
Opticas de Francotiradores (1ra parte)

Historia
Los primeros experimentos dirigidos a dar ayudas destinadas a los tiradores mediante sistemas ópticos, se remonta a primeros del siglo XVII. El primer telescopio refractor en el cual se basa las miras telescópicas que se montan sobre un arma, fue construido alrededor de 1880 en Stronsdorf, Austria, por August Fiedler, Alto comisionado del Príncipe Reuss, quien por su petición, se logró construir la primera mira telescópica que realmente cumplió la función que se esperaba al montarla en un arma. Entonces una serie de fabricantes, empezaron a aplicar los descubrimientos ópticos del comisionado, perfeccionando el invento, entre ellos algunos famosos realizados por Kahles, una empresa austriaca situada en Viena. Una de sus primeras versiones fue vendida bajo el nombre de "Telorar". Se emepzaron a hacer verdaderos trabajos artesanales, fabricados a mano en el "Optical Manufactury" de Austria por Karl Robert Kahles en 1898, por lo que podemos decir justificadamente, que Kahles es el fabricante visores más antiguo del mundo. No pasó mucho tiempo antes de que dicho invento se hiciera muy popular y conocido por todos los usuarios de armas de fuego lo que llevo a que semejante artilugio se ganara rapidamente una reputación magnifica a lo largo y ancho de todo el mundo y su utilización en masa, se dió recién durante la segunda guerra mundial.
Al igual que los fusiles de precisión, los visores también han experimentado una gran evolución desde sus orígenes, aunque bien es cierto que su descubrimiento es relativamente moderno; un hecho que lo demuestra es que a comienzos de la Segunda Guerra Mundial algunos países aun no poseían en sus arsenales dichos elementos ópticos, además, apenas habían sido probados en combate, ya que hasta la primera guerra mundial ninguna potencia los había utilizado en masa. Los diferentes modelos de visores utilizados durante la Segunda Guerra Mundial no solían tener un diámetro de objetivo superior a 32 mm y unos aumentos máximos de 8x, actualmente se utiliza un mínimo de 40 mm de objetivo y unos aumentos que pueden llegar hasta 20x en los fusiles de calibre 12,70 x 99 mm.
Entre los siguientes modelos se encuentran los más representativos utilizados durante la Segunda Guerra Mundial, cabe destacar una diferencia fundamental en cuanto a la situación de las torretas de ajuste se refiere; los modelos alemanes solo tienen una torreta situada en la parte superior del tubo del visor y en caso de tener dos torretas(alza y deriva) la de alza se encuentra a la derecha visto desde atrás el fusil, sin embargo el resto de visores soviéticos, americanos, británicos, etc. tienen dos torretas y la de alza siempre situada a la izquierda.
Ajack
Visor alemán de 4 x 90 utilizado en el Mauser Kar 98K. La notable dimensión de su objetivo le proporcionaba una buena luminosidad. Su cruz filiar era del tipo de "palo" o tipo cross- hair con corrector de paralelaje . Podía regularse de 0 a 800 m en incrementos de 50 m.
Zf 41
Visor alemán de 1.5 x 15 utilizado en el fusil Mauser Kar 98K. Su pobre luminosidad y sus pocos aumentos hicieron que pronto fuese reemplazado por otros modelos superiores tales como la familia de visores Ajak . Poseía un reglaje en alza de 50 en 50m desde 0 a 800m. Su retículo era "de palo".
Zf 4
Visor alemán de 1,5x utilizado en el Gewehr 43. Medía unos 12 cm. de longitud y podía regularse en alza empezando en 100m hasta 800m de 50 en 50m. El ejercito alemán se baso en el visor soviético P.U . para crear el ZF4, con este nuevo modelo se pretendía que cada fusil Gewehr incorporase uno, labor que no se pudo llevar a cabo por los altos costes que esto suponía. Su cruz filiar era del tipo de "palo", y no estaba centrada ópticamente , lo que hacía que se pudiese observar como descendía el retículo al ajustar el visor para las distancias mayores, o a la inversa. Cada visor ZF4 era marcado con un triángulo de color que según una escala indicaba las condiciones atmosféricas que podía soportar, además, el interior del visor contenía gas nitrógeno para evitar que se nublasen las lentes. Finalmente, cabe destacar que este visor también fue adaptado a algunas ametralladoras, tales como la FG 42 (designado en estos modelos como Fg ZF4) e incluso la STG 44 .
Weaver 330c
Visor estadounidense de 2,5x utilizado en el Springfield. La óptica Weaver no era de muy buena calidad y tenía numerosos defectos, así como una pobre luminosidad, no estaba preparado para los agentes atmosféricos, y a veces el visor se desajustaba por el efecto del retroceso. Además la cruz filiar de tipo cross- hair o de "palo" no tenía corrector de paralelaje , lo que hacía muy difícil apreciar la distancia.
Unertl
De orígen estadounidense, probablemente fue el visor de más longitud y magnificación de la Segunda Guerra Mundial. Fue empleado en el fusil Springfield para sustituir al anteojo Weaver 330C y de esta forma poder explotar al máximo la precisión de este con sus 8 aumentos, consiguiendo buenos resultados a distancias de 900 metros. Su retículo era del tipo cross- hair .
Nº 32
Visor británico utilizado en el fusil Enfield Nº4 MK I (T). Los fusiles Enfield destinados a los francotiradores eran modificados por la firma inglesa Holland & Holland , donde se les incorporaba un visor de las series Nº32 de 4x. Este visor fue destinado en principio para ser utilizado en fusiles ametralladores ligeros BREN, es por ello, la extremada robustez de su montura, incrementando el peso total del visor en 2,3 libras . Este visor estaba capacitado para alcanzar objetivos a una distancia de hasta 800 yardas, aunque a menudo no se pasaba de las 600, aun así se podía calibrar en alza hasta 1000 yardas en intervalos de 50 yardas. Su retículo era un tanto especial, no hay que olvidar que estaba pensado para ser utilizado en fusiles ametralladores, este consistía en un poste vertical terminado en punta al que cruzaba una línea horizontal al comienzo de la punta del poste vertical. Según los británicos no había otro visor que lo superase en calidad.
P.U Svt
Visor telescópico soviético empleado en el fusil Tokarev SVT 40. Medía 6,5", pesaba 0,27 Kg., y poseía una magnificación de 3,5x y un retículo "de palo". Podía regularse en alza hasta 1300m.
P.U Moisin
Visor telescópico soviético empleado en el fusil Moisin Nagant y Tokarev SVT 40. Aunque muy similar al visor P.U . utilizado en el fusil SVT se diferenciaba en algunos elementos como el color del acabado y en el grosor constante del tubo en toda su longitud. Medía 6,5", pesaba 0,27 Kg., tenía un diámetro de objetivo de 30 mm. , su magnificación era de 3,5x, su retículo "de palo" y podía regularse en alza hasta 1300m. A diferencia de los visores actuales, al calibrarlo, era el retículo lo que se desplazaba, en lugar del sistema de lentes, lo que provocaba que el retículo no siempre estuviese opticamente centrado. El visor P.U . no se podía ajustar en enfoque, lo que provocaba un cierto oscurecimiento en el centro del retículo. La colocación del visor no era del todo muy adecuada, ya que al encontrarse lejos del ojo del tirador hacía que este adoptase una posición incómoda en el disparo.
P.V.
Visor soviético utilizado en el fusil Moisin Nagant. Poseía una magnificación de 4x y un retículo "de palo". La colocación del visor estaba ligeramente desplazada a la izquierda para facilitar la carga del arma.
P.E.M.
El visor soviético P.E.M . entró en servicio como reemplazo del P.V . durante 1937-1939, al igual que su antecesor también tenía una magnificación de 4 aumentos y un peso de 0,62 g, aunque este a diferencia del P.V . no se podía ajustar en enfoque. Fue empleado en el fusil Moisin Nagant.
Arisaka
Visor japonés de 2.5 x 10º, fue empleado en los fusiles tipo 99 principalmente y en los tipo 97, cabe destacar su retículo "de palo" con marcas para el calculo de distancias. Dada su poca magnificación unicamente era usado para disparos a corta distancia.

Conceptos de la Miras Telescópicas
AUMENTO
Se determina por aumento o potencia de un visor, la cantidad de veces que el tirador ve más grande o más cerca el objeto que observa. A medida que aumentamos la potencia del visor, más cerca vemos el objeto. Usar aumentos de forma indiscriminada en un visor no siempre es una buena idea, ya que a mayor número de aumentos, perdemos campo de visión y es más difícil poder mantener el objetivo dentro del visor pues la imagen temblará en exceso y necesitaremos de un apoyo firme. OCULAR Es la lente por donde acercamos el ojo y miramos la imagen que el visor proyecta.
OBJETIVO
Es el extremo opuesto al ocular, es por esta lente por la que entra la luz que refleja el objeto que observamos por lo que suelen ser de mayor tamaño que el ocular.
DIAMETRO DEL OBJETIVO
Es la medida expresada en milímetros del diámetro que tiene la lente del objetivo. Cuanto más grande sea esta lente, más cantidad de luz entra en el visor y con más luminosidad veremos la imagen.
PUPILA DE SALIDA (LUMINOSIDAD)
Determina la luminosidad que tiene un visor, por lo que podemos tomarla como la medida de la calidad de la imagen que percibimos a través del visor y que nos llega al ojo humano. Esta medida, se expresa en milímetros con la siguiente fórmula matemática: Diámetro del objetivo / Número de aumentos = Pupila de salida Teniendo en cuenta que la pupila humana cuando está totalmente dilatada tiene una medida de 7 m.m., no tiene sentido que la pupila de salida de un visor sea superior a esta. Podemos decir, que la pupila de salida, está relacionada con la nitidez de la imagen que nos ofrece el visor, ya que influye en la capacidad de ver el objetivo, sobre todo en bajas condiciones de luz. Pero es indispensable contar con lentes buenas, pues dos visores con la misma pupila de salida, ofrecerá mejor imagen el que tenga las lentes de mejor calidad.
POTENCIA NOCTURNA
También llamado rendimiento crepuscular, podemos llamar a así al valor del rendimiento que un visor muestra cuando las condiciones de luz son precarias. Por lo que podemos deducir que a mayor rendimiento crepuscular, mejor apreciaremos el objetivo con poca luz y se expresa mediante la siguiente fórmula: Raiz cuadrada de los aumentos x Diámetro del objetivo Podemos deducir de esta fórmula que cuantos más aumentos tiene una mira telescópica y más grande es la lente final del visor, mayor es su potencia nocturna. Pero repetimos que a iguales medidas en visores de distintas marcas, prevalecerá el que tenga mejor calidad en las lentes. De todas formas, percibimos imágenes por la presencia de luz, por lo que en la ausencia de esta, no podremos ver nada por muy bueno que sea el visor, ya que estos no intensifican la luz, solo usan la que realmente hay y aunque tengamos la impresión de que podemos ver mejor de noche con un visor que a simple vista, se debe a un efecto óptico, ya que vemos el objeto más cerca y es como si lo vieramos a simple vista si estuvieramos a esa distancia.
CAMPO VISUAL
Podemos decir que es el trozo de terreno en metros que el visor nos muestra a una determinada distancia. Es un concepto muy importante, sobre todo para los cazadores y tiradores. En visores dedicados a la caza, conviene que el campo visual sea lo más amplio posible, para no perder detalle de lo que acontece alrededor, de esa forma podemos localizar el objetivo con facilidad.
LUZ RESIDUAL
Llamamos luz residual, a la luz que entra por el objetivo y no sale por el ocular. Esto es debido a que en el interior del visor, la luz se ha reflejado en las paredes del tubo y produce una neblina que cubre la image. Es por tanto que los visores han de estar fabricados y diseñados perfectamente para que la luz pase directamente por las lentes sin rebotar en su interior.
TRANSMISION DE LA LUZ
Es el concepto de la luz que se va perdiendo a medida que esta pasa a través de las lentes del visor. Puede llegar a ser incluso del 40% por lo que a nuestro ojo solo llega un 60% de la luz que refleja el objeto. Actualmente, los fabricantes de visores, tratan las lentes con costosos sistemas, entre ellos uno a base de productos químicos que reducen notablemnte esa pérdida de luz. No ha sido posible fabricar aún ningún visor que posea lentes que transmitan el 100% de la luz, pero modelos de alta calidad, llegan incluso al 90%.

TRATAMIENTOS MULTICAPA
Son tratamientos a los que se somento las lentes de un visor, para reducir los brillos que causa le reflexión. Consiguiendo de esa forma que pase la mayor cantidad posible de luz a través de ella y llegue con claridad al ojo humano. Es importante que estos tratamientos sean de buena calidad para que en situaciones de baja luz, la retícula del visor nos ofrezca un contraste adecuado con el objetivo.
CORRECCION DE DIOPTRIAS
Los visores telescópicos, disponen en el ocular de un mando giratorio que permite ajustar la agudeza visual de los ojos del tirador.
IMPERMEABILIDAD
Hoy en día es importante contar con visores estancos, no solo al agua, sino al polvo, eso nos permite usarlos en cualquier condición meteorologica sin miedo a que puedan dañarse. Los fabricantes rellenan los espacios entre las lentes y todo el interor del visor con nitrogeno, gas que al no contener humedad, evita que los visores se empañen con los cambios de temperatura.
CERO
El cero o zero, es la distancia a la cual hemos ajustado el visor a una distancia conocida y en la que el impacto del proyectil coincidirá con el centro de la retícula del visor.
MOA
El MOA o Minuto de Angulo, del inglés Minute of Angle, es la unidad por la que los visores corriguen las desviaciones en la coincidencia del impacto del proyectil con las torretas dispuestas para tal fin. Dependiendo del tipo de visor, las torretas pueden corregir un MOA en 3, 4, 6 o 8 clicks con la siguiente nomenclatura 1/3, 1/4, 1/6, 1/8.

Introducción a los visores
Un visor o mira telescópica es un instrumento óptico colocado en un arma, que nos permite acercar la imagen y gracias a una retícula que posee en su interior y un sistema mecánico que nos permite apuntar con precisión y regular el punto de impacto del proyectil, permitiendo una mayor precisión en el disparo y por supuesto ver y efectuar tiros a mayor distancia. Aunque se colocan habitualmente en rifles, hoy en día, se pueden ver en todo tipo de armas: carabinas, pistolas, escopetas o incluso arcos y ballestas. Aunque esta es una descripción básica y no se aleja mucho de lo que eran los visores hace algunos años, hoy en día, en su construcción, difieren mucho de los antiguos visores de las décadas anteriores. Desde tubos de aluminio anodizado (el empleado en construcciones aeronáuticas), hasta sistemas de medición de distancia láser integrados, pasando por lentes con costosos tratamientos químicos, cargas de hidrógeno en su interior y un largo etc., que sumado a exhaustivas pruebas y minuciosos controles de calidad, hacen de los visores actuales, verdaderas piezas de tecnología e ingeniería avanzada.

El funcionamiento óptico de una mira es muy simple en teoría: los rayos de luz entran por el objetivo, que los amplia y produce una imagen invertida que "viaja" hasta el sistema de lentes de inversión que "endereza" la imagen y la amplia aún más, para por fin llegar al ocular y de éste al ojo. En la práctica, fabricar una buena mira es mucho más complejo porque el fabricante tiene que utilizar en su construcción lentes de gran calidad, multitratadas para que consigan imágenes nítidas y contrastadas, y debe diseñar los cuerpos de los visores de manera que sus paredes no reflejen la luz para evitar la luz parásita y en muchas ocasiones rellenos en su interior de nitrógeno para evitar el empañamiento o la nebulización.
Por otro lado hay que tener en cuenta que cada vez que se realiza un ajuste en la mira el tubo excéntrico que sujeta la retícula y a la lente que se mueve dentro del visor y que todo este mecanismo tiene que funcionar así durante largos años de uso. Por tanto, el fabricante también debe dotar a las miras con un sistema mecánico que sea extremadamente preciso y robusto para que permita hacer las correcciones del punto de impacto con cualquier aumento seleccionado sin que cambie el punto de impacto y sin que se rompa a causa del retroceso.
Un visor, básicamente se compone de las siguientes partes:

TUBO
Contiene todos los elementos ópticos y mecánicos que permiten su funcionamiento. En su inicio, estaban construidos de hierro, cobre o algún otro metal, pero actualmente, buscando el aligerar el peso del arma y una consistencia estructural tanto externa a los golpes e interna para proteger los delicados mecanismos interiores del fuerte retroceso del arma, han derivado en tubos de aluminio aeronáutico. Este aluminio anodizado se caracteriza por ser de alta resistencia y un reducido peso.
OCULAR
Es la parte más cercana al tirador y es por donde miramos. En los visores actuales, esta parte ha evolucionado notablemente, incorporando por ejemplo anillos de caucho, para proteger el ojo del usuario de los golpes que se pudieran producir por el excesivo retroceso del arma. Lo compone también un anillo roscado, que permite girar el ocular produciendo un movimiento hacia dentro y hacia fuera, para de esta forma corregir las dioptrías posibles en la vista del tirador. Suelen incorporar además tapas abatibles del tipo "flip-up" para proteger el ocular en el desplazamiento del arma y cuando el visor no esté en uso.
GRUPO OPTICO
Es un conjunto de lentes incrustadas en un tubo interior que mediante unos mecanismos muy ajustados y precisos, consiguen que el visor pueda hacer las funciones de zoom aumentando y disminuyendo la imagen. Sobre este mecanismo interno suelen actuar los controles de las torretas.
RETICULA
Aunque de muchas formas diferentes, la más popular es la retícula en forma de cruz. Esta retícula suele ir serigrafiada en una de las lentes y será por la que el tirador se guiará para colocar el disparo justo en el centro del blanco.
TORRETAS
Se encuentran en la parte superior y en el lateral derecho del visor, son las encargadas de corregir el punto de impacto del proyectil, formadas por dos tornillos que en su movimiento accionado por el tirador inciden sobre el grupo óptico para ajustar la elevación y la deriva, corrigiendo así la alineación del rifle con el visor.
CAMPANA
Alberga la lente posterior u objetivo, suele ser una lente tratada mediante productos químicos que mejoran el paso de la luz y que tiñen la parte exterior para evitar reflejos. A la campana se pueden fijar tubos de extensión o parasoles además de tapas "flip-up".

Tipos de Miras Telescópicas
Son muchos los tipos de miras que existen actualmente en el mercado; si antes por mira entendíamos una mira telescópica acoplada a un arma, hoy el concepto de mira para instalar sobre un arma es mucho más amplio por la gran variedad de tipos. Cualquier fabricante puede incorporar distintos tipos de miras en sus catálogos, pero cada vez es mas raro encontrar fabricantes exclusivos de un solo tipo de mira.
La variedad va con el arma en cuestión, si antes solo se pensaba en acoplar una mira a un rifle para hacer disparos a larga distancia, hoy se pueden poner miras del tipo holográfico que permite un amplio campo de visión y sin embargo no tiene ningún aumento, o como es el caso de las miras de punto rojo, con aumentos muy limitados que van desde el 1X hasta el 4X que es el ideal para instalar en escopetas o subfusiles de asalto. Nocturnos, térmicos, láser o con múltiples aumentos, toda una gama para dar al tirador la oportunidad de elegir un elemento para su arma, que ha pasado de ser un accesorio a ser algo indispensable.
Miras con aumentos fijos
Las miras con aumentos fijos, fueron las primeras miras que se fabricaron para acoplar a las armas de fuego. Hasta el momento, la tecnología existente solo permitía que en su interior se instalasen grupos ópticos inamovibles. Son miras que cada día se utilizan menos y eso es debido a que el tirador necesita adaptarse a distancias diferentes en todo momento y una mira con ópticas fijas le limitaría siempre en el mismo aumento y encontrando al disparar de cerca un problema si la mira tiene un elevado aumento.
La ventaja que aporta este tipo de miras es que son bastante ligeros de peso, muy compactos y muchos más económicos que sus hermanos de aumentos variables. Gozan de una mayor luminosidad, debido a que en su interior hay menos lentes y la luz al tener que atravesar menos cristales, hay menos perdida de luz por la refracción.
A diferencia de las miras con aumentos variables, estas ópticas no disponen de anillo variador, por lo que el cazador no tiene la posibilidad de modificar la distancia visual con el objetivo. En este sentido, el uso de las miras con aumentos fijos se encuentra más limitado. Tradicionalmente estas ópticas han gozado de mayor protagonismo en el campo de batalla, básicamente por su mayor resistencia respecto a los visores variables. Para su empleo en el mundo de la caza lo más recomendable es escoger un tipo de aumento fijo en función de la pieza que se pretenda abatir. Así, para monterías y batidas es aconsejable decantarse por una mira poco potente (1,5x 42), mientras que para recechos y esperas el cazador precisa de un aumento superior (6x o 8x).
Miras con aumentos Variable
Las miras de aumentos variables, son más abundantes en los catálogos de los fabricantes. Han suplantado "casi" a los de aumentos fijos y existe la posibilidad de elegirlos en una gran variedad de potencia optica o de retículas, que permiten al tirador elegir la más adecuada.
Las miras con aumentos variables ofrecen al tirador la posibilidad de acercarse visualmente a su objetivo a varias distancias. En este sentido, por aumento debemos entender la potencia con la que cuenta una determinada mira para aproximar el objetivo al tirador. Las primeras miras con aumentos variables tenían una potencia de 3-6x, mientras que actualmente los modelos más utilizados son los 3-9x o los 4-12x. Cuando por ejemplo hablamos de una mira variable 4-12x significa que esta óptica posee un zoom de 4 a 12 aumentos, es decir, que el objetivo puede aparecer entre 4 y 12 veces más cerca a la vista del tirador. En función de la distancia y del tamaño del blanco, el tirador utilizará un determinado aumento. Así, a la hora de emplear una mira de aumentos variables lo más recomendable es aplicar los aumentos más potentes para disparos contra pequeños objetivos a larga distancia. Para piezas de caza mayor puede utilizarse un aumento medio, mientras que para cortas distancias u objetivos en movimiento lo recomendable son los aumentos menores.
Hoy se fabrican modelos que tienen un campo de visión muy amplio y que llevan grupos opticos muy presisos junto con retículas muy sofisticadas.
Miras Holográficas
Las miras holográficas, se podría decir que son el ultimo ingenio con que los fabricantes de miras han obsequiado a los tiradores. Basándose en la tecnología de proyección de imágenes como si se tratara de la pantalla holográfica instalada en la cabina de un avión de combate (HUD), en estos visores, se proyecta la imagen de la retícula sobre una lente. La forma en que se proyecta y la alineación del ojo humano con el cristal de la lente hace que el sistema de puntería sea infalible. Lo negativo de dicho sistema es que este tipo de miras no poseen aumentos, por lo que habitualmente se usaran en armas para disparos a distancias cortas.
Hoy en día gozan de una gran popularidad entre los cazadores amantes de las batidas. Permiten un encare muy rápido,incluso con los dos ojos abiertos, ofreciendo al tirador un campo de visión muy amplio. Poseen un tamaño menor respecto al resto de las miras, y además no presentan el problema del paralaje. Su reducido tamaño les hace tremendamente ligeros, por lo que apenas añaden peso al conjunto rifle más visor. Ultimamente, han aparecido en el mercado, monturas que permiten acoplar un pequeño visor de 4X o 6X instalado en el mismo rail delante del visor holográfico, para así conseguir tiros certeros a una mayor distancia. Este accesorio, puede ser puesto y eliminado muy rapidamente gracias a su sistema de union a la montura, aunque suele ser un accesorio con fines militares, pues ninguna otra utilidad, justifica su elevado precio.
Miras de Punto Rojo
Las miras de punto rojo, son miras sin aumentos, con forma tubular que sustituyen la tradicional retícula por un único punto rojo que se ilumina electrónicamente. De esta forma, con sólo colocar el punto rojo sobre el objetivo el tirador puede abatirlo con enorme sencillez. Precisamente, este fácil manejo es la característica principal de este tipo de visores, muy superiores a las clásicas miras abiertas, sobre todo en condiciones de escasa luminosidad. Se trata de una mira eficaz y precisa, aunque su fiabilidad puede verse muy reducida si en el momento más inoportuno se agota su batería. Las miras Red Dot gozan de gran popularidad entre los usuarios de armas de aire comprimido, pistolas deportivas y determinados rifles de caza.
Su principio, se asemeja mucho al de las miras holograficos, pero su construcción en forma de tubo le confiere cierta resistencia con respecto a los otros. Puede acoplar igualmente como el holográfico una mira en la parte delantera, alojada en la misma montura, para así conseguir imágenes aumentadas y conferir disparos más certeros a distancias medias.
Visores Láser
Los visores laser, no son en si una mira telescópica, pues no incorporan ninguna lente, ni ningún ocular u objetivo. No tienen tampoco aumentos, ni mucho menos nada que le asemeje a una mira, pero si una mira telescópica es en sí un elemento de puntería, podríamos decir que los visores láser entran en esa característica de las miras, ya que constituyen un sistema fiable y certero a distancias cortas y medias en unas condiciones precarias de luz o incluso la oscuridad.
Pueden ser usados como complemento de otros visores, por ejemplo los nocturnos o una mira normal. Su funcionamiento en sí es un haz láser producido por un emisor que se proyecta sobre el objetivo indicándonos con un punto rojo en blanco la zona de impacto del proyectil.
Muy usados en las armas cortas y sobre todo por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, ya que confiere una garantía de colocar la bala en el sitio justo. Aunque su color predominante es el rojo, han aparecido últimamente visores láser de color azul, que permiten una mejor visibilidad con la luz diurna.
Visores Nocturnos
Los visores nocturnos, funcionan mediante la intensificación de la luz residual de un espacio demasiado oscuro para observarlo con detalle a simple vista. Estos visores, cuentan con un sistema electrónico que les permite multiplicar por 15.000 veces la luz residual existente. La mayoría de este tipo de aparatos ópticos cuenta con una pequeña linterna de rayos infrarrojos cuyo haz de luz no resulta visible para las personas ni para la mayoría de animales. Sin embargo, esta luz infrarroja sí que es captada por estos visores nocturnos, lo que permite aumentar notablemente su rendimiento en condiciones de ausencia total de luz. Los visores nocturnos pueden ser el complemento idóneo para los cazadores amantes de las esperas (jabalíes), pues ofrecen al tirador la posibilidad de observar a su objetivo con cierta claridad incluso en noches sin Luna ni estrellas. Provienen de un campo totalmente militar, pues es el que promovió su creación y diseño.
Están provistos de una tapa con un pequeño orificio de no más de 1,5 milímetros, que permite usar el visor en condiciones de luz natural. Suelen llevar un dispositivo que desconecta el sistema electrónico en caso de que un haz de luz entre por el objetivo, para evitar que al ser aumentado miles de veces, cegase al tirador.
Tienen un elevado precio, pero las continuas investigaciones han hecho que aparezcan en el mercado visores nocturnos de ultima tecnologia, lo que los define como de 4ª Generación, haciendo que los fabricantes, para amortizar las investigaciones producidas abaraten los precios de los de 1ª Generación, pudiendo encontrarlos de marcas de prestigio por unos precios moderados.
Visores Térmicos
Los visores térmicos, entran en una clase especial de visores, ya que su elevado precio solo es justificable en el campo militar. Basándose en tecnología electrónica de última generación, estos visores son capaces de recibir la frecuencia de calor que emiten los cuerpos y mediante una serie de microprocesadores convertir dicha frecuencia en una imagen. El software que incorporan, relaciona cada espectro de la frecuencia con un color, haciendo que la imagen que se nos devuelve sea de una gama que va desde el rojo al azul siendo caliente y frío respectivamente, permitiéndonos esto diferenciar y localizar nuestro objetivo.
La gran ventaja que nos ofrece, es la posibilidad de localizar objetivos que esten parcialmente ocultos o parapetados detras de superficies no muy gruesas como podría ser un matorral o una valla de madera o incluso detrás de puertas y en zonas donde haya una gran cantidad de humo denso. Esto en sí es lo que le confiere una utilidad militar o policial, aunque se usan mucho (pero no instalados en armas) en actividades de salvamento.

