
Los radares son, en esencia, equipos electrónicos que miden una distancia registrando el tiempo de ida y vuelta de un pulso de radio. Hoy en día han llegado a ser sensores muy sofisticados que se usan no sólo en el área militar, sino también para el control aéreo comercial, la meteorología, la navegación y para tomar imágenes para aplicaciones para agricultura, recursos naturales, fines científicos y gestión de emergencias. INVAP comenzó a fines de los años 90 con los primeros desarrollos completos en Argentina, pudiendo hoy diseñar, construir y mantener radares para múltiples usos.
Los radares denominados “secundarios” interrogan a una radio automática (trasponder) de la aeronave para permitir su identificación. De allí que se los conozca como radares aptos para el control del “tránsito aéreo colaborativo”, en tanto que únicamente son capaces de detectar aquellos aviones que quieran ser detectados; por definición, todos los vuelos civiles comerciales legales. Contrariamente, los radares primarios logran, a través de sus características técnicas operativas, obtener información de los blancos detectados por sí solos, más allá de la colaboración o no de las aeronaves por lo que resultan ideales para el control de vuelos ilegales no identificados.
En 2003 el control de los vuelos comerciales se realizaba en la Argentina por radares secundarios de distinto origen ubicados en Ezeiza, Córdoba, Mendoza, Mar del Plata y Paraná. Este sistema resultaba insuficiente, provocando restricciones y demoras en los vuelos, con dificultades crecientes frente al incremento del tránsito aéreo registrado en nuestro país. De esta manera, el Gobierno Nacional decidió convocar a INVAP para trabajar en el mejoramiento de los Servicios de Control de Tránsito Aéreo, de modo que se hicieran respetar las reglas de navegación, proporcionando además control unificado de todas las áreas terminales y aerovías del país. Luego, en 2004, quedó establecido el Sistema Nacional de Vigilancia y Control Aeroespacial, a través de la sanción del Decreto N° 1.407, cuyo objetivo es el control efectivo del espacio aéreo nacional tanto para las actividades civiles, en todas sus manifestaciones, como en las vinculadas a la defensa.

El Decreto contenía un segundo objetivo: dar la mayor participación posible a la industria argentina en su implementación. Es en este marco es que el Gobierno Nacional requiere a INVAP el desarrollo, construcción e instalación de radares para satisfacer las necesidades del nueva sistema.
La empresa rionegrina responde entonces con el Programa Argentino de Desarrollo de Sensores Radar, cuyo objetivo es nuclear las capacidades del país en la materia a fin de lograr desarrollar y construir “sensores radar” primarios, secundarios y meteorológicos, con tecnología propia y moderna en el plazo más breve posible.
Actualmente dicho plan se encuentra en pleno desarrollo:
- Primer Radar Primario Argentino 3D - Operativo en Las Lomitas desde septiembre de 2011.
- Primer prototipo de radar meteorológico - En pleno desarrollo.
- Radares secundarios (control tránsito aéreo) - A la fecha se han instalado 11 unidades en los aeropuertos de Bariloche, Quilmes, Neuquén, Santa Rosa, Córdoba, San Luis, Bahía Blanca, Tucumán, Salta, La Rioja y Morteros, completando la red de veintidós radares secundarios en 2013.