Si vivís solo o si alguna vez viviste solo ya sea porque tus viejos se fueron de vacaciones y te dejaron la casa sola o se fueron a comprar puchos y no volvieron más, probablemente te sientas identificado con alguna de estas situaciones.
Saliste a sacar la basura y se cerró la puerta de tu casa
Llegaste tarde y en la heladera solo había Ketchup, lo untaste en una rebanada de pan y esa fue tu cena
Se te quemó un foco de luz y estuviste un mes iluminando tu pieza con el celular

Oliste varias veces la leche para ver si todavía estaba en condiciones de ser tomada

Descubriste que el momento de lavar los platos es cuando queres usar uno y están todos sucios

Miraste la fecha de vencimiento de una sopa instantánea y cuando viste que pasó un año desde el vencimiento la tomaste igual

Compraste verdura para hacerte el sano pero terminó pudriéndose en la heladera
Desayunaste fideos fríos que sobraron de lo que habías hecho la noche anterior
Fuiste al super y frente a la góndola de limpieza te sentiste un auténtico inútil
Mezclaste ropa de color con ropa blanca y te quedó todo rosa

Pensaste que hacer un huevo frito era una pavada y te salió mal

Tus vecinos te golpearon la pared para que bajes la música

Calculaste mal las medidas para hacer arroz y terminaste comiendo lo mismo toda la semana

Invitaste a tus amigos y te vaciaron la heladera y dejaron la casa hecha un desastre
Se te quemó la comida pero igual la comiste por orgullo
Te olvidaste de pagar una factura y te quedaste sin gas, luz o teléfono

Gastaste el doble de lo que habías planificado y llegaste a fin de mes contando monedas

Tuviste que llamar al portero para que saque un bicho de tu casa

Compraste una planta para no estar solo y se murió antes del primer mes