AlonzoBeast
Usuario (México)
1* [Ella fue toda ternura, entrega, una cajita morena clara, laqueada a tristezas pero llena de sorpresas, de risas, de travesuras sin estrenar.] El muchas veces me decía que yo no valoraba lo que el me daba, yo sabía que el estaba equivocado... pocas veces yo recibía de el alguna prenda de vestir nueva, con suerte algún par de zapatos y de los niños, ni hablar, era poco lo que el ganaba, llevabámos el día a día, como siempre, el lo negaba. siempre era lo mismo, yo estaba harta, el decía que todo se debía a mi carácter, obviamente yo sabía que era mentira, Dios!, como lo odiaba. Siempre era lo mismo: "Joder!, no hay ropa limpia", "Porqué la comida no está hecha", "La casa está hecha un desorden", "los niños no está aseados","Necesitas tomar enserio el papel de mamá y esposa!"... el, simplemente me hartó, mencionaba algo acerca de una terapía, yo no sabía a que se refería, era tanto mi odio hacía el que no quería escuchar, no quería mirarlo, solo quería que el desapareciera, estaba verdaderamente harta!. Mi pequeño, oh Dios, lo amaba tanto, su sonrisa, su pequeño cuerpo, su olor a bebé, sé que a veces me daba pereza cambiar el pañal sucio por uno limpio, pero aveces él se encargaba de eso, también era su obligación!, oh Dios, porqué!?, tan solo me gustaría tenerlo entre mis brazos una vez más setir su aroma, su piel tan suave, y a su hermano mayor también lo extrano demasiado, sé que muchas veces lo lastimé, pero yo no estaba del todo cuerda, incluso no recuerdo el porqué lo golpee tan duro. Solo hay una imagen en mi mente, y, creo que se quedará grabada en mi para siempre. El llegó como siempre de trabajar, con su mirada dolida y cansada, siempre detesté esa mirada, ese olor a tabaco frío y rancio, aunque el aseguraba que en su vida había fumado, nunca le creí. El tomó con sus manos temblorosas a mi hijo mayor, el lloraba, porqué lloraba tan desesperadamente?, yo no lo sabía, el gritaba algo, algo que yo no entendía, solo lo veía sosteniendo el cádaver, dije cádaver? en verdad yo lo había hecho? no entendía nada, solo escuchaba gritos, gritos llenos de terror, gritos que no entendía por que estaban ahí, y el llanto de mi pequeño, lo extraño tanto. Recuerdo que el se acercó amenazante, temblando, los ojos rojos, llenos de lágrimas, porqué? porqué el lloraba así? no entendía nada... después todo se hizo más claro. Yo estaba tendida en el suelo, llorando también, me dolía una mejilla, porqué? me pregunté, no recordaba nada, solo ese punzante dolor en la mejilla, entonces lo ví, a mi hijo mayor, en el suelo, ensangrentado tenía una horrenda herida en la cabeza, en verdad yo había hecho eso? solo recuerdo que había tirado el plato de la comida, en verdad no era para tanto, pero entonces ella, mi otra yo, ella a la que le gusta gritar sin ningún sentido, a ella a la que le debo tantas de mis desgracias, ella, se apoderó de mi. Recuerdo haber tomado por el cabello a mi hijo mayor, mientras mi bebé lo veía todo sentado en su sillita de comer, tomé lo que tenía mas cerca, recuerdo vagamente que era algo pesado y de forma redonda, que era? no lo recuerdo... solo lo azoté sin cesar en su pequeña cabeza, era tan pequeña, tan frágil, escuché que algo tronó, era su cráneo, no lo sé. Lo bañé, su cuerpo no se movía, estaba en el baño, los azulejos se tornaron de un color rojo, como el color de las manzanas cuando ya están maduras, porqué no se levantaba?, porqué no decía como siempre que el agua estaba helada?, ahí estábamos, solos mis hijos y yo. Lo arropé, tendí la cama tan rápido que me sorprendí, lo acosté y lo miré, satisfecha por mi trabajo, aún su cabello olía a shampoo, escuché a mi bebé llorar, y fuí a ver que le sucedía, pasaron segundos, minutos, horas quizás, entonces llegó el, estaba tán pálido, parecía sábana, entonces ahí estaba otra vez, ese dolor punzante en mi mejilla. Dios!, oh Dios!, que había hecho?, entonces recordé todo!!!... ahora, estoy sola, en este cuarto acolchado, aveces me gustaría olvidar absolutamente todo y volverme ovillo, pero siempre que empiezo a dormir, lo recuerdo todo, la sangre, los gritos, el llanto. Una palabra suena en mi mente, fué algo que dijo un hombre de bata blanca, un doctor quizás, no lo sé con exactitud ni quisiera saberlo, pero siempre lo recuerdo, "Trasnstorno Bipolar"... si tan sólo hubiera visto lo qe tenía, si tan sólo me hubiese atendido, no estaría aquí encerrada, llorando y recordando a mis bebés, aún los extraño. 2*[Así de la caricia de un día, vinieron los desprecios, los escarnios, la dureza y lo que antes eran virtudes y gracias hoy sólo defectos y burlas. Toda la aceptación y buenos tratos se convirtieron en golpes y patadas al sentimiento.]
SUEÑOS HÚMEDOS Parte 1. 1*[Que me condenen si no siento que un episodio de violencia sin sentido se aproxima] Ahí estaba él, otra vez teniendo ese sueño, cuantas veces había soñado lo mismo, llevaba la cuenta, al menos de las veces que logró recordarlo por la mañana. Siempre era lo mismo, alguna pequeña variación insignificante, casi sabía el sueño de memoria, lo recordaba cada vez que podía, en el trabajo, a la hora del almuerzo, antes de llegar a casa, antes de dormir... ya no quería que sucediéra de nuevo. Dante, ese era su nombre, un cajero con un sueldo mediamante bueno, apenas alcanzaba para llevar los gastos de la casa, Ana, su esposa no era esa mujer exigente, sino, todo lo contrario, una mujer comprensiva, una excelente madre y sin una muy bella mujer, piel clara, y un cabello tan negro como la misma noche. Él la amaba demasiado, al igual que a su pequeña Violeta, su hija. * * * Dante estaba ahí, otra vez, siempre lo mismo. -Donde estoy? -Tu ya lo sabes -Respondió una voz que solo escuchaba en su cabeza -No, no lo sé -Pues ya lo sabrás -Dijo esa voz de la cual no sabía su procedencia De pronto la escena cambió totalmente ahí estaba su adorada Ana, tan solo llevaba puesto el liguero que hacia que despertara tantas cosas en él, ella lo llamó -Acercate, Dan, tengo algo para tí -El solo camino hacia la cama y se tendió en ella. El la besaba apasionadamente, ella le respondía de la misma manera, era tan real, el quería hacer que esta vez fuera mejor que la pasada, así ella no tendría la necesidad de buscar su cariño en alguien más. la escena cambió de nuevo, el se encontraba corriendo, de qué corría?, sentía su corazón retumbando en sus oídos, sentía que el pecho le reventaba, el camino era lago y de subida, un pasillo oscuro, tan solo se veía una luz al final, se veia tan lejos. Al llegar al final de dicho pasillo, estaba Ana. -Ann, Ana? que estás haciendo? -Tuve que hacerlo, tu lo sabías -Pero, porqué lo hiciste, solo tiene 6 años! -intentó morderme Dan, tu ya lo sabías, también intentó hacerte lo mismo -Ana tenía en brazos un bulto sin forma, un envoltorio blanco y rojo, Dan sabía lo que era pero trataba de negarlo, era un sueño, sabía que al despertar acabría todo. -Dan, maldita sea!, despierta!, haz que acabe todo esto de una buena vez! Pero eso, era solo el principio.
Sueños Húmedos Parte 2 Dan estaba ahí, sudando frío, estaba empapado, el podía sentirlo, gritó a Ana que no podía ser cierto, que ella jamás le haría semejante cosa a su propia hija, que no importaba lo que hubiera podido hacer, ella no se atrevería. -Porqué lo hiciste Ann, porqué!? -Ya te lo he dicho, Dan, intentó mordernos, y tuve que hacerlo. -Ana sostenía en sus brazos el cádaver de su Pequeña Vi, tenía marcas por todo el cuerpo, los ojos hundidos y una enorme grieta en la cabeza causada por los constantes martillazos que la madre propinó a su pequeña hija, Dan estaba fuera de si, entonces Ana soltó el cádaver y se abalanzó sobre el, lo golpeaba, lo mordía, lo rasguñaba, el lo sentía todo, todo era tan real a pesar de ser un simple sueño. -Ann, detente porfavor!, me lastimas! -Pero Ana no era la misma, su cara, era totalmente diferente, tenía los ojos inyectados de sangre, hacía una mueca de desquiciada, dientes amarillentos, su cara se veía muy pálida, tenía demasiada fuerza y le sangraba la cabeza. -Todo ha sido tu maldita culpa, Dan, ahora no quieras actuar como si no supieras nada! -Ana, de que diablos estás hablando!? -Los dos forcejeaban, por alguna extraña razón ella parecía más fuerte que él, Ana estaba arriba de el, mientras Dan, logró colocarse por encima de ella, y sostuvo sus manos. -Ana, porfavor!, que te sucede!? -El lloraba mientras se lo decía. -Maldito mil veces seas Dante!, todo ha sido culpa tuya!, si tan solo no hubieras llegado esa maldita noche nada de esto hubiera sucedido!, nuestra hija seguiría con vida y yo no estaría así, pero esto es la última vez Dan, te juro por Dios que esta fué la última vez!. Dante seguía sin intender, pero pronto iba a descubrir lo que en realidad había pasado. Dan se despertó sobresaltado, estaba empapado en sudor, le dolían sus brazos, como si hubiera tenido que remover tierra al excavar un inmenso hoyo en la tierra, dura y seca... sentía punzadas en las manos, incluso le dolían las uñas, las muñecas, los brazos, el dolor se extandía hasta la cadera, aún seguía adormecido, sintió un coquilleo en la nuca, se pasó rápidamente la mano, sintió algo húmedo, se miro, era sangre, era su sangre, no sabía de donde o porqué había salido, entonces volteó a ver a su amaba Ana, y sintió un vuelco en el corazón cuando se dió cuenta que ella no estaba, la luz de la recámara encendida, y más sangre en las sábanas, la había en el suelo, la había por todos lados.
The ABCs of Death es una película estadounidense-neozelandesa de 2012. Está compuesta por 26 cortometrajes, cada uno dirigido por un director diferente, los cuales provienen de 15 países a lo largo del mundo. A cada director se le asignó una letra del alfabeto, y ellos debieron escoger una palabra que comenzara con dicha letra, decidiendo también la trama del cortometraje. Además de relacionar la trama con la palabra escogida, los directores debieron tocar el tema de la muerte en cada una de sus creaciones. The ABCs of Death - T is for Talk link: http://www.youtube.com/watch?v=tC6VizgTISg
Sueños Húmedos Parte 2 Dan estaba ahí, sudando frío, estaba empapado, el podía sentirlo, gritó a Ana que no podía ser cierto, que ella jamás le haría semejante cosa a su propia hija, que no importaba lo que hubiera podido hacer, ella no se atrevería. -Porqué lo hiciste Ann, porqué!? -Ya te lo he dicho, Dan, intentó mordernos, y tuve que hacerlo. -Ana sostenía en sus brazos el cádaver de su Pequeña Vi, tenía marcas por todo el cuerpo, los ojos hundidos y una enorme grieta en la cabeza causada por los constantes martillazos que la madre propinó a su pequeña hija, Dan estaba fuera de si, entonces Ana soltó el cádaver y se abalanzó sobre el, lo golpeaba, lo mordía, lo rasguñaba, el lo sentía todo, todo era tan real a pesar de ser un simple sueño. -Ann, detente porfavor!, me lastimas! -Pero Ana no era la misma, su cara, era totalmente diferente, tenía los ojos inyectados de sangre, hacía una mueca de desquiciada, dientes amarillentos, su cara se veía muy pálida, tenía demasiada fuerza y le sangraba la cabeza. -Todo ha sido tu maldita culpa, Dan, ahora no quieras actuar como si no supieras nada! -Ana, de que diablos estás hablando!? -Los dos forcejeaban, por alguna extraña razón ella parecía más fuerte que él, Ana estaba arriba de el, mientras Dan, logró colocarse por encima de ella, y sostuvo sus manos. -Ana, porfavor!, que te sucede!? -El lloraba mientras se lo decía. -Maldito mil veces seas Dante!, todo ha sido culpa tuya!, si tan solo no hubieras llegado esa maldita noche nada de esto hubiera sucedido!, nuestra hija seguiría con vida y yo no estaría así, pero esto es la última vez Dan, te juro por Dios que esta fué la última vez!. Dante seguía sin intender, pero pronto iba a descubrir lo que en realidad había pasado. Dan se despertó sobresaltado, estaba empapado en sudor, le dolían sus brazos, como si hubiera tenido que remover tierra al excavar un inmenso hoyo en la tierra, dura y seca... sentía punzadas en las manos, incluso le dolían las uñas, las muñecas, los brazos, el dolor se extandía hasta la cadera, aún seguía adormecido, sintió un coquilleo en la nuca, se pasó rápidamente la mano, sintió algo húmedo, se miro, era sangre, era su sangre, no sabía de donde o porqué había salido, entonces volteó a ver a su amaba Ana, y sintió un vuelco en el corazón cuando se dió cuenta que ella no estaba, la luz de la recámara encendida, y más sangre en las sábanas, la había en el suelo, la había por todos lados.
SUEÑOS HÚMEDOS Parte 1. 1*[Que me condenen si no siento que un episodio de violencia sin sentido se aproxima] Ahí estaba él, otra vez teniendo ese sueño, cuantas veces había soñado lo mismo, llevaba la cuenta, al menos de las veces que logró recordarlo por la mañana. Siempre era lo mismo, alguna pequeña variación insignificante, casi sabía el sueño de memoria, lo recordaba cada vez que podía, en el trabajo, a la hora del almuerzo, antes de llegar a casa, antes de dormir... ya no quería que sucediéra de nuevo. Dante, ese era su nombre, un cajero con un sueldo mediamante bueno, apenas alcanzaba para llevar los gastos de la casa, Ana, su esposa no era esa mujer exigente, sino, todo lo contrario, una mujer comprensiva, una excelente madre y sin una muy bella mujer, piel clara, y un cabello tan negro como la misma noche. Él la amaba demasiado, al igual que a su pequeña Violeta, su hija. * * * Dante estaba ahí, otra vez, siempre lo mismo. -Donde estoy? -Tu ya lo sabes -Respondió una voz que solo escuchaba en su cabeza -No, no lo sé -Pues ya lo sabrás -Dijo esa voz de la cual no sabía su procedencia De pronto la escena cambió totalmente ahí estaba su adorada Ana, tan solo llevaba puesto el liguero que hacia que despertara tantas cosas en él, ella lo llamó -Acercate, Dan, tengo algo para tí -El solo camino hacia la cama y se tendió en ella. El la besaba apasionadamente, ella le respondía de la misma manera, era tan real, el quería hacer que esta vez fuera mejor que la pasada, así ella no tendría la necesidad de buscar su cariño en alguien más. la escena cambió de nuevo, el se encontraba corriendo, de qué corría?, sentía su corazón retumbando en sus oídos, sentía que el pecho le reventaba, el camino era lago y de subida, un pasillo oscuro, tan solo se veía una luz al final, se veia tan lejos. Al llegar al final de dicho pasillo, estaba Ana. -Ann, Ana? que estás haciendo? -Tuve que hacerlo, tu lo sabías -Pero, porqué lo hiciste, solo tiene 6 años! -intentó morderme Dan, tu ya lo sabías, también intentó hacerte lo mismo -Ana tenía en brazos un bulto sin forma, un envoltorio blanco y rojo, Dan sabía lo que era pero trataba de negarlo, era un sueño, sabía que al despertar acabría todo. -Dan, maldita sea!, despierta!, haz que acabe todo esto de una buena vez! Pero eso, era solo el principio.
1* [Ella fue toda ternura, entrega, una cajita morena clara, laqueada a tristezas pero llena de sorpresas, de risas, de travesuras sin estrenar.] El muchas veces me decía que yo no valoraba lo que el me daba, yo sabía que el estaba equivocado... pocas veces yo recibía de el alguna prenda de vestir nueva, con suerte algún par de zapatos y de los niños, ni hablar, era poco lo que el ganaba, llevabámos el día a día, como siempre, el lo negaba. siempre era lo mismo, yo estaba harta, el decía que todo se debía a mi carácter, obviamente yo sabía que era mentira, Dios!, como lo odiaba. Siempre era lo mismo: "Joder!, no hay ropa limpia", "Porqué la comida no está hecha", "La casa está hecha un desorden", "los niños no está aseados","Necesitas tomar enserio el papel de mamá y esposa!"... el, simplemente me hartó, mencionaba algo acerca de una terapía, yo no sabía a que se refería, era tanto mi odio hacía el que no quería escuchar, no quería mirarlo, solo quería que el desapareciera, estaba verdaderamente harta!. Mi pequeño, oh Dios, lo amaba tanto, su sonrisa, su pequeño cuerpo, su olor a bebé, sé que a veces me daba pereza cambiar el pañal sucio por uno limpio, pero aveces él se encargaba de eso, también era su obligación!, oh Dios, porqué!?, tan solo me gustaría tenerlo entre mis brazos una vez más setir su aroma, su piel tan suave, y a su hermano mayor también lo extrano demasiado, sé que muchas veces lo lastimé, pero yo no estaba del todo cuerda, incluso no recuerdo el porqué lo golpee tan duro. Solo hay una imagen en mi mente, y, creo que se quedará grabada en mi para siempre. El llegó como siempre de trabajar, con su mirada dolida y cansada, siempre detesté esa mirada, ese olor a tabaco frío y rancio, aunque el aseguraba que en su vida había fumado, nunca le creí. El tomó con sus manos temblorosas a mi hijo mayor, el lloraba, porqué lloraba tan desesperadamente?, yo no lo sabía, el gritaba algo, algo que yo no entendía, solo lo veía sosteniendo el cádaver, dije cádaver? en verdad yo lo había hecho? no entendía nada, solo escuchaba gritos, gritos llenos de terror, gritos que no entendía por que estaban ahí, y el llanto de mi pequeño, lo extraño tanto. Recuerdo que el se acercó amenazante, temblando, los ojos rojos, llenos de lágrimas, porqué? porqué el lloraba así? no entendía nada... después todo se hizo más claro. Yo estaba tendida en el suelo, llorando también, me dolía una mejilla, porqué? me pregunté, no recordaba nada, solo ese punzante dolor en la mejilla, entonces lo ví, a mi hijo mayor, en el suelo, ensangrentado tenía una horrenda herida en la cabeza, en verdad yo había hecho eso? solo recuerdo que había tirado el plato de la comida, en verdad no era para tanto, pero entonces ella, mi otra yo, ella a la que le gusta gritar sin ningún sentido, a ella a la que le debo tantas de mis desgracias, ella, se apoderó de mi. Recuerdo haber tomado por el cabello a mi hijo mayor, mientras mi bebé lo veía todo sentado en su sillita de comer, tomé lo que tenía mas cerca, recuerdo vagamente que era algo pesado y de forma redonda, que era? no lo recuerdo... solo lo azoté sin cesar en su pequeña cabeza, era tan pequeña, tan frágil, escuché que algo tronó, era su cráneo, no lo sé. Lo bañé, su cuerpo no se movía, estaba en el baño, los azulejos se tornaron de un color rojo, como el color de las manzanas cuando ya están maduras, porqué no se levantaba?, porqué no decía como siempre que el agua estaba helada?, ahí estábamos, solos mis hijos y yo. Lo arropé, tendí la cama tan rápido que me sorprendí, lo acosté y lo miré, satisfecha por mi trabajo, aún su cabello olía a shampoo, escuché a mi bebé llorar, y fuí a ver que le sucedía, pasaron segundos, minutos, horas quizás, entonces llegó el, estaba tán pálido, parecía sábana, entonces ahí estaba otra vez, ese dolor punzante en mi mejilla. Dios!, oh Dios!, que había hecho?, entonces recordé todo!!!... ahora, estoy sola, en este cuarto acolchado, aveces me gustaría olvidar absolutamente todo y volverme ovillo, pero siempre que empiezo a dormir, lo recuerdo todo, la sangre, los gritos, el llanto. Una palabra suena en mi mente, fué algo que dijo un hombre de bata blanca, un doctor quizás, no lo sé con exactitud ni quisiera saberlo, pero siempre lo recuerdo, "Trasnstorno Bipolar"... si tan sólo hubiera visto lo qe tenía, si tan sólo me hubiese atendido, no estaría aquí encerrada, llorando y recordando a mis bebés, aún los extraño. 2*[Así de la caricia de un día, vinieron los desprecios, los escarnios, la dureza y lo que antes eran virtudes y gracias hoy sólo defectos y burlas. Toda la aceptación y buenos tratos se convirtieron en golpes y patadas al sentimiento.]
A veces es curiosa la relación de las personas con los animales. Son incontables los animales que son mutilados, maltrados y utilizados únicamente como fuente de beneficio para los humanos. Sin embargo, hay personas que realmente aman a los animales. Algunos de nosotros tenemos mascotas que apreciamos como uno más de la familia, aunque creo que el caso de esta chica va un paso más allá del cariño. No será el intento de arte de alguien?
Jeffrey Dahmer Jeffrey Lionel Dahmer (West Allis, Wisconsin, 21 de mayo de 1960 – Portage, 28 de noviembre de 1994), apodado "El Carnicero de Milwaukee", fue un asesino en serie responsable por la muerte de 17 hombres y chicos entre 1978 y 1991. Es conocido no sólo por la cantidad de personas que asesinó, sino también por practicar la necrofilia y el canibalismo. En el año 2002 se estrenó una película llamada "Dahmer" basada en su historia real, con Jeremy Renner en el papel de Jeffrey Dahmer. Su Biografía Jeffrey Dahmer nació el 21 de mayo de 1960 en Milwaukee, en el estado estadounidense de Wisconsin. Su padres fueron Lionel Dahmer y Joyce Flint. Tras reiteradas mudanzas, en 1967 la familia compra una casa en Bath, Ohio, donde Jeffrey pasa el resto de su infancia y adolescencia. Cuando iba de pesca con su padre le gustaba abrir en canal a los peces y ver como morían. Con 10 años empezó a torturar a todo tipo de animales que cazaba en el bosque cercano a su casa. Una vez muertos coleccionaba sus huesos. Tenía en formol varios tipos de insectos. Dahmer comenzó a ser cada vez más introvertido, aunque realizaba algunas actividades en la secundaria, como trabajar en el periódico y jugar al tenis. Era considerado por sus compañeros como alguien "raro", extravagante y que tenía problemas con el alcohol y la marihuana. Antes de cumplir 18 años sus padres se divorcian, y su padre vuelve a casarse meses después. Su padre y su nueva esposa lo convencen para ir a la universidad, y en otoño de 1978 ingresa en la Ohio State University, pero debido a sus problemas de alcohol la abandona en el siguiente semestre. En 1979 su padre lo convence para entrar al ejército y es enviado a Alemania, en donde permanece pocos años hasta que es dado de baja por su alcoholismo. Después de vivir un tiempo en Florida, vuelve a su casa en Ohio. El 25 de septiembre de 1988 se mudó a un apartamento en Milwaukee. Al día siguiente le ofreció 50 dólares a un chico laosiano de 13 años para posar para unas fotografías, pero lo drogó y abusó de él. Los padres realizaron la denuncia y el 30 de enero de 1989 fue encontrado culpable, pero sólo permaneció en la cárcel 10 meses antes de ser liberado. Los psiquiatras que lo atendieron le dijeron que estaba enfermo, por lo que se declaró culpable con atenuante de enajenación mental, para ser condenado a una cárcel especial para enfermos mentales, pero el atenuante fue finalmente rechazado. En principio se había declarado inocente, pero cambió su declaración por la gran cantidad de pruebas encontradas en su contra. Fue enviado al Columbia Correctional Institute en Portage, donde para su seguridad no tenía contacto con los presos comunes. Pero pidió a las autoridades tener más contacto con los otros presos, por lo que comenzó a comer con ellos y a realizar algunas tareas de limpieza. El 28 de noviembre de 1994 realiza tareas de limpieza con Christopher Scarver, un esquizofrénico de tez negra, y Jesse Anderson, que había asesinado a su esposa y culpado a un hombre negro. Dahmer era acusado de tener motivos raciales en sus homicidios, algo que él desmentía. La combinación de presos era muy peligrosa lo cual desató una pelea en la que Dahmer y Anderson terminaron heridos de gravedad; los guardias encontraron a Dahmer y a Anderson heridos. Dahmer murió de camino al hospital y Anderson dos días más tarde. Sus Crímenes En junio de 1978, cuando tenía 18 años, encontró a Steven Hicks haciendo autoestop, y lo llevó a su casa. Dahmer tenía la fantasía de recoger autoestopistas y acostarse con ellos. Una vez en su casa, se dio cuenta de que Hicks le interesaba, y cuando éste quiso irse, Dahmer no pudo soportarlo y lo golpeó en la cabeza para luego estrangularlo con una pesa. Luego lo desmembró y lo puso en bolsas de plástico, y las metió en su coche con intención de tirarlas por un barranco. A medio camino la policía lo detuvo por conducir demasiado a la izquierda. Le preguntaron por las bolsas que llevaba en el asiento trasero y Dahmer contestó que era basura. Le creyeron, y como pasó el test de alcoholemia, le pusieron una multa por conducir fuera de su carril y le dejaron ir. Volvió a su casa con los restos del cadáver y los llevó al sótano exceptuando la cabeza con la cuál subió al baño del segundo piso donde la lavó y la apoyó en el suelo para masturbarse. Posteriormente la volvió a llevar con el resto del cuerpo y guardó las partes del cadáver en una tubería de la casa. Después de abandonar la universidad y volver del ejército desenterró los restos, destruyó los huesos y los esparció en la maleza. Tras su primer asesinato se sintió culpable y asustado, intentó reprimir sus deseos sexuales-homicidas acudiendo a la iglesia, dejando el alcohol y manteniéndose en estado de celibato. Vivió así un tiempo, lo que explica que pasaran casi diez años hasta su siguiente crimen. Pero con el tiempo pensó que podía intentar satisfacer algunos de sus deseos sin hacerle daño a nadie, volvió a beber y empezó a frecuentar lugares de ambiente gay. En 1986 fue detenido por exhibicionismo público, poco antes había querido desenterrar a un joven muerto hacía unos días, para disfrutar de su cuerpo. En septiembre de 1987, conoció a Steven Toumi en un bar gay. Allí bebieron mucho y fueron a su habitación de hotel. Dahmer no recuerda cómo lo asesinó, sólo que cuando despertó a la mañana descubrió que estaba muerto. Para deshacerse del cadáver, compró una maleta, en la que lo metió, y lo llevó al sótano de la casa de su abuela. Allí tuvo sexo con el cadáver, lo desmembró y lo tiró a la basura. Se quedó con la cabeza, a la cual hirvió y blanqueo, para después exponerla como trofeo en su habitación. Algunos meses después conoció a su próxima víctima, Jamie Doxtator. Doxtaror era un joven de catorce años que rondaba las puertas de los bares para homosexuales en busca de alguien para tener relaciones. De esta forma también conoció a Richard Guerrero en marzo de 1988. Mientras era procesado por abuso de menores en 1989, Dahmer conoció a Anthony Sears en un bar. Le ofreció dinero para sacarle unas fotografías y lo llevó a la casa de su abuela donde lo estranguló, tuvo sexo con su cadáver y lo desmembró. Él quería que sus amantes se quedaran en la casa y ante la negativa de éstos los mataba. Después de cumplir su condena por abuso y de mudarse a su departamento en Milwaukee, Dahmer asesinó a doce personas más hasta julio de 1991. Su táctica era siempre similar, los invitaba a ver pornografía o a sacarse unas fotos, les ponía una droga en la bebida, los estrangulaba y tenía sexo y se masturbaba encima del cuerpo. Luego tomaba fotografías del cuerpo y de cada etapa del desmembramiento. Solía utilizar ácidos para deshacer la carne y los huesos, pero solía conservar la cabeza y los genitales como trofeo. Otra de sus característica era comerse parte de sus víctimas, le daba la sensación de que empezaban a formar parte de él. En mayo de 1991, llevó a Konerak Sinthasomphone, hermano del joven por el que fue procesado por abuso, a su departamento. Allí lo drogó y le realizó unas trepanaciones en el cráneo para inyectarle ácido en el cerebro.[cita requerida] Dahmer quería tener control sobre sus víctimas, y su intención al realizar las trepanaciones era convertirlos en una especie de "zombies". El joven consiguió escapar cuando Dahmer salió a tomarse una cerveza a un bar, y al correr desnudo por las calles los vecinos alertaron a la policía. Cuando se dio cuenta de que se había escapado, lo persiguió, y tuvo que enfrentarse a la policía y a una multitud de curiosos. El muchacho no podía hablar porque estaba aturdido por el ácido que Dahmer le había inyectado. Dahmer argumentó que el joven era su amante de 19 años que estaba alcoholizado. Los policías los acompañaron hasta el departamento y creyeron su historia. Si hubiesen revisado el apartamento habrían encontrado un cadáver en una de las habitaciones, además de miles de pruebas de otros asesinatos. Sinthasomphone fue estrangulado ese día. La policía creyó a Jeffrey y depositaron al moribundo joven en una silla. Ni siquiera registraron ni vieron el santuario macabro que tenía en la casa y salieron corriendo ante el hedor que desprendía el interior. Posteriormente dijo que se aficionó a crear un zombie porque quería un amante silencioso, que hiciera todo lo que él le pedía y que se quedara haciéndole compañía. El 22 de julio de 1991, Tracy Edwards, su última víctima, consiguió escapar esposado. La policía lo vio y esta vez decidieron investigar. Fueron al apartamento del hombre que lo había esposado y al revisar la habitación descubren varias fotografías de cadáveres, restos humanos y una cabeza en el congelador. Dahmer intentó huir, pero fue detenido. Edwards además fue identificado al salir a explicar su caso en televisión como acusado de una violación a una chica poco tiempo antes. En su casa se encontraron las paredes llenas de sangre, cuerpos mutilados, siete cráneos y demás huesos. Días después vecinos de Dahmer dispararon a las puertas de su casa ante el horror que causaron sus crímenes. A Dahmer lo mataron en una cárcel con una pesa. Aquí unos enlaces que llevan a algunas fotos de sus víctimas. http://t1.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcTd4H6QEwLN6zmnuBW5DwFZ8-uqgtF8kyf6wDZnmplmYNhVJPUmqA http://t3.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcTXjuPVkg4MCqKhLDG1O0-VDx-WoDJxti5LnqUUfnBtKRc5_DbI5Q http://t0.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcTJT_Tp3FLBpQwvHADmf1w7iLKcyocKvFxm10oE8hz1C5P8SPPF http://t0.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcShXgNicud-8l2EIBKungl1fSqRbRT9YPeP-XHdltQm6UonuH8tgw
A veces es curiosa la relación de las personas con los animales. Son incontables los animales que son mutilados, maltrados y utilizados únicamente como fuente de beneficio para los humanos. Sin embargo, hay personas que realmente aman a los animales. Algunos de nosotros tenemos mascotas que apreciamos como uno más de la familia, aunque creo que el caso de esta chica va un paso más allá del cariño. No será el intento de arte de alguien?