The Burning Bed (1984).
La verdadera historia de Francine Hughes.
La verdadera historia de Francine Hughes.
Francine Hughes.
Francine Hughes fue una esposa abusada por su marido, durante largos 14 años, quien un día cualquiera, ya no pudo aguantar más.
Una de seis hermanos, hija de un granjero de Michigan, con inclinaciones a la bebida, al póker y a abusar de su esposa. Según Francine, su madre nunca abandonó a su padre por causa de sus hijos.
Francine, de 16 años de edad, pidió permiso legal a sus padres, abandonó la escuela y se casó con James "Mickey" Hughes, un desertor del colegio de 18 años de edad. La joven pensaba que era muy sofisticado. Él tenía su propio auto y la mayoría de las personas que ella conocía, no lo tenían.
Su propio abuso físico comenzó apenas unas semanas después de la boda. Compró ropa nueva y Mickey se la arrancó de encima, destrozándola. No sabía si se veía demasiado bonita u otra cosa, pero él simplemente no quería que nadie la viera así. La muchacha quedó en shock, porque nunca había sido tratado así antes. Mickey le pidió perdón y juró que nunca más volvería a ocurrir un arrebato de tal violencia. Francine le creyó. Pero sucedió otra vez, y para ese entonces, ella ya estaba embarazada y sentía que tenía que hacer lo mejor posible con la situación. El tiempo pasó y quedó embarazada dos veces más. Con tres hijos que cuidar, Mickey iba de trabajo en trabajo, malgastando sus pocos ingresos en borracheras. Los malos tratos físicos y psicológicos nunca cesaron, a pesar de las muchas veces que Mickey juró "no volver a hacerlo".
Al no tener dinero para comprar comida o para pagar el alquiler, estando embarazada de su cuarto hijo, Francine llegó a la desesperación. Siguiendo el consejo de un trabajador social, presentó una demanda de divorcio y solicitó la asistencia social. Pero incluso después de que el divorcio fuera concedido en abril de 1971, Mickey se negó a acatarlo. Cuando Francine trataba de mantenerlo fuera de la casa, él la golpeaba. Las cosas no eran diferentes de antes. Mickey iba y venía a su antojo.
Varias semanas más tarde Mickey tuvo un accidente automovilístico casi fatal que lo dejó con fracturas múltiples y una lesión en la cabeza. Después de despertar de un coma, lo primero que dijo fue querer ver a su ex-esposa, Francine. Afectada por sentimientos de culpa, ella siguió visitando a Mickey durante su estancia hospitalaria de 40 días y al final lo llevó a su casa, para atenderlo en su recuperación. Entonces comenzó el verdadero infierno.
Después de negarse a buscar trabajo, Mickey comenzó a beber más y a golpear a Francine con más frecuencia. A veces las golpizas duraban horas, y a veces, unos pocos minutos, y luego de iba a algún bar. Después regresaba y todo empezaba de nuevo. A veces pasaban un par de días en calma, pero Francine siempre iba a la cama con el miedo de despertar en medio de una golpiza.
El 9 de marzo de 1977, comenzó como un día normal para Francine. Se despertó a las 5:30 am, se duchó y se vistió. Preparó el desayuno fijo para sus cuatro hijos, e hizo el desayuno para su ex-marido, Mickey. Después de hacer su rutina diaria, Francine fue a la universidad. Cuando Francine llegó a su casa, encontró a Mickey borracho, exigiendo su cena. Francine le dijo que tendría que ir de compras ya que no había nada en la alacena ni en el refrigerador, para preparar la cena, Mickey a regañadientes, permitió que se fuera. Unos 40 minutos más tarde, Francine llegó a la casa, con una bolsa llena de comestibles. Mickey le quitó la bolsa y empezó a sacar las compras. Pero con cada artículo, Mickey gritaba: "¿Por qué has comprado esto? ¿Por qué has traído eso?" y cuando vio que Francine había comprado cenas congeladas, algo que sus hijos consideraban un lujo, Mickey se puso como loco y empezó a golpear y a patear a Francine, dejándola en el suelo. Francine tenía ambos ojos, negros y azules, un labio partido, la cara hinchada y magulladuras en sus costillas y espalda. Le gritó a Francine, diciéndole cada palabra obscena y vulgar que se le ocurrió. Le dijo que ni siquiera quería oler la comida para microondas, y Francine le rogó poder usarla, porque los niños tenían hambre. Pero a Mickey no le importó.
Después de la paliza, Mickey pareció calmarse y se sentó en el sillón, Francine encendió el horno y metió las cenas congeladas. Tan pronto como Mickey olió la comida, este se levantó, fue a la cocina y apagó el horno. Golpeó nuevamente a Francine. porque le desobedeció. Cuando Francine trató de defenderse, él la abofeteó. Cuando fue a pegarle otra vez, Francine gritó: "¡Sigue, entonces!" y tan pronto como Mickey se acercó, Francine gritó: "¡No! ¡No!" y puso los brazos delante de ella para protegerse.
Francine Hughes.
Mickey, buscando la manera de castgar a Francine, tomó sus libros de la universidad. Pensaba que ya como le había permitido volver a la universidad, también podría prohibírselo. Cogió sus libros y se acercó a Francine, diciéndole que ya no iba a ir a la universidad. Que la necesitaban en la casa, para cocinar, limpiar y hacer lo que un ama de casa tenía que hacer. Francine, no quería dejar sus clases. Desafiante, le dijo a Mickey que ella no iba a dejar la universidad. Mickey le dijo que iba a arreglarlo todo para que ella nunca más fuera capaz de volver a la universidad y comenzó a romper sus libros de texto y sus cuadernos. Francine pasó por encima y comenzó a golpearlo, y luego se fue al suelo y empezó a recoger los papeles rotos y los libros. Mickey tomó a Francine por la nuca y le dio un puñetazo en la cara. Entonces él la agarró por el cuello y comenzó a estrangularla. Francine lo golpeó, pero era demasiado débil. Justo cuando estaba a punto de desmayarse, Mickey la soltó y ella cayó al suelo.
Francine, jadeando en busca de aire, le gritó a sus hijos, que estaban encerrados en el patio, por medida de su padre, para que llamaran a la policía. Los niños hicieron lo que su madre dijo, y corrieron a la casa de su abuela Hughes para llamar a la policía. Tan pronto como Mickey se dio uenta que la policía iba en camino, se calmó y se sentó en el sillón.
Cuando la policía llegó, le preguntaron a Francine si estaba bien y si quería que la llevara a algún lugar. Francine declinó su oferta, porque sabía que no importara lo que hiciera, Mickey siempre ganaba. Mientras que la policía estaba allí, Mickey amenazó con matar a Francine tan pronto como los oficiales se fueran, que incluso amenazó con matar a uno de ellos. Oyendo sus amenazas, los oficiales no hicieron nada. A los ojos de Mickey, él era libre de hacer lo que él quisiera hacer con Francine. Mickey se quedó tranquilo por alrededor de una hora después que policía se fuera, lo que dio tiempo a Francine de preparar las cenas congeladas para sus hijos. Los niños y Francine había empezado a comer, cuando Mickey, con ganas de beber otra cerveza, se dirigió a la cocina. Fue donde Francine, golpeó la mesa y mandó a los niños arriba, ordenándoles que no bajaran por nada.
Mickey golpeó Francine, nockeándola sobre el piso de la cocina. Él agarró de la cabeza y la golpeó contra el suelo, luego pasó su cara en el piso y la obligó a comer la comida que estaba desparramada en el suelo. La golpeó en un rincón de la cocina, exigiéndole, en cada golpe, que abandonara la universidad. Al final, no pudiendo aguantar más golpes, Francine lo aceptó y le dijo a Mickey que no iba a ir más a la universidad. Después de eso, Mickey obligó a Francine a recoger o que quedaba de sus libros y y a ponerlos en un barril, para quemarlos. Francine obedeció.
Ya era pasada las 6:00 PM, y Mickey fue al cuarto de abajo a ver la televisión. Le dijo a Francine que quería su cena en la cama. Francine se la llevó. Cuando terminó, le pidió tener sexo, a lo que ella accedió, por miedo a otra paliza. El sexo duró alrededor de media hora, después, Mickey se quedó dormido. Francine se lavó y fue a ver a sus hijos. Los llevó abajo para que vieran televisión. Mientras veían la televisión, Francine pensó en lo que se había convertido su vida y en lo mal que fue era tratada por Mickey. Pensó en sus hijos, y en cómo sus vidas eran tan malas como la suya.
Nadie recuerda bien lo que sucedió a continuación. Francine sabía que se quería ir y no volver nunca más, pero no podían irse hasta que uno de sus hijos regresara de casa de su amigo. Cuanto más esperaba, más le preocupaba que Mickey se despertara y frustrara su escape. Decidió marcharse y regresar por su hijo después. Fue al garaje, pero no podía entrar, así que fue al sótano y sacó una lata de gasolina. Puso la lata cerca de la habitación y pidió a los niños que tomaran sus abrigos y entraran al auto. Luego volvió a entrar en la casa y roció el dormitorio con gasolina y la encendió. Su intención era quemar la casa. Corrió al auto, llorando histéricamente. Momentos después de entrar al auto, las llamas entraron por la ventana del dormitorio de la planta baja. Francine lloraba incontrolablemente, se marchó tan rápido como pudo porque temía que Mickey los siguiera. A medida que se alejaba, su único pensamiento eran sus hijos y que ella tenía que protegerlos.
Francine fue a la policía y no pudo hablar. Su hija explicó a los oficiales que su casa se había incendiado. Antes que preguntaran otra cosa, Francine les dijo: "Yo lo hice". Preguntaron si había aguien en la casa, y ella respondió: "Sí, mi ex-marido".
Francine Hughes junto a su abogado, Arjen Greydanus.
Francine fue llevada a juicio, acusada de asesinato en primer grado. El juicio tuvo una gran repercusión a nivel público, y las manifestaciones feministas en contra del abuso doméstico, llenaban las planas.
Manifestaciones a favor de la esposa maltratada.
Francine fue encontrada inocente, por locura temporal, y fue puesta en libertad.
Francine Hughes con su abogado, en la conferencia de prensa luego del juicio.
Finalmente Francine era libre del maltrato que tuvo que soportar por tantos años. Pero...¿podría haber encontrado una mejor solución a su tortura?
El caso de Francine Hughes se volvió un precedente legal para las mujeres maltratadas en todas partes. Psicológicamente se ha observado que la mujer maltratada raramente devuelve el golpe contra sus torturadores durante un altercado. Casi siempre devuelven el golpe cuando sus esposos o novios están tranquilos, durmiendo o viendo television.
Tumba de James "Mickey" Hughes.
En 1980, Faith McNulty escribió un libro referente a la historia de Francine Hughes, llamado "The burning bed: The True Story of an Abused Wife " (Lecho ardiente: la historia real de una esposa abusada).
Se realizó una película para la televisión, en 1984, sobre este caso, llamada "The burning bed", con Farrah Fawcet en el rol principal.
http://www.taringa.net/posts/info/15428205/The-Burning-Bed-_1984__-La-verdadera-historia_.html