1. Maricón es el que gana por reliquia
Ha habido guerras legendarias que se han ganado con ejércitos numerosos arrasando con naciones completas en cosa de días; ha habido armadas dueñas de los océanos que han devorado enemigos ininterrumpidamente durante semanas y ha habido partidas de Age of Empires ganadas consiguiendo las cinco reliquias que trasladan unos monjes que se mueven a una velocidad de mierda.
Una regla fundamental siempre fue evitar ganar partidas por reliquias. Peor que ganar construyendo una maravilla, aunque al menos el cabron se esforzó recolectando recursos y pariendo aldeanos.
2. Mi reino por una clave
Ni Genghis Khan ni Federico Barbaroja imaginaron que las batallas se podían ganar utilizando algunos comandos en un videojuego (la verdad es que ni siquiera se imaginaban lo que podía ser un computador). En cambio, uno -ciudadano del siglo XXI- después de una larga partida frente al computador enfrentándose a los enemigos de turno, cuando uno comienza a aburrirse o simplemente se nos pone cuesta arriba el enfrentamiento, sólo quedan dos opciones: seguir intentándolo o pedir alguna ayudita como escribir ‘Marco’ (mostrar todo el escenario) o ‘Polo’ (Quitar la niebla del escenario) o mejor aún, tipear…
3. HOW DO YOU TURN THIS ON
Los programadores de los videojuegos suelen dejar mensajes ocultos, trucos innecesarios (como KILL en otro monstruo de computadoras de comienzos de milenio, ‘Return to Castle Wolfenstein‘) o trampas que recordamos por el resto de nuestros días como los de AOE: HOW DO YOU TURN THIS ON nos regala, en plena edad medieval del AOE 2, un automóvil AC Cobra o PHOTON MAN, un soldado equipado con una pistóla láser, en la Edad del Hierro del AOE 1.
Dentro de todos los trucos que existen para AOE1, los más absurdos son JACK BE NIMBLE (catapultas lanzan aldeanos) y MEDUSA (aldeanos se transforman en medusas que al morir se transforman en Caballeros Negros y al morir estos, se reencarnan en una catapulta pesada). Eran tan weones los trucos, que para el AOE2, ya no contábamos con tantas rarezas. Recordamos algunas como CONVERT THIS! (sacerdote poderoso) y I LOVE THE MONKEY HEAD (un aldeano blanco, grande y desnudo que no aporta mucho).
¿Te aburriste de lo hinchapelotas que resultó ser un enemigo? TORPEDO X (donde X es un número natural entre 1 y 8, y corresponde al número de cada oponente. Una especie de ruleta rusa) ¿Te aburre que tus enemigos sean tan poderosos y no querís más humillación? BLACK DEATH y mueren todos. Como ser dueño de la pelota, jugar un partido y si no te dan pases, te amurrái y te llevái la pelota para la casa.
4. La probabilidad de que un cuartel crea en Dios.
Uno nunca debe subvalorar la capacidad de un monje. En AOE no sólo cargan reliquias, sino también recuperan a los soldados heridos, convierten de bando a soldados enemigos (“wololó”) y lo más importante, convertir también a los edificios, partiendo de la base de que los edificios pueden tener conciencia y por lo tanto, abanderarse por alguna religión o reinado. Interesante, interesante.
5. La segunda parte siempre será mejor que la tercera
Ni siquiera recurriré a argumentos, como corresponde hacerlo. Lo asumiremos como una verdad dogmática, incorrompible e indiscutible.
6. Age of Mythology no es la tercera parte
Corría 2002 y el rumor decía que pronto salía al mercado (y por lo tanto, unos meses después para la feria) Age of Empires III. ¿La edad industrial?, ¿el Renacimiento?, ¿la Segunda Guerra Mundial? Ninguna de las anteriores. Se trataba de la dilatada y ambigua época de los héroes mitológicos griegos, nórdicos y egipcios. ¿Éste es Age of Empires III? No pues, pero quedó en el ambiente y por culpa de la voz carraspeada de los vendedores de cuneta que se trataba del eishofempaires treh. Se trataba -no exactamente- de un spin-off, es decir, un videojuego derivado del original, con la misma compañía y la misma lógica. Bueh.
7. Fritomus
Es común que se te queden pegadas canciones, jingles, eslóganes, refranes, textos, muletillas y gestos no corporales cuando compartís mucho con alguien o algo. Eso ocurrió con AOE y las voces de tus mortales: “Fritomus”, “cataphylos”, “wololó”, “Malestab”, “¿Sí’” y “Agricultor”. ¿El mejor? Cuando morían tus desdichados aldeanos. Un sonido desgarrador que te erizaba los pelos.. o te daba risa.
8. Ser aldeano no es fácil
Si es jodido ser ciudadano y nuestras cuestionadas libertades en la sociedad actual, imagínense lo jodido que resultó ser aldeano en la Edad Media. Peor aún sería ser aldeano de la Edad Media recreada en el Age of Empires: nacen de la suma de carne y madera desde un centro urbano y uno puede programarlos para que apenas ‘nazcan’, automáticamente se dirijan a trabajar la tierra, despejar bosques, trabajar de canteros o salir a cazar ciervos, jabalíes y arrancar de los putos lobos que los pueden perseguir todo un continente.
No basta con eso. Por el hecho de tratarse de aldeanos, no tienen métodos de defensa personal muy efectivos y al llegar las tropas enemigas, son los primeros en caer y los primeros en ser convertidos por los monjes. Incluso en el AOE2 hay un botón que te permite identificar a los aldeanos que no están trabajando.
Mal.
9. ¡Pero si estoy aprendiendo historia!
Una excusa recurrente entre quienes tenían acceso limitado a sus computadores en desmedro del estudio. Cuando les llegaba el reto, se escudaban en el argumento “pero mamá, si estoy aprendiendo historia con este juego”. Tan buen argumento como justificar el comprar un álbum Salo sobre dinosaurios por el sólo hecho que efectivamente vái a aprender de dinosaurios.
10. AEGIS (Apura la weá poh)
AEGIS era la clave para construir y recolectar instantáneamente en AOE 2. Si te estaban destruyendo y ya habíai dejado a tus pocos aldeanos guarecidos en el Centro Urbano y quizás un cuartel o una caballeriza sobreviviente intentando ‘construir’ lo más rápido posible a un par de futuros milicos mártires, entonces AEGIS era la última opción (si es que BLACK DEATH no estaba entre tus planes): mágicamente todos los refuerzos militares estaban listos y tus aldeanos que dejaste a la cresta recolectando un par de árboles huachos comienzan a producir madera apenas llegan a lo que va quedando de tronco.
Una maravilla, pero así como tus recursos y ejército aumentaban, los de tus enemigos también lo hacían. Una trampa democrática, ¿o no?
11. Comandos
Recordados eran los comandos de chat en multijugador (disponible también si estábai solo y frente al computador): “Construye una armada”, “ataca al enemigo”, “mi abuelita se las arreglaría mejor”, “qué bonita ciudad, la tomaré”, “todos saludan al Rey de los perdedores”.
Ha habido guerras legendarias que se han ganado con ejércitos numerosos arrasando con naciones completas en cosa de días; ha habido armadas dueñas de los océanos que han devorado enemigos ininterrumpidamente durante semanas y ha habido partidas de Age of Empires ganadas consiguiendo las cinco reliquias que trasladan unos monjes que se mueven a una velocidad de mierda.
Una regla fundamental siempre fue evitar ganar partidas por reliquias. Peor que ganar construyendo una maravilla, aunque al menos el cabron se esforzó recolectando recursos y pariendo aldeanos.
2. Mi reino por una clave
Ni Genghis Khan ni Federico Barbaroja imaginaron que las batallas se podían ganar utilizando algunos comandos en un videojuego (la verdad es que ni siquiera se imaginaban lo que podía ser un computador). En cambio, uno -ciudadano del siglo XXI- después de una larga partida frente al computador enfrentándose a los enemigos de turno, cuando uno comienza a aburrirse o simplemente se nos pone cuesta arriba el enfrentamiento, sólo quedan dos opciones: seguir intentándolo o pedir alguna ayudita como escribir ‘Marco’ (mostrar todo el escenario) o ‘Polo’ (Quitar la niebla del escenario) o mejor aún, tipear…
3. HOW DO YOU TURN THIS ON
Los programadores de los videojuegos suelen dejar mensajes ocultos, trucos innecesarios (como KILL en otro monstruo de computadoras de comienzos de milenio, ‘Return to Castle Wolfenstein‘) o trampas que recordamos por el resto de nuestros días como los de AOE: HOW DO YOU TURN THIS ON nos regala, en plena edad medieval del AOE 2, un automóvil AC Cobra o PHOTON MAN, un soldado equipado con una pistóla láser, en la Edad del Hierro del AOE 1.
Dentro de todos los trucos que existen para AOE1, los más absurdos son JACK BE NIMBLE (catapultas lanzan aldeanos) y MEDUSA (aldeanos se transforman en medusas que al morir se transforman en Caballeros Negros y al morir estos, se reencarnan en una catapulta pesada). Eran tan weones los trucos, que para el AOE2, ya no contábamos con tantas rarezas. Recordamos algunas como CONVERT THIS! (sacerdote poderoso) y I LOVE THE MONKEY HEAD (un aldeano blanco, grande y desnudo que no aporta mucho).
¿Te aburriste de lo hinchapelotas que resultó ser un enemigo? TORPEDO X (donde X es un número natural entre 1 y 8, y corresponde al número de cada oponente. Una especie de ruleta rusa) ¿Te aburre que tus enemigos sean tan poderosos y no querís más humillación? BLACK DEATH y mueren todos. Como ser dueño de la pelota, jugar un partido y si no te dan pases, te amurrái y te llevái la pelota para la casa.
4. La probabilidad de que un cuartel crea en Dios.
Uno nunca debe subvalorar la capacidad de un monje. En AOE no sólo cargan reliquias, sino también recuperan a los soldados heridos, convierten de bando a soldados enemigos (“wololó”) y lo más importante, convertir también a los edificios, partiendo de la base de que los edificios pueden tener conciencia y por lo tanto, abanderarse por alguna religión o reinado. Interesante, interesante.
5. La segunda parte siempre será mejor que la tercera
Ni siquiera recurriré a argumentos, como corresponde hacerlo. Lo asumiremos como una verdad dogmática, incorrompible e indiscutible.
6. Age of Mythology no es la tercera parte
Corría 2002 y el rumor decía que pronto salía al mercado (y por lo tanto, unos meses después para la feria) Age of Empires III. ¿La edad industrial?, ¿el Renacimiento?, ¿la Segunda Guerra Mundial? Ninguna de las anteriores. Se trataba de la dilatada y ambigua época de los héroes mitológicos griegos, nórdicos y egipcios. ¿Éste es Age of Empires III? No pues, pero quedó en el ambiente y por culpa de la voz carraspeada de los vendedores de cuneta que se trataba del eishofempaires treh. Se trataba -no exactamente- de un spin-off, es decir, un videojuego derivado del original, con la misma compañía y la misma lógica. Bueh.
7. Fritomus
Es común que se te queden pegadas canciones, jingles, eslóganes, refranes, textos, muletillas y gestos no corporales cuando compartís mucho con alguien o algo. Eso ocurrió con AOE y las voces de tus mortales: “Fritomus”, “cataphylos”, “wololó”, “Malestab”, “¿Sí’” y “Agricultor”. ¿El mejor? Cuando morían tus desdichados aldeanos. Un sonido desgarrador que te erizaba los pelos.. o te daba risa.
8. Ser aldeano no es fácil
Si es jodido ser ciudadano y nuestras cuestionadas libertades en la sociedad actual, imagínense lo jodido que resultó ser aldeano en la Edad Media. Peor aún sería ser aldeano de la Edad Media recreada en el Age of Empires: nacen de la suma de carne y madera desde un centro urbano y uno puede programarlos para que apenas ‘nazcan’, automáticamente se dirijan a trabajar la tierra, despejar bosques, trabajar de canteros o salir a cazar ciervos, jabalíes y arrancar de los putos lobos que los pueden perseguir todo un continente.
No basta con eso. Por el hecho de tratarse de aldeanos, no tienen métodos de defensa personal muy efectivos y al llegar las tropas enemigas, son los primeros en caer y los primeros en ser convertidos por los monjes. Incluso en el AOE2 hay un botón que te permite identificar a los aldeanos que no están trabajando.
Mal.
9. ¡Pero si estoy aprendiendo historia!
Una excusa recurrente entre quienes tenían acceso limitado a sus computadores en desmedro del estudio. Cuando les llegaba el reto, se escudaban en el argumento “pero mamá, si estoy aprendiendo historia con este juego”. Tan buen argumento como justificar el comprar un álbum Salo sobre dinosaurios por el sólo hecho que efectivamente vái a aprender de dinosaurios.
10. AEGIS (Apura la weá poh)
AEGIS era la clave para construir y recolectar instantáneamente en AOE 2. Si te estaban destruyendo y ya habíai dejado a tus pocos aldeanos guarecidos en el Centro Urbano y quizás un cuartel o una caballeriza sobreviviente intentando ‘construir’ lo más rápido posible a un par de futuros milicos mártires, entonces AEGIS era la última opción (si es que BLACK DEATH no estaba entre tus planes): mágicamente todos los refuerzos militares estaban listos y tus aldeanos que dejaste a la cresta recolectando un par de árboles huachos comienzan a producir madera apenas llegan a lo que va quedando de tronco.
Una maravilla, pero así como tus recursos y ejército aumentaban, los de tus enemigos también lo hacían. Una trampa democrática, ¿o no?
11. Comandos
Recordados eran los comandos de chat en multijugador (disponible también si estábai solo y frente al computador): “Construye una armada”, “ataca al enemigo”, “mi abuelita se las arreglaría mejor”, “qué bonita ciudad, la tomaré”, “todos saludan al Rey de los perdedores”.