Un esponjosísimo budín de banana que combina excelente con una bochita de helado y un té.
Ideal para un sábado de merienda con amigos o para esas mañanas de domingo en que queremos desayunar algo rico en la cama mientras hacemos fiaca hasta el infinito.
Ingredientes:
6 tazas de cubos de pan (casi casi un paquete de pan lactal entero), 4 bananas cortadas en rodajas, 4 huevos, 3 yemas, 1 taza y 1/2 de leche, 1 taza y 1/2 de crema doble, 1 taza de azúcar negra, un poquito de sal,
1 cucharadita de extracto de vainilla, 1 cucharadita de canela, 2 cucharaditas de manteca, rocío vegetal.
Preparación:
Precalentamos el horno a 200º (fuerte). Cubrimos una placa de horno con papel aluminio, aplicamos rocío vegetal y reservamos. Cortamos 3 bananas bien maduras en rodajas (más o menos hasta llenar dos tazas), las ponemos un un bowl y las rociamos con una cucharada de manteca derretida, azúcar negra y canela. Mezclamos y colocamos la preparación sobre el papel aluminio. Llevamos a horno por 15 minutos o hasta que el azúcar caramelice. Una vez listas las bananas, retiramos del horno y reducimos la temperatura a 180º. Mientras las bananas se caramelizan, integramos la leche, la crema, los huevos, las yemas, la sal, el azúcar, la canela y la vainilla utilizando un batidor eléctrico. Colocamos la mitad de los cubos de pan en una fuente para horno enmantecada. Agregamos las bananas caramelizadas sobre los cubos de pan. Cortamos otra banana en rodajas, la ponemos por encima de las caramelizadas y terminamos con el resto de los cubos de pan. Finalmente, incorporamos la mezcla líquida por sobre las bananas y los cubos de pan. Dejamos reposar la preparación por 10-15 minutos, presionando los cubos de pan que estén flotando hasta lograr que todos se impregnen con el líquido. Cortamos una cucharada de manteca en cubitos y la tiramos por sobre la mezcla. Llevamos a horno por 40-50 minutos o hasta que este dorado y esponjoso (no quemado). Pueden comprobar si está OK insertando un cuchillo justo en el medio y comprobar que salga sin huevo.