Siguiendo con mi post anterior una recopilacion de experiencias del bando aleman y otros.
Y un par de fotos mas, vemos otra imagen de Maltot, una vez tomada por los britanicos luego de varios dias de lucha y que cambiase de manos :
El Chateu al que se refiere Beale en un post previo :
Bueno, Will Fey hace un gran trabajo en cuanto a acumular experiencias propias y de otros en su libro "Armor Battles of the Waffen SS", en esa epoca ya como SS-Oberschafuhrer era comandante de Tigre en el Schwere SS-Panzer-Abteilung 102 y en el libro se relatan las vivencias en los dias de la cruenta batalla por la colina 112 de el y sus compañeros, la vispera su compañia es dirigida a tomar posiciones en la zona cercana a la colina y en los dias venideros se enfrentan al 7 y 9 RTR asi como a otrass unidades, esto es parte de lo que recuerda (ojo, mucho del texto esta en tercera persona):
"El 10 de julio, inicia la terrible y despiadada lucha por la colina, a la que poco despues se le apodaria como "Monte Calvario". No quedo un metro de terreno que no estuviera tapizado por obuses. Durante este infierno de armas pesadas, salimos de nuestra cobertura para buscar al enemigo. Pronto una media docena de tanques enemigos aparecienron en el horizonte. Como parte de la primera compañia avanzamos un poco mas adelante para explorar. El comandante del tanque miro abajo a sus cuatro hombres en el interior obscuro.
Alli estaba el artillero, tan joven como los demas. El venia de haber sido fusilero motociclista en la "Das Reich" y era tan experimentado como cualquiera. Detras de su aspecto de hombron habia un alma tranquila y con gusto por la comida. Su hogar estaba en Kiev, y su padre habia perdido una pierna como oficial con el Afrikakorps. A la izquierda y abajo estaba el conductor, de 19 años. El habia estado cnduciendo el Tigre ya en el frente del este, conocia todo sobre el negocio de los panzers y podia considerarse como parte de la "vieja guardia" de la compañia. Y a un lado suyo estaba el radio operador, quien tambien estaba a cargo de las raciones y de disparar la ametralladora de proa. Su carrera le habia llevado a la Union Sovietica desde el Panzer III al IV y de alli al Tigre. Ellos eran los chicos que se habian preguntado a si mismo solo una semana antes en Holanda, ¿Acaso asi es como se ve la guerra aqui en el oeste?.
Nuestro jefe, Kalls, en el tanque de mando dictaba las ordenes, que se escuchaban de inmediato en los demas tanques. La tripulacion no llegaba a darse cuenta del calor en el pequeño espacio interior. El conductor con sus mandos calmadamente verificaba los instrumentos, el tacometro, la presion de aceite, la temperatura del motor, la rutina, ¡acelerador! - ¡cambio! - ¡acelerador!.
Avanzamos un poco cuando los Shermans abrieron fuego. Parecian concentrarse en el Tigre lider. las explosiones lanzaron tierra entre los dispersos panzers. A pesar de las indicaciones del jefe Soretz no retrocedio un metro. Quedo envuelto en medio de un espectaculo que hizo que nuestra sangre corriera fria y caliente. (el valiente Soretz, camarada de armas desde los dias en el frente del este, moriria luego en un accidente automovilistico). Tres tanques enemigos quedaron silenciados, los otros seguian disparando sin pausa. Finalmente pudimos ubicar en la mira al mas peligroso. Los dos mas cercanos a nuestra derecha ya habian sido puestos fuera de combate con cinco proyectiles perforantes, cuando de pronto cazabombarderos aparecieronen el campo de batalla. Caian del cierlo como aguilas, lanzaban sus bombas y ascendian de nuevo. Se cernian en nosotros como avispas hostiles y nos cubrieron con una lluvia de bombas, al mismo tiempo, granadas de humo estallaron a nuestro alrededor y una neblina impenetrable nos rodeo en pocos minutos.
Esta era una nueva manera de pelear para nosotros, era algo con lo que no nos habiamos topado en batalla antes. Retrocedimos a nuestro punto de salida, donde al menos la infanteria seria capaz de mantener a los equipos de asalto enemigos lejos.
Al amanecer del 11 de julio, iniciamos un ataque en direccion al norte, determinados a capturar la colina esta vez. En el lado de la colina 112 que da hacia Aunay intentamos negociar un avance a traves de un estrecho pasaje, cuando un avion de reconocimiento, similar a nuestros Fiesler Storch nos descubrio y se mantuvo sobrevolandonos en espiral, para luego retirarse hacia el oeste. Ese era un mal signo para nosotros, ya que esos aviones estaban equipados con radios excelentes. Es probable que no hubieran pasado ni diez minutos cuando la tormenta se convirtio en un huracan. granadas de artilleria de alto explosivo comenzaron a caer, muchas en la torre y el frontal, las ramas de los arboles quedaban arrancadas por la fuerza de las explosiones. Nuestros granaderos panzer no se atrevieron a subir sus cabezas y mas de un camarada murio en aquel lado de la colina. Nuestros Tigres pusieron fuera de combate a algunos tanques Churchill en rapida sucesion. La pequeña arboleda arriba y un corral para ganado rodeado de arbustos al lado contenian una buena cantidad de blindaje enemigo.
Mientras Knecht estaba siendo apaleado por ambos lados, avanzamos entre trincheras y tierra a unos 20 kilometros por hora en su ayuda y le apuntamos al tanque ingles mientras nos acercabamos. Luego del tercer tiro pudimos acertarle en la montura del cañon, su torre fue arrancada y cayo en el corral. Pudimos divisar cañones antitanque y a sus dotaciones que corrian para dirigirlas en contra nuestra, con nuestros disparos comenzaron a sufrir bajas. ¡Eran bravos esos anglosajones!, nos fuimos acercando lentamente a las armas inutilizadas.
El enemigo volvio a lanzar una espesa cortina de humo, la cual detuvo nuestro tanques poco antes de alcanzar la colina. En esas condiciones nuestro Tigre recibio varios disparos en la parte posterior y en la torre. El comandante ordeno al conductor : "¡Adelante a toda velocidad!, ¡avance!" , al poco tiempo la neblina se disipo y se pudo ver alrededor, "¡Panzer!, alto".
Teniamos frente nuestra un espectaculo que cualquier tripulacion de Tigre hubiera deseado - a menos de 100 metros los "Tommies" estaban evacuando sus posiciones, camiones y transportes de personal se detenian a cargar equipo y personal. El comandante reacciono rapidamente : "¡Radio operador, dispare con la MG!", "¡artillero, disparar municion perforante!", "dos tanques Churchill, asegurando el terreno inmediatamente por abajo y delante nuestro fueron puestos a arder antes de que pudieran apuntarnos sus cañones. A continuacion disparamos granadas de alto explosivo y con la MG de la torre a los numerosos objetivos que se ofrecian a nosotros. Mientras tanto el resto de la neblina se habia disipado.
Una orden repetida por radio de nuestro jefe, Kalls, se escucho por la radio: "Retirarse de inmediato a la linea de la compañia." ¡Nosotros hubieramos preferido perseguir al enemigo!. Durante el dia en el mismo ataque Endemann y su tripulacion encontraron su destino. Quiza fue la neblina artificial lo que se fue fatal para ellos.
La colina 112 estaba en manos de los tigres a partir del 11 de julio, ese lugar seria el centro del combate por veinte dias y noches. La misma cambiaria de manos repetidamente, sus laderas quedarian cubiertas de sangre. No habria un dia en que la colina 112 no fuese reportada en los informes hasta que se ordeno la retirada a los Tigres a fines de julio."
De hecho los combates el dia 10 tan solo son muy fuertes, el Schwere SS-Panzer-Abteilung 102 sufre otras bajas, el Tigre del SS-Unterscharfuherer Piller es dañado por fuego antitanque, el SS- Hauptsturmnfuhrer Endemann, a quien se refiere Fey en su relato era el comandante de la primer compañia y muere con su tripulacion, la tercer compañia que tambien participa en la accion igualmente sufre bajas, 3 Tigres son dañados o destruidos, el del SS-Unterstuemfuhrer Streu (el mismo muere), el del SS-Unterscharfuhrer Ritcher (pierde un brazo) y el de Novy (mismo grado), quien por cierto es tomado prisionero.
Will Fey
Continuando con el relato de arriba
"Durante la noche de julio 11 y 12, los Tommies reocuparon la colina. Nuestros granaderos fueron incapaces de alcanzar la posicion de los Tigres por el fuego concentrado enemigo.
Nuestro Tigre debio de retornar a la base principal, Los numerosos impactos en la tarde no habian sido en vano. Los depositos goteaban, el aire acondicionado no funcionaba. A marcha lenta alcanzamos Saint Martin. Nuestro artillero y el conductor fueron heridos durante el mantenimiento por un ataque de artilleria sorpresivo El artillero debio ser evacuado y Hermann Schmidt, el conductor, regreso con nosotros luego de recibir atencion medica. Se nos unio un nuevo artillero, veterano probado del frete del este con otra compañia pesada. Siembre se sentia bien el ver que habia mas voluntarios de los que se podian usar para servir en los Panzer.
A las 0400 de la mañana del dia 13 nos dirigimos de nuevo a la colina 112, la cual habia sido perdida el dia anterior. Pasamos junto a los vehiculos quemados y artilleria destruida el dia 11. El area arbolada y la zona del corral, que coronaba la colina, fue recapturada luego de un fuerte ataque.
Desde entonces el mas concentrado fuego posible de parte enemiga fue dirigido a la colina. Los granaderos no pudieron mantenerse alli ya que sus perdidas aumentaban. El dia 15, los Tigres fueron dejados nuevamente alli solos, sininfanteria. Nuestro comandante Weiss y el jefe Kalls llegaron al lugar en el atardecer en el tanque de mando. Nos dijeron que debiamos mantener las posiciones actuales ¡sin retroceder bajo ninguna circunstancia!. En la mañana del dia 16 de julio los granaderos de la division 'Frundsberg' nuevamente tomaron sus posiciones en la colina. La pequeña aerea arbolada ya no era igual, luego de los bombardeos continuos solo troncos desnudos quedaban asi como incontables crateres.
En la noche se escucho actividad en Maltot. Con los binoculares era posible detectar claramente movimiento, y repetidamente se oian ruidos de orugas en el valle. Algunos Tigres recibieron la orden de "limpiar" Maltot.
¡Tanques!, ¡Avanzar!
Ordeno nuestro comandante al amanecer. Fuimos quitando con cierta dificultad los arbustos laboriosamente colocados para cubrir los tanques y se inicio la marcha. El ronroneo del radio y el ruido del motor y las orugas hacian que el interior fuese un infierno auditivo. El pequeño espacio del operador de radio solo recibia luz de dia de la cupula encima. A la izquierda uno podia ver la cara del conductor en el otro lado del compartimiento. Cuando el de la radio volteaba atras, podia observar al comandante en la cupula, con la portezuela generalmente abierta sin importar los fuegos artificuales afuera.
La villa, ocupada por los canadienses, se iba acercando. Pronto pudimos ver agujeros individuales entre los arboles y el contorno de las casas. El obeervador de artilleria alli, que habia estado siguiendo nuestro avance, habia seguramente ya reportado la situacion para que se nos diera una 'adecuada bienvenida'. Las explosiones no tardaron en llegar...
"...Cuando el polvo dejo ver un poco pudimos observar momentaneamente la iglesia y una maltratada bandera dela cruz roja en una ventana, entonces, una salva completa de artilleria cayo sobre nosotros, nuestro comandante se mostraba impasible en su asiento, tratando de asegurar nuestra posicion, como siempre, dando ordenes en forma pausada y calmada, indicando objetivos a nuetro artillero.
¡A media izquierda- 500 metros, resplandores de rafagas enemigas, dispare!
Al mover la torre divisamos de hecho 4 tanques enemigos por el camino delante de nosotros avanzando en fila india. La silueta con chasis largo y pequeña y masiva torre: ¡Churchills!. Nuestro comandante ordeno disparar primero al primero y luego al ultimo de los mounstruos verde oliva.
¡Abrir fuego!
El primer Churchill oscilo sobre su propio eje, inmovilizado, Mientras el radio operador disparaba con la MG contra la tripulacion que abandonaba el tanque el ultimo Churchill de la formacion fue ''cocinado''. Aceitosas columnas de humo negro obscurecian la luz del sol. Los dos tanques en medio giraron cada uno en direccion opuesta, sabian que habian sido cogidos en terreno abierto y que estaban expuestos. Sin embargo con rapidez su destino fue sellado. El numero tres recibio dos impactos en el chasis entre las cadenas, ¡nadie hubiera posido escapar de eso!, el ultimo fue finalmente destruido con dos disparos al posterior. delgadas columnas de humo blanco emergian de las escotillas y portezuelas luego de que las pesadas planchas de acero fuero cortadas con una terrible detonacion, luego una bola de fuego emergio del compartimiento del motor, el cual a su vez provoco la ignicion de la municion.
De pronto, rastos de pequeñas detonaciones aparecieron en el suelo al frente de nosotros, al mismo tiempo una señal de radio :
'¡Cuidado con los Pak en el limite de la arboleda!'
Reaccionamos con rapidez.
¡A la derecha!, ¡A la derecha!, ¡Mas rapido!, ¡A la izquierda!, ¡Alto!.
La torre giro y disparamos, el efecto del retroceso del cañon sacudio nuestras cabezas, dos tiros mas, luego de nuevo a moverse. Lentamente el fuego enemigo amaino, de pronto, cazabombarderos enemigos aparecieron y nos envolvieron con sus cohetes.
¡Cerrar escotillas!
Habiamos estado en movimiento por tres horas para entonces. Algunos Tigres habian sobrepasado Maltot mientras tanto. El trafico de radio dejaba en claro que no podriamos ir mas alla. Un Tigre habia recibido algunos impactos antitanque, y dos hombres de la tripulacion estaban heridos. Deberiamos esperar a que la arboleda en nuestro flanco fuera despejada, finalmente llego la orden de retornar. Con la ultima luz del dia retornamos a la colina.
Nuestras raciones llegaron a la noche. Ya fuese en VW o en vehiculos capturados, sin importar el clima o el fuego enemigo, los "aplacadores de almas" (el rancho) hacian su llegada entre el terreno agreste. El correo venia con las canastas de alimentos. Muchas veces, con ellos venia el sargento especialista de radio Stetter para reparar equipos o el medico Nausester para revisarnos, Se habian ganado nuestra admiracion. En esos dias no habia "frente" en el sentido estricto del termino. Esa noche la comida venia con pasto y polvo como complemento, en la obscuridad el vehiculo habia caido en un crater y las canastas se habian desparramado, ellos las llenaron de nuevo, pero al parecer escarbaron un poco mas de la cuenta...
El menu, pasta con pollo, albondigas, te tibio, etc. y el correo con los chismes, ''...Leni esta por dar a luz...'', ''...el pequeño Herbert comio sopa verde...'', ''...Nuestro vecino Walter murio, habia ido a conseguir una dotacion de calzado...'', "...La señora Mickering en el segundo piso tiene un nuevo amante...''.
El relato del libro de Fey se hace mas sombrio conforme pasan los dias, habla sobre la continua tension y bajas, la falta de suministros y de reemplazos y demas, nos narra un poco de lo que es hacer guardia nocturna y luego las expriencias del 26 de julio :
"A lo largo de la noche rotamos guardia cada dos horas para custodiar la posicion de nuestros panzers. Intercambiando los lugares para dormir del cañon a la base de la torre, a los asientos del conductor y radiooperador y viceversa.
Las primeras horas del alba, cuando la noche era reemplazada con el lento surgimiento del dia, nos daba el unico periodo de verdadero descanso del dia entero. La niebla y el humo en el suelo eran disueltos lentamente por los gentiles vientos de la mañana. La luz del amanecer reemplazaba la obscuridad desde el este en los valles y hondonadas. Pequeños insectos aleteaban sobre las hojas de hierba con los primeros rayos del sol, mientras que las aves, ya despiertas desde la vispera, iniciaban sus canciones matinales desde las ramas de los escasos arboles en pie.
El 26 de Julio inicio como un claro dia de verano, con cielos azules, ideales para ataques aereos, el tipo de ambiente que les gustaba a los chicos de al RAF. Llego por radio una orden del Abteilung :
''¡Ataque al enemigo desplazandose sobre la colina 67 y la salida norte de Saint Andre. Tome y asegure posiciones al oeste de Feugeurolles!''
"¡Y como cada mañana, encontramos las defensas enemigas reforzadas por artilleria y cañones antitaques llevados alli durante la noche!
A pesar de ello, tuvimos exito una vez mas en dejar fuera de combate o ardiendo cuatro cañones antitanque, tres tanques, asi como otros diez vehiculos desde nuestras posiciones en embocadas o al acecho. A las 1130 relevamos a Oberhuber de su posicion defensiva y acomodamos nuestro Panzer a un lado de la misma. Mientras el se dirigio con prontitud hacia Maltot donde sospechaba que habia cañones antitanque escondidos en los arboles. Su primer disparo exploto sobre los arboles y dejo una nuve de humo gris blancuzco.
Mientras nosotros acechabamos en busca de una posible reaccion y revisabamos los limites de la arbolada en busca de cualquier moviemitno enemigo. ¡Nada!, De pronto, una nube de un metro de alto de polvo emergio de la arena detras de nuestro Panzer. ¿de donde venia ese disparo? Continuamos buscando en todas direcciones en busca de un enemigo bien camuflado. De pronto, ¡tra explosion!, otra nuve de polvo que desaparecio rapidamente ahora al frente de nuestro Panzer detenido. ¡Era algo serio!, de inmediato se escucharon las ordenes por el intercomunicador, informando y alertando a la tripulacion al mismo tiempo :
'¡Atencion, cañon antitanque!, ¡Conductor, arranque el motor!, ¡artillero, cargar municion de alto explosivo!.'
"De pronto vimos un resplandor de explosion en el lado derecho del chasis del Panzer de Oberhuber y luego la certeza que daba ese hecho... ¡el cañon antitanque estaba a la derecha!.
Un agujero redondo y obscuro a la altura del operador de radio indicaba el impacto mortal que lanzo a Oberhuber de la cupula de la torre a la parte posterior del Tigre. Nubes de humo salian de las portesuelas, abiertas por quienes no habian sido heridos y que salian con el espanto reflejado en sus ojos.
Por los auriculares se escucho :
!Marcha atras¡, !avance¡, ¡adelante!
"¡Solo la velocidad podia prevenirnos de una catastrofe!, de inmediato el motor rugio a todo gas, las cadenas se comenzaron a mover y llevaron al Panzer en reversa fuera del campo de tiro de las armas enemigas. Giramos la torre hacia el enemigo, todavia sin poder detectarlo, mientras el Panzer se movia.
El conductor del Panzer puesto fuera de combate caminaba torpemente mientras de uno de sus brazos colgaba lo que quedaba de su mano, la cual sequia pegada solo por algunos pedazos depiel y carne, para cobijarse con los otros supervivientes cerca. El operador de radio habia muerto por el impacto directo. Nuestros otros panzer avanzaron desde sus posiciones de acecho a lo alto de la colina. Delante de nosotros, no hubo mas movimiento. Todo estaba en calma.
FInalmente la unidad de Fey abandonaria la colina 112 a principios de agosto, dicha zona se veia para entonces asi :
En la actualidad el monumento que recuerda a las bajas de dicha unidad en el mismo lugar:
Post previo a este
Y un par de fotos mas, vemos otra imagen de Maltot, una vez tomada por los britanicos luego de varios dias de lucha y que cambiase de manos :
El Chateu al que se refiere Beale en un post previo :
Bueno, Will Fey hace un gran trabajo en cuanto a acumular experiencias propias y de otros en su libro "Armor Battles of the Waffen SS", en esa epoca ya como SS-Oberschafuhrer era comandante de Tigre en el Schwere SS-Panzer-Abteilung 102 y en el libro se relatan las vivencias en los dias de la cruenta batalla por la colina 112 de el y sus compañeros, la vispera su compañia es dirigida a tomar posiciones en la zona cercana a la colina y en los dias venideros se enfrentan al 7 y 9 RTR asi como a otrass unidades, esto es parte de lo que recuerda (ojo, mucho del texto esta en tercera persona):
"El 10 de julio, inicia la terrible y despiadada lucha por la colina, a la que poco despues se le apodaria como "Monte Calvario". No quedo un metro de terreno que no estuviera tapizado por obuses. Durante este infierno de armas pesadas, salimos de nuestra cobertura para buscar al enemigo. Pronto una media docena de tanques enemigos aparecienron en el horizonte. Como parte de la primera compañia avanzamos un poco mas adelante para explorar. El comandante del tanque miro abajo a sus cuatro hombres en el interior obscuro.
Alli estaba el artillero, tan joven como los demas. El venia de haber sido fusilero motociclista en la "Das Reich" y era tan experimentado como cualquiera. Detras de su aspecto de hombron habia un alma tranquila y con gusto por la comida. Su hogar estaba en Kiev, y su padre habia perdido una pierna como oficial con el Afrikakorps. A la izquierda y abajo estaba el conductor, de 19 años. El habia estado cnduciendo el Tigre ya en el frente del este, conocia todo sobre el negocio de los panzers y podia considerarse como parte de la "vieja guardia" de la compañia. Y a un lado suyo estaba el radio operador, quien tambien estaba a cargo de las raciones y de disparar la ametralladora de proa. Su carrera le habia llevado a la Union Sovietica desde el Panzer III al IV y de alli al Tigre. Ellos eran los chicos que se habian preguntado a si mismo solo una semana antes en Holanda, ¿Acaso asi es como se ve la guerra aqui en el oeste?.
Nuestro jefe, Kalls, en el tanque de mando dictaba las ordenes, que se escuchaban de inmediato en los demas tanques. La tripulacion no llegaba a darse cuenta del calor en el pequeño espacio interior. El conductor con sus mandos calmadamente verificaba los instrumentos, el tacometro, la presion de aceite, la temperatura del motor, la rutina, ¡acelerador! - ¡cambio! - ¡acelerador!.
Avanzamos un poco cuando los Shermans abrieron fuego. Parecian concentrarse en el Tigre lider. las explosiones lanzaron tierra entre los dispersos panzers. A pesar de las indicaciones del jefe Soretz no retrocedio un metro. Quedo envuelto en medio de un espectaculo que hizo que nuestra sangre corriera fria y caliente. (el valiente Soretz, camarada de armas desde los dias en el frente del este, moriria luego en un accidente automovilistico). Tres tanques enemigos quedaron silenciados, los otros seguian disparando sin pausa. Finalmente pudimos ubicar en la mira al mas peligroso. Los dos mas cercanos a nuestra derecha ya habian sido puestos fuera de combate con cinco proyectiles perforantes, cuando de pronto cazabombarderos aparecieronen el campo de batalla. Caian del cierlo como aguilas, lanzaban sus bombas y ascendian de nuevo. Se cernian en nosotros como avispas hostiles y nos cubrieron con una lluvia de bombas, al mismo tiempo, granadas de humo estallaron a nuestro alrededor y una neblina impenetrable nos rodeo en pocos minutos.
Esta era una nueva manera de pelear para nosotros, era algo con lo que no nos habiamos topado en batalla antes. Retrocedimos a nuestro punto de salida, donde al menos la infanteria seria capaz de mantener a los equipos de asalto enemigos lejos.
Al amanecer del 11 de julio, iniciamos un ataque en direccion al norte, determinados a capturar la colina esta vez. En el lado de la colina 112 que da hacia Aunay intentamos negociar un avance a traves de un estrecho pasaje, cuando un avion de reconocimiento, similar a nuestros Fiesler Storch nos descubrio y se mantuvo sobrevolandonos en espiral, para luego retirarse hacia el oeste. Ese era un mal signo para nosotros, ya que esos aviones estaban equipados con radios excelentes. Es probable que no hubieran pasado ni diez minutos cuando la tormenta se convirtio en un huracan. granadas de artilleria de alto explosivo comenzaron a caer, muchas en la torre y el frontal, las ramas de los arboles quedaban arrancadas por la fuerza de las explosiones. Nuestros granaderos panzer no se atrevieron a subir sus cabezas y mas de un camarada murio en aquel lado de la colina. Nuestros Tigres pusieron fuera de combate a algunos tanques Churchill en rapida sucesion. La pequeña arboleda arriba y un corral para ganado rodeado de arbustos al lado contenian una buena cantidad de blindaje enemigo.
Mientras Knecht estaba siendo apaleado por ambos lados, avanzamos entre trincheras y tierra a unos 20 kilometros por hora en su ayuda y le apuntamos al tanque ingles mientras nos acercabamos. Luego del tercer tiro pudimos acertarle en la montura del cañon, su torre fue arrancada y cayo en el corral. Pudimos divisar cañones antitanque y a sus dotaciones que corrian para dirigirlas en contra nuestra, con nuestros disparos comenzaron a sufrir bajas. ¡Eran bravos esos anglosajones!, nos fuimos acercando lentamente a las armas inutilizadas.
El enemigo volvio a lanzar una espesa cortina de humo, la cual detuvo nuestro tanques poco antes de alcanzar la colina. En esas condiciones nuestro Tigre recibio varios disparos en la parte posterior y en la torre. El comandante ordeno al conductor : "¡Adelante a toda velocidad!, ¡avance!" , al poco tiempo la neblina se disipo y se pudo ver alrededor, "¡Panzer!, alto".
Teniamos frente nuestra un espectaculo que cualquier tripulacion de Tigre hubiera deseado - a menos de 100 metros los "Tommies" estaban evacuando sus posiciones, camiones y transportes de personal se detenian a cargar equipo y personal. El comandante reacciono rapidamente : "¡Radio operador, dispare con la MG!", "¡artillero, disparar municion perforante!", "dos tanques Churchill, asegurando el terreno inmediatamente por abajo y delante nuestro fueron puestos a arder antes de que pudieran apuntarnos sus cañones. A continuacion disparamos granadas de alto explosivo y con la MG de la torre a los numerosos objetivos que se ofrecian a nosotros. Mientras tanto el resto de la neblina se habia disipado.
Una orden repetida por radio de nuestro jefe, Kalls, se escucho por la radio: "Retirarse de inmediato a la linea de la compañia." ¡Nosotros hubieramos preferido perseguir al enemigo!. Durante el dia en el mismo ataque Endemann y su tripulacion encontraron su destino. Quiza fue la neblina artificial lo que se fue fatal para ellos.
La colina 112 estaba en manos de los tigres a partir del 11 de julio, ese lugar seria el centro del combate por veinte dias y noches. La misma cambiaria de manos repetidamente, sus laderas quedarian cubiertas de sangre. No habria un dia en que la colina 112 no fuese reportada en los informes hasta que se ordeno la retirada a los Tigres a fines de julio."
De hecho los combates el dia 10 tan solo son muy fuertes, el Schwere SS-Panzer-Abteilung 102 sufre otras bajas, el Tigre del SS-Unterscharfuherer Piller es dañado por fuego antitanque, el SS- Hauptsturmnfuhrer Endemann, a quien se refiere Fey en su relato era el comandante de la primer compañia y muere con su tripulacion, la tercer compañia que tambien participa en la accion igualmente sufre bajas, 3 Tigres son dañados o destruidos, el del SS-Unterstuemfuhrer Streu (el mismo muere), el del SS-Unterscharfuhrer Ritcher (pierde un brazo) y el de Novy (mismo grado), quien por cierto es tomado prisionero.
Will Fey
Continuando con el relato de arriba
"Durante la noche de julio 11 y 12, los Tommies reocuparon la colina. Nuestros granaderos fueron incapaces de alcanzar la posicion de los Tigres por el fuego concentrado enemigo.
Nuestro Tigre debio de retornar a la base principal, Los numerosos impactos en la tarde no habian sido en vano. Los depositos goteaban, el aire acondicionado no funcionaba. A marcha lenta alcanzamos Saint Martin. Nuestro artillero y el conductor fueron heridos durante el mantenimiento por un ataque de artilleria sorpresivo El artillero debio ser evacuado y Hermann Schmidt, el conductor, regreso con nosotros luego de recibir atencion medica. Se nos unio un nuevo artillero, veterano probado del frete del este con otra compañia pesada. Siembre se sentia bien el ver que habia mas voluntarios de los que se podian usar para servir en los Panzer.
A las 0400 de la mañana del dia 13 nos dirigimos de nuevo a la colina 112, la cual habia sido perdida el dia anterior. Pasamos junto a los vehiculos quemados y artilleria destruida el dia 11. El area arbolada y la zona del corral, que coronaba la colina, fue recapturada luego de un fuerte ataque.
Desde entonces el mas concentrado fuego posible de parte enemiga fue dirigido a la colina. Los granaderos no pudieron mantenerse alli ya que sus perdidas aumentaban. El dia 15, los Tigres fueron dejados nuevamente alli solos, sininfanteria. Nuestro comandante Weiss y el jefe Kalls llegaron al lugar en el atardecer en el tanque de mando. Nos dijeron que debiamos mantener las posiciones actuales ¡sin retroceder bajo ninguna circunstancia!. En la mañana del dia 16 de julio los granaderos de la division 'Frundsberg' nuevamente tomaron sus posiciones en la colina. La pequeña aerea arbolada ya no era igual, luego de los bombardeos continuos solo troncos desnudos quedaban asi como incontables crateres.
En la noche se escucho actividad en Maltot. Con los binoculares era posible detectar claramente movimiento, y repetidamente se oian ruidos de orugas en el valle. Algunos Tigres recibieron la orden de "limpiar" Maltot.
¡Tanques!, ¡Avanzar!
Ordeno nuestro comandante al amanecer. Fuimos quitando con cierta dificultad los arbustos laboriosamente colocados para cubrir los tanques y se inicio la marcha. El ronroneo del radio y el ruido del motor y las orugas hacian que el interior fuese un infierno auditivo. El pequeño espacio del operador de radio solo recibia luz de dia de la cupula encima. A la izquierda uno podia ver la cara del conductor en el otro lado del compartimiento. Cuando el de la radio volteaba atras, podia observar al comandante en la cupula, con la portezuela generalmente abierta sin importar los fuegos artificuales afuera.
La villa, ocupada por los canadienses, se iba acercando. Pronto pudimos ver agujeros individuales entre los arboles y el contorno de las casas. El obeervador de artilleria alli, que habia estado siguiendo nuestro avance, habia seguramente ya reportado la situacion para que se nos diera una 'adecuada bienvenida'. Las explosiones no tardaron en llegar...
"...Cuando el polvo dejo ver un poco pudimos observar momentaneamente la iglesia y una maltratada bandera dela cruz roja en una ventana, entonces, una salva completa de artilleria cayo sobre nosotros, nuestro comandante se mostraba impasible en su asiento, tratando de asegurar nuestra posicion, como siempre, dando ordenes en forma pausada y calmada, indicando objetivos a nuetro artillero.
¡A media izquierda- 500 metros, resplandores de rafagas enemigas, dispare!
Al mover la torre divisamos de hecho 4 tanques enemigos por el camino delante de nosotros avanzando en fila india. La silueta con chasis largo y pequeña y masiva torre: ¡Churchills!. Nuestro comandante ordeno disparar primero al primero y luego al ultimo de los mounstruos verde oliva.
¡Abrir fuego!
El primer Churchill oscilo sobre su propio eje, inmovilizado, Mientras el radio operador disparaba con la MG contra la tripulacion que abandonaba el tanque el ultimo Churchill de la formacion fue ''cocinado''. Aceitosas columnas de humo negro obscurecian la luz del sol. Los dos tanques en medio giraron cada uno en direccion opuesta, sabian que habian sido cogidos en terreno abierto y que estaban expuestos. Sin embargo con rapidez su destino fue sellado. El numero tres recibio dos impactos en el chasis entre las cadenas, ¡nadie hubiera posido escapar de eso!, el ultimo fue finalmente destruido con dos disparos al posterior. delgadas columnas de humo blanco emergian de las escotillas y portezuelas luego de que las pesadas planchas de acero fuero cortadas con una terrible detonacion, luego una bola de fuego emergio del compartimiento del motor, el cual a su vez provoco la ignicion de la municion.
De pronto, rastos de pequeñas detonaciones aparecieron en el suelo al frente de nosotros, al mismo tiempo una señal de radio :
'¡Cuidado con los Pak en el limite de la arboleda!'
Reaccionamos con rapidez.
¡A la derecha!, ¡A la derecha!, ¡Mas rapido!, ¡A la izquierda!, ¡Alto!.
La torre giro y disparamos, el efecto del retroceso del cañon sacudio nuestras cabezas, dos tiros mas, luego de nuevo a moverse. Lentamente el fuego enemigo amaino, de pronto, cazabombarderos enemigos aparecieron y nos envolvieron con sus cohetes.
¡Cerrar escotillas!
Habiamos estado en movimiento por tres horas para entonces. Algunos Tigres habian sobrepasado Maltot mientras tanto. El trafico de radio dejaba en claro que no podriamos ir mas alla. Un Tigre habia recibido algunos impactos antitanque, y dos hombres de la tripulacion estaban heridos. Deberiamos esperar a que la arboleda en nuestro flanco fuera despejada, finalmente llego la orden de retornar. Con la ultima luz del dia retornamos a la colina.
Nuestras raciones llegaron a la noche. Ya fuese en VW o en vehiculos capturados, sin importar el clima o el fuego enemigo, los "aplacadores de almas" (el rancho) hacian su llegada entre el terreno agreste. El correo venia con las canastas de alimentos. Muchas veces, con ellos venia el sargento especialista de radio Stetter para reparar equipos o el medico Nausester para revisarnos, Se habian ganado nuestra admiracion. En esos dias no habia "frente" en el sentido estricto del termino. Esa noche la comida venia con pasto y polvo como complemento, en la obscuridad el vehiculo habia caido en un crater y las canastas se habian desparramado, ellos las llenaron de nuevo, pero al parecer escarbaron un poco mas de la cuenta...
El menu, pasta con pollo, albondigas, te tibio, etc. y el correo con los chismes, ''...Leni esta por dar a luz...'', ''...el pequeño Herbert comio sopa verde...'', ''...Nuestro vecino Walter murio, habia ido a conseguir una dotacion de calzado...'', "...La señora Mickering en el segundo piso tiene un nuevo amante...''.
El relato del libro de Fey se hace mas sombrio conforme pasan los dias, habla sobre la continua tension y bajas, la falta de suministros y de reemplazos y demas, nos narra un poco de lo que es hacer guardia nocturna y luego las expriencias del 26 de julio :
"A lo largo de la noche rotamos guardia cada dos horas para custodiar la posicion de nuestros panzers. Intercambiando los lugares para dormir del cañon a la base de la torre, a los asientos del conductor y radiooperador y viceversa.
Las primeras horas del alba, cuando la noche era reemplazada con el lento surgimiento del dia, nos daba el unico periodo de verdadero descanso del dia entero. La niebla y el humo en el suelo eran disueltos lentamente por los gentiles vientos de la mañana. La luz del amanecer reemplazaba la obscuridad desde el este en los valles y hondonadas. Pequeños insectos aleteaban sobre las hojas de hierba con los primeros rayos del sol, mientras que las aves, ya despiertas desde la vispera, iniciaban sus canciones matinales desde las ramas de los escasos arboles en pie.
El 26 de Julio inicio como un claro dia de verano, con cielos azules, ideales para ataques aereos, el tipo de ambiente que les gustaba a los chicos de al RAF. Llego por radio una orden del Abteilung :
''¡Ataque al enemigo desplazandose sobre la colina 67 y la salida norte de Saint Andre. Tome y asegure posiciones al oeste de Feugeurolles!''
"¡Y como cada mañana, encontramos las defensas enemigas reforzadas por artilleria y cañones antitaques llevados alli durante la noche!
A pesar de ello, tuvimos exito una vez mas en dejar fuera de combate o ardiendo cuatro cañones antitanque, tres tanques, asi como otros diez vehiculos desde nuestras posiciones en embocadas o al acecho. A las 1130 relevamos a Oberhuber de su posicion defensiva y acomodamos nuestro Panzer a un lado de la misma. Mientras el se dirigio con prontitud hacia Maltot donde sospechaba que habia cañones antitanque escondidos en los arboles. Su primer disparo exploto sobre los arboles y dejo una nuve de humo gris blancuzco.
Mientras nosotros acechabamos en busca de una posible reaccion y revisabamos los limites de la arbolada en busca de cualquier moviemitno enemigo. ¡Nada!, De pronto, una nube de un metro de alto de polvo emergio de la arena detras de nuestro Panzer. ¿de donde venia ese disparo? Continuamos buscando en todas direcciones en busca de un enemigo bien camuflado. De pronto, ¡tra explosion!, otra nuve de polvo que desaparecio rapidamente ahora al frente de nuestro Panzer detenido. ¡Era algo serio!, de inmediato se escucharon las ordenes por el intercomunicador, informando y alertando a la tripulacion al mismo tiempo :
'¡Atencion, cañon antitanque!, ¡Conductor, arranque el motor!, ¡artillero, cargar municion de alto explosivo!.'
"De pronto vimos un resplandor de explosion en el lado derecho del chasis del Panzer de Oberhuber y luego la certeza que daba ese hecho... ¡el cañon antitanque estaba a la derecha!.
Un agujero redondo y obscuro a la altura del operador de radio indicaba el impacto mortal que lanzo a Oberhuber de la cupula de la torre a la parte posterior del Tigre. Nubes de humo salian de las portesuelas, abiertas por quienes no habian sido heridos y que salian con el espanto reflejado en sus ojos.
Por los auriculares se escucho :
!Marcha atras¡, !avance¡, ¡adelante!
"¡Solo la velocidad podia prevenirnos de una catastrofe!, de inmediato el motor rugio a todo gas, las cadenas se comenzaron a mover y llevaron al Panzer en reversa fuera del campo de tiro de las armas enemigas. Giramos la torre hacia el enemigo, todavia sin poder detectarlo, mientras el Panzer se movia.
El conductor del Panzer puesto fuera de combate caminaba torpemente mientras de uno de sus brazos colgaba lo que quedaba de su mano, la cual sequia pegada solo por algunos pedazos depiel y carne, para cobijarse con los otros supervivientes cerca. El operador de radio habia muerto por el impacto directo. Nuestros otros panzer avanzaron desde sus posiciones de acecho a lo alto de la colina. Delante de nosotros, no hubo mas movimiento. Todo estaba en calma.
FInalmente la unidad de Fey abandonaria la colina 112 a principios de agosto, dicha zona se veia para entonces asi :
En la actualidad el monumento que recuerda a las bajas de dicha unidad en el mismo lugar:
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