Entrevistas de trabajo. Un día te preparas la ropita, la camisa, el saco negro, el pantaloncito, los zapatitos, con esperanzas de ganar un laburo, de ponerte ahí donde vos querés ponerte. ¿Pero qué pasa? Damos muchas vueltas, dan muchas vueltas y nos terminan dando vuelta.
Para empezar, tenés que tener el maldito currículo impecable, nada de gota de café por la mañana ni de tinta negra descolorida de la impresora. En este, debe decir tu apellido y nombre, no nombre y apellido, tu localidad, no dirección, tu t.e, no tu teléfono, y tu cel, no tu celular, y finalizar con un atte., no con un atentamente. O sea, todo un idioma que nosotros, los primates, no entendemos o no estamos acostumbrados a utilizar. Por supuesto, que tarde o temprano nos acostumbramos, digo, estamos obligados a acostumbrarnos ¿no?
Luego de escribir todos tus datos seguro ultrainteresantes para la compañía, finalizas tu currículo vitae y se lo presentás, primero, a ese lugar en el que estás interesado en laburar. Después, te dás cuenta de que estás esperando una llamada que nunca va a llegar y empezás a dejar tu cv en empresas de medio pelo que quizás no te ofrezcan muy buena tarasca pero te sirve para laburar, hacer algo y poder progresar para llegar ahí donde vos querés ponerte.
Cuando empezás a ver que tu mail está lleno de avisos pedorros de “Windows Live Hotmail” “Samanta quiere ser tu amiga en Sonico” “Entérate quien te desadmitio y desadmitilo por forro” o “Diario El Argentino, el primero que es gratis” (Raro e irónico que se llame El Argentino y no se venda) y no vés ninguno de laburo, empezás a dejar tu currículo en cual empresa choronga se te cruce por la cuadra.
Notás que ni esas te llamán, que nadie está interesado en tu talento laboral, así que mandás todo a la mierda y cambiás rutilantemente de idea dejando curriculums en fiambrerias (no comés fiambres), talleres mecánicos (no sabés que mierda es el motor de un auto ni dónde queda el embriague), perfumerías (con tu olor a chivo no creo que dejés buena imagen) y panaderías (ahí está tu futuro! Vendiendo panes!)
Y ahí estás, vendiendo panes. No te la esperabas ¿no? Está bien, sólo vendés las baguettes y los miñones pero bueno, todo no se puede.
Dejemosnos de joder y hagamos lo que nos gusta y no lo que a otros les gustaría que hagamos
...porque podemos terminar así
Fak23
ACLARACIÓN: CADA MONOLOGO QUE PUBLICO ESTÁ ESCRITO POR MI
Para empezar, tenés que tener el maldito currículo impecable, nada de gota de café por la mañana ni de tinta negra descolorida de la impresora. En este, debe decir tu apellido y nombre, no nombre y apellido, tu localidad, no dirección, tu t.e, no tu teléfono, y tu cel, no tu celular, y finalizar con un atte., no con un atentamente. O sea, todo un idioma que nosotros, los primates, no entendemos o no estamos acostumbrados a utilizar. Por supuesto, que tarde o temprano nos acostumbramos, digo, estamos obligados a acostumbrarnos ¿no?
Luego de escribir todos tus datos seguro ultrainteresantes para la compañía, finalizas tu currículo vitae y se lo presentás, primero, a ese lugar en el que estás interesado en laburar. Después, te dás cuenta de que estás esperando una llamada que nunca va a llegar y empezás a dejar tu cv en empresas de medio pelo que quizás no te ofrezcan muy buena tarasca pero te sirve para laburar, hacer algo y poder progresar para llegar ahí donde vos querés ponerte.
Cuando empezás a ver que tu mail está lleno de avisos pedorros de “Windows Live Hotmail” “Samanta quiere ser tu amiga en Sonico” “Entérate quien te desadmitio y desadmitilo por forro” o “Diario El Argentino, el primero que es gratis” (Raro e irónico que se llame El Argentino y no se venda) y no vés ninguno de laburo, empezás a dejar tu currículo en cual empresa choronga se te cruce por la cuadra.
Notás que ni esas te llamán, que nadie está interesado en tu talento laboral, así que mandás todo a la mierda y cambiás rutilantemente de idea dejando curriculums en fiambrerias (no comés fiambres), talleres mecánicos (no sabés que mierda es el motor de un auto ni dónde queda el embriague), perfumerías (con tu olor a chivo no creo que dejés buena imagen) y panaderías (ahí está tu futuro! Vendiendo panes!)
Y ahí estás, vendiendo panes. No te la esperabas ¿no? Está bien, sólo vendés las baguettes y los miñones pero bueno, todo no se puede.
Dejemosnos de joder y hagamos lo que nos gusta y no lo que a otros les gustaría que hagamos
...porque podemos terminar así
Fak23
ACLARACIÓN: CADA MONOLOGO QUE PUBLICO ESTÁ ESCRITO POR MI