ADIOS RICKY
Las 5 formas en que puede terminar Fort
]
Ricardo Fort Después de un año de irrumpir, por primera vez en cable con Chiche, con gomina, pelos como tenedores, y cuerpo de muñeco articulado, uno puede pensar que Ricardo Fort se quedará por siempre en la pantalla, pero todo tiene su fin. Gracias a Dios. A veces, aún cuando eso parezca lejos, sólo se necesita un poco de creatividad para acercar el desenlace y soñar cómo volverá a ser la vida cuando Ricky Fort no existía.
Hermes Trismegisto, el primer sabio de la humanidad, ya lo decía en el Antiguo Egipto: todo lo que sube, baja, sobre todo, las erecciones. Lo llamaba ley del péndulo. Y según el gran Hermes, cuanto más fuerza era el ascenso de un fenómeno cualquiera, más impulso tomaba a la hora de bajar. Como esto se aplica al ascenso de Fort, podemos quedarnos tranquilos de que se cumplirá también con su caída. Así que sólo basta con dejar que la imaginación haga su trabajo. Un trabajo, dado el caso, delicioso.
1) Un miembro de la familia sale en los medios y confiesa que el viejo y difunto Fort lo tenía siempre encerrado a Ricardo y hacía diferencias con el resto de sus hijos, porque Ricardo está hecho de plástico y siliconas. “Era uno de los muñecos a control remoto del viejo Fort. Él tenía el berretín de ser como Yepeto pero Ricky se le iba de las manos y lo tenía que dejar encerrado y de tanto en tanto cagarlo a palos”, dice el familiar. “A él le daba pena hacerlo, pero Ricardito se desconecta fácilmente sacándole las cinco pilas grandes que tiene en el culo”.
2) Ricky Fort hace un casting para conseguir novia y no se le presenta nadie. Deprimido, agarra cinco cajas de bocaditos de chocolates de la empresa familiar y se las devora en pocos minutos. Cuando quiere darse cuenta, descubre que se ha tragado chocolatines Jack con sus correspondientes obsequios y muere atragantado con 150 muñequitos de la familia Simpson.
3) Ricardo encuentra el fin en un confuso altercado con un trapito en Palermo Queens. El trapito lo desconoce y jura que nunca lo ha visto en su vida. Para él, Fort es una marca de autos, y le advierte que si no abona 100 pesos no puede estacionar la 4x4 en su vereda. Furioso por el desaire, Ricky se niega a pagar y, en el forcejeo, muere asfixiado con Benzina. El asesino se encuentra prófugo de la justicia. La policía cree que, hoy en día, el trapito vive oculto en una góndola de Easy.
4) Harto de su fama, Fort decide viajar por el mundo para recuperar la dicha y el anonimato. Pero en el aeropuerto de un lejano país lo detienen y confiscan su pasaporte. “No puede entrar con tantos bultos”, le informa el oficial. “Pero si ya despaché todas mis valijas”, se enoja Fort. “Discúlpeme”, el empleado señala con un haz de luz ultravioleta el inflamado cuerpo de Ricky, y luego esboza una sonrisita irónica. “Usted tiene bultos por todas partes, no me joda”. Desde entonces, Fort vive detenido en inmigraciones de un aeropuerto tropical, del que nadie sabe el nombre y del que nadie se quiere enterar.
5) En Showmatch, Fort tropieza con un bailarín, cae al suelo con tan mala suerte que se disloca un tobillo, se tuerce el cuello, y cada músculo inflamado del cuerpo empieza a estallarle como globos de cumpleaños. Horas más tarde, los forenses sólo pueden encontrar su bigotito. Y cinco pilas grandes.
fuente http://hipercritico.com/content/view/2782/36/
Las 5 formas en que puede terminar Fort
]
Ricardo Fort Después de un año de irrumpir, por primera vez en cable con Chiche, con gomina, pelos como tenedores, y cuerpo de muñeco articulado, uno puede pensar que Ricardo Fort se quedará por siempre en la pantalla, pero todo tiene su fin. Gracias a Dios. A veces, aún cuando eso parezca lejos, sólo se necesita un poco de creatividad para acercar el desenlace y soñar cómo volverá a ser la vida cuando Ricky Fort no existía.
Hermes Trismegisto, el primer sabio de la humanidad, ya lo decía en el Antiguo Egipto: todo lo que sube, baja, sobre todo, las erecciones. Lo llamaba ley del péndulo. Y según el gran Hermes, cuanto más fuerza era el ascenso de un fenómeno cualquiera, más impulso tomaba a la hora de bajar. Como esto se aplica al ascenso de Fort, podemos quedarnos tranquilos de que se cumplirá también con su caída. Así que sólo basta con dejar que la imaginación haga su trabajo. Un trabajo, dado el caso, delicioso.
1) Un miembro de la familia sale en los medios y confiesa que el viejo y difunto Fort lo tenía siempre encerrado a Ricardo y hacía diferencias con el resto de sus hijos, porque Ricardo está hecho de plástico y siliconas. “Era uno de los muñecos a control remoto del viejo Fort. Él tenía el berretín de ser como Yepeto pero Ricky se le iba de las manos y lo tenía que dejar encerrado y de tanto en tanto cagarlo a palos”, dice el familiar. “A él le daba pena hacerlo, pero Ricardito se desconecta fácilmente sacándole las cinco pilas grandes que tiene en el culo”.
2) Ricky Fort hace un casting para conseguir novia y no se le presenta nadie. Deprimido, agarra cinco cajas de bocaditos de chocolates de la empresa familiar y se las devora en pocos minutos. Cuando quiere darse cuenta, descubre que se ha tragado chocolatines Jack con sus correspondientes obsequios y muere atragantado con 150 muñequitos de la familia Simpson.
3) Ricardo encuentra el fin en un confuso altercado con un trapito en Palermo Queens. El trapito lo desconoce y jura que nunca lo ha visto en su vida. Para él, Fort es una marca de autos, y le advierte que si no abona 100 pesos no puede estacionar la 4x4 en su vereda. Furioso por el desaire, Ricky se niega a pagar y, en el forcejeo, muere asfixiado con Benzina. El asesino se encuentra prófugo de la justicia. La policía cree que, hoy en día, el trapito vive oculto en una góndola de Easy.
4) Harto de su fama, Fort decide viajar por el mundo para recuperar la dicha y el anonimato. Pero en el aeropuerto de un lejano país lo detienen y confiscan su pasaporte. “No puede entrar con tantos bultos”, le informa el oficial. “Pero si ya despaché todas mis valijas”, se enoja Fort. “Discúlpeme”, el empleado señala con un haz de luz ultravioleta el inflamado cuerpo de Ricky, y luego esboza una sonrisita irónica. “Usted tiene bultos por todas partes, no me joda”. Desde entonces, Fort vive detenido en inmigraciones de un aeropuerto tropical, del que nadie sabe el nombre y del que nadie se quiere enterar.
5) En Showmatch, Fort tropieza con un bailarín, cae al suelo con tan mala suerte que se disloca un tobillo, se tuerce el cuello, y cada músculo inflamado del cuerpo empieza a estallarle como globos de cumpleaños. Horas más tarde, los forenses sólo pueden encontrar su bigotito. Y cinco pilas grandes.
fuente http://hipercritico.com/content/view/2782/36/