Oficiales del museo de Manchester en Inglaterra, todavía están buscando una explicación a un misterio en torno a una estatua egipcia que, según imágenes de vídeo, habría girado 180 grados en el interior del cristal donde es expuesta.
La estatua de 25 centímetros de alto, de Neb-Sanu, está fechada en 1800 ac, fue encontrada en la tumba de una momia y se encuentra en el museo desde hace ocho años. Una cámara muestra claramente cuando la estatua gira alrededor de su eje durante el día. Por la noche, sin embargo, permanece inmóvil.
Campbell Price, un egiptólogo del museo sugiere que las fuerzas del pasado pueden estar actuando en la estatua. De acuerdo con una entrevista con el Manchester Evening News, dijo: ‘Me di cuenta de que un día se había girado, me pareció muy raro porque yo soy el que tiene la llave de la caja de cristal donde se encuentra.‘
‘La puse de nuevo en su posición, y al día siguiente, se trasladó de nuevo. Ponemos la cámara y, aunque no se puede ver a simple vista, se puede ver claramente la rotación en el video‘, dijo.
Sin embargo, el caso es extraño, porque la estatua está en ese tipo de superficie desde su llegada al museo, y nunca se había movido antes. Otra cosa que llama la atención es que su movimiento marca un círculo perfecto.
Aqui el video en cuestion :
¿Vibraciones?
Entre las explicaciones más racionales se encuentran las que apunta a las vibraciones causadas por los cientos de visitantes que pasan por la sala del museo como causa de las diferentes posiciones que adopta la estatua. El doctor Brian Cox considera que el movimiento de la figura se debe a la denominada "fricción diferencial". "Cuando dos superficies, la piedra serpentina del estante estatuilla y el vidrio entran en contacto, se causa una sutil vibración que es lo que está haciendo girar la estatua", explicó. Sin embargo, otros expertos descartan esta hipótesis ya que aseguran que esa vibración no podría realizar el círculo perfecto que realiza la estatua cada día.
Independientemente del motivo que se halle detrás del movimiento de la estatuilla, el museo ha logrado duplicar el número de visitantes, ávidos por contemplar en primera persona la misteriosa efigie.
La estatua de 25 centímetros de alto, de Neb-Sanu, está fechada en 1800 ac, fue encontrada en la tumba de una momia y se encuentra en el museo desde hace ocho años. Una cámara muestra claramente cuando la estatua gira alrededor de su eje durante el día. Por la noche, sin embargo, permanece inmóvil.
Campbell Price, un egiptólogo del museo sugiere que las fuerzas del pasado pueden estar actuando en la estatua. De acuerdo con una entrevista con el Manchester Evening News, dijo: ‘Me di cuenta de que un día se había girado, me pareció muy raro porque yo soy el que tiene la llave de la caja de cristal donde se encuentra.‘
‘La puse de nuevo en su posición, y al día siguiente, se trasladó de nuevo. Ponemos la cámara y, aunque no se puede ver a simple vista, se puede ver claramente la rotación en el video‘, dijo.
Sin embargo, el caso es extraño, porque la estatua está en ese tipo de superficie desde su llegada al museo, y nunca se había movido antes. Otra cosa que llama la atención es que su movimiento marca un círculo perfecto.
Aqui el video en cuestion :
¿Vibraciones?
Entre las explicaciones más racionales se encuentran las que apunta a las vibraciones causadas por los cientos de visitantes que pasan por la sala del museo como causa de las diferentes posiciones que adopta la estatua. El doctor Brian Cox considera que el movimiento de la figura se debe a la denominada "fricción diferencial". "Cuando dos superficies, la piedra serpentina del estante estatuilla y el vidrio entran en contacto, se causa una sutil vibración que es lo que está haciendo girar la estatua", explicó. Sin embargo, otros expertos descartan esta hipótesis ya que aseguran que esa vibración no podría realizar el círculo perfecto que realiza la estatua cada día.
Independientemente del motivo que se halle detrás del movimiento de la estatuilla, el museo ha logrado duplicar el número de visitantes, ávidos por contemplar en primera persona la misteriosa efigie.