InicioHumorBiografia de un grande de la musica

Biografia de un grande de la musica

Humor2/18/2009

¿Qué podemos agregar que no se haya dicho ya (o que sí se haya dicho) sobre Johann Sebastian Mastropiero?

Quizá haya que poner de manifiesto, una vez más y mientras nos deleitamos con el sublime Concerto grosso "alla Rustica", op. 58, lo injusta que ha sido la historia de la música para con el Maestro. Apenas si hay datos biográficos, tan solo breves pinceladas (paradójicamente, a cargo de músicos) sobre épocas de su vida, y ni siquiera contamos con una recopilación completa de sus obras.

Pese a todo ello, el esfuerzo de algunos apasionados ha conseguido que su espíritu esté presente en muchos de nosotros y que su paso por la historia de la música no se desvanezca y sea, cada vez más, reconocido por sabios y profanos.

Sirva, pues, esta web para seguir en este camino, ahondando en el estudio de la vida y de la obra de tan insigne y prolífico artista e impulsando la difusión de su música.

Amén.

Biografía:
Mastropiero es sin duda uno de los compositores que ha motivado mayores polémicas entre los musicólogos. Por ejemplo, diversos autores coinciden en que nació un 7 de febrero, pero no se ponen de acuerdo respecto del año ni aun del siglo. Del mismo modo, diversos países se disputan su nacionalidad, sin que hasta el momento ninguno de ellos haya transigido en aceptarlo.

Tampoco se conoce la fecha exacta de su muerte... y ni siquiera si murió o no. Aun su nombre de pila, Johann Sebastian, es materia de discusión, ya que también fue conocido por otros nombres: Peter Illich, Wolfgang Amadeus, etcétera (por ejemplo, firmó su tercera sinfonía como "Etcétera Mastropiero".

En verdad, lo único que se sabe con certeza sobre Mastropiero es que en el Viernes Santo de 1729, la Catedral de Leipzig fue testigo del estreno de una Pasión según San Mateo que, definitivamente, no le pertenece...

La gran dispersión de datos biográficos sobre Johann Sebastian Mastropiero y las grandes lagunas que existen acerca de determinados periodos de su vida hacen que sea muy difícil, por no decir imposible, escribir una biografía mínimamente completa. Sin embargo, se conocen muchas vicisitudes sobre hechos muy concretos de la vida del Maestro, normalmente, relacionados con la composición de algunas de sus obras. Por eso, esta sección es, básicamente, una enumeración de hechos concretos que remiten a su descripción más detallada en la página dedicada a la obra correspondiente.

Nació un 7 de febrero, aunque no se sabe el año ni el lugar.

Tuvo un hermano mellizo, Harold, que vivía en Estados Unidos.

Tuvo una nodriza llamada Teresa Hochzeitmeier.

De su padre solo se tienen lejanas referencias.

Tuvo una tía de nombre Matilde.

Tomó a su servicio a una gitana de nombre Azucena y adoptó a su hijo.

Reconoció como propio a un hijo de la condesa Shortshot.

Tuvo una vida amorosa muy intensa.

Tuvo un mayordomo galés.

Algunos de sus maestros fueron:
El sacerdote de su parroquia.
Franz Schutzwarg.
Wolfgang Gangwolf.

Estuvo un tiempo en la corte de Mantua.

Dirigió el Centro de Altos Estudios Musicales Manuela.

Realizó diversas investigaciones científicas:
Era un apasionado de la investigación histórica.
Estudió a fondo la música juglaresca.
Investigó la influencia de la música en los animales.

Trabajó como músico oficial del Gobierno de la República de Banania.

Compuso música para la campaña electoral del doctor Alberto Ortega.

Realizó diversos viajes:
A los Estados Unidos para componer música para cine.
A los Estados Unidos para reconciliarse con su hermano.
A la Unión Soviética.
A Oriente Medio.
A Praga.

Vivió un tiempo en Buenos Aires.

Vivió un tiempo en París.

Fue acusado de plagio por el compositor Günther Frager.

No se conoce la fecha exacta de su muerte (ni siquiera si murió o no).
__________________________________________________________________________________________
Harold:
En Nueva York vivía desde pequeño Harold Mastropiero, hermano gemelo de asombroso parecido con Johann Sebastian. Los mellizos Mastropiero, Johann Sebastian y Harold, sabían muy poco el uno del otro. Johann Sebastian tenía noticias de que su hermano pertenecía a la mafia y este conocía la música de Johann Sebastian. Ambos estaban indignadísimos.

Decidido a reconciliarse, Johann Sebastian se embarcó rumbo a Nueva York (al parecer, el viaje fue costeado por la condesa Freustadt). Cuando el vapor estaba llegando a puerto, Johann Sebastian, acodado en cubierta, comentó con el capitán: "Jamás me hubiera imaginado así a Nueva York". "Tiene razón, señor -le contestó el capitán-, estamos llegando a las Canarias".

Unos días más tarde el barco llegó efectivamente a la ciudad de Nueva York y los mellizos Mastropiero se encontraron: se reconocieron de inmediato. El parecido era tan notable que durante toda la estadía de Johann Sebastian, los guardaespaldas de Harold no sabían a quién proteger, el mayordomo de Harold no sabía a quién atender y la mujer de Harold... se llamaba Margaret.

Harold Mastropiero explotaba un sórdido local en el que funcionaban un cabaret clandestino, un salón de juegos prohibidos y un centro de apuestas ilegales. Pero en realidad, su local era sólo una pantalla para ocultar la verdadera fuente de sus fabulosos ingresos: en los fondos funcionaba un almacén.

En Nueva York, Johann Sebastian compuso varias piezas de Music Hall que fueron estrenadas en el cabaret clandestino de su hermano Harold, entre ellas, Lazy Daisy (que hay quien dice que está secretamente dedicada a su cuñada, Margaret).

There's a boy who fell in love one day,
and his music used to sound this way:
"Doo-doo-doo-doo."
But the lady was a lazy thing
Oh, yes!
Didn't care a dime about the ring
Oh, no!
She only wants to linger
She never moves a finger
So this is what he used to sing
Oh, yes!
Be my Lazy Daisy, you're my perfect set;
be my Lazy Daisy, be my pet.
Don't be mean, 'cos you're my queen,
come on, move yourself!
Leave your blues, what's the use
of being on the shelf?
Be my Lazy Daisy, doing what you do.
I'm completely crazy, just for you.
But don't forget we have to...
pa pa bap pa parababap bap
Keep your style, you're just fine,
Lazy Daisy of mine.
Pa-pa-bap-pa-pa-ra-pa-bap...
Don't be mean, 'cos you're my queen,
come on, move yourself!
Leave your blues, what's the use
of being on the shelf?
Pa-pa-bap-pa-pa-ra-pa-bap...
But don't forget we have to...
pa pa bap pa parababap bap
Keep your style, you're just fine,
be my Lazy Daisy,
keep your style, you're just fine,
Lazy Daisy of mine.
Tad-li-ta-ta Tad-li-ta-ta...
Lazy Daisy,
Lazy Daisy.
But don't forget we have to...
pa pa bap pa parababap bap
Keep your style, you're just fine.
Lazy Daisy of mine,
Lazy Daisy,
Lazy, lazy, Daisy
of mine.

__________________________________________________________________________________________
Teresa Hochzeitmeier:
Teresa Hochzeitmeier fue la nodriza de Mastropiero, por lo que tuvo un papel fundamental en su infancia.

Teresa no solo le alimentó de pequeño, sino también de mayor. Y no lo digo porque, como confesaba el propio Johann Sebastian, durmiera con ella hasta los veintiséis años, sino porque en ella está inspirado el cuento musical Teresa y el oso (concretamente, en ella y en los dos ositos de peluche del pequeño Johann: Libi y Dini), y, tras el estreno de la obra y su modesto éxito, el Maestro pudo, por fin, comprarse algo de comer.
__________________________________________________________________________________________
Padre:
Cuando le propusieron a Johann Sebastian Mastropiero que compusiera la música de una opereta sobre la huida de los aristócratas rusos en la revolución de 1917, Johann Sebastian pidió consejo a su venerado maestro: el profesor Wolfgang Gangwolf. Éste le dijo: "Muchacho, se han compuesto hermosas partituras para opereta. Aun en un género menor, como la opereta, se puede notar la calidad de un compositor... Te aconsejo que rechaces el ofrecimiento. Más aún, no debes aceptar si es que todavía te queda un poco de amor propio." "Si es así" -respondió Mastropiero- "puedo aceptar perfectamente."

Por otra parte, el padre de Mastropiero, que se oponía a la carrera artística de Johann Sebastian, por la misma época le envió una carta en la que le decía: "Hijo mío: Te pido que abandones la música. Es posible que sean mis prejuicios los que me impiden ver, pero, por desgracia, no me impiden oír." En este punto Johann Sebastian se vio obligado a optar entre su familia y la música... y eligió la música, para desgracia de ambas.

Terminó de componer la opereta y, para evitar más conflictos con su familia, se dispuso a firmarla con un seudónimo: Johann Severo Mastropiano. Enterado el padre, le mandó otra carta en la que le decía: "Hijo mío: Si usas ese seudónimo, todos sabrán, no solo que soy el padre del compositor, sino también que soy el padre de un imbécil." Johann Sebastian reconoció que esta vez su padre tenía razón y se cambió el seudónimo: firmó la opereta como Klaus Müller. Esto solucionó, por fin, el problema con su familia, pero le acarreó demandas penales de 37 familias de apellido Müller.

A continuación se transcribe el cuadro primero del segundo acto de la opereta de Johann Sebastian Mastropiero titulada El zar y un puñado de aristócratas rusos huyen de la persecución de los revolucionarios en un precario trineo desafiando el viento, la nieve y el acecho de los lobos.

Resumen del argumento: Adiós, mi estepa.
__________________________________________________________________________________________
Matilde:
En Mozart encontró Mastropiero el modelo formal que inspiraría su famoso Cuarteto para cuerdas opus 44, también llamado A Matilde, ya que estaba dedicado a su tía Matilde.
__________________________________________________________________________________________
Azucena:
Cierta vez, Mastropiero tomó a su servicio a una gitana de nombre Azucena, para que no sólo le lavara la ropa, sino que también le leyera las manos y le tirara las cartas. Pero la tuvo que despedir porque Azucena le tiraba la ropa, le leía las cartas y luego se lavaba las manos.

Azucena logró que Mastropiero no la despidiera contándole su triste historia: Ella era la hija del jefe de una tribu de gitanos. El día en que cumplió 14 años, se le acercó la gitana más vieja de la tribu y le dijo: "Querida Azucena, que tengas una vida tan bella como tu cara..." La anciana fue condenada al destierro. Fue condenada al destierro gitano, o sea, condenada a vivir siempre en el mismo lugar. En ese momento llegaba al campamento el Barón Gitano acompañado por su hijo, Volax el tremendo. Azucena y el joven estaban prometidos en matrimonio y el tremendo Volax venía a casarse. La fiesta de esponsales duró ocho días y seis noches. Sucede que a la primera noche se interrumpió la fiesta porque el novio, después de ver a Azucena huyó despavorido; y la segunda noche también se interrumpió porque Azucena al enterarse partió en su búsqueda. Ninguno de los dos regresó ya al campamento, pero por suerte, los seis días siguientes el casamiento continuó con toda normalidad.

Azucena no había encontrado a su prometido pero esperaba un hijo de él. Según Mastropiero, él, conmovido por el relato, permitió que Azucena se quedara en su casa y tiempo después la gitana tuvo un robusto varón de Volax. Cuando nació su hijo, Azucena lo llamó Azuceno. Mastropiero tomó al niño bajo su protección y le dio su apellido, actitud esta que despertó las sospechas de algunos y confirmó las de casi todos. Azuceno Mastropiero estudió música guiado por su célebre tutor y, muy joven aún, compuso, inspirado en las canciones de cuna de su madre, sus Vientos Gitanos opus 6.
__________________________________________________________________________________________
La condesa Shortsot:
Johann Sebastian volvió al castillo de la condesa Shortshot con la frente marchita. Las nieves del tiempo habían plateado su sien (su sien derecha, para más datos). Lo atendió un viejo criado, quien tan solo por la voz lo reconoció. A la dama, noble viuda de un guerrero, no le importó su pasado, ignoró el episodio de las cuatro modelos... total, la gente siempre habla. Se confundieron en un abrazo, la condesa quedó con los brazos extendidos y Johann Sebastian abrazó a la criada... se confundieron. Tres meses más tarde la condesa daba a luz una hermosa criatura. "Los hombres me han hecho mal", dijo la condesa, a lo que respondió Mastropiero: "los hombres me la han hecho bien". Pero se resignó a reconocer a la criatura como propia. "No te quejes Johann, es natural", dijo ella, "sí, por eso me quejo", respondió el compositor, y dedicó a la criatura una canción de cuna, Berceuse, op. 36. Reflexionó amargamente el músico: "nunca se sabe de dónde le puede llegar la inspiración a un artista".

Luego de separarse de su amada condesa Shortshot, Mastropiero pasó por una repentina ausencia de inspiración, por una total imposibilidad creativa. Consciente de su incapacidad, Mastropiero resolvió dedicarse a la crítica musical, aceptar el cargo de superintendente de música de la comuna, ocuparse de la supervisión artística de un importante sello grabador y dirigir un conservatorio: el Centro de Altos Estudios Musicales Manuela. (De esta época es su Boleró opus 62.)

La condesa Shortshot siguió influyendo en Mastropiero incluso después de la separación, y le causó algún que otro problema en otra de sus apasionadas relaciones: la que mantuvo con la archiduquesa Úrsula von Zaubergaige en Viena.

No cabe duda de que la condesa Shortshot fue la mujer por la que Mastropiero sintió pasión y con la que tuvo una relación más intensa. Así, según parece, fruto de esta intensa relación la condesa y el compositor tuvieron varios hijos, a los que, pese a no reconocerlos, proporcionó una sólida educación musical y puso apellidos que permitían averiguar su origen (los distintos apellidos eran variantes en diferentes idiomas del apellido de la condesa).
__________________________________________________________________________________________
Vida Amorosa:
El éxito de Mastropiero con las mujeres es de todos conocido. Él mismo se consideraba un gran seductor, y así podemos leer en sus memorias: "El verdadero seductor no realiza sus conquistas indiscriminadamente: solo Dios sabe la cantidad de mujeres que no hice mías por el solo hecho de haberse ellas negado. [...] Hay épocas en que decenas de mujeres aceptan mis galanteos pero ninguna se me entrega, y épocas en que ninguna acepta mis galanteos."

Mastropiero tuvo una vida erótica tumultuosa que también se refleja en los nombres con que se conocen sus sinfonías; así tenemos por orden la número tres, la Fogosa, la número quince, la Reflexiva, la número dieciséis, la Inconclusa; por último, su sinfonía número diecisiete, en Fa mayor, la Impotente.

Hasta nosotros han llegado manifestaciones de algunas de las relaciones de Mastropiero con el sexo femenino. Seguramente, se trate solo de la punta del iceberg (es decir, tan solo una muestra de la intensa vida amorosa del compositor).
__________________________________________________________________________________________
Mayordomo Galés:
Cuando el célebre compositor Johann Sebastian Mastropiero se sentó al piano dispuesto a componer una canción ovalada... una canción o balada, sobre los versos del poema A la playa con Mariana por encargo de la duquesa Sofía von Stauben (abnegada protectora y amante de Mastropiero), le pareció ver la silueta de un extraño animal meneándose en la ventana de su estudio. Un poco asustado, llamó a su mayordomo, que era un corpulento galés que había trabajado en las minas de carbón de la Thompson & Company (hasta poco antes de la misteriosa desaparición de uno de los socios de la Thompson & Company: Henry Company. Parece que había tenido problemas de dinero, que había apostado una fuerte cantidad en el condado de Cowthumb, en sus tristemente célebres carreras de vacas, que se hacían ahí, en Cowthumb).

El mayordomo, luego de inspeccionar el lugar, le dijo a Mastropiero: "Señor, la silueta que usted vio no se menea, sino que está inmóvil; no está en la ventana, sino en un viejo cuadro al óleo, y no se trata de ningún extraño animal, sino de la duquesa Sofía". Mastropiero, recuperado del susto, inició la composición de su balada a dos voces A la playa con Mariana.
__________________________________________________________________________________________
El Sacerdote de su parroquia:
Dice el compositor en el prefacio a la primera edición de esta obra: "He concebido mi cuento orquestal Teresa y el oso como un homenaje a mi propia infancia. De niño, yo poseía una agraciada voz y muy temprano comencé a cantar en la iglesia, hasta que se despertó el sacristán. El bondadoso anciano, impresionado por mi voz, me llevó ante el maestro de capilla, un obeso sacerdote que había dejado los hábitos y no se acordaba dónde. Él fue mi primer maestro de música y el que sembró en mí el deseo de componer alguna vez un cuento orquestal; en mi... o en cualquier otro tono."

"Concretamente" –sigue diciendo Mastropiero–, "los personajes de Teresa y el oso están inspirados en Libi y Dini, mis dos ositos de felpa, y en Teresa Hochzeitmeier, mi nodriza. Con ellos yo dormí hasta los cinco, siete y veintiséis años, respectivamente."
__________________________________________________________________________________________
Franz Schutzwarg:
El compositor vienés Franz Schutzwarg fue realmente un niño prodigio. A los cuatro años le ponían delante una partitura y la solfeaba a la perfección; a los cinco años, su padre le compró otra partitura. Franz Schutzwarg, además de niño prodigio, llegaría a ser uno de los más grandes maestros y compositores de su tiempo. Johann Sebastian Mastropiero comenzó a tomar clases con Schutzwarg cuando tenía cuatro años (Schutzwarg, Mastropiero tenía 23).

En las clases del pequeño Schutzwarg era frecuente oír frases como esta: "Alumno Mastropiero, termine con el ejercicio de contrapunto que le he encomendado y después, por favor... ¿me lleva a hacer pis?"
__________________________________________________________________________________________
La Corte de Mantua:
Durante la permanencia de Mastropiero en la corte de Mantua, su relación amorosa con Beatrice Corsini duró varios años y se refleja en los títulos de las sonatas que el compositor le dedicara a lo largo de ese tiempo: la Apasionata, la Romántica, la Risueña y la Gorda.

Las obras que Mastropiero dedicó a Beatrice confirman la afinidad del compositor con los grandes genios de la música: así como Bach perdió el sentido de la vista y Beethoven el sentido del oído, Mastropiero había perdido el sentido del gusto.

De este periodo, la obra que más se ejecuta es el madrigal para dos cantantes y bajo continuo Amami, oh, Beatrice.
__________________________________________________________________________________________
El Centro de Altos Estudios Musicales Manuela:
El Boleró opus 62 pertenece a la época en la que Mastropiero, además de dedicarse a la crítica musical, aceptar el cargo de superintendente de música de la comuna y ocuparse de la supervisión artística de un importante sello grabador, dirigía un conservatorio: el Centro de Altos Estudios Musicales Manuela, y tal era su falta de inventiva que, no ocurriéndosele nada mejor, decidió bautizarlo con este nombre en honor a la portera de la vieja casona en que comenzó a funcionar. Tales ocupaciones del Maestro fueron la consecuencia de una repentina ausencia de inspiración, de una total imposibilidad creativa tras separarse de su amada condesa Shortshot.

Por esta época, Mastropiero intentó renovarse abrevando en nuevas fuentes musicales y emprendió una gira por Europa. Principalmente en París, tomó contacto con las últimas novedades musicales. Impactado por el clamoroso éxito de Bolero, obra de un joven compositor francés, decidió hacer un arreglo y adaptación del mismo. Después de varios meses de elaboración, prácticamente no quedaba nada del material original, y la obra, aunque muy pocas veces escuchada, pasó a la historia como El Bolero de Mastropiero.
__________________________________________________________________________________________
Investigación Histórica:
Mastropiero era un apasionado de la investigación histórica. Se pasaba largas horas en la biblioteca de la opulenta Marquesa de Quintanilla, cuyos volúmenes le apasionaban. Allí supo Mastropiero, precisamente allí (en la biblioteca), de la existencia de un enigmático personaje del siglo XV: el Adelantado don Rodrigo Díaz de Carreras, hijo de Juana Díaz y Domingo de Carreras.

Al principio de su investigación, Mastropiero supuso que don Rodrigo pertenecía a la misma familia Díaz que las célebres cortesanas Angustias y Dolores Díaz; pero luego, cotejando ciertas fechas, comprobó que Angustias y Dolores no provenían de esos Díaz.

Mastropiero ya estaba por abandonar la investigación cuando encontró en la biblioteca de la Marquesa el viejo manuscrito de un anónimo poema épico, redactado sobre la base del diario de viaje del Adelantado don Rodrigo Díaz de Carreras. Según este poema, don Rodrigo había arribado a las costas del Río de la Plata en 1491, o sea, un año antes del descubrimiento oficial de América. Este hecho por fin explicaba su título de Adelantado. El poema describía, además, su heroico periplo hacia el norte del nuevo continente a lo largo de muchos años, culminando su gloriosa gesta en la isla de Puerto Rico.

Impresionado por el hallazgo del poema, Mastropiero lo usó como texto para una de sus obras más célebres, la Cantata del Adelantado Don Rodrigo Díaz de Carreras, de sus hazañas en tierra de Indias, de los singulares acontecimientos en los que se vio envuelto y de cómo se desenvolvió.
__________________________________________________________________________________________
Estadia en Buenos Aires:
Mastropiero ya había vivido en Roma, el alma del mundo, en París, el corazón del mundo, pero se sentía intrigado por Buenos Aires. Y cuál no sería su sorpresa al llegar a Buenos Aires y comprobar que sus habitantes se sentían el ombligo del mundo. Pronto descubrió que la tan mentada arrogancia de los argentinos tenía sus altibajos. En efecto, a veces se sentían los mejores de América Latina, pero a veces también se sentían... los mejores del mundo. Le llamó la atención su orgullo por tener el río más ancho, la calle más larga, alguno hasta se jactó de que los enanos argentinos eran los más altos. O la difundida creencia de que Dios es argentino, y que cuando el Señor anunció "Buenos Aires será la reina del Plata", un coro de porteños se lamentó: "¿cómo de Plata? ¡qué macana, salimos segundos!".

De todas maneras, Mastropiero se sintió atrapado por la música de Buenos Aires. Respecto del tango, lo ignoraba todo, jamás había compuesto uno, a diferencia de su prolífica producción en otros géneros musicales, que igualmente ignoraba. Y el que lo inició en su amor por el tango fue el famoso malevo y cantor de los arrabales, Celedonio Nicanor Compagnucci.

Poca gente sabe que Mastropiero vivió un tiempo en Buenos Aires. Durante su estadía compuso algunos tangos y se ganaba la vida tocando el piano en un local de los bajos fondos frecuentado por promiscuas, alternadoras y mujeres de la calle. Trabajaba en ese antro tres noches por semana hasta que no pudo resistirlo más, y comenzó a concurrir todas las noches. Entonces sí que no pudo resistirlo. Demacrado y enfermo, se marchó de Buenos Aires con rumbo a Italia.

Al desembarcar lo esperaba el cardenal Gemelli, para invitarlo a tocar en el Vaticano esa misma noche. Ya en el carruaje que los trasladaba, el cardenal le preguntó: "Dígame, maestro, ¿trae alguna partitura de música sacra para el concierto de esta noche, algún Aleluya de los que usted solía componer con tanta unción o un Credo o un Magníficat? En latín, claro...". Mastropiero tragó saliva. "¿Para esta noche? Bueno, a ver, déjeme pensar... ¡Ah!, mire, sí, traigo un Gloria... tengo un Gloria, que sería muy adecuado, creo yo...".

Pero la verdad era otra. En su maleta tenía solamente los tangos que había compuesto en Buenos Aires. Una vez llegados al Vaticano, Mastropiero modificó apresuradamente una de sus partituras, le agregó como pudo el texto en latín, entregó su parte a cada músico y la interpretó ante el Sínodo. El impacto en los obispos fue tremendo. Inmediatamente, Mastropiero fue excomulgado. Los guardias suizos arrojaron por la ventana las partituras, los instrumentos... y el compositor. Y, una vez más, el impacto fue tremendo.

Esta es la historia de lo sucedido tal como se conoce oficialmente. Nos encontramos, una vez más, ante un caso de la vida del compositor en el que su débil personalidad y las circunstancias que lo rodean lo conducen a un nuevo fracaso. De todos modos, esta anécdota también pone de manifiesto el prestigio de Mastropiero en su época: no todos los compositores pueden presumir de haber sido invitados a tocar en el Vaticano.
__________________________________________________________________________________________
Estadia en París:
Mastropiero, viviendo en París, había trabajado como pianista acompañante de cine mudo, en el célebre Vieux Royal, donde acostumbraba a reunirse la avantgarde intelectual.

En esa época, una tierna adolescente, llamada Henriette, solía sentarse junto a Mastropiero en la estrecha banqueta del pianista. Musicalmente, este periodo de Mastropiero no fue muy brillante, ya que entre la oscuridad de la sala y la turbación que le provocaba la cercanía de Henriette, Johann Sebastian terminaba tocando cualquier cosa.

Lo más destacado de esta etapa de Mastropiero fue la música que compuso para acompañar un clásico del cine mudo: Kathy, la reina del saloon. Casi siempre proyectada en cineclubes, esta película cuenta una típica historia del Oeste, en la que un heroico caw-boy salva a la hermosa protagonista de las garras de un villano deforme.
__________________________________________________________________________________________
Acusación de plagio:
Con motivo del estreno del conocido bolero Perdónala, de Johann Sebastian Mastropiero, el periódico Actualidad Musical sé refirió a Mastropiero en términos muy elogiosos. Pero a los pocos días publicó la siguiente rectificación:

«Fe de erratas. Donde dice "de inspiración arrebatada, como otros compositores románticos", debe decir "arrebatada a otros compositores románticos". Y donde dice "su copiosa producción", debe decir "su copiada producción".»

Luego de escuchar el bolero Perdónala, el gran compositor Günther Frager le escribió indignado a Mastropiero acusándolo de haber plagiado un pasaje de su tercera sinfonía. La respuesta no se hizo esperar: "Usted me ofende." –dice Mastropiero en su carta– "Justamente a mí, que siempre digo que el artista que se apodera de la idea de otro enturbia las aguas del manantial del espíritu"–famosa frase de Günther Frager.

Curiosamente, este caso y otros similares que nos muestran a Mastropiero plagiando a Günther Frager ha llegado hasta nosotros a través de la propia autobiografía de Mastropiero. Y no es que se arrepienta y confiese su culpa, sino que su autobiografía es una copia textual de las memorias de Günther Frager. Sin embargo, pese a todo esto, quienes, como es nuestro caso, amamos a Mastropiero creemos que muchas de estas conductas que se le atribuyen en realidad le son totalmente ajenas... hay quien dice que probablemente sean de Günther Frager.

Sin embargo, lo que hizo Mastropiero no fue, ni más ni menos, que lo mismo que otros grandes músicos, quienes desarrollaron ideas de otros compositores para crear obras nuevas a partir de variaciones de las músicas originales. Frager, movido seguramente por celos artísticos, acusó ferozmente a Mastropiero, y este, sin perder la calma y sin entrar en el juego, demostró su gran sentido del humor y su fina ironía contestándole con una de sus propias frases, lo que, sin duda, debió enfurecer aún más a Frager, incapaz de salir airoso de la situación. El hecho de que Mastropiero contestara con palabras del propio Frager demuestra no solo su superioridad intelectual y su habilidad, sino también que conocía muy bien a este compositor, y no es de extrañar que quisiera componer alguna obra inspirado en alguna melodía de Frager, lo cual, no obstante, tampoco está totalmente demostrado, ya que dicha semejanza también podría achacarse a una simple casualidad. Hay que decir que la disputa entre Mastropiero y Frager, como cabía esperar, no llegó a mayores y quedó en una simple anécdota.

A continuación se transcribe, pues, de Johann Sebastian Mastropiero (o de Günther Frager), el bolero Perdónala.

[Solista: ]
No querría con Esther seguir viviendo,
lo que hizo ya no puede perdonarse.
Que se vaya, no me agrada estar sufriendo,
ciertas cosas no deben olvidarse.

[Coro: ]
Perdónala, perdónala.
Es dulce, te fue fiel, es una dama.
Perdónala, perdónala.
Seguro que aún ella te ama.

[Solista: ]
No querría con Esther seguir viviendo,
lo que pude perdonar lo he perdonado.
Esa tarde cuando ya se estaba yendo,
confesó que ella nunca me había amado.

[Coro: ]
Perdónala, no obstante.
Regresa a aquellos besos como miel.
Esther te fue leal, te fue constante
y toda la vida te fue fiel.

[Solista: ]
No querría con Esther seguir viviendo,
nuestra vida fue amarga como hiel.
Esa tarde cuando ya se estaba yendo
confesó que ella nunca me fue fiel.

¡Y, dale!

[Coro: ]
Compréndela, ten calma,
fueron solo veinte hombres hasta ayer.
Y piensa que en fondo de su alma
esa muchacha es una dulce mujer.

[Solista: ]
No querría con Esther seguir viviendo,
ya no puedo perdonar a esa muchacha.
Esa tarde cuando ya se estaba yendo
me persiguió por la casa con un hacha.

[Coro: ]
Tolérala, es solo una muchacha,
conviene que unos días no se vean.
Las mejores parejas se pelean
y casi todas se persiguen con un hacha.

[Solista: ]
No querría con Esther seguir viviendo,
mis amigos nunca fueron de su agrado.
Esa tarde cuando ya se estaba yendo
opinó que eran todos unos vagos.

[Coro: ]
Olvídala, debes olvidarla.
De esa bruja por fin te liberaste.
Pero cuéntanos, antes de olvidarla,
qué fue lo peor, lo que no le perdonaste.

[Solista: ]
Lo último que hizo fue tremendo,
eso sí que no puede perdonarse:
esa tarde cuando ya se estaba yendo...
decidió quedarse.


http://www.mastropiero.net/


Datos archivados del Taringa! original
3puntos
318visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
5visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

j
j_pinkfloyd🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts8
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.