Dos autobombas con cinco bomberos cada uno asistieron de emergencia al hospital Reina Isabel de Londres para ayudar a los enfermeros a remover un anillo atascado en el pene de un paciente.
El hombre había ingresado a la sala de operaciones con el círculo de metal atorado en su miembro y ante la imposibilidad de removérselo con los elementos del hospital, los médicos llamaron a los bomberos para que con sus herramientas puedan liberar a desafortunado individuo. Luego de unos 20 minutos de arduo pero preciso trabajo, pudieron sacar el anillo y la historia no pasó a mayores.
Aparentemente este fue uno de los más de 400 casos al año en los que los bomberos acuden para remover todo tipo de objetos atascados, atorados e insertados en cuerpos de personas.
"Estos incidentes tontos nos consumen mucho tiempo, además de ser costosos, y nos restan recursos para otras posibles emergencias más importantes", se quejó el comisionado de los bomberos londinenses
Pero este es mejor, casi pierde el pene por cojerse un banco en la plaza
Un ciudadano chino ha sido rescatado por los servicios de emergencia mientras mantenía relaciones sexuales con uno de los agujeros (más concretamente, agujeritos, ver foto) de uno de los bancos de un céntrico parque de Hong Kong.
El hombre, de 41 años ya, se vio obligado a llamar a la policía al comprobar desesperado que no podía sacar el miembrecito que tan amorosamente había introducido en su atractiva pareja sexual.
El proceso de liberación parece que fue especialmente duro; tuvieron que sacarle sangre de la zona para reducir la hinchazón, pero aún así no fue posible. Finalmente tuvieron que trasladarle a un hospital con parte del banco donde los médicos sí que pudieron liberarle. Dijeron que tuvo suerte, porque si hubiera pasado una hora más, le habrían tenido que amputar los genitales.
El chino, muy afectado, ha declarado: "No se que pasó, yo estaba sentado en el banco, con el portátil, leyendo esta noticia en NoPuedoCreer, empecé a ponerme tontorrón, y cuando me di cuenta me encontré en esa situación". Sí, claro, al final la culpa sera nuestra... ¡Guarro!
El video es estremecedor (especialmente, los gritos del susodicho)
Ahora este SI pierde la pija
Pierde el pene cuando un amigo le demostraba sus habilidades como samurái
Se llama Lozanov pero el búlgaro de la imagen está de todo menos lozano, después de que su amigo Lyubomir Todorov le amputara el pene después de una torpe de demostración con una katana, realizada bajos efectos del vodka. El mutilado Zaprian Lozanov demostró su gran corazón y luchó para evitar que Todorov ingresara en prisión. Eso sí, ha exigido a su amigo que se busque un trabajo para pagarle una compensación por el sangriento accidente.
El acontecimiento transcurrió de la siguiente manera: ambos hombres llevaban todo el día en el apartamento de Lozanov, practicando artes marciales. Después de la golpiza reglamentaria ambos convinieron que “sería una buena idea” hacerse con un afilado sable de samurái y lanzarse unos mandobles. Según relata el propio Lozanov:
“Me dijo que era un experto en artes marciales. Se puso a zumbar el arma alrededor de mi cabeza. Yo fui a tratar de quitárselo antes de que causara un accidente, y entonces él blandió la katana delante de mí. Creí que le había errado, pero sentí un dolor ardiente y me desmayé. Había atravesado mis pantalones con la espada y me rebanó el pene”.
Hasta aquí la parte dolorosa de la historia. La parte emotiva viene a continuación: cualquiera en sus circunstancias hubiera intentado que el émulo de Steven Seagel se pudriera en la trena hasta el fin de los días. Lozanov no. Todorov fue condenado a seis años de cárcel por la agresión pero su amigo luchó para devolverle la libertad y pedirle, eso sí, que buscara un trabajo para compensarle por su (impagable) pérdida.
La explicación de Lozanov a su generosa reacción podría entrar en el manual del perfecto samurái (manso): “No hay nada que pueda hacer por cambiar lo que sucedió. Es el pasado y ahora tan sólo espero que al ayudarle, él me ayude a mí en el futuro”
Otro despijado:
* La Policía no tuvo otro remedio que trasladarlo desnudo hasta el Hospital
* Tuvieron que extirparle parte del pene para extraer el líquido defectuoso
Su autoestima está por el suelo, observa su pene y llora del desespero. Su miembro no está normal y parece que no volverá a serlo. Carlos Enrique Martínez, colombiano, 48 años, perdería uno de los bienes más preciados del hombre porque ha incrustado una argolla metálica en su pene flácido buscando una mejor erección.
Lo que no calculó era que el aro detuviera la sangre y su miembro aumentara de tamaño manera desmesurada sin volver a su estado normal. Los hechos sucedieron el 20 de noviembre pasado en su casa en el barrio Santa Isabel, en el sur de Neiva, Huila. Sin embargo, la historia era un misterio y las autoridades habían guardado silencio.
Dicen testigos que el hombre buscaba masturbarse, se llenó de curiosidad y buscó obtener un deseo sexual que terminó convertido en una tragedia. Sin poder extraer la argolla de su pene empezó a correr por las calles en busca de auxilio, pedía que lo ayudaran pero nadie se atrevía a acercarse.
La Policía no tuvo otro remedio que trasladarlo desnudo hasta el Hospital Universitario de Neiva Hernando Moncaleano de Neiva. En la Unidad de Urgencias, enfermeras, médicos y demás paralizaron sus oficios. Carlos Enrique pedía que no lo dejaran morir y menos que se perdiera su miembro, narra a EL MUNDO.es María Constanza Losada, herida con arma blanca que esperaba que la atendieran.
Pierde el pene por mala praxis:
LOUISVILLE, Kentucky, EE.UU. El veteranos del ejercito Michael D Nash, interpuso el próximo martes pasado una demanda ante la Corte Federal del Distrito, por mala praxis medica.
Nash es un veterano que presto servicios al ejército estadounidense en 1968 y 1969. Acudió al hospital de la agencia para los Ex Combatientes, para someterse a una cirugía en el pene. El abogado de Nash Jones Ward, aduce que su defendido fue victima de mala praxis médica, debido a que después de la intervención quirúrgica, una enfermera coloco insistentemente hielo sobre la zona afectada durante 19 horas.
“Básicamente, esto le causó congelación del pene, lo que derivó en gangrena”, afirmó Jones. “Además de robarle a un hombre su virilidad, lo han privado de la simple capacidad de orinar como cualquier otra persona en este mundo”.
Nash de 61 años de edad, se sometió a una cirugía con el fin de colocarle un implante y realizarle la circuncisión el día 28 de octubre de 2010. Su abogado afirma que, debido a la gangrena, su cliente perdió un segmento de casi 12 centímetros del pene, por lo que sigue recibiendo tratamiento y necesitará una cirugía reconstructiva que le permita orinar.
El abogado además exige que el gobierno de los Estados Unidos lo indemnice con 10 millones de dólares por daños y perjuicios varios.
En definitiva, cuida la pija ¡¡no es joda!!
El hombre había ingresado a la sala de operaciones con el círculo de metal atorado en su miembro y ante la imposibilidad de removérselo con los elementos del hospital, los médicos llamaron a los bomberos para que con sus herramientas puedan liberar a desafortunado individuo. Luego de unos 20 minutos de arduo pero preciso trabajo, pudieron sacar el anillo y la historia no pasó a mayores.
Aparentemente este fue uno de los más de 400 casos al año en los que los bomberos acuden para remover todo tipo de objetos atascados, atorados e insertados en cuerpos de personas.
"Estos incidentes tontos nos consumen mucho tiempo, además de ser costosos, y nos restan recursos para otras posibles emergencias más importantes", se quejó el comisionado de los bomberos londinenses
Pero este es mejor, casi pierde el pene por cojerse un banco en la plaza
Un ciudadano chino ha sido rescatado por los servicios de emergencia mientras mantenía relaciones sexuales con uno de los agujeros (más concretamente, agujeritos, ver foto) de uno de los bancos de un céntrico parque de Hong Kong.
El hombre, de 41 años ya, se vio obligado a llamar a la policía al comprobar desesperado que no podía sacar el miembrecito que tan amorosamente había introducido en su atractiva pareja sexual.
El proceso de liberación parece que fue especialmente duro; tuvieron que sacarle sangre de la zona para reducir la hinchazón, pero aún así no fue posible. Finalmente tuvieron que trasladarle a un hospital con parte del banco donde los médicos sí que pudieron liberarle. Dijeron que tuvo suerte, porque si hubiera pasado una hora más, le habrían tenido que amputar los genitales.
El chino, muy afectado, ha declarado: "No se que pasó, yo estaba sentado en el banco, con el portátil, leyendo esta noticia en NoPuedoCreer, empecé a ponerme tontorrón, y cuando me di cuenta me encontré en esa situación". Sí, claro, al final la culpa sera nuestra... ¡Guarro!
El video es estremecedor (especialmente, los gritos del susodicho)
Ahora este SI pierde la pija
Pierde el pene cuando un amigo le demostraba sus habilidades como samurái
Se llama Lozanov pero el búlgaro de la imagen está de todo menos lozano, después de que su amigo Lyubomir Todorov le amputara el pene después de una torpe de demostración con una katana, realizada bajos efectos del vodka. El mutilado Zaprian Lozanov demostró su gran corazón y luchó para evitar que Todorov ingresara en prisión. Eso sí, ha exigido a su amigo que se busque un trabajo para pagarle una compensación por el sangriento accidente.
El acontecimiento transcurrió de la siguiente manera: ambos hombres llevaban todo el día en el apartamento de Lozanov, practicando artes marciales. Después de la golpiza reglamentaria ambos convinieron que “sería una buena idea” hacerse con un afilado sable de samurái y lanzarse unos mandobles. Según relata el propio Lozanov:
“Me dijo que era un experto en artes marciales. Se puso a zumbar el arma alrededor de mi cabeza. Yo fui a tratar de quitárselo antes de que causara un accidente, y entonces él blandió la katana delante de mí. Creí que le había errado, pero sentí un dolor ardiente y me desmayé. Había atravesado mis pantalones con la espada y me rebanó el pene”.
Hasta aquí la parte dolorosa de la historia. La parte emotiva viene a continuación: cualquiera en sus circunstancias hubiera intentado que el émulo de Steven Seagel se pudriera en la trena hasta el fin de los días. Lozanov no. Todorov fue condenado a seis años de cárcel por la agresión pero su amigo luchó para devolverle la libertad y pedirle, eso sí, que buscara un trabajo para compensarle por su (impagable) pérdida.
La explicación de Lozanov a su generosa reacción podría entrar en el manual del perfecto samurái (manso): “No hay nada que pueda hacer por cambiar lo que sucedió. Es el pasado y ahora tan sólo espero que al ayudarle, él me ayude a mí en el futuro”
Otro despijado:
* La Policía no tuvo otro remedio que trasladarlo desnudo hasta el Hospital
* Tuvieron que extirparle parte del pene para extraer el líquido defectuoso
Su autoestima está por el suelo, observa su pene y llora del desespero. Su miembro no está normal y parece que no volverá a serlo. Carlos Enrique Martínez, colombiano, 48 años, perdería uno de los bienes más preciados del hombre porque ha incrustado una argolla metálica en su pene flácido buscando una mejor erección.
Lo que no calculó era que el aro detuviera la sangre y su miembro aumentara de tamaño manera desmesurada sin volver a su estado normal. Los hechos sucedieron el 20 de noviembre pasado en su casa en el barrio Santa Isabel, en el sur de Neiva, Huila. Sin embargo, la historia era un misterio y las autoridades habían guardado silencio.
Dicen testigos que el hombre buscaba masturbarse, se llenó de curiosidad y buscó obtener un deseo sexual que terminó convertido en una tragedia. Sin poder extraer la argolla de su pene empezó a correr por las calles en busca de auxilio, pedía que lo ayudaran pero nadie se atrevía a acercarse.
La Policía no tuvo otro remedio que trasladarlo desnudo hasta el Hospital Universitario de Neiva Hernando Moncaleano de Neiva. En la Unidad de Urgencias, enfermeras, médicos y demás paralizaron sus oficios. Carlos Enrique pedía que no lo dejaran morir y menos que se perdiera su miembro, narra a EL MUNDO.es María Constanza Losada, herida con arma blanca que esperaba que la atendieran.
Pierde el pene por mala praxis:
LOUISVILLE, Kentucky, EE.UU. El veteranos del ejercito Michael D Nash, interpuso el próximo martes pasado una demanda ante la Corte Federal del Distrito, por mala praxis medica.
Nash es un veterano que presto servicios al ejército estadounidense en 1968 y 1969. Acudió al hospital de la agencia para los Ex Combatientes, para someterse a una cirugía en el pene. El abogado de Nash Jones Ward, aduce que su defendido fue victima de mala praxis médica, debido a que después de la intervención quirúrgica, una enfermera coloco insistentemente hielo sobre la zona afectada durante 19 horas.
“Básicamente, esto le causó congelación del pene, lo que derivó en gangrena”, afirmó Jones. “Además de robarle a un hombre su virilidad, lo han privado de la simple capacidad de orinar como cualquier otra persona en este mundo”.
Nash de 61 años de edad, se sometió a una cirugía con el fin de colocarle un implante y realizarle la circuncisión el día 28 de octubre de 2010. Su abogado afirma que, debido a la gangrena, su cliente perdió un segmento de casi 12 centímetros del pene, por lo que sigue recibiendo tratamiento y necesitará una cirugía reconstructiva que le permita orinar.
El abogado además exige que el gobierno de los Estados Unidos lo indemnice con 10 millones de dólares por daños y perjuicios varios.
En definitiva, cuida la pija ¡¡no es joda!!