Hay ciertas cosas que las hacemos y no sabemos porque. Estamos desesperados por contarle algo a alguien, y aunque mientras se lo contamos sabemos que la otra persona no està escuchandote y està pensando en las zapatillas nuevas que quiere comprarse o en como va a ser el fin de semana, nosotros seguimos comentandoselo. No sabemos si es porque tratamos de distraer al otro de no pensar en algo o porque intentamos alimentarnos la cabeza de lo que nos alimentamos.
La realidad indica que el ùnico proposito por el cual contamos estas estupidas anècdotas sin sentido que a nadie le interesan (a veces ni siquiera a nosotros) es porque TODAS las cosas que hacemos queremos que sean CONTADAS.
Es por eso que siempre largamos un secreto, que siempre llamamos la atención con alguna línea que nada tiene que ver con lo que se estaba hablando. Brindo ejemplo categórico:
- ¿Alguien hizo el trabajo Pràctico?
- Yo no pude, pasa que tuvo un accidente mi perro. Estaba viendo Superman con èl, le tentò el balcòn y saltò. Decì que justo cayò sobre una pileta.
- Gracias a dios existen esas piletas de goma!
- No, no era de goma, era una pileta de agua de hierro, cayò sobre ella y se abriò la cabeza…pero ahora està bien.
¿Y el trabajo Pràctico?? ¿Alguien Le preguntò si le pasò algo a su perro? ¿Alguien le preguntò porque no pudo? Ni siquiera eso. Pero sentimos esa maldita necesidad de dar a conocer todo lo que hacemos. Hasta lo obsceno. Por algo tenemos amigos.
Los amigos estàn hechos con el propòsito de poder seguir contando lo que hacemos, pero mas detalladamente. Por algo todos los amigos estàn repletos de secretos de mierda. Y lo sorprendente es que, después de ellos, sigan siendo tus amigos!!
-Marìa, soy gay. Desde ahora llamame Rominita.
-Pero Marcos, como podes….
-Rominita.
Obviamente siempre estàn aquellos que no disimulan sus ganas de contarte alguna boludez vivida en uno de sus dias de finde y decide gritarlo a dos voces como si fuese una anècdota del bambino veira. De hecho, llegan siempre tirando una frase estereotipeada hasta la muerte y desintegrada en silabas: “No-Sabes-Lo-Que-Me-Pasò-Hoy!!”
Nuestra automatica respuesta mental hacia esto es: “No, y no quiero saberlo”. Pero claro, ¿esto va a impedir que te lo cuente? No, ni aunque se lo digas.
Lo peor es cuando abusan de nuestra intriga, cual Marcelo Tinelli anunciando a algùn ganador, con complicidad de comerciales obviamente.
Nuestra expectativa y la famosa frase “Dale, decilo” o “Decilo Enzo Decilo” hacen las delicias de quien tiene la noticia, que aparenta ser la cabeza de una bomba explosiva, y termina siendo una explosiòn en la cabeza.
“Bueno, ¿Quieren escucharlo? Preparanse eh……Falleciò Michael Jackson! ¿No la tenian a esa no?”
Quizas ese es el motivo por el cuàl nos soportamos millones de programas vomitables. Prometen una noticia genial que al terminar el programa, la dan, (para que no muevas tu culo de la silla ni tu dedo del control) y te dan ganas de romper el televisor con un bate como el rockero de The Wall.
Lo extravagante genera curiosidad. Y la extra- vagancia tambien. Todos pensamos: “¿Cómo reaccionarian estos si me paro y me desnudo? ¿Se les caerà la baba, se les caerà un idolo o se me caera la cara? ¿Qué pasarìa si me muero? ¿Quién lloraria y quien no? ¿Asistirìa el pizzero a mi funeral? Lo conozco de toda la vida, siempre le voy a comprar pizzas. No, pero seguro trabajarìa. Si en mi funeral le toca franco, ¿vendrà? Y si viene aunque labure ¿Vendrà con el delantal de pizzero, o serà tan caradura, como siempre èl fue, de tirar curriculums a todos mis amigos y parientes a ver si por fin encuentra algùn trabajo mas decente? ¿..En que estaba pensando al principio?”
Mientras pensabamos eso de llamar la atención, teniamos a otra persona hablandonos a nosotros sobre lo que hizo en el dìa.
Curioso.
Fak23
La realidad indica que el ùnico proposito por el cual contamos estas estupidas anècdotas sin sentido que a nadie le interesan (a veces ni siquiera a nosotros) es porque TODAS las cosas que hacemos queremos que sean CONTADAS.
Es por eso que siempre largamos un secreto, que siempre llamamos la atención con alguna línea que nada tiene que ver con lo que se estaba hablando. Brindo ejemplo categórico:
- ¿Alguien hizo el trabajo Pràctico?
- Yo no pude, pasa que tuvo un accidente mi perro. Estaba viendo Superman con èl, le tentò el balcòn y saltò. Decì que justo cayò sobre una pileta.
- Gracias a dios existen esas piletas de goma!
- No, no era de goma, era una pileta de agua de hierro, cayò sobre ella y se abriò la cabeza…pero ahora està bien.
¿Y el trabajo Pràctico?? ¿Alguien Le preguntò si le pasò algo a su perro? ¿Alguien le preguntò porque no pudo? Ni siquiera eso. Pero sentimos esa maldita necesidad de dar a conocer todo lo que hacemos. Hasta lo obsceno. Por algo tenemos amigos.
Los amigos estàn hechos con el propòsito de poder seguir contando lo que hacemos, pero mas detalladamente. Por algo todos los amigos estàn repletos de secretos de mierda. Y lo sorprendente es que, después de ellos, sigan siendo tus amigos!!
-Marìa, soy gay. Desde ahora llamame Rominita.
-Pero Marcos, como podes….
-Rominita.
Obviamente siempre estàn aquellos que no disimulan sus ganas de contarte alguna boludez vivida en uno de sus dias de finde y decide gritarlo a dos voces como si fuese una anècdota del bambino veira. De hecho, llegan siempre tirando una frase estereotipeada hasta la muerte y desintegrada en silabas: “No-Sabes-Lo-Que-Me-Pasò-Hoy!!”
Nuestra automatica respuesta mental hacia esto es: “No, y no quiero saberlo”. Pero claro, ¿esto va a impedir que te lo cuente? No, ni aunque se lo digas.
Lo peor es cuando abusan de nuestra intriga, cual Marcelo Tinelli anunciando a algùn ganador, con complicidad de comerciales obviamente.
Nuestra expectativa y la famosa frase “Dale, decilo” o “Decilo Enzo Decilo” hacen las delicias de quien tiene la noticia, que aparenta ser la cabeza de una bomba explosiva, y termina siendo una explosiòn en la cabeza.
“Bueno, ¿Quieren escucharlo? Preparanse eh……Falleciò Michael Jackson! ¿No la tenian a esa no?”
Quizas ese es el motivo por el cuàl nos soportamos millones de programas vomitables. Prometen una noticia genial que al terminar el programa, la dan, (para que no muevas tu culo de la silla ni tu dedo del control) y te dan ganas de romper el televisor con un bate como el rockero de The Wall.
Lo extravagante genera curiosidad. Y la extra- vagancia tambien. Todos pensamos: “¿Cómo reaccionarian estos si me paro y me desnudo? ¿Se les caerà la baba, se les caerà un idolo o se me caera la cara? ¿Qué pasarìa si me muero? ¿Quién lloraria y quien no? ¿Asistirìa el pizzero a mi funeral? Lo conozco de toda la vida, siempre le voy a comprar pizzas. No, pero seguro trabajarìa. Si en mi funeral le toca franco, ¿vendrà? Y si viene aunque labure ¿Vendrà con el delantal de pizzero, o serà tan caradura, como siempre èl fue, de tirar curriculums a todos mis amigos y parientes a ver si por fin encuentra algùn trabajo mas decente? ¿..En que estaba pensando al principio?”
Mientras pensabamos eso de llamar la atención, teniamos a otra persona hablandonos a nosotros sobre lo que hizo en el dìa.
Curioso.
Fak23