The Rolling Stones y la tragedia de Altamont Si hay un hecho que simboliza el fin de la época dorada de la contracultura de los años sesenta, ese es sin duda el Altamont Speedway Free Festival. El evento, que tuvo lugar el 6 de diciembre de 1969, fue concebido con la intención de erigirse en el Woodstock del oeste: un macroconcierto al aire libre con algunas de las mejores bandas de rock del momento, con el añadido de ser gratuito. Santana, Jefferson Airplane, Crosby, Stills, Nash & Young o The Grateful Dead (que no llegaron a actuar) daban forma a un cartel que apuntalaban The Rolling Stones, para quienes la cita californiana suponía el cierre perfecto a su gira norteamericana. La organización de un evento de tal magnitud -congregó a 300.000 asistentes- contó con numerosos problemas logísticos, ya que del emplazamiento ideado en un principio (el Golden Gate Park), hubo que trasladarse al autódromo de Altamont, a 80 kilómetros de San Francisco y con unas condiciones de accesibilidad que se antojaban insuficientes para tal despliegue. Con un escenario que no llegaba a los dos metros de altura, había que proteger a los grupos de que los fans literalmente lo invadieran. Fue entonces cuando se cometió uno de los mayores errores: “contratar” a los Hells Angels. No eran estrictamente los encargados de la seguridad del festival (tanto Sam Cutler, road manager de los Stones, como los portavoces de los Hells Angels lo niegan), simplemente su cometido era rodear el escenario e impedir que nadie saltase a él. Sus honorarios: 500 dólares en cerveza. Episodios violentos A medida que avanzaba el festival, las peleas y altercados aumentaban. El LSD, las anfetaminas y demás sustancias corrían como la pólvora entre una multitud que parecía haber reducido el espíritu y los ideales hippies de paz, amor y libertad a puro ácido y descontrol. Algunas de las imagenes que ofrece el documental Gimme Shelter sobre el festival (gente corriendo desnuda, en puro trance o simplemente incapaces de articular palabra por el elevado consumo de drogas) son bastante elocuentes. Los Hells Angels, también bajo los efectos del alcohol y las drogas, se empleaban con violencia no sólo con el público, sino también con los propios músicos. Durante la actuación de Jefferson Airplane, el vocalista Marty Balin se vio envuelto en una de las reyertas y terminó inconsciente a causa de un puñetazo de uno de los Hells Angels. Artículos Relacionados La muerte de Meredith Hunter Y llegó el concierto de los Stones, con una tensión que se puede apreciar claramente en los registros audiovisuales. No hubo mas que llegar a la tercera canción, "Simpathy for the devil", para que el show se viera interrumpido por otra pelea. Mick Jagger llamaba a la calma y animaba a los asistentes a pasar una gran noche de diversión, pese a que estaba visiblemente intimidado. Desde luego, no parece que estuviese disfrutando demasiado de aquella actuación. El concierto se reanudó y con el siguiente tema, "Under my thumb", llegó la tragedia. Meredith Hunter, un joven de 18 años, al parecer había intentado subir al escenario junto a otros fans, y fue agredido por uno de los moteros californianos. Fue entonces cuando, tal y como se aprecia perfectamente en el documental, (Hunter va ataviado con un llamativo traje verde) sacó una pistola y apuntó hacia varios miembros de la banda. Décimas de segundo más tarde Alan Passaro, otro integrante de los Hells Angels, se le aproximó por un costado y le apuñaló, al menos en dos ocasiones. Pese a que en las imagenes no se muestra, varios testigos afirmaron que Hunter fue golpeado varias veces cuando estaba en el suelo. La víctima fue evacuada en helicóptero, pero no pudieron salvarle la vida. Jagger y compañía, conscientes de la reyerta pero ajenos al apuñalamiento y sus consecuencias, decidieron continuar con el concierto, en parte por temor a que su cancelación terminara por desatar el caos total. Fue el triste cierre a un festival que pretendía seguir la estela que unos meses antes marcó Woodstock y que terminó, con cuatro muertes (también se registraron cuatro nacimientos, cosas de hippies) marcando el final de facto de la década de los 60 en lo que a la música concierne. Pearl Jam, la tragedia en su concierto El show que ofreció Pearl Jam en Copenhague, Dinamarca, el 30 Julio del año 2000 durante el Festival Roskilde. La banda de Eddie Vedder estaba haciendo vibrar al público nórdico cuando se desencadenó una avalancha humana que aplastó contra las vallas de contención a la gente que se encontraba en la parte más cercana al escenario. Eddie Vedder, atónito ante lo que estaba sucediendo, interrumpió el concierto y pidió a través del micrófono que la gente diera un paso hacia atrás, pero todo resultó inútil. 9 personas murieron aplastadas y varias resultaron heridas. Tras el desgraciado incidente, Per Johansen, una de las personas responsable de la seguridad declaró que intentó en vano durante quince minutos lograr que se suspendiera el concierto de Pearl Jam, al ver a los espectadores atrapados delante del escenario. "El mensaje tardó demasiado en llegar al encargado del escenario y a la banda. Desde el momento en que por primera vez vi que había gente que se había caído y que no se podía levantar hasta que se interrumpió la música pasó al menos un cuarto de hora", aseguró Johansen. Peligro inminente Tres asistentes suecos, que también quedaron atrapados delante, informaron al diario "Dagens Nyheter" que las fuerzas de seguridad se mostraron muy pasivas y no fueron lo suficientemente fuertes como para sacar rápidamente de la masa a los atrapados hacia el espacio de seguridad que hay delante del escenario. Los tres relataron que "se luchaba por cada milímetro de espacio. Si alguien levantaba un pie, no podía volver a pisar el suelo. Aplaudir era imposible". En esa estrechez torturante, según los testimonios, hacía un calor tremendo y faltaba completamente el oxígeno a nivel del suelo, lo que para los espectadores que resbalaron y cayeron se convirtió en una trampa mortal. Pearl Jam, sintiéndose culpables de lo sucedido, decidieron cancelar los últimos conciertos de la gira europea en la que estaban inmersos, e incluso pensaron en separarse. Finalmente la investigación policial reveló que el fatídico suceso se originó por problemas técnicos, evitando así, con este resultado, la separación de la banda. Tras concluir la investigación los chicos de Pearl Jam decidieron continuar con la gira norteamericana, sin incluir la canción "Alive" en ninguno de los conciertos hasta el final, en Seattle. Un gesto a modo de sentido homenaje a los caídos de Roskilde. Los Redondos en Obras Junto con un grupo de amigos, Walter Bulacio partió el 19 de abril de 1991 al estadio de Obras Sanitarias, donde durante la noche ofrecerían un concierto sus máximos ídolos: Los Redonditos de Ricota. Para ello habían alquilado un ómnibus que pasaría a recoger a un enorme grupo de jóvenes seguidores de la banda. Asesinato de Walter Bulacio Asesinatos en Argentina Notables CrimenesPero la primera mala noticia llegó cuando los chicos se acercaron a la boletería del estadio y comprobaron que las entradas para el recital se habían agotado. No obstante, una gran cantidad de jóvenes se quedaron en la vereda lindera al estadio, evaluando las distintas posibilidades de poder acceder a ver el concierto. Mientras esto ocurría, un grupo de policías se acercaba a paso firme con el fin de desarrollar una razzia entre las personas que se encontraban en las cercanías al estadio Obras. El trato de los oficiales fue severo y poco amable, incluso con las chicas que permanecían en el lugar, y después de solicitar los documentos de los jóvenes, la policía decidió trasladar a un total de setenta y tres de ellos a la comisaría 35° de Núñez, ya que ninguno de ellos tenía entrada. El episodio, para Walter que sólo tenía 17 años y no sabía lo que era un calabozo, al igual que para muchos que fueron trasladados en el camión celular, seguramente iba camino a convertirse en una interesante anécdota que sería contada a sus compañeros de clase durante días. Sin embargo, aquella detención significó el punto final para la vida de Walter. Detención Una vez llagados a la comisaría 35°, Walter fue ingresado en una celda junto a otros diez jóvenes menores como él. Poco después comenzaron las golpizas, tan fuertes e inhumanas que una semana después le provocarían la inevitable muerte. A la mañana siguiente de ser detenido, Walter fue derivado al Hospital Pirovano, donde se diagnosticó que presentaba traumatismo craneano. Cinco días más tarde, precisamente el 26 de marzo, después de haber sido trasladado al Sanatorio Mitre para su tratamiento y por pedido de sus padres, el joven ricotero de 17 años dejaba para siempre esta vida, generando una gran polémica en torno a la labor de la Policía Federal. Las investigaciones posteriores sembraron notables dudas en torno a las autoridades policiales, ya que a pesar de que en principio su muerte fue declarada por un aneurisma cerebral no traumático, lo cierto es que la posterior autopsia dio como resultado que Walter había sido golpeado en la cabeza, en el torso y en los miembros con objetos contundentes. Incluso, un médico de guardia del Hospital Pirovano aseguró que el joven, antes de perder el conocimiento, le había asegurado que fue golpeado por la policía. Y a pesar de todo la abuela de Walter, doña María, aún sigue creyendo en la Justicia y no se resigne a impunidad, por eso siempre repite: “Si no hubiera confiado en la Justicia, hubiera aprendido a manejar un revólver”; mientras suena de fondo “Juguetes perdidos”, la canción que los Redonditos de Ricota compusieron en homenaje a Walter y a otros chicos ricoteros que ya no estaban más. La perdida de Dimebg Darrell Darrell formó Pantera en 1981 con su hermano, Vincent en la batería. En los primeros días de la banda, Pantera podría ser considerado como lo que después fue nombrado glam metal, especialmente durante el periodo comprendido entre el primer álbum de la banda, Metal Magic, hasta la publicación de Power Metal. La salida al mercado del disco Cowboys From Hell supuso un total cambio de estilo en el seno de la banda, encuadrándose dentro del thrash metal para pasar definitivamente al groove metal con la edición de Vulgar Display of Power. Los álbumes siguientes siguieron la corriente estilística de Vulgar Display of Power, altamente orientados hacia el groove metal. La banda se separó oficialmente en el 2003 debido a conflictos entre los hermanos Abbott y el cantante de la banda, el controvertido Phil Anselmo, adicto a la heroína, lo que había estado trayendo bastantes problemas a los restantes tres miembros de la formación. La noche de la tragedia Abbott fue asesinado mientras actuaba el 8 de diciembre del 2004 en un concierto de Damageplan en el club nocturno Alrosa Villa en Columbus, Ohio. Nathan Gale, de 25 años de edad, de Marysville, entró al club nocturno alrededor de las diez de la noche, justo después de que el concierto empezase. Gale escaló una cerca de casi tres metros de altura y fue perseguido por los guardias de seguridad hacia el edificio. Anteriormente había estado intentando entrar en el local del concierto sin pagar, tratando de encontrar a alguno de los miembros de Damageplan.Ingresó por el lado izquierdo del escenario y procedió a correr al lado derecho donde se encontraba Dimebag. Gale tomó a éste por el hombro y le disparó a quemarropa dos veces en la cabeza con una pistola Beretta, recibiendo un total de seis heridas de bala y causándole la muerte casi instantáneamente a los 38 años de edad. Otras tres personas fueron asesinados en el tiroteo: el fan Nathan Bray, de 23 años de edad, de Columbus; un empleado del club, Erin Halk, de 29 años de edad, del noroeste de Columbus; y el guardia de seguridad de Damageplan, Jeff "Mayhem" Thompson, de 40 años de edad, de Texas. El técnico de batería de la banda, John Brooks, y el mánager del tour, Chris Paluska, también fueron heridos. Informe Según la policía, Gale realizó un total de 15 disparos, dándole tiempo a recargar su arma una vez, manteniéndose en silencio durante el tiroteo (aunque algunas fuentes indican que hizo comentarios desacreditantes de la ruptura de Pantera). Cuando guardias de seguridad y parte del público comenzaron a subir al escenario para intentar detenerlo, Gale les disparó, matando así a Halk y Thompson e hiriendo a Paluska. Gale luego tomó a Brooks como rehén después de que éste intentase tirarlo al suelo. Cuando el rehén se movió, el policía de Columbus, James D. Niggemeyer, el primer oficial de policía que apareció en la escena del crimen, disparó a Gale en la nuca con una escopeta calibre 12, matándolo de esta manera. La masacre ocurrió en el 24º aniversario del asesinato de John Lennon, aunque no hay evidencias de que esto fuese un factor influyente en los actos de Gale. Vendimia (Quito, 2008) El día 19 de abril del 2008, en horas de la tarde, se iniciaba el concierto de rock gótico Ultratumba 2008. Participaban bandas de amplia trayectoria musical como Vendimia, Zelestial, Empírica y Lamento. Unas 300 personas aproximadamente se habían dado cita en el lugar, así como un grupo reducido de adolescentes quienes ingresarían a un matiné con DJ y mezclas en vivo realizado en el mismo local. A las 16, la banda de rock gótico Vendimia inició su repertorio con una representación teatral, incluyendo un espectáculo de fuego característico de la banda. Media hora más tarde, uno de los integrantes de esta banda lanza una llamarada que chocaba contra una viga de hierro, se desvió y quemó la esponja del techo, iniciando así el incendio de la discoteca. Según testimonios de personas que se encontraban en el concierto, una persona pidió que se detenga el espectáculo, al ver que una llama encendía el techo de la discoteca, de donde se desprendían gotas de material inflamable. Los asistentes iniciaron una precipitada carrera hacia las puertas de salida, causando la saturación de la única salida del local, la puerta grande, ya que la de emergencia estaba cerrada con candados. La tragedia El local se llenó de humo de color negro lo cual favorecía a la confusión de los asistentes al concierto. Quienes salieron antes del local intentaron romper las paredes de latón de la discoteca con piedras, con escaso resultado. En esos momentos ya descansaban sobre los pisos de lo que fuera la discoteca Factory, los cuerpos de 13 personas que fallecieron calcinadas en el acto, incluyendo a todos los integrantes del grupo de rock gótico Zelestial, quienes iban a presentarse a continuación del grupo Vendimia: los esposos Paola Flachier y Pablo Bernal, Mauricio Machado, Claudia Noboa y Andrés Rivadeneira. La banda de rock gótico Zelestial se convirtió en el emblema de la tragedia de la discoteca Factory. En ese evento iba a ser galardonada como banda pionera y banda mas representativa del género gótico del Ecuador. El saldo de la tragedia fue de 19 muertos y 24 heridos, incluyendo seis personas que fallecieron en los distintos hospitales de la capital de la República a donde fueron llevados de emergencia. Metallica y Guns N'Roses en Montreal Mediaba el año 1992, y dos bandas monstruosas unieron fuerzas para realizar una serie de conciertos juntos. Guns N´ Roses y Metallica compartirían el estadio, y junto a ellos Faith No More actuaría como teloneros. La primera fecha fue realizada el 17 de julio en el estadio Robert Kennedy de Washington ante 50.000 asistentes. Siguió Indianápolis, Buffalo, Pittsburg, Columbia y Minneapolis, hasta Montreal. Eran tiempos turbulentos para GN’R, una banda que vivía al borde del peligro, coqueteando con límite de su propia existencia y de naturaleza destructiva. El caos de Donnington '88, la revuelta en St. Loius '91, la traumática partida de Izzy y Adler y los conflictos con Geffen acerca de la publicación de los Illusion, situaron a la banda en una nebulosa llena de polémica y cuestionamiento desde la prensa especializada, quien los bautizó la banda más peligrosa del mundo. Finalmente, el espectáculo llegó el 8 de agosto al estadio Olímpico de Montreal, Canadá. Para la puesta en escena de estos shows, trabajaban 400 asistentes técnicos que se encargaban de los arreglos generales. Como cada grupo quería su propio escenario, se montaban los dos, uno frente al otro. Cada banda realizaba un show de dos horas y cuarenta y cinco minutos, sumados a los cuarenta y cinco minutos del grupo telonero. El show Allí, Faith No More ofreció un show sin inconvenientes. Sin embargo, durante el turno de Metallica, en medio del concierto, un efecto de pirotecnia lastimó al guitarrista James Hetfield, causándole quemaduras de tercer grado, por lo que tuvieron que despedirse del público antes de lo esperado. Para preparar el escenario de Guns N´ Roses, que seguía a continuación, realizaron un entreacto durante el cual se dispusieron a atenuar la espera de la enfervorizada audiencia. De antemano, Axl Rose ya venía con algunos problemas en sus cuerdas vocales, lo que se veía impedido de utilizar todo su potencial. Por este motivo, al comenzar el show hubo insultos de parte del público hacia el cantante. Con un recibimiento exasperante, el clima, se veía, no era el más ameno. Poco importaron los temas mas populares con los que la banda había encarado un setlist contundente. A los cincuenta y cinco minutos de comenzado el concierto, Rose se hartó de paciencia y la bestia nuevamente explotó. Cansado de los insultos, gritó a la audiencia insutándola y arengándola a que les devuelvan el valor de la entrada. A continuación la banda se retiró del escenario, visiblemente incómodos, presos de un clima hostil de naturaleza, literalmente, incendiaria. Mientras, entre tanto desconcierto, la multitud era invitada a retirarse del predio, un grupo de fans inició una quema de banderas y remeras de la banda. A esto le siguieron los destrozos de gradas, stands, incendio de butacas. En las afueras del el estacionamiento del estadio, los autos eran volteados y golpeados. El importante operativo de seguridad montado para la ocasión no pudo impedir los daños. No obstante, la organización del evento, conciente de lo impredecible del grupo, había realizado previamente una cláusula especial en el contrato que establecía que la banda debería pagar 10.000 dólares por minuto de retraso en la hora del cierre del show; pero esto no fue suficiente. El saldo fue de más de 100.000 dólares en destrozos. Hubo también ocho policías y una decena de asistentes heridos, y 14 detenidos por robo y portación de armas. Debido al incidente, Guns N´ Roses fue inhabilitado para dar conciertos en la capital canadiense, donde su reputación decreció considerablemente, pero su popularidad ya los convertía en una banda indiscutida. Las llamas y la violencia cierran Woodstock 99 Fuego, violencia y robos reemplazaron, pasadas las 10 de la noche del domingo, el espíritu tranquilo y festivo que había presidido Woodstock 99 en la celebración del 30º aniversario del histórico concierto. Las mismas velas encendidas en señal de paz durante las últimas horas del festival sirvieron para provocar una docena de hogueras que se iniciaron junto al escenario y se extendieron por el recinto. Bandas de hombres jóvenes incendiaron 12 camiones, robaron camisetas, bebidas y aperitivos de los puestos y rompieron máquinas expendedoras en busca de dinero. Acababa de terminar su actuación el grupo Red Hot Chile Peppers -cuyo bajista, Flea, tocó desnudo- y una película en homenaje a Jimi Hendrix era proyectada sobre una pantalla gigante. Sonaba la canción "Déjame estar cerca de tu fuego" y docenas de jóvenes entre la multitud se sirvieron de algunas de las 200.000 velitas que habían sido repartidas por la organización bajo el espíritu de paz, amor y música para prender fuego a un coche volcado. Ésa fue la inspiración para una hora de amenazante espectáculo de hogueras, humo, voces, gritos, percusiones sobre basura metálica y saqueos a los camiones de mercancías. "Simplemente creo que se volvieron locos", dijo un asistente. Incidentes Escuadrones de la policía de Nueva York aparecieron entonces protegidos por cascos y provistos de bastones de madera. Poco a poco, gritando y amenazando a los más remolones, crearon un círculo que dejaba a la multitud fuera del peligro de los camiones en llamas. Varias explosiones en los trailers fueron contestadas con rugidos de júbilo por los miles de personas que contemplaban la escena junto a los policías. No se produjeron heridos y unos 50 jóvenes fueron detenidos.La extrema comercialización del original espíritu de paz, amor y música por parte de la organización desembocó en una multitud molesta por una política de precios exorbitantes que facilitó el que una simple botella de agua fuera vendida por cerca de 700 pesetas. Drogas y alcohol contribuyeron a complicar la situación. El escenario principal -cuyas partes fueron metódicamente destruidas por jóvenes sin camiseta que se encaramaron a su estructura-, los puestos de venta y los vehículos con mercancías fueron el objetivo principal de los ataques. El brote de violencia sorprendió a las fuerzas de seguridad, que hasta ese momento habían arrestado a 31 personas por conducir en estado de embriaguez. Cuando comenzó la violencia, una parte de las alrededor de 150.000 personas que habían acudido el concierto ya habían comenzado a regresar a sus casas y no se tiene estimación del número real de asistentes que permanecía en el recinto. Hasta ese momento, el calor había sido la única fuente de problemas para la organización, lo que provocó que los servicios médicos llegaran a atender un total de 2.200 personas como consecuencia de los desmayos y la deshidratación. Un nacimiento y una muerte por infarto había sido el balance de los tres días de concierto, que, además de por los elevados precios, se había caracterizado por una cuidada organización que parecía no haber dejado nada al azar. La noche más trágica de The Who En la madrugada del lunes al martes, y durante la gira americana del grupo The Who, se produjeron once muertos y un número indeterminado de heridos, cuando una avalancha de público se lanzó contra las puertas del Riverfrotn Coliseum de Cincinnati para coger un buen sitio. El concierto se celebró, a pesar de todo, en previsión de desgracias aún mayores. Los Who, cuya violencia escénica y vital aparece en sus dos películas Tommy y The kids are allright, no tuvieron parte en esta desgracia. Las causas que la produjeron, la histeria y la falta de solidaridad más primaria, hubieran surtido el mismo desdichado efecto si allí hubiera estado el grupo más blando del mundo. En el seno de su gira americana, el grupo recalaba en Cincinnati (Ohio), en cuyo Coliseo Frente al Río había de tener lugar uno de los conciertos de dicha gira. Cuando llegó el momento, y por causas todavía no explicadas, la avalancha de público intentó llegar el primero para coger sitio, para acercarse al ídolo, y algo falló. Cientos de personas quedaron atrapadas como moscas contra una pared. Una pared que eran ellos mismos, cayéndose, pisoteándose, gritando y asfixiándose. Once muertos y una cantidad incalculable de heridos. Gente que ya no pudo ver el concierto de The Who, realizado, a pesar de todo, en previsión de que las desgracias no se multiplicaran. Tal vez parezca duro. Tal vez parezca extraño que mientras las ambulancias se dirigían al hospital para intentar recuperar a los heridos y blancas sábanas ocultaban los cuerpos de los muertos en plena calle, The Who cantaron My Generation, y la policía recogiera los despojos de una batalla absurda y que, en cualquier caso, tiene un culpable. Culpables Lo primero que apetece, y lo más fácil, es cargar a The Who con la responsabilidad del suceso. Las agencias de noticias relacionan la violencia de la que emerge la histeria de unos admiradores que, siguiendo unas pautas sociales muy contrastadas, son capaces de pisar al vecino para conseguir un propósito, aunque sea tan nimio como coger buen sitio. Si en el festival de Altamont, hace ahora diez años, la estupidez de los Rolling Stones contratando (o aceptando) a los Angeles del Infierno como servicio de orden causó la muerte a cuchilladas de un joven en plena época hippy, The Who catalizaban en sí mismos toda la violencia que almacenaban sus espectadores, quienes, por lo general, permanecían obnubilados y un tanto mudos ante algo que les rebasaba por completo. El infierno de Great White Eran las once de la noche en West Warwick, una ciudad industrial de Rhode Island, al sur de Boston. En The Station, un pequeño club nocturno, una veterana banda de rock llamada Great White inició la primera canción; tras el escenario se encendieron varias bengalas, habituales en los conciertos del grupo. En cuestión de segundos, las chispas prendieron el material aislante de la pared. En menos de tres minutos, The Station era un infierno. Algunos estaban muriendo cuando otros jaleaban aún lo que creían parte del espectáculo. El resultado, 95 cadáveres habían llegado al depósito. La catástrofe de West Warwick es el incendio más mortífero ocurrido en EE UU desde que, en 1993, fuerzas del FBI asaltaron en Waco (Tejas) la sede de la secta davídica que prefirió inmolarse. Entonces, los muertos fueron 80. Negligencia Ésta fue también una de las causas de la elevada mortandad en The Station, que acogía a menos de 300 personas y que, por su pequeño tamaño, no estaba obligado a disponer de un sistema automático contra incendios. El jefe de bomberos, Charles Hall, explicó que la sala había sido revisada el 31 de diciembre y cumplía con las medidas de seguridad. Las cuatro salidas de incendios estaban abiertas. "Todos quisieron salir por donde habían entrado, ése fue el problema", explicó. Casi todos los cadáveres fueron recuperados amontonados cerca de la puerta. El inicio del incendio fue filmado por un camarógrafo de una televisión local. Las chispas de las bengalas, el incendio de la pared situada tras el escenario, las dudas del público, la retirada de los músicos y el inicio de la desbandada cuando el aire se hizo irrespirable quedaron registrados. "Todo empezó y comenzó en unos tres minutos", dijo Charles Hall. Los bomberos llegaron inmediatamente y su primera tarea consistió en extraer de la puerta a los supervivientes atrapados en un montón formado por decenas de cuerpos. Quienes estaban detrás no habían podido salvarse. "Nunca había visto personas tan dañadas por el fuego y la inhalación de humo", comentó Joseph Amaral, uno de los médicos del hospital Rhode Island. Los muertos eran jóvenes de entre 18 y 40 años. Reporte Las investigaciones policiales se concentraron en los fuegos de artificio. El cantante de Great White, Jack Russell, aseguró que el uso de las bengalas había sido autorizado por los propietarios de The Station. "No las utilizamos en todos los conciertos, sólo lo hacemos cuando se nos permite expresamente", dijo. Los propietarios, los hermanos Michael y Jeffrey Derderian, hicieron público un comunicado en el que negaban la versión de los músicos: "Ninguno de los dueños tuvo conocimiento previo de que fuera a utilizarse pirotecnia en el concierto". Domenic Santana, propietario de un club de Nueva Jersey, declaró que había acogido la semana pasada una actuación de Great White y que la banda había encendido fuegos artificiales sin avisar a nadie. Ty Longley, guitarrista de Great White, fue una de las víctimas. "No puedo decir nada, estoy conmocionado, seguimos buscando a Ty", dijo Jack Russell. Great White, una banda de origen californiano, tuvo un par de años de éxito a finales de los ochenta y vendió seis millones de copias de la canción Once bitten, twice shy. Actualmente recorría el circuito de los pequeños clubes y mantenía un reducido número de seguidores. Desastre del Love Parade El desastre del Love Parade o tragedia de Duisburgo tuvo lugar el 24 de julio de 2010, cuando 21 personas fallecieron durante una estampida humana en Duisburgo, ciudad de Renania del Norte-Westfalia (Alemania), en el festival de música electrónica Love Parade, organizado en 2010 bajo el lema "El arte del amor". Al menos otras 511 personas resultaron heridas. El Love Parade era un festival y desfile de música electrónica, que se originó en 1989 en Berlín, Alemania. En la edición de 2010, se informó que 1,4 millones de personas asistirían al evento de acceso libre y 1.200 oficiales de policía fueron puestos a cargo de la seguridad.5 El evento era parte del programa del RUHR.2010, una serie de eventos culturales en la región del Ruhr, organizados en celebración de que el Ruhr fuera nombrado Capital Europea de la Cultura para ese año. Resultado La policía eligió no poner fin al evento inmediatamente después de la tragedia, debido a que se temía que se generaría pánico entre la audiencia. La carretera cercana A59 fue clausurada y funcionó como una ruta de acceso para los servicios de emergencia. Entre los 21 fallecidos (13 mujeres y 8 hombres), se informó que 11 eran alemanes, dos españolas (de 21 y 22 años),8 una mujer china de 38 años de edad que vivía en Alemania, un muchacho holandés de 22 años, una joven italiana de 21 años, una persona de Bosnia-Herzegovina y una mujer australiana de 27 años. Dieciséis de ellos fallecieron in situ, mientras que el fallecimiento de los otros cinco se produjo en el hospital. La Canciller de Alemania Angela Merkel emitió rápidamente un comunicado en el cual declaraba que estaba "horrorizada y entristecida por la pena y el dolor". El presidente de Alemania Christian Wulff también expresó sus condolencias por las víctimas de la tragedia que había "causado muerte, pena y dolor en un festival pacífico de jóvenes alegres de muchos países (...) Mis pensamientos están con las víctimas de la tragedia y con todas su familia y amigos". Horror en Cromañón El 30 de diciembre de 2004 se presentaba en República Cromañón el grupo Callejeros, que ya había tocado en el lugar meses antes en la inauguración del local. El incendio comenzó aproximadamente a las 22 horas con 50 minutos, después de que uno de los asistentes al espectáculo encendiera un elemento de pirotecnia, cuyos proyectiles incandescentes impactaron en una media sombra, una especie de tela de plástico inflamable, que a su vez apoyaba sobre guata recubierta por planchas de poliuretano. Al notar el incendio, los espectadores comenzaron a evacuar el lugar. Sin embargo, esta evacuación no se realizó en forma normal por diversos motivos: la cantidad de personas que concurrieron al recital era mucho mayor que la capacidad del local, una de las salidas se encontraba cerrada con un candado y alambres, los gases tóxicos producto de los materiales inflamables asfixiaron rápidamente a muchas personas y el corte de luz producido al comenzar el incendio. Casi todos los decesos se produjeron por la inhalación de diferentes gases (principalmente monóxido de carbono y ácido cianhídrico), excepto uno producido por una compresión torácico-abdominal. Muchos de los que lograron salir del lugar volvieron a ingresar para rescatar a las personas que todavía se encontraban en el interior del edificio. Pese a sus esfuerzos, en el incendio y en los días subsiguientes murieron 194 personas y al menos 1432 resultaron heridas; incluso familiares de integrantes de la banda. Fallecieron varios niños, y varios medios de información declararon que había una guardería en el baño de damas, lo que fue desmentido por testigos. Los mismos informaron que el día de la tragedia sólo se encontraba habilitado el baño de damas, y que sus pequeñas dimensiones imposibilitaban que allí funcionara la supuesta guardería. Durante el operativo de socorro participaron 46 ambulancias, encargadas de trasladar a las víctimas hacia alguno de los 24 hospitales públicos u 11 clínicas privadas. Las personas contratadas por los organizadores para brindar primeros auxilios no contaban con la preparación requerida, ya que no fueron contratados profesionales para disminuir los costos. A raíz de la tragedia se sucedieron fallecimientos de sobrevivientes por parte de graves secuelas físicas y psicológicas.
Tragedias en conciertos de rock
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