InicioParanormalInfectados Entrada 13
ENTRADA 13: Dos Sorpresas. No puedo dormir más, la sensación de ansiedad que siento no es comparable a nada que haya experimentado hasta ahora, guardando las distancias, me recuerda a una entrevista de trabajo o a la previa a uno de esos exámenes que marcan tu futuro. Sientes que no puedes fallar, no quieres que llegue el momento de enfrentarte a él, pero el reloj avanza y no hay escapatoria posible, sabes que ese momento va a llegar y acabas deseando que así sea y que pase cuanto antes. La diferencia es que ahora en lugar de suspender o no conseguir el trabajo, ahora y ahí fuera nos jugamos la vida. Me levanto, he dormido fatal, intranquilo. Está apunto de amanecer y aunque enseguida tendrán que levantarse los demás me deslizo por el cuarto intentando no despertar a nadie. Me acerco a la bolsa del equipaje y cojo la ropa que preparé para hoy. Unos vaqueros cómodos, una camiseta blanca de manga larga y la ropa interior. Una vez vestido me guardo la pistola en los vaqueros, como ayer…que fría, no estoy acostumbrado a ese bulto metálico en la espalda. Por último me pongo las deportivas blancas y la sudadera, hoy pasaré calor, pero prefiero eso a que me arañe una de esas cosas. La protección es escasa, pero peor es ir en tirantes. Salgo al salón y la sensación de agobio aumenta. El piso es para seis personas, fuimos nueve para intentar abaratar el alquiler, ahora que éramos doce nos habíamos visto obligados a poner los sacos de dormir por el suelo de la sala y las habitaciones. Llovet se gira y me mira desde su colchón hinchable, también está despierto. Comenzamos a hablar entre susurros y confiesa también está algo nervioso. Nuestra conversación se interrumpe con la alarma del reloj de Tony y un bip bip atenuado sale del interior de un cajón. Las 6:30 a.m. Hora de levantarse. Poco a poco todo el mundo se despierta y se viste, algunos con premura y otros más remolones como Coletilla y Capo… incluso en estos momentos son dormilones. La luz matinal comienza a entrar tímida por la ventana mientras repasamos el plan y desayunamos apresuradamente con la tele de fondo. Como era de esperar, informativos 24 horas con respecto a la catástrofe de Benidorm, pero lo que más me ha impactado ha sido la noticia de que en el aeropuerto de Barajas de Madrid y el del Prat de Barcelona se han dado casos sospechosos. También investigan sucesos paralelos en el Internacional de Liverpool y en el de Stutgart, Alemania. Otro avión con destino a Argentina ha tenido que dar la vuelta en pleno vuelo por “situación de caos” entre el pasaje. Todos los aviones conflictivos provenían en origen del aeropuerto del Altet, al lado de Benidorm. Si hay gente que tarda tanto en mostrar los síntomas como el soldado de ayer, esto puede extenderse mucho y muy rápido. Algo me dice que dentro de poco este infierno se trasladará a otras ciudades y países, ojala me equivoque… pero las noticias van en esa línea. Ha llegado el momento, vamos abandonar el apartamento y no puedo evitar una sonrisa nerviosa al pensar que la pobre casera se va a quedar sin cobrar el alquiler, pero supongo que tendrá otras cosas de qué preocuparse. Empieza el baile. Yo voy el primero empuñando la pistola, detrás de mí Francis y Llovet aferran sus cuchillos de cocina, nosotros tres formamos la avanzadilla, vamos a subir hasta el último piso para peinar los pasillos del edificio por si el soldado estuviera arriba. El silencio reina en el 7º piso, y antes de llegar a las escaleras dedico una rápida mirada al cadáver del andaluz… que seguía tal como lo dejamos… maldito cabrón como nos la complicó ayer. Minutos después regresamos al apartamento sin ninguna novedad, los pisos de arriba están silenciosos y desiertos. Damos dos golpes rápidos y dos espaciados y aparece el resto de la comitiva con las mochilas cargadas. Habrá que buscar abajo o prescindir del furgón. Sea como sea nos vamos. Piso la macha de sangre en el lugar donde yació el militar y pienso donde se habrá metido ese tipo. Comenzamos a bajar, me parece que los pies hacen tanto ruido como un desfile, y eso que todos son lo más cuidadosos que pueden. No paro de imaginar a esas cosas sorprendiéndome detrás cada nueva esquina, creo que me estoy dejando llevar por el pánico, la respiración se me acelera, puta pistola… si no la tuviera yo no tendría que ir delante. El camino se me hace largo pero llegamos hasta el último tramo de escaleras en un par de minutos y sin ningún percance, el grupo está taciturno, mudo, entienden perfectamente la situación, creo que no soy el único que tiene miedo. Se oye un ruido abajo. La visión de la planta baja me conmociona hasta tal punto que deseo dar media vuelta y volver al apartamento, pero eso no es posible. Dios… hay una pierna asomando por el ascensor, aferro la pistola con ambas manos preparado para disparar en cuanto se levante, espero unos segundos pero no se mueve, el sonido lo hace la puerta del ascensor, que topa constantemente con la extremidad intentando cerrarse una y otra vez. Me asomo con el corazón a mil por hora…está muerto, esta más que muerto, está despedazado, es imposible que eso se levante a perseguir a nadie. Nos dirigimos hacia el parking y al llegar nos encontramos con la primera sorpresa de la mañana. La puerta está abierta de par en par. No éramos los primeros que decidían largarse. Fuera quién fuera no había tenido el detalle de cerrar de nuevo, tendrían prisa... demonios, ahora el militar puede que se haya escapado por ahí, además había que ir con extremo cuidado, quizá hayan entrado más bichos de esos. Avanzamos por el parking hacia donde estaban nuestros coches y al girar la esquina segunda sorpresa. -¡Me lleva la puta madree! ¡Que hijos de puta, mi coche!- Grita Juanky con furia.
Datos archivados del Taringa! original
0puntos
0visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
2visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

a
antin0my🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts30
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.