
Muchos científicos afirman que la colonización del espacio es un paso deseable y tal vez inevitable en el futuro de la humanidad.1 2 Marte es el foco de muchas especulaciones y estudios serios sobre posibles colonias. Es el planeta más fácil de alcanzar desde la Tierra en términos de energía requerida (delta-v), pero un viaje allí podría llevar bastantes meses en el espacio (con la tecnología actual, entre 6 y 7 meses).
Similitudes con la Tierra
Mientras que la Tierra es más parecida a Venus en su composición general, las similitudes con Marte son más convincentes respecto a la colonización. Esto incluye las siguientes razones:
El día marciano (o sol) es muy parecido al terrestre. Un día solar medio de Marte dura 24 horas 39 minutos y 35,244 segundos.
La superficie de Marte tiene una área equivalente al 28,4 % de la de la Tierra, levemente menor que la cantidad de tierra seca en nuestro planeta (que es del 29,2 % de la superficie de la Tierra).
Marte tiene una inclinación axial de 25,19º, comparada con los 23,44º de la Tierra. Esto significa que Marte tiene unas estaciones muy parecidas a las de la Tierra, aunque duran casi el doble porque el año marciano dura cerca de 1,88 años terrestres.
Marte tiene atmósfera. Aunque es muy fina (cerca del 0,7 % de la atmósfera terrestre), proporciona algo de protección a la radiación solar y a la radiación cósmica, y ha sido usada satisfactoriamente para el aerofrenado de las naves.
Recientes observaciones por los robots de exploración de la NASA y la Mars Express de la ESA confirman la presencia de agua en Marte. Marte parece tener cantidades significativas de todos los elementos necesarios para la vida.
La cantidad de CO2 en Marte es 52 veces mayor que en la Tierra, lo que probablemente permita el cultivo de plantas en Marte.
Marte tiene dos lunas que son mucho más pequeñas y cercanas al planeta que nuestra Luna. Fobos y Deimos pueden servir como útiles lugares para probar los conceptos de colonización de asteroides.
Diferencias
Diferencias entre la Tierra y Marte:
La gravedad en la superficie de Marte es tan sólo la tercera parte de la de la Tierra. No se sabe si este alto nivel es suficiente para prevenir los problemas de salud asociados a la ingravidez. (Pérdida de masa muscular y descalcificación ósea)
Marte es mucho más frío que la Tierra, con temperaturas en la superficie de entre -140°C y 17 °C.
No hay restos de agua líquida en la superficie de Marte.
Como Marte está más lejos del sol, el nivel de radiación solar que recibe la superficie (la constante solar) es sólo la mitad de lo que reciben la Tierra o la Luna.
La órbita de Marte es más excéntrica que la de la Tierra, aumentando las variaciones de temperatura y de la constante solar.
La presión atmosférica en Marte es demasiado baja para que los humanos sobrevivan sin equipos de presión; las estructuras en Marte necesitarán ser construidas con cabinas de presión similares a las de las naves espaciales, capaces de proporcionar 1 bar de presión.
La atmósfera marciana está compuesta principalmente de dióxido de carbono.
Marte no tiene magnetosfera para reflejar el viento solar.
A diferencia de la Tierra, Marte carece de placas téctonicas, por lo cual no habría movimientos telúricos que afecten a una colonia humana.
Habitabilidad
Fisiológicamente, la atmósfera de Marte puede ser considerada un vacío. Un humano desprotegido perdería el sentido en cerca de 20 segundos y podría sobrevivir no más de un minuto en la superficie de Marte sin un traje espacial.
Aun así, las condiciones de Marte son mucho más cercanas a la habitabilidad que las temperaturas extremadamente frías y cálidas de Mercurio, el horno de la superficie de Venus, o el frío criogénico de los planetas exteriores. Sólo las nubes altas de Venus son parecidas en términos de habitabilidad a la Tierra como lo es Marte. Hay hábitats naturales en la Tierra en los que los humanos hemos probado las condiciones de vida en Marte. La máxima altura alcanzada por un globo sonda, registrada en mayo de 1961, fue de 34.668 metros (113.740 pies). La presión a esa altitud es más o menos la misma que la de la superficie de Marte. El frío extremo del Ártico y de la Antártida recrea las extremas temperaturas de Marte. Además, hay desiertos en la Tierra que tienen un aspecto similar al terreno marciano, especialmente el Desierto de Atacama.

Fobos y Deimos, las lunas de Marte.
KROMY