Bienvenidos, rufianes del otro lado de la galaxia.
En esta ocasión les mostraré los cinco principales tipos de argentinos que existen y su distribución geográfica aproximada o hábitat más común.
Empecemos:
El culiá: su nombre proviene de la palabra culiad***o y también puede pronunciarse culiao, qliá o culiaaaao. Se caracteriza por ser una persona alegre, festiva y amiguera. Ingiere fernet con coca en cantidades astronómicas pero si le arrimás un tinto no se le achica.
Originario de Córdoba Capital, se extendió con el tiempo por todo Cuyo y minoritariamente por el centro-norte del país. Atractivos por naturaleza (sin importar el físico) y con grandes dotes para la danza, el culiá sale a bailar viernes, sábado y si el bolsillo lo ayuda también el domingo. Es buena gente pero no boludo, sabe cuándo lo quieren caminar y cuándo no. El culiao es un ser poco estructurado y las imposiciones sociales le son ajenas. No tiene enemigos naturales, todos aman a los culiaos.
Índice virginal: nulo.
Índice laburador: medio.
¿Boludos?: no.
Estado: en expansión.
Distribución geográfica (detalle: en rojo, 1 de cada 3 personas es un culiá; en naranja, 1 de cada 5; en naranja claro, 1 de cada 10; y en amarillo, proporción desconocida: hay culiaos, pero no son autóctonos y están desperdigados).
El chango: especie emparentada con el culiá. Algunos académicos insisten en tomarlos como una sola, pero otros admiten que el chango es más laburador.
(imagen ilustrativa)
Habita en el NOA y el Norte, pero existen evidencias arqueológicas que lo sitúan en las proximidades de La Rioja. Bonachón, amiguero y parrandero, el chango no duda en salir a bailar y pasar de largo para trabajar. Buenos danzantes, con hígado level 90 y altos índices de tolerancia al vino en cartón.
Índice virginal: nulo.
Índice laburador: alto.
¿Boludos?: no, pero la subespecie del campo (chango campestris) tiende a ser confianzuda.
Estado: en expansión en el Norte de Cuyo.
Distribución geográfica (detalle: en rojo, 1 de cada 3 personas; en naranja, 1 de cada 5; en naranja claro, 1 de cada 10; y en amarillo, proporción desconocida).
Forro: Es una persona que se preocupa sólo por sí misma y por su entorno más cercano (familia o íntimos amigos, a veces). Atendiendo a la ley del menor esfuerzo, el forro tratará de llevar agua para su molino usando las virtudes de otras personas para luego dejarlas de lado o abandonarlas. No confundir con el garca, que ya lo analizaremos.
El forro es una máquina de exprimir virtudes ajenas y tiene una tendencia natural a desempeñarse como jefes de oficina. Calculador, frío, pero amiguero cuando le conviene. Bebe alcohol si eso no implicla que deba pagarlo, y baila sólo si la chica es linda; si no lo es, te caga el encare. Habita en todas las ciudades del país, pero su capital mundial es Buenos Aires.
Índice virginal: medio (por forro)
Índice laburador: nulo.
¿Boludos?: jamás.
Estado: se expande junto con el anillo urbano de las ciudades.
Distribución geográfica (detalle: círculos rojos, las zonas urbanas donde habitan los forros).
Tipazo: Los tipazos son semidioses que están en todas. ¿Se te pinchó una rueda? Ahí llega un tipazo y te da una mano. ¿No sabés cuánto salió el partido? Nunca falta el buena onda que hasta te tira la cantidad de offsides. ¿No llegás a fin de mes? Aparece el tipazo y te tira dos lucas para que respirés. ¿No tenés lillo? El tipazo se arma uno y te lo da para que lo prendás. Es así: puede ser familiar tuyo, íntimo conocido, del barrio o simplemente un tipo que pasa por la vereda.
El tipazo es bueno, algo boludo pero no le importa. Te acompaña en los funerales, va al arco cuando no queda otra, baila con la más fea y presta la casa para las jodas. El tipazo es una raza que desciende directamente de los macanudos (ya extintos) y de los de fierro, sus parientes filogenéticos con quienes puede aparearse para engendrar tipazos de fierro. Toamn lo que les convidés y si no les gusta compran algo y lo convidan entre todos. Si sale a bailar te deja siempre la más linda, y si no sale es porque quedó en ayudar a la madre con algo del jardín por la mañana. Debido a la caza furtiva que los garcas y los forros hacen de ellos, los tipazos están en peligro de extinción.
Índice virginal: alto, a veces no la ponen con tal de que vos sí.
Índice laburador: elevado, si pueden trabajan por vos.
¿Boludos?: sí, sobre todo con los garcas y los forros.
Estado: en peligro de extinción.
Distribución geográfica (detalle: en rojo, 1 de cada 3 personas; en naranja, 1 de cada 5; en naranja claro, 1 de cada 10; y en amarillo, proporción desconocida).
Garcas: primos hermanos de los forros, pero sin ningún tipo de escrúpulos. No usan a la gente aprovechándose de sus virtudes como hacen sus primos, no: simplemente la usan. No les importa si estás en la lona o si tu hijo está enfermo en el hospital: te van a garcar lo mismo. Tienen un poderoso radar para detectar tipazos y unos excelentes sistemas de contramedidas defensivas.
Desaparecen del radar por meses, incluso años, si es que los estás buscando para cobrar ese préstamo que el garca sacó a tu nombre. Excelentes bebedores de vino en botella (pero no fino) que consiguen con 30% de descuento por hacerse pasar por discapacitados en el súper. Bailan siempre con la más linda porque te serruchan el piso o la versean mientras vos, como todo lince, la remás en dulce de leche. Algunos científicos afirman que los garcas son los responsables de la extinción de los macanudos. Un garca es tan garca que puede garcar a un forro. Venden autos con la junta soplada y revenden entradas truchas para los superclásicos por mercado libre, entre otras hazañas deleznables.
Índice virginal: dicen que la ponen, pero en realidad no. Y si lo hacen, seguro que es a vos o a tu hermana.
Índice laburador: casi inexistente.
¿Boludos?: venden hielo en Alaska.
Estado: Allí donde haya sol, nutrientes y humedad, proliferarán los garcas.
Distribución geográfica (detalle: en rojo, 1 de cada 3 personas; en naranja, 1 de cada 5; en naranja claro, 1 de cada 10; y en amarillo, proporción desconocida).
Y vos, lince, ¿cuál sos?
En esta ocasión les mostraré los cinco principales tipos de argentinos que existen y su distribución geográfica aproximada o hábitat más común.
Empecemos:
El culiá: su nombre proviene de la palabra culiad***o y también puede pronunciarse culiao, qliá o culiaaaao. Se caracteriza por ser una persona alegre, festiva y amiguera. Ingiere fernet con coca en cantidades astronómicas pero si le arrimás un tinto no se le achica.
Originario de Córdoba Capital, se extendió con el tiempo por todo Cuyo y minoritariamente por el centro-norte del país. Atractivos por naturaleza (sin importar el físico) y con grandes dotes para la danza, el culiá sale a bailar viernes, sábado y si el bolsillo lo ayuda también el domingo. Es buena gente pero no boludo, sabe cuándo lo quieren caminar y cuándo no. El culiao es un ser poco estructurado y las imposiciones sociales le son ajenas. No tiene enemigos naturales, todos aman a los culiaos.
Índice virginal: nulo.
Índice laburador: medio.
¿Boludos?: no.
Estado: en expansión.
Distribución geográfica (detalle: en rojo, 1 de cada 3 personas es un culiá; en naranja, 1 de cada 5; en naranja claro, 1 de cada 10; y en amarillo, proporción desconocida: hay culiaos, pero no son autóctonos y están desperdigados).
El chango: especie emparentada con el culiá. Algunos académicos insisten en tomarlos como una sola, pero otros admiten que el chango es más laburador.
(imagen ilustrativa)
Habita en el NOA y el Norte, pero existen evidencias arqueológicas que lo sitúan en las proximidades de La Rioja. Bonachón, amiguero y parrandero, el chango no duda en salir a bailar y pasar de largo para trabajar. Buenos danzantes, con hígado level 90 y altos índices de tolerancia al vino en cartón.
Índice virginal: nulo.
Índice laburador: alto.
¿Boludos?: no, pero la subespecie del campo (chango campestris) tiende a ser confianzuda.
Estado: en expansión en el Norte de Cuyo.
Distribución geográfica (detalle: en rojo, 1 de cada 3 personas; en naranja, 1 de cada 5; en naranja claro, 1 de cada 10; y en amarillo, proporción desconocida).
Forro: Es una persona que se preocupa sólo por sí misma y por su entorno más cercano (familia o íntimos amigos, a veces). Atendiendo a la ley del menor esfuerzo, el forro tratará de llevar agua para su molino usando las virtudes de otras personas para luego dejarlas de lado o abandonarlas. No confundir con el garca, que ya lo analizaremos.
El forro es una máquina de exprimir virtudes ajenas y tiene una tendencia natural a desempeñarse como jefes de oficina. Calculador, frío, pero amiguero cuando le conviene. Bebe alcohol si eso no implicla que deba pagarlo, y baila sólo si la chica es linda; si no lo es, te caga el encare. Habita en todas las ciudades del país, pero su capital mundial es Buenos Aires.
Índice virginal: medio (por forro)
Índice laburador: nulo.
¿Boludos?: jamás.
Estado: se expande junto con el anillo urbano de las ciudades.
Distribución geográfica (detalle: círculos rojos, las zonas urbanas donde habitan los forros).
Tipazo: Los tipazos son semidioses que están en todas. ¿Se te pinchó una rueda? Ahí llega un tipazo y te da una mano. ¿No sabés cuánto salió el partido? Nunca falta el buena onda que hasta te tira la cantidad de offsides. ¿No llegás a fin de mes? Aparece el tipazo y te tira dos lucas para que respirés. ¿No tenés lillo? El tipazo se arma uno y te lo da para que lo prendás. Es así: puede ser familiar tuyo, íntimo conocido, del barrio o simplemente un tipo que pasa por la vereda.
El tipazo es bueno, algo boludo pero no le importa. Te acompaña en los funerales, va al arco cuando no queda otra, baila con la más fea y presta la casa para las jodas. El tipazo es una raza que desciende directamente de los macanudos (ya extintos) y de los de fierro, sus parientes filogenéticos con quienes puede aparearse para engendrar tipazos de fierro. Toamn lo que les convidés y si no les gusta compran algo y lo convidan entre todos. Si sale a bailar te deja siempre la más linda, y si no sale es porque quedó en ayudar a la madre con algo del jardín por la mañana. Debido a la caza furtiva que los garcas y los forros hacen de ellos, los tipazos están en peligro de extinción.
Índice virginal: alto, a veces no la ponen con tal de que vos sí.
Índice laburador: elevado, si pueden trabajan por vos.
¿Boludos?: sí, sobre todo con los garcas y los forros.
Estado: en peligro de extinción.
Distribución geográfica (detalle: en rojo, 1 de cada 3 personas; en naranja, 1 de cada 5; en naranja claro, 1 de cada 10; y en amarillo, proporción desconocida).
Garcas: primos hermanos de los forros, pero sin ningún tipo de escrúpulos. No usan a la gente aprovechándose de sus virtudes como hacen sus primos, no: simplemente la usan. No les importa si estás en la lona o si tu hijo está enfermo en el hospital: te van a garcar lo mismo. Tienen un poderoso radar para detectar tipazos y unos excelentes sistemas de contramedidas defensivas.
Desaparecen del radar por meses, incluso años, si es que los estás buscando para cobrar ese préstamo que el garca sacó a tu nombre. Excelentes bebedores de vino en botella (pero no fino) que consiguen con 30% de descuento por hacerse pasar por discapacitados en el súper. Bailan siempre con la más linda porque te serruchan el piso o la versean mientras vos, como todo lince, la remás en dulce de leche. Algunos científicos afirman que los garcas son los responsables de la extinción de los macanudos. Un garca es tan garca que puede garcar a un forro. Venden autos con la junta soplada y revenden entradas truchas para los superclásicos por mercado libre, entre otras hazañas deleznables.
Índice virginal: dicen que la ponen, pero en realidad no. Y si lo hacen, seguro que es a vos o a tu hermana.
Índice laburador: casi inexistente.
¿Boludos?: venden hielo en Alaska.
Estado: Allí donde haya sol, nutrientes y humedad, proliferarán los garcas.
Distribución geográfica (detalle: en rojo, 1 de cada 3 personas; en naranja, 1 de cada 5; en naranja claro, 1 de cada 10; y en amarillo, proporción desconocida).
Y vos, lince, ¿cuál sos?