La homosexualidad como forma de expresión de la sexualidad, es una conducta que se ha desarrollado durante toda la historia de la humanidad, pero que durante mucho tiempo se ha manejado de forma oculta, perversa, denigrante, degenerante y hasta sucia. Hoy en día en hablar de homosexualidad, grupos gay o preferencias sexuales distintas a la heterosexualidad es algo común y es que las personas que manifiestan su sexualidad a través de estas preferencias, están luchando por sus derechos sexuales, de la misma forma que lo hacen los que mantienen una relación de pareja hombre-mujer. El análisis de la homosexualidad ha pasado por todos los terrenos, biológicos, educativos y psicológicos y por varias especialidades médicas, ya que se ha estudiado desde el punto de vista funcional, hereditario, hormonal y genético. Con el descubrimiento de la testosterona en 1934, se trató de dar una explicación de la homosexualidad suponiendo que se encontraba en pocas cantidades o no se producía en los hombres homosexuales, sin embargo se comprobó que esta hormona, que es la que determina los caracteres sexuales masculinos como el tono de voz, la configuración corporal, la aparición de vello en el cuerpo y otras características, no está ausente en hombres homosexuales. El énfasis sobre este tema, también ha sido muy marcado hacia la homosexualidad masculina, quizá debido a que en las mujeres ciertas conductas de aprecio como el darse besos, abrazarse y tomarse de la mano, siempre han sido consideradas como “normales” a pesar de que el homosexualismo también es una conducta que se da en las mujeres, por lo que actualmente también se manifiestan a favor de sus derechos, grandes grupos de “lesbianas”, que luchan por su aceptación y reconocimiento. Un gran número de médicos, psicoanalistas y psicólogos que han estudiado la homosexualidad la han calificado en algún momento como “enfermedad”, sin contar con que esta calificación, también es aceptada por la mayor parte de la sociedad. La conclusión ahora, a la que han llegado muchos especialistas en el tema, es que "la homosexualidad es una condición que en sí misma, que solamente tiene efectos menores sobre el desarrollo de la personalidad. Pero las actitudes de las demás personas hacia esta condición, crean una situación de tensión que puede tener un efecto profundo en el desarrollo de la personalidad, en la salud integral y puede conducir a un deterioro del carácter de un género, al que se le impide la integración efectiva en la comunidad". Una proporción mínima de homosexuales son incapaces de resistir a las presiones sociales. Muchos de ellos se encuentran en prisiones o clínicas y sus conductas violentas en muchos casos, fueron influenciadas por la hostilidad social a la que han sido sujetos. Los que han aprendido a controlar estas presiones sociales, se han adaptado a su condición e integrado de forma adecuada a la sociedad, sin embargo, la mayoría prefieren guardar el anonimato de su sexualidad, para no crear situaciones o dar motivos para ser rechazados. Esto es lo que influye determinantemente en su salud, ya que al tener “sentimientos constantes de culpa”, una baja autoestima y una sensación de “anormalidad”, su salud mental y social se afecta de forma determinante. Como afirmaba Thomas Szasz, "si la homosexualidad en verdad fuera un problema de salud, ¿cuál es el órgano que está enfermo? y si fuera una anormalidad, la pregunta sería ¿cuáles son los las bases de nuestro juicio para calificarlos como tales? Ni siquiera hablando de la procreación se podrían calificar como anormales, dado que la sexualidad es una manifestación biopsicosocial y no tiene como único fin la reproducción. Lo cierto es que el homosexual no es una amenaza para la sociedad más de lo que lo puede ser un heterosexual y como lo decía Freud, “la homosexualidad no es seguramente algo ventajoso, pero tampoco es nada de lo que uno deba avergonzarse, no es un vicio, ni degradación, ni herejía, ni se le puede clasificar como una enfermedad”. No se hereda y si podría o no influir en ella, una educación castrante, con temor o frustraciones hacia el otro sexo, aún no está completamente comprobado que así sea. Lo que es una realidad, es que los homosexuales tanto hombres como mujeres, están luchando por su reconocimiento, respeto y privilegios que los heterosexuales tienen, como es el matrimonio o el poder adoptar un hijo. Muchos de ellos ya no lo niegan y ya no se ocultan, lo que les permite vivir más tranquilos y con menos culpa. El origen de esta preferencia sigue siendo un misterio de la sexualidad, aunque Kinsey considera que en algún momento de nuestra vida, todos tenemos al menos alguna fantasía, deseo, impulso o contacto sexual con personas de nuestro mismo sexo y que por lo menos el 50 % de los hombres así como el 28% de las mujeres (Beauvoir), no son exclusivamente heterosexuales durante su vida.
Datos archivados del Taringa! original
25puntos
1,172visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
1visitas
0comentarios
Dar puntos: