Motos: se aprobó el régimen que blanquea lo que ya venía pasando en las calles
Entre otros puntos, la nueva ordenanza dispone lo siguiente:
Semáforos: Se deja por fin de joder con esa idea de que las motos deben respetar los semáforos. Por suerte, la masiva lucidez de los motociclistas logró al fin imponer el sano criterio de que la luz roja es sólo para los giles que van en auto o en otro tipo de transportes. Si un automovilista, al cruzar un semáforo en verde, atropella a una moto que cruzaba su mano en rojo, será declarado culpable.
Sobrepaso: Absurdamente, la ley nacional de tránsito dispone que las motos sólo pueden sobrepasar a otros vehículos por la derecha. Los motociclistas demostraron que si pasan por la izquierda igual la vida sigue. Salvo que el automovilista que va delante no los vea y gire haciéndolos moco. En ese caso no sigue. Pero si eso pasara, el conductor del vehículo mayor será declarado negligente.
Andar en formaciones: La gran cantidad de motos no evita, según la ley de tránsito, que deban circular en fila india. Ahora, con la nueva ordenanza, se acepta la circulación en curiosas formaciones que se ven a diario, donde enjambres de motos y motitos llegan a ocupar dos tercios de la calzada. Eso sí, se buscará que al menos hagan formaciones geométricas, agrupándose todas en gigantescos rombos u otras figuras agradables a la vista.
La cantidad de pasajeros: Las autoridades se dejarán de joder las pelotas con esa alocada idea de que sólo pueden viajar dos personas en una moto. Se permitirá una cantidad ilimitada de pasajeros, a condición de que sean parientes. Es decir que ya no se hará nada contra el típico caso del matrimonio que sale en la moto con los siete chicos a bordo. Sólo se los multará si deciden hacer la "pirámide humana" circulando por el centro.
El ruido: Tampoco se molestará más a los propietarios de esas motitos porongosas que circulan a 20 km/h pero hacen un sonido de mierda como si fueran un taller metalúrgico sobre ruedas, y que de paso tiran más humo que una industria taninera. Eso sí, se les pedirá que coloquen escapes remixadores, para que el quilombo tenga ritmo, por lo menos.
El freno a pie: No se insistirá con esa odiosa pretensión de que las motos tengan frenos en condiciones. Los automovilistas que se quejen porque en las esquinas se encuentran con motitos cuyos conductores nunca detienen la marcha, o bajan la pata al pavimento demostrando que no tienen un puto freno en condiciones, serán multados en caso de hacer públicos esos reclamos contra las inocentes y sufridas motos y ciclomotores.
El sentido de las calles: Blanqueando lo que ya sucede hoy, el nuevo régimen establece que todas las calles son de doble mano para las motos y motitos. De ese modo, los propietarios de este tipo de vehículos ya no tendrán que pelearse con aquellos automovilistas que, desubicados, los putean cuando se los encuentran circulando a contramano. Los conductores de motos ya eran conscientes de este derecho suyo, porque cada vez que recibían un reproche por ir en sentido contrario al permitido, se ofendían más que sus cuestionadores.
La Asociación de Propietarios de Motos, sin embargo, anunció un corte de calles para la semana que viene. El motivo es la indignación que causó el hecho de que el nuevo régimen haya omitido la autorización para la circulación a alta velocidad por veredas, plazas y canteros centrales de avenidas. Además, hay un pronunciado malestar porque las rampas para discapacitados suelen ser usadas nada más y nada menos que por discapacitados.
Entre otros puntos, la nueva ordenanza dispone lo siguiente:
Semáforos: Se deja por fin de joder con esa idea de que las motos deben respetar los semáforos. Por suerte, la masiva lucidez de los motociclistas logró al fin imponer el sano criterio de que la luz roja es sólo para los giles que van en auto o en otro tipo de transportes. Si un automovilista, al cruzar un semáforo en verde, atropella a una moto que cruzaba su mano en rojo, será declarado culpable.
Sobrepaso: Absurdamente, la ley nacional de tránsito dispone que las motos sólo pueden sobrepasar a otros vehículos por la derecha. Los motociclistas demostraron que si pasan por la izquierda igual la vida sigue. Salvo que el automovilista que va delante no los vea y gire haciéndolos moco. En ese caso no sigue. Pero si eso pasara, el conductor del vehículo mayor será declarado negligente.
Andar en formaciones: La gran cantidad de motos no evita, según la ley de tránsito, que deban circular en fila india. Ahora, con la nueva ordenanza, se acepta la circulación en curiosas formaciones que se ven a diario, donde enjambres de motos y motitos llegan a ocupar dos tercios de la calzada. Eso sí, se buscará que al menos hagan formaciones geométricas, agrupándose todas en gigantescos rombos u otras figuras agradables a la vista.
La cantidad de pasajeros: Las autoridades se dejarán de joder las pelotas con esa alocada idea de que sólo pueden viajar dos personas en una moto. Se permitirá una cantidad ilimitada de pasajeros, a condición de que sean parientes. Es decir que ya no se hará nada contra el típico caso del matrimonio que sale en la moto con los siete chicos a bordo. Sólo se los multará si deciden hacer la "pirámide humana" circulando por el centro.
El ruido: Tampoco se molestará más a los propietarios de esas motitos porongosas que circulan a 20 km/h pero hacen un sonido de mierda como si fueran un taller metalúrgico sobre ruedas, y que de paso tiran más humo que una industria taninera. Eso sí, se les pedirá que coloquen escapes remixadores, para que el quilombo tenga ritmo, por lo menos.
El freno a pie: No se insistirá con esa odiosa pretensión de que las motos tengan frenos en condiciones. Los automovilistas que se quejen porque en las esquinas se encuentran con motitos cuyos conductores nunca detienen la marcha, o bajan la pata al pavimento demostrando que no tienen un puto freno en condiciones, serán multados en caso de hacer públicos esos reclamos contra las inocentes y sufridas motos y ciclomotores.
El sentido de las calles: Blanqueando lo que ya sucede hoy, el nuevo régimen establece que todas las calles son de doble mano para las motos y motitos. De ese modo, los propietarios de este tipo de vehículos ya no tendrán que pelearse con aquellos automovilistas que, desubicados, los putean cuando se los encuentran circulando a contramano. Los conductores de motos ya eran conscientes de este derecho suyo, porque cada vez que recibían un reproche por ir en sentido contrario al permitido, se ofendían más que sus cuestionadores.
La Asociación de Propietarios de Motos, sin embargo, anunció un corte de calles para la semana que viene. El motivo es la indignación que causó el hecho de que el nuevo régimen haya omitido la autorización para la circulación a alta velocidad por veredas, plazas y canteros centrales de avenidas. Además, hay un pronunciado malestar porque las rampas para discapacitados suelen ser usadas nada más y nada menos que por discapacitados.