"Veinte métodos de ejecución que muestran las elevadas cuotas de sadismo y crueldad que el hombre es capaz de inventar a la hora de ejecutar a los reos. Parecería que fueron ideadas por verdaderos psicópatas torturadores…" Agua en el vientre hasta explotar Este procedimiento consiste en introducir agua en el estómago de la víctima, inmovilizada sobre una plataforma mediante cuerdas y tornillos, y a veces también mediante alambres espinosos. La forma de introducir el agua puede variar: se pueden usar trapos húmedos que se le meten a la fuerza mientras se le vierte agua en la boca, para después sacar el trapo (que entra hasta la garganta o más profundo) desgarrándole el interior; se puede meter el agua por conductos nasales, inflando al condenado hasta que su abdomen crezca tanto que las púas de los alambres (si los hay) se le claven; o, por último, se puede usar un embudo. En cualquier caso, el proceso desembocaba en muerte cuando, estando bien hinchado de agua el condenado, los torturadores le pegaban y lo aplastaban, llegando a un punto en que le hacían literalmente estallar el estómago… Tortuga Este método fue ideado por la Inquisición Protestante, y con él se cree que ejecutaron a Santa Margaret Clitherow, una de los 40 Mártires de Inglaterra y Gales. El método consistía en desnudar al sentenciado y ponerlo en X (con brazos y piernas estirados), suspendido sobre el piso por cuatro estacas y unas cuerdas tensadas. Ahora bien, bajo la espalda del condenado se ponía una piedra puntiaguda y encima una tabla de madera sobre la que se iban añadiendo cada vez más piedras, que podían dejar de sumarse si el condenado confesaba; pero, cuando no era así, moría aplastado lenta y horriblemente, tal y como Santa Margaret, que tardó unos quince minutos en morir a causa de unos 800 kilos de peso… Yao Zhan: partido por la cintura Este método consistía en cortar a una persona por la cintura, de modo que quedasen intactos la mayoría de sus órganos, ubicados en la parte superior. El fin de esto era que el condenado tuviese un tiempo de agonía antes de morir desangrado, ya que tendría que afrontar la realidad de ser una mitad humana… Al respecto existe una historia escalofriante, en la que el emperador Yongle, de la Dinastía Ming, pidió ejecutar con este método a Fang Xiaoru, erudito confucianista que había sido maestro del emperador Jianwen, cuyo trono usurpó Yongle en 1402. La causa de la ejecución fue que, habiendo tomado el poder, Yongle pidió a Fang Xiaoru que le escriba su discurso de investidura, pero Fang se negó, incluso bajo la amenaza de que se asesinaría a toda su familia. Pero el cruel Yongle no solamente asesinó a toda la familia de Fang Xiaoru, sino que, al ver que éste seguía en su voluntad de oposición, lo condenó a morir partido por la mitad; y es aquí, según cuenta la historia, cuando el lúcido Fang, arrastrándose por el piso tras haber perdido su mitad inferior, saca fuerzas para empapar su mano con su propia sangre, a fin de, como último gesto de rebeldía, escribir doce veces “usurpador” en el suelo… El Péndulo El péndulo fue un instrumento empleado por la Inquisición Española. Ideado para causar el máximo dolor antes de la muerte, también se empleó para llenar de miedo a la víctima, extrayéndose por lo general una confesión rápida, por lo que en general se usaba más como instrumento de tortura psicológica, aunque sí llegó a emplearse como aparato de ejecución. El método del péndulo generalmente se empleaba para torturar psicológicamente y extraer confesiones del acusado, aunque también algunos quedaron partidos por la mitad… En este método, la víctima era primeramente asegurada en una tabla de madera con cuerdas, de modo que era imposible que se mueva. Por encima de la víctima estaba una enorme hoja metálica en forma de medialuna, que empezaba a descender poco a poco, balanceándose como un péndulo… Era algo realmente espeluznante que hacía palidecer a la guillotina, pues sobre la tabla podían terminar quedando dos mitades mediadas por un amasijo de órganos y sangre fresca… Descuartizado por caballos El descuartizamiento por caballos fue bastante usado por España durante la Conquista y la el período colonial, aunque también lo emplearon otros países europeos durante la Antigüedad, la Edad Media y la Edad Moderna, e incluso se usó durante la precristiana Dinastía Qin en China. Muchas personas conocidas murieron de esta forma, tales como: el clérigo francés Jacques Clément en 1589; el tiranicida (mató a Enrique IV de Francia) François Ravaillac en 1610; el casi tiranicida (intentó en vano matar a Luis XV) Robert François Damiens en 1757; el noble leonés Vellido Dolfos, que atravesó con su espada al rey Sancho II de Castilla; o el cacique revolucionario indio José Gabriel Túpac Amaru, cuya muerte en 1781, a manos de la Corona Española, tiene un valor anecdótico considerable en relación al tema del desmembramiento por caballos, ya que se cuenta que lo sobrevivió. El cacique revolucionario indio, José Gabriel Túpac Amaru (arriba), murió en 1781 a manos de la Corona Española. Primero lo intentaron descuartizar con cuatro caballos, pero su fuerza y valor eran tales que sobrevivió y, no pudiendo ser descuartizado, se lo hizo morir decapitado. Estando ya muerto, se lo descuartizó y sus partes fueron esparcidas por distintos y lejanos rincones. Sobre el episodio histórico en que Túpac Amaru sobrevivió al desmembramiento, un testigo anónimo cuenta lo siguiente: ‹‹Se le sacó a media plaza: allí le cortó la lengua el verdugo, y despojado de los grillos y esposas, lo pusieron en el suelo: ataron a las manos y pies cuatro lazos, y asido éstos a la cincha de cuatro caballos, tiraban cuatro mestizos a cuatro distintas partes: espectáculo que jamás se había visto en esta ciudad. No sé si porque los caballos ni fuesen muy fuertes, o el indio en realidad fuese de fierro, no pudieron absolutamente dividirlo, después de un largo rato lo tuvieron tironeando, de modo que le tenían en el aire, en un estado que parecía una araña. Tanto que el Visitador, movido de compasión, porque no padeciese más aquel infeliz, despachó de la Compañía una orden, mandando le cortase el verdugo la cabeza, como se ejecutó. Después se condujo el cuerpo debajo de la horca, donde le sacaron los brazos y los pies… Aplastado por los elefantes Este método se usó en muchas regiones durante varios siglos: lo usaron los romanos, los cartagineses, los macedonios, ciertos imperios africanos, los egipcios, y sobre todo se lo empleó en las extensas regiones del sur y el sudeste asiático, sobre todo en la India, por aproximadamente 4000 años. En cuanto a los elefantes empleados para ejecutar, al menos en India estos solían entrenarse para tal fin, y casi siempre los conducía alguien, de modo que siempre era posible dispensar perdón —en la cultura hindú el perdón era visto positivamente, y en contextos como éste se asociaba a una cierta superioridad por parte de su dispensador— si el condenado mostraba arrepentimiento. Generalmente los elefantes jugueteaban con el condenado antes de matarlo aplastándole la cabeza o el vientre, por lo que el proceso resultaba tremendamente angustioso para el condenado. Por último, y para que tengáis una impresión viva del método, citamos un relato (recopilado en Las Anécdotas de Percy) sobre una ejecución llevada a cabo en Vadodara durante 1814: ‹‹El hombre era un esclavo, y dos días antes había asesinado a su dueño, hermano de un jefe nativo llamado Amir Sahib. Alrededor de las once fue traído el elefante, con sólo el conductor en su espalda, rodeado de nativos con bambúes en las manos. El criminal fue colocado tres yardas detrás, en el suelo, sus piernas atadas por tres cuerdas, que a su vez estaban atadas a un anillo en la pata trasera derecha del animal. A cada paso que daba el animal le arrastraba hacia delante, y cada ocho o diez pasos le dislocaba algún miembro, que cuando el elefante había avanzado unas quinientas yardas estaban ya todos sueltos y rotos. El hombre, aunque cubierto de lodo, mostraba todos los signos de vida, y parecía estar pasando por el peor de los tormentos. Tras haber sido torturado de esta forma alrededor de una hora, se le llevó fuera de la ciudad, en donde el elefante, que está entrenado para este propósito, avanzó marcha atrás y puso su pata encima de la cabeza del criminal. Sentándose en superficies filosas La Cuña: Usada ampliamente por la Inquisición, ésta era una enorme cuña filosa, sostenida por un soporte de madera o metal, sobre la cual se hacía sentar al condenado, el cual tenía atadas unas bolas de metal a los tobillos, de modo que el peso de las bolas metálicas hacía que poco a poco la cuña lo fuese cortando, empezando por el periné y yendo cada vez más hacia arriba… La Cuna de Judas Inventado por el jurista italiano Ippolito de Marsili (1450-1529), este macabro artefacto consistía en un trípode sobre el cual había una pirámide metálica de punta filosa. El procedimiento consistía en atar al reo desnudo a la pared, justo por encima del artefacto, con un sistema de cuerdas y correas que permitía bajarlo y subirlo a través de tirones o pesos, pero que también provocaba el descenso automático si el condenado relajaba su musculatura. Así, por lo general la Cuna de Judas se empleaba para obtener confesiones, en procesos tan perversos que se dejaba solo al condenado por la noche, de modo que éste debía sufrir por horas la tortura de combatir la somnolencia, so pena de caer encima de la pirámide puntuda, que siempre producía terribles desgarres (anales o vaginales, dependiendo del sexo de la víctima) y, cuando mataba, lo hacía a manera de un empalamiento terriblemente salvaje, ya que, al ser piramidal, hacía que las carnes se abriesen mucho más que en el empalamiento convencional… Al igual que La Cuña, este método fue empleado profusamente por la Inquisición, pero también se sabe que, en pleno siglo XX y con electrodos incluidos en el sistema de sujeción, la Cuna de Judas fue usada por al menos dos dictaduras hispanoamericanas. La sierra Este método fue empleado en el Imperio Romano, en Medio Oriente y en partes de Asia. Consistía en desnudar al condenado, colgarlo boca abajo para que la sangre se dirija a su cabeza y así pueda permanecer sin desmayarse, y posteriormente ir serruchándolo poco a poco, desde el periné (parte ubicada entre el ano y los genitales) hasta la parte superior del cráneo. El gran problema con el procedimiento era que el cuerpo del condenado se movía demasiado por la resistencia que ofrecía a la fuerza de quienes serruchaban (se usaba una sierra grande, un verdugo tomaba un extremo de la sierra, y el otro el extremo sobrante), pero ante eso los chinos idearon una variante en que el condenado se colocaba entre dos tablas alineadas y muy bien fijadas al suelo. Ling Chi: Muerte por mil cortes Esta forma de ejecución recibe su nombre porque, en ella, el condenado es primeramente drogado con opio (para que aguante el dolor) y atado a un poste, pero después sufre un proceso en el que se le hacen numerosos cortes de carácter no letal: se empieza por sus muslos y pechos, se continúa por manos, brazos y piernas, y así se va poco a poco realizando cortes por doquier, cortes que son cada vez más profundos y dolorosos, y en los cuales se van arrancando pedazos del condenado, y poniéndolos frente a éste, que permanece consciente gracias al opio, pudiendo así experimentar un tormento moral y emocional además de un mero suplicio físico. Y es que, lo que hace realmente espantosa esta forma de ejecución, es que el condenado es forzado a ser testigo del proceso de desintegración física que le conduce a su muerte, siempre dada a través de la decapitación o la extirpación de un órgano vital. Esta cruel práctica se usó hasta principios del siglo XVIII, y estaba fundamentalmente dirigida a siervos que matasen a sus amos o a cualquiera que cometiese delitos de lesa majestad. No obstante, se sabe que hasta inicios del siglo XX se practicó, pues el último caso conocido (esto no quiere decir que no haya habido más después) fue el de Fu-zhu-li, ejecutado en Pekín un 10 de abril del año 1905…
20 terribles métodos de ejecución Parte 1
Datos archivados del Taringa! original
20puntos
1,227visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
3visitas
0comentarios
Dar puntos: