Hace ya mucho tiempo los griegos observaron que en todo había opuestos: el frío y el calor; mojado y seco; cielo y tierra; vivos y muertos; hombre y mujer; juventud y ancianidad; bien y mal… Y si así funciona el universo, es muy viable que también en los opuestos de vigilia y sueño, haya en realidad conviviendo dos personas, -que si bien son una unidad, la Unidad que es Dios-, que viven en mundos diferentes, los dos reales desde la visión en primera persona de esas entidades: una física y la otra espiritual. Las dos personas son diferentes pero a la vez son una Persona. ¿Porqué se llega a esta afirmación? Tal como las investigaciones policiales hay muchos indicios que lo demostrarían. Empezando porque vivimos una parte de nuestras vidas consciente y otra inconsciente, y justamente cuantas veces pasa que los sueños son muy vívidos, muy reales, como si estuviéramos en otro mundo.
A través del tiempo innumerable cantidad de místicos y profetas han dicho que esta realidad que la comprobamos con nuestros sentidos físicos, es una ilusión. También en la Biblia se habla de que hay un mundo invisible:
Mateo 18-10, “hay un ángel celestial por cada uno de los nacidos en la tierra. Allí este visionario apóstol nos asegura, tal vez porque lo supo de buena fuente, quizás de algún soplón de alguno de los siete cielos, o bien porque así se lo dijo su propio ángel guardián, que "cada persona al nacer se le asigna un ángel para ayudarle en su caminar a la salvación eterna, este ángel nos acompaña hasta que nos lleve de vuelta al Padre el día de nuestra muerte"”.
Bien yo estoy convencido que esos supuestos ángeles son las almas o cuerpos espirituales que tratan de unirse al cuerpo físico, y en esos intentos de hacer contacto, como hay un desconocimiento total se los interpreta equivocadamente, como que una entidad demoníaca está tomando a la persona; o locura; también otras enfermedades; y también el envejecimiento, que sería la resultante de repetidos intentos fallidos de establecer una unión entre los cuerpos físico y espiritual. Es como si las personas estuvieran divididas, fueran solo mitades, entonces pongamos un ejemplo de una pelota de fútbol, donde se arman las dos mitades, y al final se las cose y pega, si eso último no es posible, las mitades de pelota se tiran, y se empiezan a fabricar otras pelota. Lo mismo con el ser humano, si no puede unirse a su otra mitad, pues es también “tirado” y por eso envejece, se enferma y muere. Además la vida de “mitad de pelota” es completamente diferente a la de pelota que es usada para jugar partidos de fútbol. Igualmente la vida de mitad de persona es muy diferente a la de PERSONA EN UNIDAD DE CUERPO FÍSICO Y ESPIRITUAL TOTALMENTE CONSCIENTE DE SER DIOS.
Vinimos al mundo a través de la concepción, es decir de la unión de hombre y mujer por el acto sexual. Si bien es el principio de unión entre un cuerpo físico y otro espiritual, estoy firmemente convencido que con el transcurrir de los años, hacia los 30 años hay que unir a esos cuerpos físico y espiritual, esta vez por cuenta nuestra, sin intervención de nuestros padres, y es a esto que para mí Jesús se refería cuando decía que para llegar al Reino de Dios, había que “nacer de nuevo”. Además que es demasiada casualidad que hacia esa edad de 30 años, la mayoría de los profetas y místicos empezaron a desarrollar su espiritualidad espectacularmente. Así como la pelota unida en sus dos mitades puede rodar y “vivir en los partidos de fútbol plenamente”, también la persona unida en sus dos mitades física y espiritual puede despertar y “vivir en el Paraíso de paz, armonía y sabiduría”. Ese Paraíso es una posibilidad de realizarse en este mundo, por lo que obtendríamos la posibilidad de la Inmortalidad física.
Analizando qué es el mal, se llega a la conclusión que en Unidad, sólo es una idea que hace funcionar a la entidad, que somos nosotros. Porque tenemos que saber qué es lo que está mal hacer, para poder elegir lo que está bien, ya que para construir una máquina tengo que saber qué cosas no puedo hacer, si quiero que funcione bien. Pero teniendo en cuenta que el universo funciona con los opuestos, es razonable pensar que exista una puja por el control de “nuestra unidad” entre esas dos personas o mitades y que por eso sería tan difícil ascender hacia la iluminación, ya que ante cualquier decisión vendrían sugerencias de la otra mitad no tan buenas. Al tener conciencia de ser Dios sabemos que el mal nunca podría triunfar, ya que sería la nada absoluta, algo que es imposible, y la prueba está en nuestra existencia, ya que de la nada absoluta no puede surgir algo, en este caso nosotros. Muchos dirán que estoy cayendo en la dualidad, donde está Dios y el diablo, pero no es así, hay sólo un Dios, que Es, aunque tal como nosotros conviviría con su cuerpo espiritual, y a su vez el Cuerpo Espiritual conviviría con su cuerpo físico. Tal vez por eso es tan difícil vencer al mal en el mundo. Por esto repito, es crucial tomar conciencia de Ser Dios, de Ser la Totalidad, porque es la única forma de derrotar al mal, ya que quedándonos con nuestra identidad somos vencidos fácilmente sin esfuerzo, y si pedimos ayuda a Dios, pasa lo que siempre pasó, que lo que viene a nuestro encuentro es la "mitad mala de Dios". Sumado a que igual que nosotros no es que una mitad es buena y la otra mala, sino que en las dos está presente la idea del mal. Pero además pidiendo ayuda a Dios, no nos hacemos cargo de nuestra propia esencia Divina. Más aún, tal vez haya una especie de interferencia adrede de otras entidades que nos tienen como esclavos (¿los famosos reptilianos?), y para mantener en conflicto y división a esas dos personas que forman nuestro ser físico y espiritual. Y también las comunicaciones y sugerencias vendrían de por ejemplo animales de otros tiempos que fuimos nosotros. Tal vez haya gente que es controlada por el animal que fue en otra vida, y de ahí el impulso de acaparar recursos, de no querer compartir, y de matar. Por eso es tan importante tomar conciencia de Ser Dios, porque si solamente nos quedamos con nuestra identidad, es lógico que seremos sobrepasados, en cambio al darnos cuenta que la Totalidad está en nosotros, nos damos cuenta que no hay nada superior que nos pueda doblegar. Algunos dirán que siempre va a haber alguien que sabe más que nosotros, o que siempre vamos a desconocer alguna que otra cosa, pero hay que tener presente que nosotros somos esa persona que supuestamente sabe más, con lo que ese conocimiento también nos pertenece, y es un error andar pidiendo permiso mentalmente para que alguien te dé ese saber, porque de ese modo se estaría convalidando que existe algo superior, y es con esa manera de pensar que el hombre no se libera, y permanece esclavo.
Y para lograr esa unión de nuestros cuerpos físico y espiritual es de vital ayuda estar en pareja heterosexual, que sumado a una firme decisión de elegir el Bien, que también implica una búsqueda espiritual; de una dieta vegetariana, con todo eso se va tomando conciencia plena de ser Dios, y es ahí como accedemos a otra forma de vivir, mucho más consciente, más vivo, más feliz. Y de esta forma es como uno se sale de la rueda de nacer morir y renacer (la rueda del samsara), la inmortalidad física se logra venciendo a la muerte, es absurdo pensar que sucumbiendo a la muerte, luego tendremos el premio de la inmortalidad. Puede ser que sí, pero será otro duro trabajo, y se trata exactamente de lo mismo, pues estando en una forma de vida espiritual hay que intentar unir ese cuerpo espiritual con nuestro cuerpo físico.
No es casual que en esta época se quiera hacer ver como normal la homosexualidad, para mantener la división de nuestro Ser, porque eso beneficia a las entidades que en lugar de unirse a nosotros nos explotan, nos succionan la energía, tal como la fisión nuclear donde se extrae la energía a partir de la división del átomo (De Wikipedia “La fisión ocurre cuando un núcleo pesado se divide en dos o más núcleos pequeños”)