Fue inventado en 1936 por Sylvan N. Godman, dueño de la cadena de ultramarinos Standard/Piggly-Wiggly, en Oklahoma (EE UU). Éste se percató de que los clientes se dirigían a las cajas registradoras con las bolsas de papel a medio llenar, porque se rompían e impedían andar con tranquilidad por el supermercado. Para facilitar las compras, ideó un carrito consistente en una silla plegable a la que le añadió unas ruedas y una cesta de alambre. A raíz del gran éxito que cosechó, Godman, junto al mecánico Fred Young, fundó en 1947 una fábrica de carritos para la compra que bautizó como Folding Carrier.
Un carrito o changuito es un vehículo de carga que se puede encontrar principalmente en supermercados y grandes superficies para que los clientes puedan transportar sus compras antes de pagar;[1] en algunos casos, el manillar lleva montado una calculadora para servir al cliente en sus cuentas.
A menudo después de acabar la compra y salir de la tienda el cliente puede llevar la mercancía dentro del carrito hasta el aparcamiento, y normalmente dejarlo en el aparcamiento, ya que personal del establecimiento se encarga de llevarlo de nuevo a los puntos de salida.
También se pueden encontrar en aeropuertos para que los pasajeros pueden llevar su equipaje del aparcamiento al mostrador de facturación.
A menudo después de acabar la compra y salir de la tienda el cliente puede llevar la mercancía dentro del carrito hasta el aparcamiento, y normalmente dejarlo en el aparcamiento, ya que personal del establecimiento se encarga de llevarlo de nuevo a los puntos de salida.
También se pueden encontrar en aeropuertos para que los pasajeros pueden llevar su equipaje del aparcamiento al mostrador de facturación.
El inventor de los carritos para el supermercado fue Sylvan Nathan Goldman (n. 1898) que en la década de 1930 tenía un supermercado perteneciente a la cadena Humpty Dumpty en la ciudad de Oklahoma. Se dio cuenta de que muchas veces los clientes dejaban de comprar debido a que los cansaba transportar las bolsas mientras elegían los productos. Inventó entonces un carrito cuadrado y colocó varios de ellos en su supermenrcado, un sábado 5 de junio de 1937. Al principio no tuvo mucho éxito, pero entonces tuvo una idea: para el fin de semana siguiente contrató a tres mujeres (una de 20 años, otra de más de treinta y otra de cuarenta) y dos hombres (uno de treinta y otro aún mayor) para que recorrieran las góndolas con sus carros y cargaran los canastos con gestos de superación. Así la gente comenzó a animarse a hacer lo mismo