ETAPAS
En esta primera etapa ella te da su número de celular, ya sea porque la conociste en un colectivo, en un bar, la sacaste del Facebook o la llevaste por delante en una esquina. Lo que sea, pero te da el número y se presenta el primer interrogante ¿Qué irá a pasar con esta mujer? (aunque por dentro ya estés pensando en tener sexo contra la mesada de la cocina).
Por las dudas y para no quedar como un alzado sólo guardas el número y un diminutivo “yoli” o ”amiga de ana”, “petisa del bar”, nada de fotos (aunque las tengas...).
Acá es cuando ya saliste un par de veces, venís bien… Jugaste o no al yoyo de carne con ella, lo que sea, pero ya hubo conocimiento de la otra persona, entonces te pones más cariñoso, más pelotudo… Y la agendás en el teléfono “Naniela <3 (eso significa un corazón)", “yolihermosa “ y así te mandas una sarta de estupideces que las entendés vos nada más.
Al celular ya le subes la foto de contacto, porque te gusta presumir ante los amigos... Entonces cuando ella llama y estás con tus amigos, dejas que suene el cel un par de veces, cosa que los malditos envidiosos sufran al ver el carocito que te estás comiendo…
…¡¡¡faaaa!!! Y pensar que tu viejo se jugaba la cabeza que te morías virgen.
O sea… cagaste, te enamoraste pedazo de boludo y el primer cambio que se nota es porque ya no da tenerla guardada a tu novia con un diminutivo cariñoso, aparecen las frases amorosas…
¿y qué es lo que hacemos todos los infelices que vamos patinando en nuestras propias babas?
La agendamos en el teléfono como “mi cielo”, “shanshito”, “yoli del papi” y puedo seguir dos días así… por supuesto que la foto cambia y pasa a ser una de los dos juntos.
Acá se pueden presentar o no cambios desde la etapa anterior, generalmente cuando hay hijos, ellos son los que pasan a ocupar el lugar de la mayoría de las fotos, el modo de tener agendado a tu mujer quizás cambie a: “la bruja”, “mamá”, “yoli casa”
Aquí cuando el teléfono llama, en la pantalla dice :
“dinosauro vivo llamando”, “víbora calling”, ”la hijademilputa”, “ la gorreadora”, y en los casos más suaves “yoli madre de mis hijos”…
Siempre sabes el motivo del llamado, alguno de tus hijos se mandó una cagada…
Jamás te va a llamar para decirte: ¡feliz día del padre! (no tiene por qué hacerlo tampoco, así que chúpate el pito solo).
Acá se cumple el sueño de envejecer con la misma loca y la mujer de envejecer con el mismo loco… Da lo mismo como tengas agendada a tu mujer, porque nunca la llamas…tampoco te importa que la tecnología te vaya dejando atrás…
El único número que te importa, es aquel que avisa que estás sufriendo un infarto…
Nunca llamas a tu mujer, porque a todos lados van juntos, llega el tiempo que hasta cuesta caminar, pero los dos en la relación están firmes como estacas, y te apoyas en sus brazos y ella hace los mismo con tus hombros …
Es una historia que no merece tener final, pero al tiempo, poco le importa eso. Y algún día, en algún cajón de la casa, quedarán tirados dos viejos celulares sin dueños y en sus chips estarán guardados los momentos de una gran historia de amor, qué mirá… Ni a Shakespeare se le hubiese ocurrido imaginar.
Conocerse
En esta primera etapa ella te da su número de celular, ya sea porque la conociste en un colectivo, en un bar, la sacaste del Facebook o la llevaste por delante en una esquina. Lo que sea, pero te da el número y se presenta el primer interrogante ¿Qué irá a pasar con esta mujer? (aunque por dentro ya estés pensando en tener sexo contra la mesada de la cocina).
Por las dudas y para no quedar como un alzado sólo guardas el número y un diminutivo “yoli” o ”amiga de ana”, “petisa del bar”, nada de fotos (aunque las tengas...).
Convertirse en algo
Acá es cuando ya saliste un par de veces, venís bien… Jugaste o no al yoyo de carne con ella, lo que sea, pero ya hubo conocimiento de la otra persona, entonces te pones más cariñoso, más pelotudo… Y la agendás en el teléfono “Naniela <3 (eso significa un corazón)", “yolihermosa “ y así te mandas una sarta de estupideces que las entendés vos nada más.
Al celular ya le subes la foto de contacto, porque te gusta presumir ante los amigos... Entonces cuando ella llama y estás con tus amigos, dejas que suene el cel un par de veces, cosa que los malditos envidiosos sufran al ver el carocito que te estás comiendo…
…¡¡¡faaaa!!! Y pensar que tu viejo se jugaba la cabeza que te morías virgen.
Noviazgo
O sea… cagaste, te enamoraste pedazo de boludo y el primer cambio que se nota es porque ya no da tenerla guardada a tu novia con un diminutivo cariñoso, aparecen las frases amorosas…
¿y qué es lo que hacemos todos los infelices que vamos patinando en nuestras propias babas?
La agendamos en el teléfono como “mi cielo”, “shanshito”, “yoli del papi” y puedo seguir dos días así… por supuesto que la foto cambia y pasa a ser una de los dos juntos.
Casamiento
Acá se pueden presentar o no cambios desde la etapa anterior, generalmente cuando hay hijos, ellos son los que pasan a ocupar el lugar de la mayoría de las fotos, el modo de tener agendado a tu mujer quizás cambie a: “la bruja”, “mamá”, “yoli casa”
Aquí el camino puede tener dos tramos a seguir, juntos o no.
Opción 1: Divorcio
Aquí cuando el teléfono llama, en la pantalla dice :
“dinosauro vivo llamando”, “víbora calling”, ”la hijademilputa”, “ la gorreadora”, y en los casos más suaves “yoli madre de mis hijos”…
Siempre sabes el motivo del llamado, alguno de tus hijos se mandó una cagada…
Jamás te va a llamar para decirte: ¡feliz día del padre! (no tiene por qué hacerlo tampoco, así que chúpate el pito solo).
Opción 2: No hay separación y envejecen juntos
Acá se cumple el sueño de envejecer con la misma loca y la mujer de envejecer con el mismo loco… Da lo mismo como tengas agendada a tu mujer, porque nunca la llamas…tampoco te importa que la tecnología te vaya dejando atrás…
El único número que te importa, es aquel que avisa que estás sufriendo un infarto…
Nunca llamas a tu mujer, porque a todos lados van juntos, llega el tiempo que hasta cuesta caminar, pero los dos en la relación están firmes como estacas, y te apoyas en sus brazos y ella hace los mismo con tus hombros …
Es una historia que no merece tener final, pero al tiempo, poco le importa eso. Y algún día, en algún cajón de la casa, quedarán tirados dos viejos celulares sin dueños y en sus chips estarán guardados los momentos de una gran historia de amor, qué mirá… Ni a Shakespeare se le hubiese ocurrido imaginar.