¿Estás enamorado de tu mujer o ya se te pasó?
Llegó el insufrible Día de San Valentín, en que la tele, los diarios, todo, se llena de mensajes cursis, berretas a más no poder, y corazoncitos maricones asoman aquí y allá. Y encima llega el momento en que te preguntás: Pucha, ¿sigo enamorado de la gorda todavía o no?
Te damos una guía sencilla, y vos sabrás qué conclusiones sacar. Vamos a plantear varias situaciones, y para cada una de ellas vamos a indicar qué hace una persona enamorada, y qué hace alguien que ya está con las bolas más infladas que los labios de Cristina por estar con su "otra mitad".
^
1) Las salidas nocturnas a comer, ir al cine o algo en esa onda.
El que está enamorado: Propone la idea con entusiasmo, elige un restorán que sale un huevo, se viste cuidando cada detalle para gustarle a ella, está tan nervioso como la primera vez.
El que no está enamorado: Ella, después de tres días de tirar indirectas, va por el atajo y dice: "Che, vos, ¿ni en San Valentín me vas a sacar?". "La connnncha de la lora y me cago en la puta madre, carajo, nunca puedo ver el programa de Quique Wolf tranquilo", arranca él mientras apaga la tele con rabia y tira el control a la mierda.
Después se pone una camisa mal prendida, un pantalón de fútbol y las ojotas, y la lleva a comer un chori en la Laguna Argüello (los dos parados, para no estar esperando a que se libere una de las mesas de plástico), se cagan de sed (porque él "no va a estar pagando 5 pesos una cerveza, ya bastante me culean en el laburo"

y volviendo al coche la hace quedarse a mirar los goles del fin de semana en una tele que un tipo sacó a la vereda. Eso sí, él también se pone tan nervioso como la primera vez (que la quiso matar).
2) El regalo
i]El que está enamorado:[/i] Desde agosto ya piensa en la fecha y empieza a ahorrar, para matarla de amor con un regalo que la deja estremecida.
El que no está enamorado: Está abriendo la puerta cuando se acuerda. Entonces va a la esquina y le compra un huevo Kinder.
3) El festejo con amigos
El que está enamorado: El la halaga cada dos palabras, la mira todo el tiempo con los ojos brillantes, abstraído de los demás, como si siguiera viendo en ella a la chica inalcanzable que lo desesperaba en las noches.
El que no está enamorado: Cuenta las anécdotas más vergonzantes de ella, y todas comienzan con: "Me acuerdo del día que esta pelotuda..."
4) Las promesas renovadas
La del que está enamorado: "Te prometo que nunca voy a cambiar".
La del que no está enamorado: "¡Te prometo que voy a cambiar, la puta que te parió, dejame dormir ahora!"
5) Las sorpresas
El que está enamorado: Ella se despierta, no lo encuentra en la cama, y lo ve aparecer con una bandeja cargada con un desayuno perfecto y una rosa luminosa.
El que no está enamorado: Ella se despierta, no lo encuentra en la cama, y lo ve aparecer con una sopapa. "Cagué y se trancó el baño, después fijate si lo podés hacer correr", le dice, y se vuelve a dormir.
6) La hora de la piel
El que está enamorado: Extrema todas sus habilidades amatorias para regalarle un sexo apasionado y dulce, de choques y roces, de pequeñas treguas húmedas, de deliciosos placeres asomando casi imperceptibles hasta volverse santos tormentos, de exploraciones que se festejan con los corazones descontrolados y las bocas temblando, de estallidos simultáneos que los arrancan del mundo.
El que no está enamorado: Ella lo espera con una prenda que guardó para ese día y le suma una mirada de clara provocación. El llega al cuarto, la ve y mientras se acuesta mueve la mano como quien rebota a un vendedor ambulante: "No, Negra, morfé como ocho choris, toy que reviento. Pajeame nomás, ¿sí?".
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=mgri-II3rVo