Te banco porque cuando nos prometían un kinder y nos regalaban un toys, te mirábamos con desprecio, pero te ganaste nuestro corazón.
Te banco porque estuviste ahí, acompañandonos en nuestra pobreza cuando los demás comían el glorioso kinder.
Te banco porque tus juguetes eran una garcha, pero nos divertían igual.
Te banco porque nunca te acobardaste frente a grandes empresas y te mantuviste de pie, acompañando el bolsillo de la gente.
Te banco porque venías en forma individual o en una cajita re fachera para regalarle a una lincesa y quedar como un capo (o como un pobre).
Te banco porque te adaptaste al cambio de época y supiste actualizarte (Ahora te banca ARCOR papu).
Por eso y por mucho más, te banco huevo toys!
Todos sabemos que las últimas palabras del comandante fueron: me arrepiento tanto de no haber comprado el huevo toys para fel-fort.
Pero bueno comandante, una lástima que no se haya concretado el pase.