas destruidos violentamente, aunque en el caso de Moquegua también existe la hipótesis de una destrucción por la invasión del estado Wari (hipótesis planteada por Moseley en 1991). En el caso del altiplano, la pérdida del poder se da de manera menos violenta, ésto evidenciado por la continuidad de los estilos alfareros tiahuanacotas al rededor del Titicaca, así como la continuidad de las tradiciones funerarias y cotidianas; lo que hace pensar que el estado Tiahuanaco primero perdió su poder en la periferia (casos de Azapa y Moquegua) y luego en el altiplano. Según Pärssinen la pérdida del poder hizo vulnerables a las colonias a los ataques de etnias locales. En el siglo XI, la capital de Tiahuanaco fue abandonada y empezaron a aparecer varios asentamientos menores en toda la meseta del Collao. El inicio de estos asentamientos menores empieza a aparecer hacia el año 900 d.C. pero a la par los sitios tiahuanacotas (Pajchiri, Khonkho, Lukurmata) continúan siendo habitados. Antes de eso, la ciudad de Tiahuanaco concentraba una población que se estima entre 25 mil y 50 mil habitantes y la evidencia arqueológica de conjuntos habitacionales fuera de la ciudad es escasa. Al parecer ante la pérdida del poder político, grupos poblacionales decidieron emigrar de la ciudad y agruparse en poblaciones independientes por toda la meseta del Collao. El incremento de poblaciones pequeñas se incrementa en función al abandono de la ciudad de Tiahuanaco, en un proceso que termina con el abandono total de la ciudad y la pérdida absoluta del poder periférico. Los estilos alfareros del Collao nos revelan otros aspectos de la decadencia de Tiahuanaco, aunque todavía son escasos los estudios radiocarbónicos en la mayoría de asentamientos en el valle de Tiahuanaco, para poder determinar con exactitud los asentamientos de la fase V de Tiahuanaco y los pueblos fundados post-Tiahuanaco. Esta problemática en los estudios de la civilización tiahuanacota hace que muchos autores fijen el ocaso de Tiahuanaco en los años 1150 o 1200 (Bermann, Mujica, Ponce Sanginés y Janusek). En el caso de la alfarería, la desaparición del estilo tiahuanacota es gradual, por lo menos así lo demuestran estudios hechos en las áreas de Machaca y Caquiaviri, ésta última posterior capital de Pacajes. Galería de Tiahuanaco Espero les Haya Gustado, "Cultura de Paracas", Proximo Post, No se lo Pierdan y Comenten. Adiós.

Hola Taringa, sean Bienvenidos a mi Nuevo Post de Imperios, Hoy les Hablare sobre el Imperio Más Grande de la América Prehispánica, el Imperio Inca o Tahuantinsuyo. El Imperio Incaico ó Tahuantinsuyo "Las 4 Regiones del Mundo" (1438–1533) El Imperio incaico fue un estado precolombino situado en América del Sur. Al territorio del mismo se denominó Tahuantinsuyo (del quechua Tawantin Suyu, «las cuatro regiones o divisiones») y al periodo de su dominio se le conoce además como incanato e incario. Floreció en la zona andina del subcontinente entre los siglos XV y XVI, como consecuencia del apogeo de la civilización incaica. Abarcó cerca de 2 millones de km² entre el océano Pacífico y la selva amazónica, desde las cercanías de San Juan de Pasto en el norte hasta el río Maule en el sur. El imperio incaico fue el dominio más extenso que tuvo cualquier estado de la América precolombina. Ubicación del Imperio Incaico Los orígenes del imperio se remontan a la victoria de las etnias cuzqueñas (actual Perú) lideradas por Pachacútec frente a la confederación de estados chancas en el año 1438. Luego de la victoria, el curacazgo incaico fue reorganizado por Pachacútec. El imperio incaico iniciaría con él una etapa de continua expansión que siguió con su hermano Cápac Yupanqui, luego por parte del décimo inca Túpac Yupanqui, y finalmente del undécimo inca Huayna Cápac quien consolidaría los territorios. En esta etapa la civilización incaica logró la máxima expansión de su cultura, tecnología y ciencia, desarrollando los conocimientos propios y los de la región andina, así como asimilando los de otros estados conquistados. Estandarte del Imperio Incaico Luego de este periodo de apogeo el imperio entraría en declive por diversos problemas, siendo el principal la confrontación por el trono entre los hijos de Huayna Cápac: los hermanos Huáscar y Atahualpa, que derivó incluso en una guerra civil. Finalmente Atahualpa vencería en 1532, sin embargo su ascenso al poder coincidiría con el arribo de las tropas españolas al mando de Francisco Pizarro, que capturarían al Inca y luego lo ejecutarían. Con la muerte de Atahualpa en 1533 culminó el imperio incaico, sin embargo, varios incas rebeldes, conocidos como los «Incas de Vilcabamba», continuarían la lucha contra los españoles hasta 1572 cuando fue capturado y decapitado el último de ellos: Túpac Amaru I. El imperio incaico corresponde actualmente a territorios relativos al sur de Colombia, pasando por Ecuador, principalmente por Perú y Bolivia, la mitad norte de Chile y el noroeste de Argentina. El imperio estuvo subdividido en cuatro suyos: el Chinchaysuyo (Chinchay Suyu) al norte, el Collasuyo (Qulla Suyu) al sur, el Antisuyo ('Anti Suyu') al este y Contisuyo ('Kunti Suyu') al oeste. La capital del imperio fue la ciudad de Cuzco, en el Perú. Antecedentes del Origen del Tahauntinsuyo Hacia el año 900 d.C. se inicia la decadencia de los estados Huari y Tiahuanaco en el área central andina. En el caso de Huari, la ciudad de Wari empieza a perder poder político en contraposición a alguna de sus ciudades periféricas, como lo demuestra el caso de Pachacamac situado frente al mar. En tanto en el caso de Tiahuanaco, el proceso de decadencia se inicia en sus colonias de la costa de manera sangrienta, como lo evidencia el caso de Azapa; en el Collao, en cambio, Tiahuanco fue perdiendo su poder gradualmente y mientras perdía hegemonía su población fue emigrando y fundando poblaciones nuevas. Como una hipótesis sobre la decadencia de Huari y Tiahuanaco, existen evidencias de un prolongado periodo de sequía que duró desde el año 900 d.C. hasta el 1200 d.C. en los andes centrales. Arqueológicamente, existen evidencias de largos procesos migratorios de población a lo largo en los andes durante los periodos post-huari y post-tiahuanaco. La arqueología revela que en los valles interandinos, la población construyó sus asentamientos en lo alto de cerros procurando la seguridad, lo que nos habla de un prolongado periodo de enfrentamientos étnicos. En la costa, en tanto, varios grupos alcanzaban estabilidad política, como lo demuestran los casos de Chincha, Chimú y Huancavilca. Éste periodo histórico fue plasmado en leyendas y mitos andinos de diferentes maneras. En las tradiciones orales de los andes se hace referencia a que en el principio los pueblos realizaron largas caminatas buscando tierras fértiles, surgiendo héroes míticos que eran, por lo general, semi-divinos y que iban siendo guiados por seres sobrenaturales (el sol, la luna, etcétera). Éstos héroes míticos generalmente tenían algún poder. De esa manera surgen las figuras de Manco Cápac, en el caso fundacional del Cuzco; o Pariaccaca en el caso de Huarochirí.3 Los Orígenes Míticos Existen dos mitos difundidos sobre el origen de la etnia cuzqueña. El más difundido es la versión garcilaciana de la pareja Manco Cápac y Mama Ocllo; el otro es el mito de los 4 hermanos Ayar y sus 4 hermanas, éste último mito es recogido por Betanzos, Cieza de León, Huamán Poma, Santa Cruz Pachacuti y Sarmiento de Gamboa. La Leyenda de Manco Cápac I y Mama Ocllo El sol, viendo el estado penoso de los hombres, creó una pareja: Manco Cápac el varón y Mama Ocllo, su esposa y hermana; les entregó un bastón de oro y les ordenó ir por el mundo para civilizar a los pobladores. Les encargó fundar una tribu, e implantar en ésta, el culto al dios sol. Manco Cápac y Mama Ocllo salieron de las espumas del lago Titicaca, y avanzaron hacia el norte. El bastón de oro les serviría para encontrar el lugar ideal para la fundación del imperio, pues en él se hundiría el bastón hasta desaparecer. Decidieron separarse, marchando Manco Cápac al norte y Mama Ocllo al sur del valle, para convocar a la gente y someterla. Los habitantes de todo el valle no tardaron en reconocerlos como seres sobrenaturales. Después de un largo recorrido, el cetro se hundió en el cerro Huanacauri. Manco Cápac y Mama Ocllo se establecieron allí. Manco Cápac mandó a los que estaban con él instalarse en la parte alta del valle, que se llamó Hanan Cuzco; y Mama Ocllo colocó a los suyos en la parte baja o Hurin Cuzco. Ambos ayudaron a mejorar el lugar; enseñaron a los hombres que allí vivían a trabajar la tierra y a construir canales. A las mujeres Mama Ocllo les enseñó a coser, cocinar y hacer telares. Los Hermanos Ayar Según este mito, la historia se inició en 3 cuevas ubicadas en el cerro Tambotoco llamadas Maras Toco, Sútic Toco y Cápac Toco; de las cuales salieron 3 grupos llamados Maras, Tampus y Ayar. Los hermanos Ayar eran 4 varones y 4 mujeres, los varones eran Ayar Uchu, Ayar Manco, Ayar Cachi y Ayar Auca. Uchu corresponde al ají, Manco a un cereal (Bromus Mango) y Cachi a la sal; la onomástica a estos tres nombres nos da a entender a un culto por los productos de la tierra. Auca, en cambio, hacía referencia a la actitud guerrera. Estos 4 hermanos iban acompañados por sus hermanas Mama Ocllo, Mama Raua, Mama Ipacura o Mama Cura, y finalmente Mama Huaco. Los 8 hermanos iban junto a sus ayllus buscando donde asentarse recorriendo de sur a norte, en su camino realizaban labores agrícolas y cuando cosechaban se retiraban buscando otro lugar. Primero hicieron su paso por Guaynacancha, ahí Mama Ocllo quedó embarazada de Ayar Manco. Luego avanzaron a Tamboquiro, en donde nació Sinchi Roca. Posteriormente llegaron a Pallata y de ahí a Haysquisrro, estos viajes duraron varios años. En Haysquisrro conspiraron contra Ayar Cachi; temerosos del poder que ostentaba, pues podía derribar cerros y formar quebradas con el tiro de su honda, le pidieron que regresara Tambotoco a recoger el topacusi (vasos de oro), el napa (insignia) y unas semillas, una vez adentro un enviado llamado Tambochacay lo encerró dentro de la cueva. Luego continuaron su viaje hasta Quirirmanta, en donde oficiaron un concejo decidiendo que Ayar Manco sería el jefe pero antes debía casarse con Mama Ocllo; en tanto que Ayar Uchu tendría que petrificarse y transformarse en una huaca que se llamaría Huanacauri, con éste acto Ayar Uchu se convertiría en un ser sagrado. El viaje continuó hasta Matagua realizando por primera vez el huarachicuy, luego de eso horadaron las orejas de Sinchi Roca. Luego de esto Mama Huaco, probó suerte y lanzó dos varas de oro, una cayó en Colcabamba pero no logró penetrar el suelo; la otra cayó en Guaynapata hundiéndose suavemente. Sobre este acontecimiento, otros autores atribuyen a Ayar Manco el lanzamiento de la vara de oro, pero todas coinciden que fue en Guaynapata donde se hundió el bastón fundacional. Después de eso hubieron varios intentos de llegar al lugar donde se hundió la vara, pues eran repelidos por los naturales, hasta que Ayar Manco tomó la decisión de enviar a Ayar Auca para que se adelante con su ayllu y poblase esa tierra. El llegar a ese lugar Ayar Auca se convirtió en piedra, en el sitio que posteriormente sería el Coricancha. Luego de varios enfrentamientos con la población local, Ayar Manco y Ayar Uchu llegaron hasta el lugar y tomaron posesión de éste, desde ese momento Ayar Manco pasa a llamarse Manco Cápac. Gobierno de Manco Cápac I Fundó el imperio incaico, aproximadamente el año 1200 d.C. y fue su primer gobernante. Se caracterizó por el dominio de las tribus preincaicas que vivían dispersas en el Cuzco y sus alrededores. Manco Cápac unificó a los huallas, poques y lares, y con ellos se estableció en la parte baja de la ciudad. De este modo se inició la dinastía de los Urin Cuzco. Poco tiempo después ordenó la construcción de la primera residencia de los incas, el Inticancha o Templo del Sol. Su hermana y esposa fue Mama Ocllo. Época preestatal: formación De escasa movilidad; se tienen pocas noticias de sus sucesivos gobiernos: Sinchi Roca, quien habría gobernado desde 1230 a 1260 sin conseguir una expansión significativa en el entonces reino cuzqueño; Lloque Yupanqui, que culminaría su gobierno en 1290 con el mérito de llegar a concretar diversas alianza con distintos pueblos circundantes a los incas; Mayta Cápac reconocido por su victoria ante los acllahuiza y que culminaría su gobierno alrededor de 1320; y Cápac Yupanqui, el primer conquistador, a quien se debe la victoria ante los condesuyo. Este período habría durado aproximadamente 80 años, iniciándose aproximadamente en 1230 d.C. (año en que comienza el gobierno de Sinchi Roca), hasta 1350 d.C. (año en que culmina con el gobierno de Cápac Yupanqui). Una visión etnohistórica más general de este período describe que los incas llegaron al Cuzco alrededor del siglo XIII d.C. y, en el siglo siguiente, lograron imponerse a las poblaciones más cercanas al valle cuzqueño. Desde su llegada al Cuzco, los incas se habrían mezclado con algunos de los pueblos que habitaban el lugar y expulsado a otros. Habrían organizado su predominio al hacer alianzas con distintos curacas estableciendo relaciones de parentesco y al enfrentarse en guerras. A estas prácticas, que continuaron, se sumaron otras como el acopio de excedentes y mano de obra y la práctica de la redistribución. Para entender esta situación habría que considerar, además, que el prestigio religioso que acompañó a los incas fue la piedra angular de la eficacia de todos los mecanismos de expansión que emplearon en esta época. Se denomina preestatal a esta etapa, porque en ningún momento surgió en sí una sólida idea de estado o nación incaica; sino aún existía la idea andina de considerarse una macroetnia, si bien esto cambiaría al extenderse significativamente el territorio de la etnia luego del gobierno de Cápac Yupanqui y sus diversas conquistas. El fin de este periodo coincide con el fin de la dinastía de los gobernantes Urin Cuzco (Rurin Qusqu), quienes vieron en Cápac Yupanqui a su último representante. Época estatal: gran expansión: Gobierno de Pachacútec Durante su gobierno se inicio la expansión territorial, inaugurando de esta manera el periodo imperial al anexionar numerosos pueblos. Pachacútec mejoró la organización del estado, dividiendo el imperio en cuatro regiones o suyus. Por el norte, sometió a los huancas y taramas, hasta llegar a la zona de los cajamarcas y cañaris (Ecuador). Por el sur sometió a los collas y lupacas, que ocupaban la meseta del altiplano. Organizó a los chasquis e instituyó la obligatoriedad de los tributos. Conquistas de Pachacútec Gobierno de Túpac Inca Yupanqui Fue un destacado militar que logró importantes victorias durante el gobierno de su padre Pachacútec. En 1471 asumió el trono y amplió las fronteras del imperio hacia el sur, hasta llegar al río Maule en Chile. También sometió al reino Chimú y a algunos pueblos del altiplano y del norte argentino. Sofocó la resistencia de los chachapoyas y avanzó por el norte hasta Quito. Quiso incursionar en la selva, pero una rebelión de los collas lo obligó a desviarse hacia el Collao. Mejoró la recaudación de los tributos y nombró nuevos gobernantes visitadores (tuqriq). Murió en 1493. Conquistas de Túpac Inca Yupanqui Gobierno de Huayna Cápac Se le considera el último soberano del incario. Durante su gobierno, continuó la política de su padre, Túpac Inca Yupanqui, en cuanto a la organización y fortalecimiento del estado. Para conservar los territorios conquistados tuvo que sofocar en forma sangrienta continuas sublevaciones. Derrotó a los chachapoyas y anexionó la región del golfo de Guayaquil, llegando hasta el río Ancasmayo (Colombia). Estando en Quito, enfermó gravemente y falleció en 1525. Algunas crónicas españolas postulan que además amplió las fronteras del imperio más hacia el sur, y que incluso habría llegado hasta el río Biobío en Chile; aunque este límite más austral no ha sido comprobado arqueológicamente, y no es aceptado históricamente. Con su muerte se inició la decadencia del imperio. Gobierno de Huáscar Huáscar no estuvo de acuerdo con el testamento de Huayna Cápac, ya que se creía con derecho de heredar todo el imperio incaico según las leyes, costumbres y tradiciones incaicas. Huáscar se enfrentó en 1531 después de muchos años de paz a su hermano Atahualpa, quien también se consideraba legítimo heredero del trono en la región de Quito. Muy pronto importantes regiones del imperio fueron sacudidas por sangrientas batallas entre tropas cuzqueñas y quiteñas, que terminaron con la victoria final de los últimos. Huáscar fue tomado prisionero y muerto posteriormente por orden de Atahualpa. Gobierno de Atahualpa Hijo de Huayna Cápac con la noble incaica Rahua Ocllo. Tras la muerte de su padre, se convirtió en gobernador de la ciudad de Quito. Bien sea al temor que le tenía a su hermano Huascar o la ambición de convertirse en soberano, luego se proclamó Inca en Quito y así inició la guerra de sucesión incaica. Sus tropas, dirigidas por Chalcuchímac y Quizquiz, derrotaron al ejército de Huascar en la batalla de Cotabamba (Apurímac) y entraron triunfantes al Cuzco. Enterado de la victoria, Atahualpa marchó a Cajamarca para ser coronado inca. En el trayecto fue aclamado por los pueblos del norte. Sin embargo, al llegar a Cajamarca, fue tomado prisionero por los españoles en la batalla de Cajamarca. Era el año 1532. Este hecho marcó el fin del imperio incaico. En contra de lo pensado, Atahualpa (que gobernó de facto entre 1532 - 1533), no forma parte de la capaccuna al nunca ceñir la mascaipacha. Por lo tanto es impropio llamarle Sapa Inca, como algunas veces se le titula. Quito fue incendiada por completo por el general Rumiñahui en 1534, antes de la llegada de los españoles a la ciudad en busca de los tesoros del imperio, y fundada nuevamente por el español Sebastián de Benalcázar sobre las cenizas del pueblo incaico el 6 de diciembre de 1534. Bueno eso es todo Por Ahora Taringueros, Mañana la Continuación, Comenten. Adiós.

Hola Amigos de Taringa, ya Termine con los Post del Imperio Incaico, Ahora Comenzamos con los de la Caida o Conquista del Imperio Incaico o La Conquista del Perú. La Conquista del Perú o Conquista del Imperio Incaico (1532 - 1533) La Conquista del Perú, es el proceso histórico de anexión del Imperio incaico al Imperio español. Felipe Guamán Poma de Ayala, cronista del país, señala el primer contacto entre un español llamado Pedro de Candía y Huayna Cápac. Sin embargo, fue a principios de 1532 que un ejército incaico se topó con los Conquistadores españoles, durante la guerra civil entre los dos herederos al trono cuzqueño, Huáscar y Atahualpa, hijos del recién difunto Emperador Inca, Huayna Cápac. En este encuentro, Atahualpa fue tomado preso por Francisco Pizarro y semanas después fue ejecutado. Sin embargo, tras la conquista española y desmoronamiento Inca, focos inconexos de resistencia aborígen existieron hasta 1574. Antecedentes de la Conquista Guaman Poma dijo en sus crónicas que el Inca Huayna Cápac tuvo un encuentro Pedro de Candía en el Cuzco, aunque dicha crónica se considera errónea. Se dice que la entrevista fue utilizando señas, según la cual el Inca interpretó que Candía comía oro, por lo que el gobernador le brindó oro en polvo y luego le permitió marcharse. Pedro de Candía se llevó consigo a uno de los chasquis a España y lo presentó al rey, luego fue traído de vuelta al Tahuantinsuyo para que hiciera de traductor. Este inca sería conocido luego como Felipillo. Francisco Pizarro La Situación Incaica "La Guera Civil Incaica" Poco tiempo después del primer contacto entre Huayna Cápac y Pedro de Candía, el Sapa Inca y su sucesor, Nina Cuyuchi, murieron a causa de una rara enfermedad, que algunos autores atribuyen a la viruela traída con los europeos. Tras la anarquía posterior al deceso del Inca, Huáscar asumió el gobierno por orden de los orejones (nobles) de Cuzco, quienes creían que su experiencia como vice-gobernante era suficiente para asumir el mando.3 Después de un golpe de estado fallido; Huáscar, preocupado por la excesiva confianza que tenía su hermano Atahualpa en los generales del imperio -los denominados ikas-, ordena a su hermano que se aleje de ellos. Pero él reacciona organizando un ejército y declarándole la guerra. El enfrentamiento, que habría de durar tres años, finalizó con la victoria de Atahualpa y la captura y posterior ejecución de Huáscar La Situación de los Conquistadores Hacia 1523, a los 47 años de edad, Francisco Pizarro estaba situado en Panamá, ciudad de la que llegó a ser alcalde en 1522. El análisis histórico se inclina a creer que Pizarro poseía una fortuna modesta, porque para emprender la aventura, él y Diego de Almagro, tuvieron que asociarse con un cura influyente, Hernando de Luque, que a la sazón era cura de Panamá. Villanueva habla de un cuarto "socio oculto": el licenciado Espinoza, que no quiso figurar públicamente, pero que fue el financista de las expediciones. Ello debió ser así, por cuanto nunca uno sólo de los socios decidía de manera unilateral las acciones. Sólo Francisco Pizarro, iniciada la conquista física del Perú, tomó decisiones de campaña o sobre acciones militares y administrativas, prerrogativas de su cargo de Gobernador de Nueva Castilla. En 1524 Pizarro se asoció con Diego de Almagro y el cura Hernando de Luque para conquistar "El Birú" (palabra que después se convertiría en Perú), repartiéndose las responsabilidades de la expedición. Pizarro la comandaría, Almagro se encargaría del abastecimiento militar y de alimentos y Luque se encargaría de las finanzas y de la provisión de ayuda. A finales de septiembre de 1526, cuando habían transcurrido dos años de viajes hacia el sur afrontando toda clase de peligros y calamidades, llegaron a la isla del Gallo cansados y extasiados. El descontento entre los soldados era muy grande, llevaban varios años pasando calamidades sin conseguir ningún resultado. Pizarro intenta convencer a sus hombres para que sigan adelante, sin embargo la mayoría de sus huestes quieren desertar y regresar. En la isla del Gallo se produce la acción épica de Pizarro, de trazar con su espada una raya en las arenas de la isla exhortando a sus hombres a decidir entre seguir o no en la expedición descubridora. Tan solo cruzaron la línea trece hombres. Los "Trece de la Fama", o los "Trece de la isla del Gallo", fueron: Bartolomé Ruiz, Pedro Alcón, Alonso Briceño, Pedro de Candía, Antonio Carrión, Francisco de Cuéllar, García Jerén, Alonso Molina, Martín Paz, Cristóbal de Peralta, Elias Ascoy Angulo, Domingo de Soraluce y Juan de la Torre. Pizarro y los Trece de la Fama esperaron en la isla del Gallo cinco meses por los refuerzos, los cuales llegaron de Panamá enviados por Diego de Almagro y Hernando de Luque, al mando de Bartolomé Ruiz. El navío encontró a Pizarro y los suyos en la Isla de la Gorgona, hambrientos y acosados por los indios. Ese mismo día, Pizarro ordenó zarpar hacia el sur. Pizarro no fue ni el primero ni el único que intentó la conquista del Perú. Dos años antes, en 1522, Pascual de Andagoya fue el primero en tratar de efectuar esa aventura: su expedición terminó en un estrepitoso fracaso. Las noticias de la existencia de "Birú" y de sus enormes riquezas en oro y plata, debió influir en el ánimo de tales aventureros y podría haber aportado el ingrediente decisivo para preparar la expedición no sólo de Pizarro sino de Andagoya. Por tal razón, Pizarro, Almagro y Luque se lanzaron a la aventura. La Conquista (Tercer Viaje) Primera Fase En 1531, las tropas de Pizarro se separaron en dos; Pizarro en Coaque se dirigió hacia Puná (en el Golfo de Guayaquil). En Puná, los españoles recibieron regalos e instrumentos musicales por parte del curaca punaneño, que los veía como instrumento para sus fines. Más tarde dicho curaca recurrió a los punaneños y se rebelaron por los excesos cometidos por los españoles. Los punaneños tuvieron que enfrentarse no sólo a españoles sino también a tumbesinos, aliados de los españoles por viejos resentimientos de guerra hacia los isleños de Puná. Más tarde los españoles fueron víctimas de traiciones y conspiraciones por parte de sus aliados tumbesinos; En una ocasión los tumbesinos abandonaron en una de sus balsas en medio del mar a tres españoles. La Segunda Fase Hernando de Soto con su tropa persiguió a los tumbesinos levantados durante toda la noche y en la mañana: cayeron sobre sus campamentos, sorprendiéndolos y matándolos, apoderándose de los campamentos. Al día siguiente continuó la persecución. El cacique Quilimasa con las debidas garantías para su vida, se presentó ante Hernando de Soto, quien lo llevó donde estaba el Gobernador. De la conversación con Quilimasa, se entera que otros caciques más importantes habían ordenado la muerte de los españoles. Otra conversación importante fue la que sostuvo Pizarro con un principal venido del interior. Al respecto Pedro Pizarro, dice: "...pues preguntando al indio qué era el dijo que era un pueblo grande donde residía el Señor de todos ellos, y que había mucha tierra poblada y muchos cántaros de oro y plata, y casas chapeadas con planchas de oro; y cierto el indio dijo verdad, y menos de lo que había..."; les informó también sobre valles más fértiles. Además de lo anterior, informó a Pizarro sobre la situación Inca. Todos estos informes entusiasmaron a Pizarro, quien decidió continuar con la conquista. En vista que no encontraron a los indios que perseguían y que los poblados tumbesinos habían sido arrasados por los Punás, Pizarro decide continuar dejando en ella a su teniente y abandonarla en dos grupos. La vanguardia a su mando, acompañada por Hernando de Soto, partió hacia Poechos. La retaguardia, al mando de Hernando Pizarro, salió de Túmbez tiempo después, porque en sus filas había enfermos: se les ordenó que siguieran a la vanguardia. Fundación de san Miguél En Poechos, Pizarro tiene noticias de Atahualpa, que se estaba desplazando de Quito a Cajamarca. Además, tuvo detalles de la guerra que sostenía contra su Hermano, Huáscar Inca Yupanqui. Decide enviar a Hernando de Soto a Caxas, con la finalidad de recopilar información sobre Atahualpa. Hernando de Soto se tomó un tiempo en esto, lo que causó la preocupación de Francisco Pizarro. En tanto se une la retaguardia de conquistadores que venían con Hernando Pizarro. En este tiempo se habían levantado los indios de Chira y Tangarala (Tangarará), obligando a los españoles de Hernando de Soto, a atrincherarse en la huaca Chira, enviando por ayuda a una parte de españoles donde Pizarro. Francisco Pizarro deja a Hernando Pizarro en Poechos, y se dirige a la huaca Chira para auxiliar a sus compañeros de armas. Allí castigó severamente a los curacas: "Trece curacas fueron muertos a garrote y quemados sus cuerpos". Luego de apaciguar a Chira, se dirige a Tangarala (Tangarará), en donde funda la Villa de San Miguel, el 15 de agosto de 1532. Fue la primera ciudad española fundada en el Perú. Luego pasó a Piura, territorio de los tallanes. En esta ciudad, Francisco Pizarro hace el primer reparto de tierras y siervos indios entre los españoles que quisieron afincarse en ella. Este primer reparto incluyó además de Piura, Túmbez (Tumbes). Pedro Pizarro, que había quedado con su hermano Hernando en Poechos, describe la presencia de un espía de Atahualpa entre los curacas de Poechos, quien luego dió noticias al Inca del arribo de los conquistadores. Así Pizarro tiene por primera vez noticia de Atahualpa, de la guerra civil que enfrentaba a los hermanos y del derrotado Huáscar, que había sido capturado. Captura de Atahualpa El Inca Garcilaso de la Vega y Miguel de Estete aseguran que los españoles encontraron en Cajamarca "gente popular y algunos de la gente de guerra" de Atahualpa. Además, que fueron bien recibidos. Otros cronistas, como Jerez, aseguran que los españoles no encontraron gente en el poblado. Herrera dice que "sólo se veían en un extremo de la plaza unas mujeres que lloraban la suerte que el destino reservaba a los españoles que habían provocado la cólera del emperador indio" ("Hechos de los castellanos, Década V". Cuando Pizarro entró en Cajamarca, Atahualpa se encontraba a media legua del asiento, en los Baños del Inca, donde había asentado su real, "con cuarenta mil indios de guerra" como cuenta Pedro Pizarro. Entrados en Cajamarca y antes de apearse, Francisco Pizarro envió a Hernando de Soto con cinco o seis y un intérprete como embajada para decirle a Atahualpa "que él venía de parte de Dios y del Rey a los predicar y tenerlos por amigos, y otras cosas de paz y amistad, y que se viniese a ver con él. ". El Inca respondió a la embajada comunicando que "podían quedarse en la llacta de Cajamarca, que él no podía ir porque estaba terminando su ayuno". El Inca, una vez que se fueron los españoles, ordenó que veinte mil soldados imperiales se apostasen en las afueras de Cajamarca, para capturar a los españoles: estaba seguro que al ver tanta gente, los españoles se rendirían. Sólo eran soldados de profesión además de Pizarro, unicamente de Soto y Gandía. Pedro Pizarro dice "Pues estando así los españoles, fue la noticia a Atahualpa, de indios que tenía espiando, que los españoles estaban metidos en un galpón, llenos de miedo, y que ninguno aparecía por la plaza. Y a la verdad el indio la decía porque yo oí a muchos españoles que sin sentirlo se orinaban de puro temor". Los conquistadores a las ordenes de Pizarro velaron armas durante la noche, Francisco Pizarro en base a los largos relatos que le hacía Hernán Cortés sobre la conquista de los aztecas, tenía en mente capturar al Inca imitando a Cortés en México. Pizarro dispuso que Pedro de Candía se colocase en lo más alto del tambo real, en el centro de la plaza, con tres trompeteros y un falconete pequeño. Tenían la orden de disparar cuando ya el Inca, se encontrara en la plaza. Luego del estruendo del falconete, harían sonar las trompetas. A los de caballo los dividió en dos fracciones al mando de Hernando de Soto, uno y de Hernando Pizarro, el otro. La orden era que cuando escuchasen el estruendo deberían salir de sus escondites. La infantería también estaría dividida en dos fracciones, una al mando de Francisco Pizarro y la otra al mando de Juan Pizarro. La orden, avanzar a capturar al Inca. Todos debían estar escondidos en los edificios que rodeaban la plaza hasta escuchar la voz de ataque: ¡Santiago!, que sería dada por el cura Valverde, en su momento. Los cronistas fijan las cuatro de la tarde como la hora en que Atahualpa ingresa a la plaza de Cajamarca. Este dice: "A la hora de las cuatro comienzan a caminar por su calzada delante, derecho a donde nosotros estábamos; y a las cinco o poco más, llegó a la puerta de la ciudad". El inca comenzó su entrada en Cajamarca, antecedida por su vanguardia de cuatrocientos hombres con "grandes cantares", ingresó a la plaza con toda su gente, que cubría toda ella, en una "litera muy rica, los cabos de los maderos cubiertos de plata...; la cual traían ochenta señores en hombros; todos vestidos de una librea azul muy rica; y él vestido su persona muy ricamente con su corona en la cabeza y al cuello un collar de esmeraldas grandes; y sentado en la litera en una silla muy pequeña con un cojín muy rico". Jerez, escribía. "Entre estos venía Atahualpa en una litera aforrada de plumas de papagayos de muchos colores, guarnecida de chapas de oro y plata". Francisco Pizarro envió al cura dominico, fray Vicente de Valverde, al soldado Hernando de Aldama y al intérprete Martinillo. Ante el Inca, el cura Valverde hace el requerimiento formal a Atahualpa de abrazar la fe católica y someterse al dominio del rey de España, al mismo tiempo que le entregaba un evangelio. El diálogo que siguió es narrado de forma diferente por todos los testigos. Según algunos cronistas, la reacción del Inca fue de sorpresa, curiosidad, indignación y desdén. Atahualpa abrió y revisó el evangelio minuciosamente. Al no encontrarle significado alguno a lo escrito en él, lo tiró al suelo. Villanueva, dice que "luego le pidió (el Inca) su espada a Aldama. El español se la enseñó, pero no la entregó". La reacción posterior de Atahualpa fue decirle a Valverde que los españoles devolviesen todo lo que habían tomado de sus tierras sin su consentimiento; que nadie tenía autoridad para decirle al Hijo del Sol lo que tenía que hacer y que él haría su voluntad; y finalmente, que los extranjeros "se fuesen por bellacos y ladrones"; en caso contrario los mataría. A una señal de Francisco Pizarro se puso en marcha lo planificado por él. Disparó el falconete de la artillería de Pedro de Candía y las trompetas y salieron los caballos. Algunos cronistas dicen que los millares de indígenas apiñados dentro la plaza no estaban con armados para defenderse de los españoles y que la mortandad se debió a su propia estampida humana que derribó muros. Mientras tanto, en la plaza de Cajamarca Pizarro buscaba el anda del Inca y Juan Pizarro la del Señor de Chincha. El Señor de Chincha y el Señor de Cajamarca fueron muertos por los españoles que los capturaron. También mataron a mucha gente del entorno de ambos señores. "Otros capitanes murieron, que por ser gran número no se hace caso de ellos, porque todos los que venían en guarda de Atahualpa eran grandes señores" (Jerez). Igual suerte hubiera corrido Atahualpa de no ser por Francisco Pizarro, que ya se encontraba cerca de él, debido a que no podían derribar la litera del Inca, a pesar de que mataron a los portadores de la litera, ya que otros de refresco se metían a cargarla. Así estuvieron forcejeando gran tiempo; un español quiso herir al Inca, cuando Francisco Pizarro, gritó que "nadie hiera al indio so pena de la vida...", hasta que hicieron caer el anda y capturan al Inca, al que ponen bajo arresto en un ambiente del Templo del Sol. Al caer la noche de aquel 16 de noviembre de 1532, habían terminado para siempre el Tawantisuyo, el Inca estaba cautivo y con su prisión llegaba a su fin la independencia del estado inca. Tercera Fase Tras la victoria en Cajamarca los vencedores repartieron el botín de guerra en los Baños del Inca. El soldado cronista Estete, dice: "... todas esas cosas de tiendas y ropas de lana y algodón eran en tan gran cantidad que a mi parecer fueran menester muchos navíos en que cupieran". Otro cronista dice: "...el oro y la plata y otras cosas de valor se recogió todo y se llevó a Cajamarca y se puso en poder del Tesorero de Su Majestad". Jerez nos dice: "el oro y plata en piezas monstruosas y platos grandes y pequeños, y cántaros y ollas o braseros y copones grandes y otras piezas diversas. Atahualpa dijo que todo esto era vajilla de su servicio, y que sus indios que habían huido habían llevado otra mucha cantidad". Fue los primeros trofeos de importancia que tomaron los españoles. Villanueva Sotomayor dice al respecto: "Se valoró ese primer tesoro de los incas en "ochenta mil pesos de oro y siete mil marcos de plata y catorce esmeraldas"". A su vez, Francisco López de Gomara señala que "ningún soldado se enriqueció tanto en tan poco tiempo y sin riesgo" aunque agrega "nunca se jugó de esa manera, pues hubo muchos que perdieron su parte a los dados". Bueno eso es Todo x Ahora, Luego la Segunda Parte de la Conquista, Comenten. Adiós.

Hola Taringa, les Traigo la Cuarta Parte del Imperio Incaico. Activiades Económicas Al llegar al imperio incaico, los españoles coincidieron en destacar el éxito de su economía. Los cronistas describieron los productos que hallaron en los depósitos, alabando la abundancia de la producción tanto en agricultura como en ganadería; los europeos también alabaron la repartición equitativa de estos productos entre la población. Las crónicas coinciden que el éxito de la economía incaica se basaba en una correcta administración de los recursos, para hacer efectiva esta forma administrativa se construyeron depósitos y se utilizaron los quipus como un sistema de contabilidad. Si bien las crónicas mencionan que la riqueza de los incas se basó en la entrega de tributos, las investigaciones recientes muestran que esto no fue así; más bien el éxito del imperio se logró en una correcta administración de la mano de obra, Pease afirma que esto logró que el estado tenga la producción necesaria para la redistribución. El trabajo para la producción redistributiva era rotativo (mita) y era entregada periódicamente por los ayllus del imperio incaico. Este sistema no fue creación incaica pues estaba basado en la formas tradicionales de administración, los Incas llevaron este sistema a su máxima expresión almacenando producción y redistribuyéndola conforme a las necesidades e intereses estatales. La base de la economía fue la agricultura; las tierras eran comunales. Cada familia tenía sus tierras para cultivarlas y alimentarse. Las familias más numerosas, recibían mayor cantidad de tierras. La forma de trabajo de las tierras era la “minka”, es decir, “se ayudaban en tareas agrícolas en forma comunitaria”. El Portal Fuenterrebollo, nos dice que “… bien cuando un individuo tenía tanto trabajo que no podía con él, o en caso de huérfanos, enfermos y viudas”. “Cuando no se podía cultivar ciertas especies necesarias (las papas, por ejemplo), parte de la comunidad se asentaba en otras zonas. Esta forma de obtener recursos se conocía como “complementariedad ecológica”. La base de la alimentación incaica, fue la papa y el maíz, complementada con carne de auquénidos: llama y alpaca. En las zonas altas de los Andes, se cultivaron y cosecharon hasta 200 especies de papas, que se diferenciaban por el color y el tamaño. Para evitar su descomposición y con fines de almacenarlas o para la alimentación de su numeroso ejército sobre todo cuando salían de campaña, aprendieron a secar y trozar la papa (liofilización),producto que se denominaba Chuño, luego antes de consumirlas las volvían a hidratar y se cocinaban. Complementaban esta dieta con otros vegetales como olluco, oca, tomate, frijol, zapallo, ají, maní (del cual además extraían aceite), quinua y frutas. Los incas no sólo cultivaron los terrenos planos o semi inclinados, usaron un sistema ingenioso para cultivar las laderas de los cerros, esta técnica consistía en formar terrazas, denominadas “andenes”, que rellenaban con tierra vegetal que era contenida con muros de piedra. Además de la lana que les proporcionaban los auquénidos, sembraron, cosecharon y usaron el algodón para la confección de su vestimenta. En las tierras correspondientes a la selva alta, sembraron y cosechaban la “hoja sagrada”: la coca. Pescaban diversas especies de peces y cazaban aves silvestres. Para mantener tal cantidad de tierras sembradas, los incas fueron grandes ingenieros hidráulicos: mucho de los canales de regadía de la sierra aún hoy, funcionan perfectamente e irrigan las nuevas tierras de cultivo. Agricultura Incaica Al ser los Andes una sociedad predominantemente agrícola, los incas supieron aprovechar al máximo el suelo, venciendo las adversidades que les ofrecía el accidentado terreno andino y las inclemencias del clima. La adaptación de técnicas agrícolas que ya se empleaban con anterioridad en distintas partes, permitió a los incas organizar la producción de diversos productos, tanto de la costa, sierra y selva, para poder redistribuirlos a pueblos que no tenían acceso a otras regiones. Los logros tecnológicos, alcanzados a nivel agrícola, no hubieran sido posibles sin la fuerza de trabajo que se encontraba a disposición del Inca, así como la red vial que permitía almacenar adecuadamente los recursos ya cosechados y repartirlos por todo su territorio. Herramientas Los antiguos peruanos del Cuzco para realizar sus labores agrícolas utilizaron, como no tenían yunta por la falta de animales, el arado de tracción humana que denominaban la tajlla o chaquitajlla, que es un palo puntiagudo, con una punta un tanto encorvada, que a veces era de piedra o de metal. Antes de su terminal tenía esta herramienta otro palo transversal, el agricultor apoyaba su pie para hundirlo en la tierra y luego hacer el surco. Las herramientas manuales incaicas empleadas en la agricultura no han podido ser superadas, sobre todo cuando se trata de trabajar en las laderas andinas o en ámbitos limitados como los andenes. Fertilizantes La importancia de la agricultura llevó a los indígenas a buscar fertilizantes para sus cultivos. La información que poseemos sobre abonos procede de la costa y manifiesta el aprovechamiento de recursos naturales renovables. Los principales abonos empleados son nombrados por los cronistas y fueron usados sobre todo para la producción de maíz lo cual confirmaría la sugerencia de Murra acerca de la prioridad de este cultivo. Un primer abono consistía en enterrar junto con los granos, pequeños peces como sardinas o anchovetas. Una representación de este sistema estaba pintada en los muros de uno de los santuarios de Pachacámac donde figuraba una planta de maíz germinando de unos pececitos. El segundo abono usado era el estiércol de las aves marinas que por millares anidan en las islas del litoral. El recurso llamado guano se formaba por las deyecciones de las aves y los costeños tenían por costumbre extraer el guano de las islas. El tercer recurso renovable provenía del mantillo de hojas caídas de los Huarangos utilizadas para mejorar los suelos. Los Andenes Los incas tuvieron una especial preocupación por encontrar formas para mejorar las condiciones del suelo para la agricultura. La variedad del clima y del territorio difícil, los llevaron a buscar soluciones diversas, y fueron muchas las formas que encontraron para hacer frente al problema. Entre las medidas más conocidas se encuentran la construcción de andenes, que durante el gobierno incaico se le dio una gran importancia. Aunque demandaban movilizar grandes cantidades de mano de obra, que el estado incaico podía realizar con relativa facilidad. Los andenes son terrazas agrícolas artificiales que sirven para obtener tierra útil para la siembra en las escarpadas laderas andinas. Permitían aprovechar mejor el agua, tanto en lluvia como en regadío, haciéndola circular a través de los canales que comunicaban sus diversos niveles, con esta medida evitaban al mismo tiempo la erosión hidráulica del suelo. Los andenes no sólo servían para el cultivo del maíz, sino para el cultivo de diferentes productos agrícolas, y aún para diferentes usos: para sembríos, para evitar la erosión, para el lavado de la sal mineral, etc. Los Camellones Eran terrenos artificiales construidos en las riberas del lago Titicaca. Se trataban de montículos de tierra que permitían almacenar y aprovechar mejor el agua en lugares de frecuentes inundaciones a causa de las lluvias. Usaron una serie de técnicas agrícolas en los camellones, entre ellas, el trazado de surcos artificiales para dar protección a las plantas, facilitar el drenaje durante las lluvias, inundaciones, riego, como fuentes de abono y, especialmente, para disminuir el crudo frío nocturno en las alturas, evitando de este modo las heladas. Sistemas de Riego Los conocimientos hidráulicos -canales y bocatomas-, permitieron la irrigación y el cultivo, especialmente del maíz. El litoral peruano se caracteriza por sus dilatados desiertos cortados por ríos que bajan por las serranías y cuyos caudales permiten el surgimiento de la agricultura. Los costeños fueron los mayores ingenieros hidráulicos pues se perfeccionaron y lograron métodos bastante sofisticados de irrigación, sobre todo los mochicas y más tarde los chimú. En el Cuzco se canalizaron los dos riachuelos que atraviesan la ciudad, empedrando sus cauces y estableciendo puentes peatonales. Un ejemplo de la tecnología serrana es Cumbemayo, en Cajamarca, canal tallado en la piedra. La importancia de las obras hidráulicas se manifiesta en los numerosos mitos que cuentan los orígenes de dichas obras. Productos Agrícolas Junto con la ganadería, la agricultura representó la base de la economía incaica. Las poblaciones que habitaron el área andina lograron domesticar y aclimatar una gran variedad de productos a diversas condiciones, sacando provecho de terrenos considerados difíciles para la producción agrícola. El principal producto que cultivaron era la papa, con la cual preparaban diferentes tipos de chuño; también otros tubérculos como la mashua, el olluco y la oca. El maíz era considerado un recurso de tipo suntuario que otorgaba prestigio y era cultivado con fines burocráticos, militares y ceremoniales. En la costa cultivaron el camote, frijol,etc. Ganadería Incaica En los Andes prehispánicos, los camélidos desempeñaron un rol verdaderamente importante en la economía. Particularmente fueron la llama y la alpaca (los únicos camélidos domesticados por el hombre andino) las que, criadas en hatos de gran escala, fueron utilizadas para diferentes propósitos dentro del sistema de producción de los incas. Igualmente, fueron utilizadas otras dos especies de camélidos sin domesticar: la vicuña y el guanaco. La primera de estas era cazada mediante los chacos (cacerías colectivas) para ser esquiladas (con herramientas de ganadería como piedras, cuchillos, hachas de piedra y hachas de metal como cobre )y luego puestas en libertad; así se aseguraban que su cantidad se mantuviese. Los guanacos en cambio, eran cazados por su carne, que era muy apreciada. Los cronistas señalan que se comía la carne de todos los camélidos, pero debido a las restricciones que existían para su matanza su consumo debió haber sido todo un lujo. Probablemente la población tenía acceso a carne fresca sólo en el ejército o en ocasiones ceremoniales, cuando se hacía una amplia distribución de los animales sacrificados. En la época de la colonia, los pastos fueron desapareciendo o empobreciéndose debido exclusivamente a la presencia masiva de los animales introducidos por los españoles y los hábitos alimenticios que estos tenían. El medio ambiente andino sufrió un cambio considerable con los animales domésticos que llegaron con la presencia hispana. Administración incaica Reciprocidad y redistribución La reciprocidad es el intercambio de trabajo o bienes, o trabajo recíproco, tanto era el arraigo de este concepto que, entre los incas, no era visto como un intercambio de favores sino como una responsabilidad con los miembros del ayllu, razón por la cual esto se practicaba dentro de un ayllu y salvo contadas excepciones entre ayllus vecinos. Al ser el clan o ayllu la estructura económica básica y por estar cimentado en los lazos familiares, el soberano formaba lazos con los curacas (jefes de ayllu), dándole en matrimonio a sus hijas o casándose con las hijas de los curacas, de cualquier forma, el Sapa Inca estaba emparentado con todo su imperio, con lo cual se convertía en una especie de Curaca Máximo. Señalamos esto último para entender la reciprocidad simétrica y la reciprocidad asimétrica. La reciprocidad simétrica se daba entre miembros del ayllu base con el concepto de "hoy por ti, mañana por mi" o conocido como ayuda mutua, en la construcción de viviendas o en el sembrío o en la cosecha. La reciprocidad asimétrica se daba de los miembros del ayllu con el Inca, a cambio de la recaudación de excedentes, el Inca brindaba a sus súbditos seguridad externa y asistencias en caso de desgracias. La redistribución consiste en la distribución de excedentes por parte del Estado incaico. En caso de sequía o plagas, por ejemplo, los funcionarios del imperio abastecían las regiones afectadas con los excedentes de regiones favorecidas, los productos se almacenaban en los llamados "Tambos" para disponer de ellas en caso de necesidad. Red vial (Qapaq Ñan) Actualmente se está postulando la teoría de la construcción incaica de un camino que conecta al Cuzco con la costa atlántica del Brasil en el estado de Sao Paulo, este camino tiene como nombre Peabirú (nótese la coincidencia en las dos últimas sílabas con el vocablo "Birú" nombre primigenio del Perú). El Ejército Incaico El ejército Inca, fue una institución muy importante cuya principal tarea fue la conquista de nuevos territorios para anexarlos al imperio, aunque también tuvo un papel destacado en mantener bajo el dominio del Cuzco a los grupos étnicos recientemente conquistados, tales como los Guallas, Sahuasiray, Antasayas, etc. Al parecer el mando era dual, pues a la cabeza estaban jefes representantes de las mitades hanan y urin. Existían cuadros permanentes en manos de los miembros de los linajes incaicos, incluyendo al Inca y sus parientes más cercanos La formación de los miembros de la elite tenía un fuerte componente militar, sus ceremonias de iniciación concedían mucha atención a las aptitudes militares y resistencia física. A partir del inca Tupac Yupanqui se empezaron a formar militares profesionales, desligados por completo de las tareas productivas. Es el caso de la guardia personal del Inca además de castas guerreras y hereditarias. Religión Incaica Cosmovisión Según la mitología incaica, existían tres mundos diferentes, los cuales habían sido creados por el dios incaico Viracocha (también conocido como Wiracocha o Huiracocha). La división se hacía de la siguiente manera: 1. Hanan Pacha (mundo de arriba, celestial o supraterrenal): era mundo celestial y sólo las personas justas podían entrar en ella, cruzando un puente hecho de pelo. En la tradición andina se definió al Hanan Pacha como el mundo superior donde habitaban los dioses como Viracocha, Inti, Mama Quilla, Pachacamac, Mama Cocha, etc. 2. Kay Pacha (mundo del presente y de aquí): en la cosmovisión andina, Kay Pacha es el nombre del mundo terrenal, donde habitan los seres humanos y pasan sus vidas. 3. Uku Pacha (mundo de abajo o mundo de los muertos): en la mitología andina, Uku Pacha era el mundo de abajo o mundo de los muertos, de los niños no nacidos y todo lo que estaba debajo de la superficie de la tierra o del mar. Las fuentes, cuevas u otras de las aberturas de la superficie terrestre eran considerados líneas de comunicación entre el Uku Pacha y el Kay Pacha. Templos Incaicos Pascaumati Templo del Sol (Coricancha), en Cuzco. Templo de la Luna. Templo de Pachacamac (destruido). Templo de Urpi Huachac. Plaza de los peregrinos. Templo de Zuma. (Siendo ésta una de las inspiraciones para crear un juego con su mismo nombre) Los Dioses: Wiracocha Su nombre completo a fin de recalcar su calidad de ser supremo, es: Apu Qun Tiqsi Wiraqucha (Apu Kon Titi Wiracocha). Era considerado como el esplendor originario o El Señor, Maestro del Mundo. En realidad fue la primera divinidad de los antiguos peruanos, tanto los habitantes de Caral, Chavin, Huari y especialmente los Tiahuanacos, que provenían del Lago Titicaca. Surgió de las aguas, creó el cielo y la tierra. El culto al dios supuso un concepto de lo abstracto y de lo intelectual, y estaba destinado solo a la nobleza. Huiracocha, al igual que otros dioses, fue un dios nómada y tenía un compañero alado, el Pájaro Inti, una especie de pájaro mago, sabedor de la actualidad y del futuro. Este pájaro mago, no es otro que el Corikente de las tradiciones orales, el picaflor de oro, mensajero de los dioses, cuyas plumas servían para la mascaipacha o corona imperial del Inca. Huiracocha es representado con dos varas, que al parecer eran realmente estólicas (propulsalanzas) o warakas (hondas gigantes andinas) Inti Era el dios sol y dios supremo, el cual ejercía la soberanía de la actualidad en el plano divino (Hanan Pacha). Igualmente era hijo del dios sol del mundo antiguo (Ñaupapacha) y reinaba sobre el ser humano en el mundo actual (Kaypacha). Inti era la divinidad popular más importante del imperio incaico siendo adorado en varios santuarios. Se le entregaban ofrendas de oro, plata y ganado, así como las llamadas Vírgenes del Sol. También se le hacían ofrendas humanas en el mes de los Capac hucha, la cual muchas veces consistía en reos de muerte, como dios más importante. Mama Quilla Era la madre luna y esposa de Inti. Madre del firmamento, de ella se tenía una estatua en el Templo del Sol, en el que una Orden de Sacerdotisas le rendía culto. Los antiguos moche a diferencia de los incas, consideraban a la Luna la deidad principal. Pachamama Llamada también Madre Tierra ya que era la encargada de propiciar la fertilidad en los campos. Se le tributaban ofrendas o pagos. Pachacámac Era una reedición de Viracocha, el cual era venerado en la Costa Central del imperio incaico. Era conocido como el dios de los temblores, y su culto hizo un aparente sincretismo con el actual Señor de los Milagros, el cual tiene rasgos de este antiguo dios pagano según la historiadora María Rostworowski. Mama Sara Era la Madre Maíz o del alimento, la más importante de las conopas (representaciones religiosas) de los alimentos junto con la coca y papa. Mama Cocha Madre del Mar, a quien se le rendía culto para calmar las aguas bravas y para la buena pesca. Era la madre que representaba todo lo que era femenino. Cultura Material e Inmaterial Arquitectura Incaica La arquitectura incaica se caracteriza por la sencillez de sus formas, su solidez, su simetría y por buscar que sus construcciones armonicen el paisaje. A diferencia de sociedades costeñas como la chimú, los incas utilizaron una decoración bastante sobria. El principal material utilizado fue la piedra. En las construcciones más simples era colocada sin tallar, no así en las más complejas e importantes. Los constructores incaicos desarrollaron técnicas para levantar muros enormes, verdaderos mosaicos formados por bloques de piedra tallada que encajaban perfectamente, sin que entre ellos pudiera pasar ni un alfiler. Muchas veces esos bloques eran tan grandes que resulta difícil imaginar su colocación, las mejores muestras de esta habilidad se encuentran en la zona del Cuzco. Se sabe que los mejores talladores de piedra eran collas, provenientes del Altiplano y que muchos de ellos fueron llevados al Cuzco para servir al estado. Cerámica Incaica La cerámica incaica es distinta de los estilos que predominaron en la zona centroandina en la época pre-Tahuantinsuyo. El estilo inca se caracteriza por su producción en masa, habiéndose encontrado evidencias del empleo de una gran cantidad de moldes que permitieron difundir una producción sumamente estandarizada. Sus colores se caracterizan por el uso intensivo de diferentes tonos de marrón y sepia, además del rojo, negro, blanco, anaranjado y morado, que producían una gama relativamente variada de combinaciones. Se aprecia en la alfarería incaica la predilección por los diseños geométricos, predominando los rombos, barras, círculos, bandas y triángulos. Las formas típicas son el aríbalo y los queros, aunque estos últimos existieron desde el Horizonte Medio y fueron confeccionados también en madera y metal. El Estado incaico estableció distintos tipos de relaciones con los ceramistas locales y aprovechó de diferentes maneras sus técnicas y estilos alfareros. Se movilizaron vasijas de estilo local y se las hizo circular por todo el territorio, fusionándose de esta manera las diferentes técnicas existentes. Textilería Incaica El arte textil incaico se caracteriza por sus tejidos con diseños geométricos o tocapus y por la fineza de su técnica. Los incas destacaron por sus tapices y sus estupendos mantos de plumas, también de diseños geométricos. Tuvieron un extraordinario sentido de la simetría, reflejado mediante la repetición de figuras estilizadas dispuestas de una manera sumamente ordenada. Para los incas la importancia de los textiles fue religiosa, social y política. Ellos expresaban su cosmovisión, su sentido del espacio y de sus divisiones. Eran símbolos de nivel social. Los famosos ponchos dameros, blancos con negro y rojos al centro se destinaban sólo a los orejones o generales allegados al Inca. Se dice que los diseños geométricos, que aparecen en algunos tejidos, servían también para identificar a los incas y sus familias. Desde la visión política los textiles representaban tesoros intercambiables así como productos tributables que cohesionaban al imperio. Escultura Incaica Los trabajos realizados en piedra constituyen el otro gran conjunto de realizaciones incaicas que merece la pena destacar. Suele limitarse a representaciones zoomorfas de auquénidos, llamas, vicuñas y alpacas, y fitomorfas, mazorcas de maíz, que son conocidas como conopas y a numerosos cuencos y recipientes llamados popularmente morteros. Entroncados en las tradiciones artísticas andinas, los incas supieron imprimir un carácter propio y original a sus obras que se basó en una simplificación de las formas por medio de volúmenes geométricos sencillos y una esquematización de los motivos decorativos muy próxima a una concepción estética geometrizante y cubista. El arte incaico se caracterizó por la sobriedad, la geometría y la síntesis, tendiendo más a lo práctico y funcional que a lo formal. Pintura Incaica La pintura como expresión estética se manifestó en murales y mantos. Bonavía señala la diferencia entre paredes pintadas de uno o varios colores y los murales con diseños o motivos representando escenas diversas. Los murales pintados se aplicaban sobre paredes enlucidas con barro empleando pintura al templo, técnica diferente a utilizada para las pinturas rupestres. Hacia el Horizonte Temprano, la pintura era aplicada directamente sobre la pared enlucida, mientras que durante el Período Intermedio Temprano' se cubría el muro enlucido con pintura blanca para luego aplicarle el dibujo deseado. Otro medio usado en la misma época consistía en trazar motivos incisos sobre el barro húmedo para luego rellenarlo con pintura. En la época moche se usó pinturas murales y de alto relieve de barro como los descubiertos en la Huaca de la Luna y en la Huaca del Brujo, en Chicama. La técnica y el uso de mantos pintados sobre telas de algodón llano era costumbre de toda la costa, con mayor énfasis en el norte. Todavía por los años de 1570 a 1577 existían artistas especializados en el arte de pintar mantos que ejercían su oficio trasladándose de un lugar u otro. En aquel tiempo estos artesanos pedían licencia ante el oidor para usar de su arte e ir libremente por los valles sin ser estorbados. En los museos y colecciones privadas se pueden apreciar estos mantos, empleados quizá para cubrir paredes desnudas o servir de vestimenta a los señores importantes. Otro renglón dentro del arte pictórico fue la realización de una suerte de mapas pintados que representaban un lugar o una región. El cronista Betanzos cuenta que después de la derrota de los chancas infligida por el príncipe Cusi Yupanqui, los dignatarios cuzqueños se presentaron ante él para ofrecerle la borla y lo encontraron pintando los cambios que pensaba introducir en el Cuzco. Esta noticia no sería suficiente para confirmar tal práctica si no fuese apoyada por otra referencia la afirmación en el juicio sostenido por las etnias de Canta y de Chaclla en 1558 - 1570. Uno de los litigantes presentó allí ante la Real Audiencia de los Reyes los dibujos de su valle indicando sus reclamos territoriales, mientras los segundos exhibieron una maqueta de barro de todo el valle. Sarmiento de Gamboa decía que al conquistar un valle se hacía una maqueta y se le presentaba al Inca, quién delante de los encargados de ejecutar los cambios se informaba de sus deseos. Arte Plumario Las prendas de plumería manifiestan un gusto estético por el color y se usaron en mantas camisas, abanicos y sombrillas para preservar del sol a los personajes conducidos en andas. Los brillantes tonos de las plumas empleadas señalan un origen selvático con lo cual concluimos que debió existir un trueque a lo largo y ancho del país entre la selva, la sierra y la costa. El cronista Santa Cruz Pachacuti cuenta que para los grandes acontecimientos, como el matrimonio de Huayna Cápac con su hermana el día que recibió la borla o mascaipacha insignia del poder, se recubrieron los techos de paja de los palacios y los templos del Cuzco con las más vistosas mantas confeccionadas con plumas multicolores. El espectáculo debió ser magnífico y sobrecogedor pues los brillantes colores de las techumbres contrarrestaban con la sobriedad de las piedras y las cenefas de oro de los muros palaciegos. Metalurgía y Orfebrería Incaica El área andina de Perú, Bolivia y Ecuador fue la cuna de la metalurgia a nivel sudamericano y surgió sin ninguna influencia proveniente del Viejo Mundo. Existieron dos centros metalúrgicos uno en la zona del altiplano peruano - boliviano y otro en la costa norte en la región Mochica-Lambayeque. De estos dos lugares se difundieron los conocimientos al sur, hacia Chile y Argentina, y al norte, a Colombia y Panamá para llegar posteriormente a las costas occidentales de México. La metalurgia en los Andes tiene una gran antigüedad y sus artífices lograron las más variadas técnicas y aleaciones. En toda la costa existieron expertos plateros y durante al apogeo incaico sus gobernantes establecieron mitimaes en el Cuzco para la producción de objetos suntuarios. Diversos documentos nombran a estos grupos provenientes del Chimú, Pachacámac, Ica y Chincha. Es probable que sus obras siguiesen los gustos estéticos incaicos. Sabemos del establecimiento en Zurite, cerca del Cuzco de unos yanas plateros de Huayna Cápac, provenientes de Huancavilca (actual Ecuador) que residían en tierras del soberano y cuya obligación era fabricar objetos para el Inca. La numerosa presencia en el Cuzco de plateros indígenas fue aprovechada posteriormente por los oidores, corregidores y encomenderos para la confección de vajillas personales de oro y plata, burlando la obligación del quinto del rey. Por ese motivo, son escasas las piezas de plata del siglo XVI en el Perú que tengan punzones. Para la creación de armamento se utilizaba cobre y aleaciones de esta; como el bronce, sobre todo para la elaboración de cuchillos ceremoniales y hachas para la nobleza, también se cree que utilizaron platino y hierro aunque sólo para la elaboración de pequeños ornamentos. Astronomía Incaica En la astronomía incaica destacó el Sol, y su culto, parece ser una constante en las culturas de la antigüedad, sin duda por el rol que el astro rey cumple en el "calendario agrícola". Los incas adoraban al Sol fundamentalmente para que les proporcionara abundantes cosechas. Era una fuerza dominante y un símbolo de prestigio y poder. En el Perú el culto al Sol se oficializó debido a las conquistas incaicas. Estos, que adoraban al Sol al extremo de afirmar que los gobernantes eran sus hijos, llevaban su religión a todos los pueblos que iban sometiendo por medio de la guerra. El Sol ("inti", en quechua), al que acostumbran representar por un gran disco de oro circundado de rayos, era adorado en templos cubiertos totalmente de oro, como lo era el Koricancha o "patio de oro" en la ciudad del Cuzco. También se afirmaba que el maíz eran las lágrimas del Sol debido al color dorado que tiene el maíz seco. Por lo tanto se ofrendaba al Sol la bebida que se elaboraba con el maíz: la chicha. El culto al Sol tenía su apoteosis en la Fiesta del Sol ("Inti Raymi" en quechua) que hasta ahora se reproduce, todos los 24 de junio, en la ciudad del Cuzco. Algunos cronistas afirman que los incas podían predecir los eclipses. El uso de la astronomía, como en muchas culturas de la época, tuvo un alcance agrícola desarrollado. Los incas eran capaces de separar las estaciones por épocas de sembrado y cosecha para cada tipo de producto. Se logró esta herramienta mediante la utilización de edificaciones de piedra (entre los que se encontraban los templos anteriormente mencionados) alineadas con los ejes cardinales siendo el norte la guía referencial utilizada. Medicina Incaica La medicina que se practicó en el incanato, estaba íntimamente ligada a la magia y la religión. Todas las enfermedades se suponían provocadas por el desprendimiento del espíritu del cuerpo, a causa de un maleficio, un susto o un pecado. Los curanderos incaicos, llegaron a realizar intervenciones quirúrgicas, como trepanaciones craneanas (practicadas anteriormente por la cultura Paracas), con el propósito de eliminar fragmentos de huesos o armas, que quedaban incrustadas en el cráneo, luego de accidentes o enfrentamientos bélicos. Uno de los instrumentos utilizados en la cirugía incaica, fue el "Tumi" o cuchillo de metal en forma de "T". Como anestesia se usaba la coca y la chicha en grandes cantidades y se sabe que también conocieron el uso de las vendas. Los médicos kallawayas, tradicionales en la región andina, han conservado una detallada clasificación antigua de las plantas y animales, que se considera proceden de la época. Estos kallawayas conocían la quina, una planta altamente efectiva contra la malaria. Matemática Incaica En el ámbito matemático los Incas destacaron principalmente por la capacidad de cálculo en el ámbito económico. Si bien en el Incario se desarrollaron importantes sistemas de medición, son más conocidos los quipus y yupanas, que representan la importante presencia matemática en la administración incaica. Los quipus eran sistemas mnemotécnicos que consistían en tiras anudadas; sólo se anudaban los resultados de las operaciones matemáticas realizadas anteriormente en los ábacos o yupana. Los cronistas españoles narran que los khipu kamayuqkuna leían en los nudos de los quipus la historia de los incas, relatando nacimientos, guerras, conquistas, nombres de los nobles y tiempos de tales eventos. "Son quipos unos memoriales o registros hechos de ramales, en que diversos nudos y diversos colores significan diversas cosas. Es increíble lo que en este modo alcanzaron, porque cuanto los libros pueden decir de historias, y leyes, y ceremonias y cuentas de negocios, todo eso suplen los quipos tan puntualmente, que admiran". La escritura que subyace bajo los quipus aún no ha sido descifrada. Existe en la actualidad un estudio sobre la posible escritura incaica, del inglés William Burns, que considera que fue de carácter alfanumérico representado con figuras geométricas en telares y en dibujos del cronista Felipe Guaman Poma de Ayala que se habría originado en la época del gobernante Pachacutec. Espero les Haya Gustado, Pronto los Post sobre la "Conquista del Imperio Incaico", Comenten Adiós.

Hola Taringueros sean Bienvenidos a mi Nuevo Post, sera la Biografia de un Gran personaje del Imperio Inca, el Primer Inca Rebelde de la Conquista del Perú, me Refiero a "Manco Inca Yupanqui". Manco Inca Yupanqui (1515 - 1545) Manco Inca Yupanqui, también conocido como Manco Cápac II, fue el primero de los cuatro rebeldes incas de Vilcabamba. Escapó de los ejércitos de Atahualpa en el Cuzco y ofreció ayuda a los conquistadores españoles creyendo que lo liberarían de las «malignas tropas de Quito». Lo nombraron Emperador Inca, pero después de los múltiples abusos que cometieron con él y su pueblo, decidió escaparse y rebelarse.En 1536 casi libera al Cuzco y expulsa a los españoles, sin embargo se refugió en Vilcabamba al tener que dar de baja a sus tropas por el excesivo tiempo que estaba tomando la guerra. Finalmente fue asesinado en 1544 (algunas fuentes indican 1545) por siete españoles que lo traicionaron. Origen y Entronación Manco Inca fue uno de los más de 500 hijos de Huayna Cápac, probablemente nació en 1515, en el Cuzco.Cuando las tropas de Atahualpa tomaron dicha ciudad bajo el mando del general Quizquiz, mataron a los descendientes de Huayna Cápac, a los partidarios de Huáscar y todo aquél que pudiera intentar tomar el lugar del Inca. Por esta razón Manco Inca se vio obligado a huir evitando cualquier contacto con los atahualpistas. El 14 de noviembre de 1533 encontró a Francisco Pizarro y su contingente tanto inca como español. Éste y otros hechos como la matanza de Atahualpa llevaron a Manco Inca a creer que los españoles eran «salvadores» enviados por los dioses. Al presentarse a Pizarro éste le respondió: «Has de saber que yo vine con el único propósito de protegerte y liberarte de esta gente de Quito, podeis creer que yo no vengo en provecho mío». Existen dos versiones sobre el fin de Chalcuchímac. Una de ellas dice que para convencer al joven inca, Pizarro quemó vivo a Chalcuchímac delante de aquél. Por otro lado, José Antonio del Busto cita a Pedro Sánchez de la Hoz cuando afirma que el general ya había muerto un día antes del arribo de Manco Inca: «Informado el Gobernador de todas estas acusaciones y comprobando cuánto de verdad había en ello, mandó que fuese quemado vivo en medio de la plaza, y así se hizo, que los principales y más familiares suyos eran los que ponían más diligencia en prender el fuego (...) toda la gente de la tierra se alegró infinito de su muerte, porque era muy aborrecido de todos por conocer lo cruel que era». En la mañana del sábado 15 de noviembre, día de San Eugenio, las tropas hispano-indígenas ingresaron a la capital (Cuzco) por el cerro de Carmenca (actual barrio de San Blas) para luego bajar por un camino que llevaba a un río y que posteriormente bautizaron como «El callejón de la Conquista» o «La calle de los Conquistadores». Tras saquear el Coricancha, los templos y palacios más importantes del Cuzco, Francisco Pizarro coronó a Manco Inca como Sapa Inca. Bajo el Vasallaje Español Una vez nombrado, Manco Inca solicitó a Pizarro que le diera permiso para organizar un ejército que combatiera a las tropas del general atahualpista Quizquiz. Pizarro, además de darle el permiso, lo apoyó con caballos y soldados españoles. Unos espías informaron a Manco Inca de las intenciones de las tropas de Quizquiz para atacar Jauja, dándole la opción de enviar justo a tiempo a su ejército bajo el mando de su hermano; Paullu Inca. Tras la batalla, Quizquiz y sus guerreros se vieron obligados a retirarse hacia Tarma. Sin embargo, fueron expulsados también de Tarma ya que sus habitantes eran huascaristas. Finalmente, Quizquiz fue asesinado por sus propios soldados quienes se negaban a seguir combatiendo a los españoles. La Rebelión de Manco Inca El estoico monarca resistió el tormento, hasta que a comienzos de 1536, con mucha astucia logró que Hernando Pizarro lo liberara. Le prometió traer una estatua de oro que representaba a Huayna Cápac. Con la ayuda del Willac Umu, el gran sacerdote del Sol, Manco Inca logró reunir 75 mil guerreros para recuperar el Cuzco y destruir Lima. Los españoles hubieran sido aniquilados si no fuera por la ayuda de miles de indios auxiliares huancas, chachapoyas, cañaris, tallanes y huaylas, que no querían la restauración del Imperio Inca. El juramento de Manco Inca Yupanqui y sus capitanes en el pueblo de Calca, en mayo de 1536, constituye un acto trascendental para la Historia del Perú y de su ejercito, porque significó el compromiso de los incas de luchar hasta la muerte, para echar a los españoles del Tahuantinsuyo y restaurar la antigua soberanía Inca. Terminada este acto ceremonial, Vila Oma el sumo sacerdote es nombrado Capitán general del ejército imperial y Paucar Huamán como "maestre de campo". A fines de abril de 1536 manco Inca decidió atacar en siete frentes distintos la ciudad del Cuzco, pero sin embargo el inca, no atacó de inmediato, pues decidió tomar primero Sacsahuamán, derrotando a los Cañaris que habían sido conminados por los españoles a defender la fortaleza tras dos días de combate, prosiguiendo luego a la ciudad imperial, el ataque prosiguió casa por casa a fin de no permitir descanso a los oponentes, penetrando poco a poco a la ciudad , la lucha fue incesante y agotadora. Los españoles tuvieron su noche triste y terrible que parecía nunca acabar al extremo que toda la gente española fue reducida hacia la plaza y grandes construcciones aledañas, queriendo en muchas oportunidades los españoles abandonar la ciudad. Hernando Pizarro sugirió entonces retomar la fortaleza de Sacsahuamán, punto fuerte de donde provenían los ataques comandados por Vila Uma para cuyo efecto optaron por un ardid del presunto abandono de la ciudad por el camino de Chinchaysuyo, consiguiendo que los incas salieran tras ellos, siendo retomada por los castellanos, esta batalla habría de durar tres días, esta fortaleza fue recuperada a fines de mayo de 1536. Manco inca Yupanqui que seguía batallando por tomar el Cusco, al conocer de los grandes triunfos de Quisu Yupanqui, le ordenó que marchara a Lima para destruir la fuerza española. Quisu Yupanqui siguiendo las órdenes del inca partió del valle de jauja con un efectivo aproximado de veinte mil hombres acompañado de: Páucar Huamán, Illa top; Yanqui Yupanqui, Puyo Huillca, Hualpa Roca, Apu Siloalla, Allin Songo Inca y otros capitanes. Avanzaron sobre Lima en tres direcciones: •Por el camino norte, los tramas, atavillos,huánucos y huaylas. •Por el Sur los angaraes, huancas, yauyos, y chavircos. •Quisu Yupanqui descendió de la sierra de Huarochirí por el pueblo de Mama. I niciándose así el asalto a Lima, durando poco ya que Quisu Yupanqui fue muerto por la arremetida de la caballería, cuando ya empezaba entrar por las calles. Los indios aliados a los españoles fueron el sostén de este grupo español procediendo a replegarse las fuerzas rebeldes hacia el valle de Chillón y un segundo batallón por el camiono de Huarochiri. Contraofensiva enemiga Poco después de la retirada llegó desde la región de Chachapoyas, Alonso de Alvarado y sus tropas, luego otros contingentes de las colonias hispanas que acudieron al llamado de auxilio de Pizarro, con lo que organizó un poderoso ejercito experto en guerra contra indios. Los incas decidieron defender la sierra central para evitar el avance de los españoles hacia el Cuzco. Alonso de Alvarado partió el 8 de noviembre de 1536 al mando de ochocientos cincuenta hombres, además de tropas aliadas Huancas y inició la contraofensiva. Produciéndose el primer encuentro en el adoratorio de Pachacamac, donde fueron derrotados los incas tomando prisioneros a otros siendo cruelmente victimados. Posteriormente hubo otro encuentro con la guarnición inca de Atún Jauja posesionándose de este valle. Seguidamente vinieron los combates de Tarm, Chincaycocha, Angoyacu, Ayaviri y Huarochiri. asi mismo en Comas y Antamarca. Rumbo al Cuzco de la Contraofensiva Reducida la resistencia Inca en la sierra centra, probablemente en el mes de Marzo de 1537, Alvarado inició la marcha hacia el Cuzco. Luego de poco recorrido tuvo que combatir en el puente de Huarichaca , produciéndose duros combates, que lo hostigaron constantemente produciéndose un nuevos combates de Uripa, Curampa y Cocharapa, llegando a Cochacasa luego de un mes de marcha. Casi al mismo tiempo, Diego de Almagro de regreso de Chile junto con Paullo Inca, acampó en el pueblo de Urcos e inició negociaciones con Manco Inca Yupanqui, para la ocupación del Cuzco. Posteriormente, al constatar que Alvarado había acampado en Cochacosa y Diego de Almagro en Urcos, tentó la alianza con este para la ocupación del Cusco y apresar a los Pizarro. Pero tal negociaciones fracasaron por las intrigas de paullu Inca, que aspira ceñirse la borla. Rotas las negociaciones, Almagro y Paullo, el 8 de abril después de unas escaramuzas entraron en el Cusco y apresaron a los Pizarro. Manco Inca retornó tambo y dispuso se levantara el asedio ordenando el repliegue de sus fuerzas hacia la región de Vilcabamba. El 12 de Julio de 1537 tras la derrota de Alonso de Alvarado por Almagro, Manco Inca propone a Paullu luchar juntos para expulsar a los castellanos, siendo sarcásticamente rechazado. El 15 de setiembre de 1537, parte Almagro y su ejército del Cusco llevando consigo prisionero a Hernando Pizarro, craso error que le costaría la vida en Julio de 1538. Nuevas campañas incas El año 1538 fue difícil para Manco Inca, ya que después de reprimir a los hunazas tuvo que enfrentar a los pizarristas, a loas de su hermano Paullu y otras huestes provincianas que luchaban contra su causa.. Luego de muchas batallas termina la campaña en el Collasuyo a fines de 1538 e inicios de 1539, desfavorables a Manco inca.1539, tal vez fue el año de las más ardua lucha y ferviente resistencia de Manco Inca, debido a los reveses que sufría sus tropas, quien tuvo que hincar una rápida retirada en la misma que dejó a su esposa la coya Cura Ocllo y su hermano Cusi Rimachi, capitán general de su ejercito, quienes fueron prisioneros. Luego de que Pizarro ofreciera el intercambio de estos por su rendición y que fuera rechazada por Manco Inca se dio muerte a los infortunados prisioneros. En el valle de Yucay la represalia contra el inca terminó con la quema de Vial Uma, Tisu Yupanqui, Taypi, tanqui Hualpa, Orco Huaranga, Atoc Suqui y otros. Esta desgracia aumento el valor moral del Inca quien prosiguió la lucha, poniendo en zozobra a sus enemigos. De marzo a julio de 1541 amenazó constantemente Huamanga y en el mes de octubre pretendió marchar al Cusco. En 1542, dio asilo a un grupo de almagristas derrotados en la batalla de Chupas. Éstos le enseñaron al Inca a montar caballo, usar armadura y manejar el arcabuz, según cuenta el cronista Fernando de Montesinos. Fin de la rebelión Entre los años 1542 a 1544 el ejercito de Manco Inca quedó reducido a los efectivos del reducto de Vilcabamba, deshecho la resistencia de Illa Topa en Huanuco. Al parecer en 1544 el Inca quiso negociar con el Virrey Balsco Núñez Vela , lo que su frustró por el asesinato de este. Muerte En 1545 (algunos sostienen que fue en 1544), Alonso de Toro, teniente gobernador de Cuzco ofreció una oportunidad a los almagristas que habían traicionado a España. Les dijo que si mataban a Manco Inca les perdonaría, y así fue. Un día de 1545, en Vilcabamba siete almagristas asesinaron a Manco Inca delante de su hijo. Su hijo, Titu Cusi Yupanqui, fue más tarde cronista, y narró la muerte de su padre. Escribió el último mensaje que le dio agonizante: «No te dejes engañar con sus melosas palabras, son todas mentiras, si tú les crees te engañarán como lo hicieron conmigo». Las cabezas de los siete españoles que asesinaron a Manco Inca fueron exhibidas en las plazas y calles de Vitcos y Vilcabamba. Le sucedió su segundo hijo, Sayri Túpac, quien renunció y dejó el trono a su hermano mayor (hijo mayor de Manco Inca) llamado Titu Cusi Yupanqui y cuando este murió le dejó el trono a su hermano llamado Túpac Amaru I. Los cuatro incas de Vilcabamba fueron de la familia de Manco Inca. Imagenes de Manco Inca: Manco Inca, "Manco Cápac II", Felipe Guaman Poma de Ayala (1615) Manco Inca, Liderando la Rebelíón, Detalle de pintura de Juan Bravo, en la municipalidad del Cuzco. Manco Inca, el Galope Manco Inca vs. Pizarro Muerte de Manco Inca Espero que el Post les Haya Gustado, Proxima Biografia "Pachacútec", No se la Pierdan. Adiós y Cuidense.
Organización Política El gobierno imperial era de tipo monárquico teocrático y la máxima autoridad era el Sapa Inca, aconsejado por el consejo imperial. El gobierno de cada suyo (región administrativa) estaba a cargo de un Suyuyuc Apu, que actuaba como virrey. El Inca A estos gobernantes, a los que se atribuía un origen divino, se les suele asociar los títulos de señor inca y sapa inca: "divino inca" y "único inca", respectivamente. La "Capac cuna" era la lista oficial de gobernantes de la civilización incaica. Se especula que existieron más gobernantes de los que ésta acepta y que varios fueron borrados de la historia oficial del imperio por distintos motivos. En total, fueron doce los soberanos incaicos. Imperio legendario; periodo sin expansión: ~1200 - ~1230: Manco Cápac ~1230 - ~1260: Sinchi Roca ~1260 - ~1290: Lloque Yupanqui ~1290 - ~1320: Mayta Cápac ~1320 - ~1350: Cápac Yupanqui ~1350 - ~1380: Inca Roca ~1380 - ~1400: Yáhuar Huácac ~1400 - 1438: Viracocha Inca Imperio histórico; periodo de crecimiento del imperio: 1438 - 1471: Pachacútec 1471 - 1493: Túpac Yupanqui 1493 - 1525: Huayna Cápac 1525 - 1532: Huáscar 1532 - 1533: Atahualpa Aunque algunos historiadores consideran que Atahualpa no debe ser incluido en la capac cuna, argumentando que Atahualpa se habría declarado súbdito de Carlos I de España, además del hecho de que nunca llegó a serle ceñida la mascapaicha, el símbolo del poder imperial. Pero la mayor parte de los cronistas da como cierta la relación de 13 incas, asignando el escaño 13ro. a Atahualpa. Otros historiadores han seguido el linaje y consideran que deben tomarse en cuenta también a Tarco Huamán y a Inca Urco. El primero sucedió a Mayta Cápac y, después de un corto período, fue depuesto por Cápac Yupanqui. Inca Urco se ciñó la mascaipacha por decisión de su padre, Viracocha Inca, pero, ante su evidente desgobierno y la invasión de los chancas, huyó con él. Luego del triunfo de Cusi Yupanqui -el futuro Pachacútec Inca Yupanqui, también hijo de Viracocha Inca- sobre el pueblo enemigo, Inca Urco fue muerto en una emboscada que él mismo le tendió a su hermano. Asimismo, Garcilaso y algunos otros cronistas insertan entre Pachacútec y Túpac Yupanqui a Amaru Inca Yupanqui, soberano de dudosa existencia. El Derecho Hereditario La historia política incaica, casi siempre, estuvo plagada de enfrentamientos por el poder hereditario. Esto se debía a la ambigüedad de los criterios para la elección del nuevo Inca. El principal criterio para elegir al nuevo inca fue la normativa de elegir al «más hábil». El nuevo inca podía ser hijo del antiguo inca con la coya o con cualquier concubina. Los herederos debían ser mayores de edad. El Inca podía nombrar a un sucesor, pero éste tenía que ser aceptado por los dioses (a través de un oráculo) y por las panacas. El criterio de elegir al «más hábil» como gobernante fue un criterio muy difundido en todo el Tahuantinsuyo, muchas de las macroetnias y etnias elegían como gobernante al que demostraba mayor capacidad de mando y no eran necesariamente los hijos propios; esta costumbre fue tan eficaz que el virrey Toledo ordenó: «no hacer novedades, dejando la sucesión al antiguo derecho y costumbre». En el caso de los gobernantes incaicos, el más hábil era también el que ganaba más partidarios en las «panacas», demostrando su capacidad de negociación política. Esto también llevó a luchas entre las panacas por el poder, que ocasionaron crímenes por motivos políticos. En el caso de las «panacas», era importante el estatus social de la madre pues todo hace indicar que el patrón de convivencia post-matrimonial del Cuzco era exogámico y matrilineal. Es decir que lo único que diferenciaba a los hijos de un Inca era su ascendencia materna y era lo que le otorgaba más rango a unos que a otros. En la red social incaica, una madre con abundante parentela poseía mayor capacidad para ejercer la «reciprocidad», tan importante en la estructura social incaica. En general fueron varios aspectos los que primaban ante la elección de un soberano incaico, pero los criterios eran tan ambiguos que en muchos casos, cuando uno de los hijos del Inca demostraba ser hábil en la política, la administración y la guerra, se imponía ante sus hermanos. Como ejemplos, Pachacutec se impuso ante Inca Urco (Inca Urco fue nombrado sucesor por Huiracocha Inca); Inca Roca se entronizó luego de la muerte de Cápac Yupanqui a manos de su propia esposa llamada Cusi Chimbo, mujer que luego sería desposada por el mismo Inca Roca; Atahualpa se impuso ante su hermano Huáscar, en un proceso en el que Atahualpa fue ganando batallas y aliados políticos demostrando su habilidad como gobernante. En general, la muerte de un Inca, casi siempre traía consigo un periodo coyuntural de inestabilidad política en la que uno de los hijos tenía que demostrar su habilidad para entronizarse en el poder. El Consejo Imperial El máximo organismo dedicado a la asesoría del soberano incaico. Integrado por ocho personas: Los gobernadores de los suyus (suyuyuq). El príncipe heredero (auqui). La tradición del auqui fue instaurada por Pachacútec Inca Yupanqui y Túpac Yupanqui fue el primer auqui. El sumo sacerdote (Willaq Uma). Un amauta (hamawt'a). El general del ejército imperial (Apuskipay). Organización Social El ayllu La palabra «ayllu» de origen quechua y aimara significa entre otras cosas: comunidad, linaje, genealogía, casta, género, parentesco. Puede definirse como el conjunto de descendientes de un antepasado común, real o supuesto que trabajan la tierra en forma colectiva y con un espíritu solidario. El «ayllu» fue la base y el núcleo de la organización social del imperio. Los ayllus creían que descendían de un antepasado común, por lo cual los unían lazos de parentesco. Este antepasado podía ser mítico o real; y en todos los casos, los ayllus, conservaban un «mallqui» (momia) al cual rendían culto y por medio del cual daban sentido a sus relaciones. Además del mallqui, los miembros de un ayllu tenían divinidades tutelares comunes y tributaban a la tierra de forma común. Un ayllu poseía ganado, tierras y agua al que todos sus miembros tenían derecho siempre y cuando cumplieran obligaciones establecidas entre los miembros. Cada ayllu manejaba el tamaño de sus «tupus» (unidad de medida de la tierra), cada «tupu» entregado debía ser trabajado para no perder el derecho sobre la tierra. En la actividad agrícola los miembros del ayllu se ayudaban mutuamente; el hecho de pertenecer al ayllu les daba derecho a recibir ayuda en el caso que su propia familia nuclear no fuera suficiente; esta ayuda generalmente se daba en tiempo de cosecha, siembra o en la construcción de las viviendas de los recién casados; en estos casos entraba en juego el «principio de reciprocidad» que obligaba a devolver la ayuda prestada. En el caso del curaca (jefe del «ayllu»), podía pedir ayuda para pastar su ganado o trabajar la tierra. Éste estaba obligado a brindar comida y chicha a los que lo ayudasen pero no estaba obligado a devolver la ayuda, por lo cual existía una reciprocidad asimétrica con éste. Clases Sociales Incaicas La sociedad Inca, fue jerárquica y rígida. Existieron grandes diferencias entre las clases sociales, siendo estas diferencias respetadas por todos los habitantes del imperio. Las clases jerarquizadas formaban una pirámide donde el Inca, con todo el poder, se encontraba en la cúspide (plana), mientras que el pueblo, que era la gran mayoría, constituía su base social. La Realeza: Inca La Coya: Esposa del Inca El Auqui: Hijo del Inca y heredero La Nobleza: Nobleza de Sangre: Restantes miembros de las Panacas (parientes del anterior inca). Nobleza de Privilegio: Personas que destacaron por sus servicios; Sacerdotes, Acllas y Altos jefes. Ayllu: Hatun Runa: tributarios(campesino). Mitmaqkuna: Grupos trasladados para colonizar nuevas regiones enseñando a los pueblos nuevas costumbres. Yanas: Servidores del Inca y del imperio. Pinas: Prisioneros de guerra dependientes del Inca que no eran escogidos como Yanaconas. La Nobleza Incaica En el imperio existían dos linajes principales, Hanan Cuzco y Hurin Cuzco, de los cuales provenía el Sapa Inca o monarca. Cada vez que un inca moría había inestabilidad política entre estos dos linajes y la descendencia del último monarca por el poder. Cuando se instituía al nuevo inca, éste conformaba un nuevo linaje propio o panaca. Hubo al menos una docena de panacas en el imperio, cuyos miembros tenían varios privilegios. Si bien el Sapa Inca, la Coya (su esposa), el Auqui (heredero del Inca) y sus hijos (primeras generaciones de cada panaca) conformaban la familia real o realeza del imperio, existía un número importante de personas que se les consideraba nobles, sean de sangre o de privilegios. Entre los nobles de sangre estaban los restantes miembros y descendientes de las panacas y dentro de los nobles de privilegio estaban aquellas personas que destacaron por sus servicios. Una de sus características que diferenciaba a la nobleza inca del pueblo era el enorme tamaño de sus orejas, causado por el uso de aros expansores. La nobleza de sangre en el imperio incaico se estima al momento de su caída en más de 10.000 individuos repartidos en diferentes partes del territorio, que cumplían funciones administrativas y militares. Parte de las estrategias utilizadas por los incas para someter a otros pueblos, luego de enfrentamientos militares, era establecer alianzas matrimoniales entre los caciques locales y las hijas o concubinas del inca a modo de crear lazos que permitieran la pacífica ocupación. También era habitual que el cacique entregara a sus hijas al Inca, las que se enviaban directamente al Cuzco para formar parte de su harén. Con la caída del imperio, se perdieron todas las prerrogativas nobiliarias incaicas existentes sin embargo, algunos nobles hicieron esfuerzos para que éstas fueran reconocidas por la corona española, como Cristóbal Pariacallán Tuquiguaraca, a quien se le concedió escudo de armas y privilegios, también Felipe Guamán Poma de Ayala o Inca Garcilaso de la Vega hicieron gestiones en el sentido de que se reconocieran sus distinciones de clase. Los Panacas Las panacas eran linajes de descendientes directos de un inca reinante, excluyendo el sucesor y conservaban la momia del inca fallecido, al igual que sus memorias, quipus, cantares y pinturas en recuerdo del finado de generación en generación. Estas panacas reales formaban la élite cuzqueña. Tuvieron un rol en la política del incanato y sus alianzas y enemistades fueron cruciales para la historia de la capital inca. Se dice que hubo otras panacas, que tuvieron un papel importante en épocas anteriores. Una nota curiosa acerca de las panacas, es que si se le añaden las panacas tradicionales, se obtiene un total de 8 panacas por cada dinastía, el cual es un número frecuente en la organización andina de los ayllus por ser un múltiplo de la dualidad y de la cuadriplicación. Hatun Runa Eran el grueso de la población que iniciaba su servicio al estado con la mayoría de edad, de ahí su significado «hombre mayor». Eran la población común del imperio incaico que estaban dedicados a las actividades de ganadería, agricultura, pesca y artesanía; eran la fuerza de trabajo. Se podía disponer de ellos para servir en el ejército y trabajar las tierras del estado, también podían ser nombrados «mitmaqkuna» o «yana». Hasta antes de casarse, los padres eran los que designaban el trabajo a sus hijos. Posterior al matrimonio el hombre adquiría responsabilidades con el estado. A partir del matrimonio los «hatun runa» debían prestaciones al estado para toda su vida. Pero antes de eso los niños iban teniendo obligaciones menores que iban incrementando en responsabilidad con la edad. Existieron adolescentes a los cuales se les encargaba la tarea del acarreo de cargas para el estado y el ejército; a los adultos mayores se les encargaban tareas auxiliares en las que se requería mayor criterio. Según crónicas de Pedro Pizarro, los jorobados habrían sido utilizados como bufones de la corte y las mujeres acompañaban a sus hombres en la prestación de servicios, tanto para la guerra como para las labores agrícolas. Los Mitmaqkuna Fueron pobladores que eran trasladados a otras regiones junto con sus familias y bajo el mando de su jefe étnico, estas poblaciones permanecían en territorios alejados por un tiempo determinado cumpliendo tareas asignadas por el estado o por sus mismos jefes. Estos grupos no perdían sus derechos comunales, además mantenían lazos de reciprocidad y parentezco. Según las crónicas, los «mitmaqkuna» mantenían sus vestidos y tocados utilizados en sus pueblos de origen, además se trasladaban llevando consigo sus bienes. La institucionalidad de los «mitmaq» existió antes de la expansión incaica, y surgió de la necesidad de los pueblos andinos de acceder a otros pisos ecológicos y explotar recursos diversos que complementarían su alimentación. Durante la época de mayor expansión del imperio hubo transformaciones en la institucionalidad de los «mitmaq», puesto que los movimientos migratorios se hicieron a distancias más largas y masivas, impidiendo que el grupo de «mitmaqkuna» continúe en contacto con su núcleo de origen. Se trataba de poblaciones trasplantadas con el objetivo de producir bienes que luego serían redistribuidos. En algunos casos la población era trasladada como muestra de confianza y en otros como castigo; la diferencia radicaba en las condiciones de vida de unos y otros (castigados y premiados). Cieza de León afirma que existieron miembros de la élite cuzqueña que fueron trasladados con sus familias para enseñar el idioma y tradiciones incaicas, estos eran elegidos como muestra de confianza y se les daba «chacras», casas, dádivas, objetos de lujo, honores e incluso mujeres en señal de recompensa por tener que viajar lejos del Cuzco. Yanakunas Los «yanakuna» o simplemente yanas, son un grupo poblacional difícil de difinir en tanto que eran poblaciones extraídas de su grupo étnico para labores específicas pero que en algunos casos tuvieron funciones gubernamentales importantes llegando, en algunos casos, a ser curacas y a tener inclusive «acllas» otorgadas por el inca. Básicamente los «yanakuna» fueron población escogida por sus habilidades para prestar un servicio especial, se documentan grupos yanakuna llevados desde Chan Chan al Cuzco para sus servicios metalúrgicos, así como grupos Cañaris trasladados al valle de Yucay para el cultivo del maíz. En el caso de la producción maicera de los cañaris de Yucay, sirvió para la alimentación directa de las panacas cuzqueñas. La institucionalización de este grupo poblacional está documentado a través de relatos recogidos por los cronistas europeos. Según algunos relatos los «yanas» fueron población que se rebeló y a la que se le perdonó su vida a cambio de servir perpetuamente al soberano incaico, esta rebelión sucedió en Yanayaco; según la leyenda, justo cuando iban a ser ejecutados Mama Ocllo intercedió por ellos y pidió que estuvieran a su servicio. Según Rostworowski el Inca entregaba población yana a la «coya» cuando al momento de casarse. La población «yana» también era entregada por el Inca a otros curacas para servicios especiales, en este caso hacían lo que ordenaba la persona a las que estaban a cargo. Los yanas estaban repartidos en casi todo el imperio, se documentan «yanas» al cuidado de las momias de los soberanos incaicos; asimismo el sol y las huacas tenían «yanas» a su servicio (Cieza de León describe a los yanas al cuidado de las huacas de «Huanacaure» y «Huarochirí»). Los primero europeos identificaron a los «yanas» como poblaciones sin derechos, comparándolos con la concepción de esclavos que existía en la Europa de aquellos años. Sin embargo existe información que descarta esta posibilidad que fue publicada por J. Murra; esta información señala que los «yanas» tenían derecho a recibir tierras para su sustento. Invetigaciones de W. Espinoza señalan que el estatus de «yana» era algo común antes del imperio y su número fue aumentando a medida que el territorio se extendía. Piñas Algunos estudiosos los identifican como esclavos, y a pesar de no aparecer en las crónicas se sabe de ellos pues estaban descritos en los diccionarios quechuas. Según investigaciones de Rostorowsky, estos diccionarios se menciona que los «pinakuna» fueron prisioneros de guerra y ocupaban un nivel inferior en la escala incaica. Según W. Espinoza, señala que la institucionalización de los «piñakuna» es tardía y quien la institucionalizó fue Huayna Capac; a partir de este periodo todo aquel prisionero de guerra que no admintía su derrota pasaba a formar parte de los «piñakunas». Así sucedió con algunos grupos de pastos, carangues, cayambes, quitos, cañaris y chachas. La situación de los «piñacunas» fue extensiva para sus parejas e hijos, quedando como propiedad del estado incaico, enviándolos a trabajar en zonas de difícil acceso, generalmente en cocales de la selva de montaña; existen evidencias de que el estado también les proporcionaba tierras para su propia subsistencia. Control de la Población del Imperio El incario extendió su dominio bajo distintas etnias. El mestizaje era casi nulo. Se calcula que la población total del imperio fue de entre 16 a 18 millones, dependiendo las fuentes. Espero les Haya Gustado Navegantes de Taringa, Pronto la Cuarta Parte, Comenten Adiós.

Hola Taringa, y Sean Bienvenidos a mi Ultimo Post de Dioses y de Mitologías en Taringa!, Ahora me Despido con este Post sobre los Dioses del Enigmatico Pueblo Teotihuacano. RELIGIÓN DE LA CULTURA TEOTIHUACANA La religión que imperó en Teotihuacan era de tipo politeísta, y sus principales dioses fueron Tlaloc y Quetzalcóatl. Tlaloc era el dios de la lluvia, según la cultura mexica, pero en Teotihuacan, existe la posibilidad de que hubiese tenido mayores atributos. En algunos estudios, se especula que Tlaloc pudo haber sido no sólo una deidad relacionada con la lluvia, sino también con la tierra, pues ambos elementos tienen que ver con la agricultura, que era la base de todo pueblo sedentario. La representación que se hace de Tlaloc es la de ser con características antropomorfas y animales, de ojos grandes y saltones, ataviado con un tocado de plumas, con la parte superior de su cara en forma de pájaro y colmillos en la boca, un rasgo distintivo de los dioses. La figura de Tlaloc se puede observar constantemente en las pinturas murales, las cuales han servido para poder entender un poco más del culto religioso. Quetzalcóatl era la deidad creadora y su nombre tiene dos acepciones: La más común de ellas es la de "serpiente emplumada", pero también se le puede llamar "el gemelo divino", haciendo referencia al astro que representa, Venus, y el cual se le consideraba gemelo por ser estrella de la mañana y estrella de la tarde. Los Dioses Teotihuacanos: Tláloc, Dios de la Lluvia y la Agricultura. Quetzalcóatl, Dios de la Sabiduria y el Viento. Chalchiuhtlicue, Diosa de las Aguas Terrestres. Huehueteotl, Dios del Fuego. Bueno Taringueros Espero les Haya Gustado, Si me Falto alguna Mitologia x Explicar, Avisenme en MP para Posteara, Comenten Adiós.

Hola Taringa, Sean Bienvenidos a mi Nueva Entrega de las Culturas Pre-Incaicas, ahora les Hablare sobre la "Cultura de Paracas". Cultura de Paracas (700 a.C. - 200 d.C.) La cultura Paracas fue una importante civilización precolombina del Antiguo Perú, del periodo denominado Primer Horizonte, que se desarrolló en la península de Paracas, Provincia de Pisco, Región Ica, entre 700 años a. C. hasta 200 años d. C.. Es contemporánea de la cultura Chavín que se desarrolló en el norte del Perú. La mayoría de información sobre los Paracas proviene de las excavaciones arqueológicas emprendidas en Paracas «Necrópolis» por el arqueólogo peruano Julio C. Tello y su discípulo Toribio Mejía Xesspe en los años 1920. Los paracas practicaban la textilería (de lana y algodón), además de la cerámica. También practicaban las deformaciones craneanas con un propósito estético y ritual, y eran buenos cirujanos que realizaron trepanaciones craneanas con fines médicos. Después del año 200, la civilización Paracas se funde con la de los Nazca. Descubrimiento La cultura Paracas fue descubierta por el arqueólogo peruano Julio C. Tello en el año 1925. Tello halló el cementerio de esta civilización en la península de Paracas en Cerro Colorado, al sur de Pisco. En ese cementerio excavó en total 39 tumbas en forma de pozo, que él denominó “cavernas”, las cuales contenían fardos funerarios, envueltos en finos mantos y rodeados de ceramios, instrumentos de caza, pieles de animales y alimentos. Datan de los años 500 a. C.. En 1927, Tello, junto con Toribio Mejía Xesspe, descubrió otro tipo de cementerio de los Paracas, que denominó Paracas-Necrópolis, donde halló espléndidos tejidos textiles o Mantos Paracas, conservados hoy en el MNAAHP. En total se hallaron 429 cadáveres momificados. Tello sostuvo también que la cosmovisión de la cultura Paracas sobre la naturaleza se basó en creencias mitológicas, que eran normas de ordenamiento social. En los llamados Mantos Calendarios se puede ver cómo estaban definidos los ciclos biológicos de la flora y fauna, así como los oficios y costumbres de esta sociedad. División Tello estudió la forma de enterrar a sus muertos que tenían los Paracas y descubrió que esta cultura pasó por dos épocas bien definidas. Llamó a la primera «Paracas Cavernas»; porque enterraban a sus muertos dentro de tumbas excavadas de manera vertical en el suelo, que se ensancha antes de alcanzar piso, lo que le da una forma de copa invertida. Llamó a la segunda «Paracas Necrópolis»; porque enterraban a los muertos en cementerios rectangulares más sofisticados, que simulan ser “ciudades de muertos” o necrópolis. Paracas Cavernas (700 a. C. - 200 a. C.) Es el periodo más antiguo y esta vinculado a la influencia Chavin, especialmente en la cerámica. Este periodo tuvo como centro principal o capital a la peña de Tahajuana, a orillas del río Ica. Según los hallazgos realizados en Cerro Colorado por el arqueólogo Julio C. Tello, las tumbas Paracas de este periodo fueron cavadas subterráneamente con una forma de copa de champán invertida o botella de cuello alto en una profundidad de más de 6 metros de profundidad en donde colocaban a sus momias enfardeladas. Estas se encuentran en perfecto estado de conservación, gracias a las condiciones climáticas del desierto. Algunos de los cadáveres muestran prácticas de trepanaciones y deformaciones craneanas. Los restos arqueológicos encontrados en Cerro Colorado incluyen momias masculinas y femeninas de diferentes edades. Los cuerpos están colocados en posición fetal y envueltos con textiles ordinarios y complejos, de colores brillantes y decorados con figuras de animales, peces, serpientes y formas geométricas. Paracas Necrópolis (200 a. C. - 200 d. C.) En este periodo el principal asentamiento de desarrollo estuvo entre el río Pisco, la quebrada de Topara (centro principal) y la península de Paracas. Guarda relación con la cultura Nazca, que le sucedió y conformó una nueva etapa cultural. El periodo de Paracas Necrópolis recibió su nombre por el hecho de que sus cementerios son de forma rectangular y dividido en compartimientos, que le dan un aspecto de «ciudad de los muertos» (necrópolis). Estos se construyeron sobre los restos de antiguos asentamientos. Las necrópolis consistían en una multitud de grandes cámaras subterráneas de entierro, con una capacidad muy amplia. Se cree que cada cámara grande sería propiedad de una específica familia o clan, que enterraba a sus antepasados a lo largo de muchas generaciones. Cada momia fue atada con cable para que permaneciera en su lugar, y envuelta luego en muchas capas de textiles finos. Las momias adultas se encuentran en posición fetal. Eran enterrados con sus mejores prendas de vestir, adornos, objetos ceremoniales, alimentos como maíz, yuca, maní), etc. Se distingue la clase social de cada momia dependiendo de sus adornos y la calidad de los textiles. Paracas Necrópolis es famosa más que nada por sus esplendorosos tejidos que envolvían a sus momias, los célebres Mantos Paracas. Fardos Fuenrarios Los entierros de los Paracas seguían sin duda un ceremonial riguroso y prolongado. El cadáver era momificado mediante una técnica muy elaborada cuyos detalles permanecen desconocidos; pero la mayor de las veces se recurría a la momificación natural, librada al medio ambiente. La momia, envuelta en su sudario y en posición fetal, era colocada en un cesto de mimbre conjuntamente con una serie de objetos, lo que nos indica el concepto que los Paracas tenían sobre la vida ultraterrena. Se han hallado prendas de vestir, hondas, tejidos, así como vasijas con granos de maní, mazorcas de maíz, etc. El conjunto era envuelto cuidadosamente por un número no siempre igual de mantos o tejidos de diferente calidad; el paquete así formado se llama fardo funerario. El manto que se halla más cerca cuerpo de la momia suele ser el más fino, bordado con figuras que representan simbólicamente el mundo de la mitología paracas. Los mantos restantes son de menor calidad. Algunos fardos funerarios están envueltos hasta por diez u once mantos, y pertenecen sin duda a los miembros de las clases dominantes. "Momia de la Cultura de Paracas" Los Mantos Los finísimos y bellos mantos descubiertos en Paracas suscitaron la admiración universal. Están hechos a base de algodón y de lana de alpaca traída desde el Altiplano. A modo de complemento se usaban pelos humanos y fibras vegetales. Algunas de las telas contienen trescientos hilos por pulgada cuadrada. Sobre ellas se estamparon y bordaron con gran colorido figuras míticas y otros motivos cargados de simbolismo y con un gusto extraordinario. Sin exageración alguna, puede afirmarse que el arte textil Paracas alcanzó alturas no igualadas por ninguna otra cultura del mundo. La variedad, vivacidad e intensidad de los colores de los mantos aún se mantienen en su vigor, pese al tiempo transcurrido; todo lo cual hace suponer que los hombres de Paracas conocieron el secreto de la perpetuidad de los tintes que extraían de plantas cultivadas especialmente para tal efecto. Céramica La cerámica está representada por cántaros, platos y huacos de picos verticales unidos por gollete puente. En cuanto a la decoración, se distinguen dos estilos: En el período Cavernas, los dibujos muestran proximidad al arte simbólico de Chavín, en especial la representación del felino. Están pintados en negro, rojo, verde y amarillo después del cocido del ceramio. En el período Necrópolis, el artista muestra mayor libertad de creación y representa frutos y animales. Por lo general es monócroma: o blanco crema o marrón rojizo. El pintado se realiza antes del cocido, lo que significa un avance tecnológico. Trepanaciones craneanas Existe constancia de que los Paracas practicaron operaciones quirúrgicas, especialmente las llamadas trepanaciones craneanas. Para trepanar usaban instrumentos de obsidiana. Hecha la perforación en el cráneo, y realizado el tratamiento respectivo, obturaban la abertura con planchas de oro o de mate (calabaza). Se ha discutido mucho las razones que impulsaron a la realización de esta práctica; se cree que fueron hechas con la intención de curar fracturas por hundimiento de las paredes óseas, o bien para el alivio de las cefaleas y el tratamiento mágico de las enfermedades mentales (posiblemente se creía que al abrir el cráneo salían los espíritus causantes del mal). Muchos cráneos con señales de trepanación indican que las personas sobrevivían a esa práctica, por la presencia de los callos óseos en la zona operada, los mismos que solo se forman al pasar los años en una persona viva. Deformaciones craneanas La deformación craneana fue ampliamente practicada en el período Paracas Cavernas. Dos fueron los tipos preferidos: de cabezas alargadas y de cráneos redondeados. La deformación craneana debía iniciarse en el individuo en su temprana edad. Para lograrla se usaban vendas y hasta tablillas que eran sujetadas al cráneo con cuerdas; con los años la presión hacía que la cabeza se deformara de manera artificial. Esta práctica es muy antigua y se ha dado también en otras culturas del mundo. Esta universalización se atribuye a que posiblemente tuviera su origen en el remoto paleolítico, anterior al poblamiento de América. Teóricamente, debió ser motivada por el deseo de unos individuos de diferenciarse de otros de su mismo grupo racial, por razones de jerarquía. Espero les Haya Gustado, Proximo Post, "Cultura Nazca", Comenten Adiós.
Hola Taringa!, Sean Bienvenidos a mi Nuevo Post de las Culturas Pre-Incaicas, Ahora les Posteare Sbre la Legendaria Cultura de Nazca. "Ubicación de la Cultura Nazca" Nazca es una cultura arqueológica del Antiguo Perú que surgió en la provincia de Nazca (departamento de Ica) alrededor del siglo I y entra en decadencia en el siglo VI. Se ubicó a orillas del Río Grande entre los años 300 a.C. a 600 d.C. Tuvo un área de influencia que llegó a abarcar hasta Pisco por el norte, hasta Arequipa por el sur y por el este hasta Ayacucho. Hasta el siglo VI d. C., aumentaron sus contactos con la zona andina, llegando inclusive hasta las zonas altas de Ayacucho. Este contacto tuvo especial importancia en la formación de la cultura Huari. Un aspecto impresionante de Nazca es su cerámica policromada, con figuras de hombres, animales, plantas, etc. En muchas de estas cerámicas, se representan a hombres mutilados. El arte textil floreció tanto como en la época de los Paracas. Tuvieron un estilo propio de trabajo de los metales, aunque de menor calidad al de la época de Chavín. Lo más impresionante de esta civilización son los trazos efectuados en las Pampas de Nazca y en otros sitios de la costa sur del Perú. Los trazos conocidos como Líneas de Nazca se ubican en una zona geográfica con pocas precipitaciones, lo que demuestra conocimientos de geografía y meteorología. A unos treinta kilómetros de la ciudad de Nazca se halla el Cementerio de Chauchilla. Una necrópolis al aire libre en la que a pesar de los saqueos todavía se pueden ver momias en buen estado de conservación así como restos de cerámica. La economía nasquense estaba basada en la agricultura intensiva. Los nazcas lograron resolver el problema de tierras eriazas en la costa mediante el empleo de una red de acueductos, que constituye una verdadera hazaña de su ingeniería hidraúlica. Origen y Desarrollo Se desarrolló junto a la costa Sur del Perú (Región Ica) en los valles de Pisco, Nazca (Río Grande), Cañete, Chincha, Ica y Acarí; estos valles atraviesan una zona costera desértica. La cultura Nazca ha sido fuertemente influenciada por la anterior cultura Paracas que se desarrolló también en ese territorio; los Paracas son conocido por sus textiles extremadamente complejos y bellos, los Nazca, en cambio produjeron una serie de hermosas cerámicas y geoglifos (las Líneas de Nazca). También construyeron un impresionante sistema subterráneos de acueductos, conocido como puquios, que siguen funcionando hoy en día. El descubridor científico de la cultura Nazca fue el arqueólogo alemán Federico Max Uhle que a la vez la estudió por primera vez. Se afirma que los Nazca son una continuidad de los Paracas, ya que ambos tenían las mismas tradiciones y usaron las mismas técnicas de agricultura. Además también eran unas culturas militares. Economia Agricultura La base de la economía era la agricultura, actividad que se presentó para los Nazca como un reto difícil de superar por las características geográficas de la región donde se desarrollaron, pues el clima es bastante seco, las tierras agrícolas son pocas y existe poca agua para el regadío debido al poco caudal que llevan los ríos de esas región del Perú especialmente los de la cuenca del río Grande. Al respecto, el sabio Antonio Raimondi observó que: La manera cómo resolvieron los nazcas este problema es uno de los logros más admirables de su cultura. Aplicando una notable tecnología hidráulica, construyeron acueductos, canales y pozos que permitieron abastecer permanentemente de agua los terrenos de cultivo, logrando así desarrollar una agricultura sólida. Los principales cultivos fueron: maíz, frijol, calabaza, zapallo, yuca, maní, ají, guayaba, lúcuma, pacae y algodón.Con este último desarrollaban sus tejidos y vestimenta. Pesca Los nazcas vivían frente a un rico mar cuyos productos aprovechaban mediante la pesca y el marisqueo. Esta relación con el mar se evidencia en muchas de las decoraciones que aparecen en su cerámica. No solo aparecen íconos marinos como la ballena, sino también representaciones que representan esas actividades. Además de la pesca y marisqueo se cree que la caza debe haber sido otra actividad económica complementaria de importancia. Comercio Los Nazca realizaron también actividades comerciales de relativa importancia, intercambiando sus productos excedentes con sociedades relativamente alejadas de la costa, como los Huarpas, en la sierra. Logros Técnologicos La tecnología se desarrolló principalmente en el ámbito agrícola, aplicando la ya mencionada ingeniería hidráulica para la construcción de un excelente sistema de acueductos, canales y pozos, con la finalidad de abastecer de agua los terrenos de cultivo de manera permanente. Estos “canales de irrigación” todavía están en uso. Para hacer los acueductos, primero cavaban varios pozos ubicados a 20 ó 50 metros unos a otros, hasta que encontraban la napa freática (es decir, el nivel por el que discurre el agua en el subsuelo). Luego, las aguas así halladas eran encauzadas a través de canales subterráneos (trabajados con piedras, lajas y techo de tronco de huarango) y conducidas hacia los reservorios de agua, llamados localmente cochas, desde donde se irrigaban los valles. De trecho en trecho, esos canales subterráneos presentan “ojos” o pozos, por los que se podía bajar a fin de realizar la limpieza y mantenimiento necesarios. Las obras de acueductos debieron significar gran esfuerzo físico, organizado y dirección técnica de ingenieros hidráulicos. Los acueductos más importantes son: Ocaña, Matara, Uchulla, Tejeje, Bisambro, Cantillo, Aja, Curve, Llícuas, Soisonguito, Copara y la Achirana. "Canal de riego Nazca." Organización Social A la cabeza de la pirámide social de los Nazca estaban las autoridades centralizadas, constituidas principalmente por sacerdotes. Estos tenían la capacidad de organizar el trabajo comunitario y dirigir las complejas actividades ceremoniales. Al servicio de estas autoridades se encontraba una gran cantidad de artesanos especializados, tales como ceramistas y textileros, astrólogos, músicos y soldados, los cuales habitan en pequeñas ciudades y centros ceremoniales, entre los que destaca el complejo de Cahuachi. En la base de la sociedad se encontraban los agricultores y pescadores, los cuales vivían dispersos en diversos puntos del territorio. Los agricultores tenían casi la totalidad de los valles, ya que así podrían desarrollar la agricultura, con más espacio y terreno fértil. Organización Política Nazca estaba dividida en valles, en donde había asentamientos a los extremos. Estos tenían su propia autoridad que era un sacerdote. La élite vivía en edificios piramidales, en sectores especiales cuyas habitaciones estaban hechas con adobe y muros cubiertos con una capa de yeso o cal para tapar las grietas. El pueblo residía en aldeas o en la periferia de la ciudad. Sus casas se construían colocando troncos de algarrobo que definían las paredes huecas. Costumbres Algunas costumbres de los nazcas fueron las siguientes: Los trabajos que ellos realizaban la mayoría de veces era acompañados por un banquete que casi siempre era chicha con varios alimentos. Existen testimonios de cultos individuales como ofrendas en forma de atados. Hay también testimonios de cultos colectivos, de consumo de alimentos en recipientes ceremoniales y acompañamiento musical con antaras y tambores. Cuando por alguna razón se juzgaba que la huaca residente en el templo perdía su poder o estaba descontenta, la comunidad procedía a reconstruirla. Se derrumbaban los techos y las paredes y se quebraban las columnas, pero los cimientos era cuidadosamente sepultados y sellados. Sobre la plataforma se construía un nuevo ambiente de culto. El número de reconstrucciones guardaba relación con la importancia y el poder político de la comunidad encargada de su culto. Estaban acostumbrados a los sacrificios humanos en rituales religiosos o en ceremonias bélicas. Modificaban las cabezas de las personas muertas, adornándolas y tejiéndolas, para hacer sus ritos, como una ofrenda a sus dioses. Arte Los Geoglifos Es la expresión artística más conocido de los Nazca. Estas son unos enormes dibujos trazados sobre la pampa que se encuentra al norte del asentamiento de Cahuachi. Allí se presentan figuras antropomorfas, zoomorfas, fitomorfas y amorfas, junto a líneas rectas de varios kilómetros de largo. Todas han sido realizadas con una precisión que hasta estos días asombra al mundo. Arquitectura Utilizaron como principal técnica el adobe. Destaca el complejo arqueológico de Cahuachi, a orillas del Río Grande, con su templo de corte piramidal, de terrazas superpuestas, y su palacio de los jefes guerreros, en medio de seis barrios o complejos arquitectónicos bien definidos. Debió ser el principal centro administrativo y de culto de los Nazca. Otros centros urbanos nazcas fueron Tambo Viejo, Huaca del Loro y Pampa de Tinguiña. Céramica Nazca Estudiada por Salazar en 1901, es considerada como una de las mejores logradas del antiguo Perú. Se caracteriza por la calidad de las vasijas, las complejas representaciones que se pintaron en sus superficies antes de ser cocidos y la policromía de los motivos, con piezas que tienen hasta seis o siete colores, y unos 190 matices diferentes. La forma más típica de las vasijas es la botella asa-puente con dos vertederos, pero también fabricaron ollas esféricas, tazas y vasos. Su característica principal era el “Horror al vacío”, es decir que los ceramistas no dejaron en ninguna de sus cerámicas algún espacio sin pintar o decorar. En estas piezas se presentaron elementos de la vida cotidiana, tales como flores, frutos, aves, animales e insectos, como también personajes mitológicos o que combinan atributos humanos y animales. Los motivos Nazca se dividen en tres categorías: Naturalistas: ilustran el medio ambiente. Míticos o religiosos: nos revelan la percepción que tenían los Nazcas del mundo espiritual. Geométricos: destacan círculos, semicírculos, rombos, líneas, espirales, escalones, etc. Textileria Fue heredada de los Paracas (necrópolis), en lo que se refiere a la elaboración de finísimos mantos o telas, aunque no lograron la misma calidad y suntuosidad de los acabados. Para elaborar los tejidos, utilizaron algodón y lana de camélidos. Los Nazca expresaban las mismas figuras que los que habían en su alfarería. Orfebreria Utilizaban el oro y la plata para hacer máscaras, orejeras, narigueras y otros objetos rituales, adornados por medio del repujado, ya que eran láminas. Estos objetos eran para usos ceremoniales y/o religiosos. Cabezas Trofeo Estos tuvieron su origen en las culturas Chavín y Paracas. Para elaborarlas, se sacaba el cerebro por la base del cráneo, luego, la boca era cosida o cerrada con espinas, y se hacían un pequeño hueco en la frente, por donde pasaba una cuerda para que pudiese ser colgado. Se cree que hacían esto los Nazca, para hacer ritos con relación a la fertilidad de las tierras. Por último, los Nazca elaboraron, como parte de la indumentaria ritual, tambores que eran decorados con escenas o dibujos míticos, y de animales estilizados, todos de características policroma. El parche era colocado en la parte de abajo y para hacerlo sonar, se ponía de costado. Antes que el guerrero o la tropa ganadora se colgara la cabeza trofeo, el sacerdote de dicha tropa tomaba la sangre de la cabeza y luego se procedía a lo dicho anteriormente. Creencias La civilización Nazca realizaba rituales a las divinidades del mar, el cielo, la tierra, el fuego, el agua, el viento y al Dios creador. Gran parte de sus construcciones y elaboraciones, se hacían para los dioses, con el fin de que no haya sequías, y que los canales no se sequen. Su religión también tenía que ver mucho con el misterio de las Líneas de Nazca, que es considerado por algunos como un círculo agrícola y calendario astronómico, pero otros dicen que estas eran lugar de numerosos rituales a sus dioses. Galeria "Cultura Nazca" "Representación de un guerrero sosteniendo una cabeza trofeo" "Vasija pictórica de factura Nazca." "Arte plumario de la cultura Nazca." "Figura zoomorfa. Orca mítica." "Tumbas Nazca en Chauchilla." Bueno ese es todo mi Aporte, Pronto "Cultura Chinchorro", No se lo Pierdan, Comenten si les Gusto mi Post, Gracias. Adiós.
Hola Amigos de Taringa, Seguimos con el Impresionante Imperio Azteca. Gobierno de Moctezuma Ilhuicamina (1440 - 1469) Moctezuma Ilhuicamina, Huehue Moctezuma o Moctezuma I El Viejo, fue elegido soberano del estado mexica bajo el cual inició una era expansionista, la cual contó con la ayuda de sus clásicos aliados, los pequeños señoríos de Texcoco y Tlacopan. Luego de haber derrotado a Cuauhtlatoa, rey de Tlatelolco, el cual había intentado hacerse del gobieno, someter a Atonal, señor de Coixtlahuaca en 1461, y destruir las ciudades de Chalco y Tepeaca, extendió sus dominios hacia las zonas de Guerrero, Hidalgo, Puebla, Oaxaca y parte de Veracruz, dominando todo el altiplano de Anáhuac. Con estas victorias pudo afianzar un poder absoluto, teocrático, frente a la predominante influencia de la nobleza militar y sacerdotal. Sin embargo, le fue imposible evitar que una serie de catástrofes naturales, tales como inundaciones y hambrunas, devastaran su imperio, lo cual terminó recayendo en una nueva ola de sacrificios humanos para aplacar la ira de los dioses. Debido a eso, se dio inició a las llamadas guerras floridas (1450), las cuales fueron campañas anuales contra las ciudades independientes de Tlaxcala y Huejotzingo que eran destinadas a capturar prisioneros para sacrificarlos en sus rituales. A partir de 1456, cuando todos los impedimentos se vieron superados, el Estado azteca recobró la prosperidad y su capital, Tenochtitlan (actual Ciudad de México), se encontró con una época de esplendor económico y artístico sin precedente alguno. A pesar de su carácter severo y autoritario y de su incapacidad de dar al imperio una administración eficiente, Moctezuma I pudo ganarse la estima y el respeto de sus súbditos y conservarlo hasta la muerte. Amplió el territorio de la Triple Alianza. Organizó un sistema de tributos que permitió a Tenochtitlan convertirse en una ciudad muy poderosa. Gobierno de Axayácatl (1469 - 1481) Fue Elegido Sucesor de su Padre, Moctezuma I. Bajo su mandato, en 1473 Moquíhuix tlatoani de Tlatelolco fue acusado de dar malos tratos a una de sus esposas, proveniente de la nobleza mexica y además de haber usurpado el poder, por lo que los tenochca les declararon la guerra. El motivo real subyaciente detrás del conflicto con su vecino y más cercano aliado fue el comercio a distancia controlado por los tlaltelolcas. Moquihuix buscó infructuosamente el apoyo de los enemigos de los tenochcas. El hecho causó la pérdida de la autonomía de México-Tlaltelolco. Los tlaltelolcas pocos años después de la fundación de Tenochtitlan se separaron formando un altepetl autónomo en el islote de México-Tlaltelolco. Se desató una batalla sangrienta, probablemente provocada por los mexicas para tomar el control del importante mercado de esa ciudad. Los tlatelolcas se atrincheraron en su Templo Mayor, de donde Moquihuix, derrotado fue lanzado gradas abajo. Sobre los tlaltelolcas fueron altos tributos, se repartieron sus tierras y fue impuesto un gobernante mexica. En 1475 se rebelan los matlatzincas de la provincia de Cuetlaxtlan y Axayácatl tiene que volver a someterla. El idioma matlatzinca era la lengua dominante en el Estado de México, oriente de Michoacán, norte Guerrero y algunos puntos de Morelos. La conquista de Axacáyatl tuvo importantes repercusiones en el centro de México, ya que la lengua de los matlatzincas empezará a retroceder a expensas del náhuatl. Axacáyatl también logró otras nuevas conquistas, aunque fracasó ante los organizados purépechas (tarascos), que hacia 1470 habían avanzado con sus ejércitos hacia el centro del actual México por lo que Axacáyatl decidió emprender una ofensiva en su contra. La campaña militar comenzó bien conquistando varias ciudades del valle de Toluca en 1477, pero en algún momento entre 1478 y 1479 cuando avanzaron contra la última ciudad que se les oponía, Xiquipilco, enfrentaron una feroz resistencia de los purépechas, 40.000 de sus guerreros contra 24.000 aztecas. Durante todo un día en Charo, estuvieron luchando, los purépechas no retrocedieron ni un centímetro, y en ella cayeron muchos nobles mexica así como guerreros águila de la Triple Alianza. El mismo Axacáyatl fue seriamente herido. La derrota mexica fue contundente y solamente consiguieron regresar a Tenochtitlan unos pocos miles de sobrevivientes, alrededor de 20.000 fueron muertos o hechos prisioneros, escapando de manera vergonzosa y siendo perseguidos por los purépechas hasta Toluca. Los aztecas nunca más volvieron a emprender otra gran campaña de conquista contra los purépechas. Axayácatl nunca pudo levantar la cabeza tras humillante derrota. Sólo logro conquistar las siete capitales de la provincia de Tochpan (hoy Tuxpan, Veracruz) en 1480. Gobierno de Tízoc (1481 - 1486) Su primera campaña, el ataque a la ciudad de Meztitlan, resultó una derrota, y a pesar de las catorce campañas militares que emprendió, no pudo acrecentar los dominios de la Triple Alianza (México). Esto inclinó a Tízoc' a dedicarse más a administrar y "educar" lo conquistado, que a conquistar nuevos pueblos. Este pacifismo provocó algunas sublevaciones, como la de Tōllocān, que fue apaciguada levemente, comparando con los crueles aplastamientos de la Triple Alianza (México). Por otra parte, emprendió conquistas hacia Veracruz y Oaxaca. Mando construir un monolito conocido como "La piedra de Tizoc" que remorase las conquistas de Tamajachco y Miquitlan en territorio huasteca, Atezcahuacán, en Puebla, o Otlappan, en Guerrero. Sin embargo, algunos historiadores atribuyen muchas de las conquistas no a Tizoc mismo sino a sus antecesores. Mandó la reconstrucción del Templo Mayor de Tenochtitlan intentando conseguir la protección de los dioses, tarea completada por Ahuitzotl en 1487, y desarrolló el primer sistema de correos del imperio. Promovió la medida en principio bien acogida de sumar al estilo de vida mexica a los pueblos sometidos, pero en unos cuantos años, al ver los costes de dicha empresa, y al encontrarse limitados a unos tributarios cada vez más domesticados, pero menos pagadores y cada vez menos respetuosos se vio la imposibilidad de su continuación. El carácter insípido y los insuficientes éxitos del tlatoani catalizaron la intriga contra él que supuestamente se fraguó con su envenenamiento por una conjura los miembros de su corte Techoylala y Maztla, señores de Tlachco e Iztapalapa respectivamente. Tras su muerte, la corte se reunió inmediatamente para elegir a su hermano menor Ahuízotl (1486-1502), un prometedor tlatoani. Gobierno de Ahuízotl (1486 - 1502) Tlatoani que llevó a los Mexicas en un tiempo relativamente corto, a dominar prácticamente todo el centro y sur de México (Guatemala incluida, desde el Golfo de México hasta el océano Pacífico). Los guerreros Mexicas eran acicateados por la figura de su Tlatoani, un gobernante verdaderamente guerrero que no dudaba en ir al frente de las batallas. Ahuízotl no solo fue un gran guerrero, sino también un fuerte líder religioso, un buen diplomático y hasta un reputado economista, ya que además de ampliar su imperio por la fuerza, supo convencer y comerciar con los pueblos vencidos, abriendo las puertas del imperio a pueblos más alejados. Fue conquistador por excelencia. Construyó un acueducto para llevar agua de Coyoacan a Tenochtitlan, esto provocó una inundación en la que accidentalmente murió. Al parecer sus restos acaban de ser encontrados debajo del monolito de Tlaltecuhtli. Recientemente un equipo de arqueólogos mexicanos encontrón lo que podría ser su tumba en un predio ubicado en las calles de Argentina y Guatemala, a un lado del Templo Mayor, los trabajos de excavación están en proceso, es un gigantesco monolito con la imagen de Tlatecutli, y la fecha diez conejo, además de la ubicación lo que motiva especulaciones en el sentido de que se trata de la tumba del último gobernante azteca en ser enterrado de acuerdo a los rituales tradicionales antes de la llegada de los conquistadores españoles. Después de Ahuízotl le sucedió en el poder Moctezuma Xocoyotzin. Gobierno de Moctezuma Xocoyotzin Los detalles del carácter de Moctezuma son contradictorios. Al parecer, él no deseaba ser elegido tlatoani. Al ser elegido, tuvieron que buscarlo y lo encontraron barriendo las hojas de un templo. Al tomar el cargo creó un elaborado ceremonial para evitar tener contacto con la gente, y se mostraba orgulloso y desdeñoso con todos. Se caracterizó por un gran desprecio por los plebeyos, y con el fin de que se le rindiera constantemente ceremonia estableció una severa etiqueta entre sus vasallos (cuando alguien quería hablarle, lo hacía vestir con una túnica gruesa, rasposa y untada de polvo, y jamás éste podía darle la espalda). Para su coronación, Moctezuma llevó a cabo una guerra con los otomíes de la cual obtuvo mil prisioneros que fueron sacrificados aquel día. Estableció también un cerco a la ciudad de Tlaxcala, el cual violaba los reglamentos de la Guerra Florida. Los tlaxcaltecas acrecentaron desde entonces su odio por el soberbio imperio de Tenochtitlán. Lo mismo sucedió con otros pueblos conquistados. Si durante los últimos cincuenta años, México se había desarrollado equilibradamente, en armonía con la Triple Alianza, ahora su poder se había desbordado. La estabilidad de su imperio se basaba en el temor y en el odio de sus pueblos vasallos. Por eso, a la llegada de los españoles, todos se aliaron a éstos con tal de desasirse del poder mexica. Fue un hombre profundamente supersticioso, fracasó en la guerra contra los Tlaxcaltecas, durante su gobierno se recibieron las primeras noticias de la llegada de los conquistadores españoles a México. En efecto, en la primavera de 1519, supo de la llegada de extraños a la costa este de su imperio. Moctezuma envió embajadores para investigar los relatos. El embajador azteca llevaba dos trajes, uno de Tláloc y otro de Quetzalcóatl. Cada dios nahuatl tenía ciertos atributos y decidió que Cortés tenía el atributo de Quetzalcóatl y vistió a Cortés con el traje de Quetzalcóatl. Esto aterrorizó a Moctezuma, quien envió ricos presentes para evitar que se acercaran los españoles, pero los presentes sólo excitaron el ánimo de los soldados. Moctezuma incluso envió a un embajador llamado Tzihuacpopoca, para que pretendiera ser él, pero fue descubierto. El 8 de noviembre de 1519, se encontró con Cortés, convencido de que era el dios/sacerdote Quetzalcóatl. La actitud de Moctezuma ha sido objeto de numerosas especulaciones. Sólo alguien que mostrara arrojo en combate podía llegar a ser Tlatoani y, sin embargo, los actos de Moctezuma muestran un gran miedo. Moctezuma cedió ante todas las solicitudes de Cortés ya que no pudo reunir un ejército lo bastante grande como para poder vencer a Cortés y a sus hombres, sus caballos y a sus más de 3.000 aliados Tlaxcaltecas que fueron alojados en el suntuoso palacio de Axayácatl. Las imágenes de los dioses aztecas fueron derribadas y sustituidas por imágenes cristianas, se restregó la sangre de los sacrificados, y se suprimió el sacrificio humano. A los españoles se les dieron grandes cantidades de presentes y se supone que, entre otros, se les entregó el ahora conocido como penacho de Moctezuma. Moctezuma aceptó ser bautizado y declarado súbdito de España, donde todavía viven sus descendientes, los condes de Miravalle. La muerte de Moctezuma no ha podido ser aclarada completamente, una versión de los hechos nos dice que durante una ausencia de Cortés, Alvarado, el segundo al mando, decidió interrumpir un ritual de sacrificio humano, pues Cortés lo había prohibido, y otra versión nos cuenta que Moctezuma murió por una flecha perdida en una batalla con los españoles mientras estaba prisionero en su propio palacio. La versión azteca, recopilada por Sahagún, dice que los españoles se impresionaron por las joyas y oro que tenían los nobles, pues estaban celebrando la principal fiesta azteca, "Tóxcatl", para la cual previamente habían pedido permiso. Para ello, los españoles pusieron como condición que nadie debería ir armado a la celebración. Cuando la fiesta se encontraba en su apogeo cerraron las puertas del patio y exterminaron a todos los participantes, que se estima eran unos 1.000, principalmente nobles, en lo que se conoce como "La matanza del templo mayor". El pueblo se alzó en una revuelta, y los españoles hicieron prisionero a Moctezuma. El 29 de junio de 1520, en un intento para sofocar el violento tumulto, Moctezuma se asomó a la balconada de su palacio, instando a sus seguidores a retirarse. La población contempló horrorizada la supuesta complicidad del emperador con los españoles, por lo que comenzaron a arrojarle piedras y flechas que lo hirieron mortalmente, falleciendo poco tiempo después del ataque. Según la versión española, Moctezuma moriría a consecuencia de sus heridas. Según una versión azteca, recopilada por Bernardino de Sahagun, todos los nobles aztecas que se encontraban en poder de los españoles fueron ejecutados bajo el garrote al dejar de ser útiles. Posteriormente, al recoger sus cuerpos, que fueron arrojados a la calle, el cuerpo de Moctezuma mostraría heridas de espada. El códice Ramírez, escrito después de la conquista por un azteca cristianizado, reclama que a Moctezuma no se le administraron los últimos sacramentos, pues los sacerdotes que acompañaban a Cortés estaban ocupados buscando oro. Durante la huida los españoles perdieron casi todo el oro que habían obtenido y tuvieron que refugiarse entre los tlaxcaltecas. Entretanto Cuitláhuac fue elegido como sucesor de Moctezuma. Moctezuma murió en Tenochtitlán en 1520. Gobierno de Cuitláhuac Hijo de Axayácatl y por ello hermano del huey tlatoani o emperador Moctezuma Xocoyotzin. La forma honorífica de Cuitláhuac es Cuiltahuatzin (el sufijo -tzīn se usa para designar una dignidad similar a "don" o "señor" en español). En junio de 1520 ya se encontraba prisionero de Hernán Cortés por haber tramado un levantamiento en contra de los españoles. Cuando Cortés regresó después de haber derrotado en Cempoala a Pánfilo de Narváez, encontró que Tenochtitlan se había sublevado con motivo de la matanza hecha en el Templo Mayor ordenada por Pedro de Alvarado. Cortés exigió a Moctezuma Xocoyotzin que restableciera el mercado y volviese el pueblo a la tranquilidad. Entonces, a petición de Moctezuma, Cortés puso en libertad a Cuitláhuac para que se encargase de arreglar las cosas. Más éste, al quedar libre, encabezó el levantamiento y atacó con tal fiereza el cuartel donde estaban los españoles y sus aliados que Cortés, temeroso de ser completamente aniquilado, exigió a Moctezuma que subiese a la azotea del palacio para arengar a sus súbditos mexicas y pedirles se mantuvieran en paz. Existe la teoría de que Moctezuma fue herido en aquella ocasión de una pedrada y a los dos días murió. Sin embargo, otros historiadores mencionan que los españoles ya habían matado a Moctezuma, o que en ese momento le dieron muerte. En 1520, Cuitláhauac era un hombre de aproximadamente cuarenta y cuatro de edad, había sido tlacochcálcatl o gran general del ejército mexica. Al morir Moctezuma, los nobles mexicas y los sacerdotes eligieron inmediatamente como nuevo tlatoani y jefe de la guerra a Cuitláhuac, quien desplegó una gran actividad para alistar tropas, buscar alianzas con algunos pueblos y tratar de destruir a los invasores. Cuitláhuac fue el estratega principal de los combates que dieron la victoria a los mexicas en la llamada Noche Triste (30 de junio de 1520). Durante los homenajes de coronación, fueron sacrificados todos los españoles y aliados que habían caído prisioneros en el palacio de Axayácatl y de la retaguardia de los conquistadores que no lograron escapar cuando se hundió el puente portátil que colocaban para pasar las zanjas. Coinciden los cronistas que Córtes acongojado, triste, llora por haber sido derrotado. Luego le pregunta a Malitzin, ¿quién comandaba a los mexicas?, ésta, lógicamente también estaba abrumada por la derrota recién sufrida, le contesta con ironía y burla: un tal Cuitláhuac. Que traducido coloquialmente y tomándolo dentro del contexto del despecho por la derrota, sería: “un hombre de mierda o una mierda de hombre”. Su gobierno duró ochenta días, la viruela acabó con la vida de Cuitláhuac en noviembre de 1520, a solo unas semanas de lograr vencer a los españoles. Había reunido ya un ejército de tres divisiones con un total de más de 500 000 soldados, miles de veces más numerosos que las fuerzas de Cortés, incluso más que las fuerzas españolas totales instaladas en Cuba. Cuitláhuac murió a los 44 años de edad. La viruela era una enfermedad desconocida hasta entonces en América y fue traída por los españoles que venían en la expedición de Pánfilo de Narváez. Gobierno de Cuauhtémoc uauhtémoc se dio a la tarea de reorganizar el ejército mexica, reconstruir la ciudad y fortificarla para la guerra contra los españoles, pues suponía que éstos regresarían a pelear contra los mexicas. Envió embajadores a todos los pueblos solicitando aliados, disminuyendo sus contribuciones y aun eliminándolas para algunos. Los españoles regresaron un año después de haber sido expulsados y con ellos venía un contingente de más de cien mil aliados indígenas, la mayoría de ellos tlaxcaltecas, históricamente enemigos de los mexicas. Después de sitiar Tenochtitlán por 90 días, el 13 de agosto de 1521, los españoles, que eran comandados por Hernán Cortés, lo capturaron en Tlatelolco. La canoa en la cual huían de Tenochtitlan él, su familia y sus más allegados guerreros, fue alcanzada por un bergantín español piloteado por García Holguín. Cuauhtémoc exigió ser llevado ante "Malinche" (así llamaban a Cortés los mexicas, que es un término patronímico de Malintzin su traductora indígena doña Marina). Cortés no le interesó en ese momento la muerte de Cuauhtémoc. Prefería utilizar ante los mexicas su dignidad de Tlatoani, ahora subsidiaria del emperador Carlos V y del propio Cortés. Así lo hizo con éxito, aprovechando la iniciativa y el poder de Cuauhtémoc para asegurar la colaboración de los mexicas en los trabajos de limpieza y restauración de la ciudad. En los cuatro años que siguieron, la administración codiciosa por parte de los españoles, la desconfianza en Cortés, y los temores del propio Cortés, le llevaron repetidamente a tomar decisiones indignas y finalmente le llevaron a aprobar el tormento y la muerte del último tlatoani azteca. Primero fue el tormento, surgido de la codicia del oro: Bernal Díaz del Castillo, en su Historia Verdadera de la Conquista de la Nueva España narra detalladamente cómo cundió la desconfianza entre los españoles, al desmentir tercamente la realidad sus soñadas riquezas. El oro que habían obtenido en total (83 200 castellanos) no era suficiente para repartir de forma satisfactoria entre toda la tropa española, por lo que iniciaron suposiciones por parte de los mandos para obtener más oro. Algunos españoles juzgaron que después de la Batalla del Canal de los Toltecas, los aztecas habían recuperado el botín y lo habían echado a la laguna o lo habían robado los tlaxcaltecas o bien los propios soldados españoles. De ahí que fueran los oficiales de la Real Hacienda, y sobre todo el tesorero Julián de Alderete, y no Cortés, que se limitó a consentirlo, los que ordenaran —Bernal Díaz y López de Gómara así lo argumentan — el tormento de Cuauhtémoc y Tetlepanquetzaltzin. De acuerdo a los libros de Díaz del Castillo, López de Gómara y las acusaciones hechas a Cortés posteriormente en su juicio de residencia coinciden en que fueron torturados mojándoles los pies y las manos con aceite y quemándoselos. Según Bernal, Cuauhtémoc confesó que cuatro días antes "que le prendiesen lo echaron en la laguna, así el oro como los tiros y las escopetas que nos habían tomado a la postre a Cortés, y fueron a donde señaló Guatemuz a las casas en que solía vivir", de donde los españoles sacaron "de una como alberca grande de agua un sol de oro como el que nos dio Montezuma". Fuentes posteriores atribuyeron a Cuauhtémoc sin respaldo alguno un estoicismo pleno mostrado en ese trance. El libro escrito por López de Gómara refiere que el "señor" que le acompañaba en la tortura le pidió permiso para hablar y cesar el tormento, a lo que Cuauhtémoc le miró con ira y lo trató con desprecio diciéndole: «si estaba él en algún deleite o baño». Una novela histórica escrita por Eligio Ancona en 1870 popularizó la variante "¿Estoy yo acaso en un lecho de rosas?". Tras el episodio de la tortura, Cuauhtémoc quedó tullido y cojeó, las heridas de Tetlepanquetzaltzin fueron peores. El doctor Cristóbal de Ojeda fue quien curó las heridas al tlatoani. Años más tarde el médico declaró, durante el juicio de residencia de Cortés, que en el incidente se dio tormento a Cuauhtémoc "quemándole los pies e las manos".El huey tlatoani vuelve sorprendentemente a su papel de noble mexica respetado y bien tratado, pero cautivo, cuyo prestigio y autoridad utiliza Cortés para el gobierno de los vencidos. En 1524, Cortés emprende viaje a las Hibueras (Honduras), en busca de uno de sus capitanes, Cristóbal de Olid. No es un viaje de rescate, sino de persecución: Cortés tiene constancia de que Cristóbal de Olid puede haberse confabulado con su viejo enemigo, el gobernador de Cuba Diego Velázquez, para poblar, conquistar y sobre todo obtener oro u otras riquezas en el sur, ignorándolo a él. Sabe Cortés que Cristóbal de Olid lo traiciona, de la misma forma en que él traicionó seis años antes a Diego Velázquez. La expedición, enorme y cortesana, incluye desde ministriles (músicos de viento de la época) hasta médico y cirujano, pasando por suntuosas vajillas y cuberterías, y una piara que cierra la comitiva, para asegurar el avituallamiento. El contingente militar es, como ocurrió a lo largo de la conquista, más indígena que español, y en esta expedición más azteca que tlaxcalteca o de otros pueblos. No es de extrañar por tanto que en la expedición viajen varios notables aztecas, seguramente como mandos militares de esa tropa, y posiblemente también como embajadores y facilitadores de las relaciones con los pueblos de la ruta: Cuauhtémoc y Tetlepanquetzal son dos de ellos. Una vez más, el miedo hará que Cortés tome una decisión indigna, criticada por sus soldados según nos cuenta Díaz del Castillo. Tras un año de viaje, y en un momento crítico para la expedición le llegan rumores de que Cuauhtémoc está conspirando en contra de los españoles, decidido a atacarlos. Según Cortés, un tal Mexicalcingo, ("Ciudadano honrado de esta ciudad de Temixtitlan" escribe Cortés a Carlos V, aclarando además que tras su bautizo se llama Cristóbal) se dirigió al capitán español para narrarle una larga, y un tanto fantasiosa, historia de conspiración de Cuauhtémoc, que se iniciaría con el asesinato de Cortés, continuaría con la rebelión contra los españoles en todo el país, y terminaría con el bloqueo de México... "hecho esto, pondrían en todos los puertos de la mar recias guarniciones de gente para que ningún navío que viniese se les escapase". No se sabe si Cortés magnificó en su quinta carta de Relación el alcance de la conspiración, para justificar la ejecución una vez consumada. El hecho es que sintiéndose vulnerable, decidió mandar ahorcar a Cuauhtémoc y al cacique de Tacuba, Tetlepanquetzal, que volvieron a encontrarse ante el verdugo. Esto ocurrió el 28 de febrero de 1525, en un lugar del estado de Campeche perteneciente a la provincia maya de Acalán identificado con el nombre de Taxahá (en el actual municipio campechano de Candelaria).17 El cadalso debió ser una ceiba, árbol sagrado de los mayas. Habían pasado cuatro años desde el fin del sitio de Tenochtitlan, y quizá los mismos desde que se torturó quemándoles los pies a los caciques a los que ahora se ejecutaban. Tanto las fuentes españolas (Bernal Díaz) como las indias cuestionan los motivos aducidos por Cortés. Según Prescott, el propio Mexicalcingo negó posteriormente haber narrado la historia de la conspiración tal como la reflejó Cortés en su quinta carta al emperador. Fernando de Alva Ixtlilxóchitl, un historiador mexicano del siglo XVII, avala la realidad de la conspiración. Diego López de Cogolludo relata en su obra "Quauhtemoc confesó ser así, como los demás lo habían dicho; pero que no fue él principio de aquella consulta, ni sabia si todos fueron en ella ó se efectuaría, porque él nunca tuvo intención de salir con ello, que solo había pasado la conversación referida, Sin más probanzas, dice Bernal Diaz, que D. Hernando Cortés mandó ahorcar á Quauhtemoc, y al señor de Tacuba, que era su primo; pero la Historia General de Herrera dice, que fue dada sentencia mediante proceso jurídico, y sentenciados á ahorcar Quauhtemoc, Couanoctzin y Tetepanquetzal." Espero el Post les Haya Gustado, Continuamos con la Tercera ´Parte Mañana. Comenten y Punten. Adiós.