TERRIBLE
El 28 de junio de 1914, aproximadamente a las 11 de la mañana, Francisco Fernando y su esposa fueron asesinados en Sarajevo, capital de la provincia austro-húngara de Bosnia-Herzegovina, por Gavrilo Princip, extremista serbio y uno de los varios asesinos controlados por Mano Negra, grupo terrorista serbio. El acontecimiento, conocido como el Asesinato de Sarajevo, fue uno de los desencadenantes de la Primera Guerra Mundial.
Francisco Fernando estaba en una visita oficial en Serbia.
Era llevado en un automóvil para conocer la ciudad de Sarajevo. Hubo muchos intentos fallidos de dispararle por diferentes motivos. Inesperadamente, una bomba es arrojada por uno de los integrantes del grupo extremista, éste se toma una píldora con arsénico y se tira al río. Fernando, al ver la bomba, la arroja inmediatamente hacia atrás y al explotar causa heridos. Precipitadamente lo llevan al ayuntamiento de la ciudad. Suspende las reuniones oficiales y exige ser llevado al hospital donde se encontraban los heridos. Después de muchas maniobras, el chófer que conducía el automóvil se pierde. Casualmente, uno de los integrantes del grupo extremista apodado Princip, que estaba en un café, lo ve; el automóvil al estar perdido retrocede y Princip se encontraba a escasos metros de Francisco Fernando. Saca su arma y dispara dos veces. Una bala hiere directamente a Francisco Fernando y la otra rebota hiriendo a Sopfía su esposa, la cual estaba embarazada. Ambos mueren después de unos 20 minutos.
Es muy poco conocida su costumbre de llevar la ropa siempre impecablemente planchada y abotonada; hasta tal punto llevó este gusto por la pulcritud que se hacía coser la ropa durante los desfiles o paradas militares, para evitar que las solapas se abrieran con el viento. El día del atentado, el hecho de llevar la casaca cosida impidió que se le pudiese socorrer a tiempo, tapándole la herida de bala o deteniendo el flujo de sangre con un simple pañuelo, lo que originó una hemorragia abundante y la consiguiente muerte.
Inmediatamente encuentran a Princip y lo arrestan, al igual que su compañero, ya que el arsénico que ambos habían tomado había caducado.
Francisco Fernando fue enterrado con su esposa Sofía en el panteón de familia del Castillo de Artstetten, en la Baja Austria.
Princip, el asesino, luego de unos años se arrepiente de haber matado a Francisco Fernando, ya que no sabía las consecuencias que esto iba a traer. Muere en la cárcel aproximadamente a los 24 años de edad a causa de una enfermedad. Al jefe de esta organización se le da la pena de muerte, pero no a Princip por ser menor de edad.
El 28 de junio de 1914, aproximadamente a las 11 de la mañana, Francisco Fernando y su esposa fueron asesinados en Sarajevo, capital de la provincia austro-húngara de Bosnia-Herzegovina, por Gavrilo Princip, extremista serbio y uno de los varios asesinos controlados por Mano Negra, grupo terrorista serbio. El acontecimiento, conocido como el Asesinato de Sarajevo, fue uno de los desencadenantes de la Primera Guerra Mundial.
Francisco Fernando estaba en una visita oficial en Serbia.
Era llevado en un automóvil para conocer la ciudad de Sarajevo. Hubo muchos intentos fallidos de dispararle por diferentes motivos. Inesperadamente, una bomba es arrojada por uno de los integrantes del grupo extremista, éste se toma una píldora con arsénico y se tira al río. Fernando, al ver la bomba, la arroja inmediatamente hacia atrás y al explotar causa heridos. Precipitadamente lo llevan al ayuntamiento de la ciudad. Suspende las reuniones oficiales y exige ser llevado al hospital donde se encontraban los heridos. Después de muchas maniobras, el chófer que conducía el automóvil se pierde. Casualmente, uno de los integrantes del grupo extremista apodado Princip, que estaba en un café, lo ve; el automóvil al estar perdido retrocede y Princip se encontraba a escasos metros de Francisco Fernando. Saca su arma y dispara dos veces. Una bala hiere directamente a Francisco Fernando y la otra rebota hiriendo a Sopfía su esposa, la cual estaba embarazada. Ambos mueren después de unos 20 minutos.
Es muy poco conocida su costumbre de llevar la ropa siempre impecablemente planchada y abotonada; hasta tal punto llevó este gusto por la pulcritud que se hacía coser la ropa durante los desfiles o paradas militares, para evitar que las solapas se abrieran con el viento. El día del atentado, el hecho de llevar la casaca cosida impidió que se le pudiese socorrer a tiempo, tapándole la herida de bala o deteniendo el flujo de sangre con un simple pañuelo, lo que originó una hemorragia abundante y la consiguiente muerte.
Inmediatamente encuentran a Princip y lo arrestan, al igual que su compañero, ya que el arsénico que ambos habían tomado había caducado.
Francisco Fernando fue enterrado con su esposa Sofía en el panteón de familia del Castillo de Artstetten, en la Baja Austria.
Princip, el asesino, luego de unos años se arrepiente de haber matado a Francisco Fernando, ya que no sabía las consecuencias que esto iba a traer. Muere en la cárcel aproximadamente a los 24 años de edad a causa de una enfermedad. Al jefe de esta organización se le da la pena de muerte, pero no a Princip por ser menor de edad.