Internet hoy en día es un campo interesante pera conocer personas del sexo opuesto -o el mismo sexo en algunos casos- y es interesante revelar alguna de la fauna que podremos encontrar.
Yo he usando bastantes redes sociales pero la que más curiosa me parece es Badoo. Quizás sea por su antigüedad o porque la propia plataforma ofrece perfiles de chicas con peinados flogger que al día de hoy deben tener pareja e hijos, el punto es que "analizar" tal red es todo un desafío, interesante por cierto.
El año pasado puedo decir que salí con varias mujeres contando Badoo y Tinder , en cambio en Happn sea por su impopularidad, el alto índice de desconocimiento o porque soy horrendo para tal red social , todavía no he obtenido resultados notorios con excepción de algún prescindible "Crush".
El primer personaje curioso de Badoo es la cenicienta. Si imaginaron una mujer humilde que pretende superarse a sí misma y desentona con su belleza, se han equivocado. La cenicienta tiene entre 27 y 35 años, es madre, todo un orgullo, es madre soltera, un poco menos destacable, no tiene estudios universitarios y tiene trabajos mal pagos, en caso de tener empleo. La cenicienta es el típico caso de una persona a la que la persona no le sonríe, no, la vida se le caga de risa pero por empeño personal o de una amiga metida, ha decidido encontrar a su príncipe azul en una red social . No he salido con ninguna cenicienta pero les adelanto que no tengo los suficientes huevos para ir más allá con estas ninfas del sufrimiento. Si tienen la fortuna de encontrar una cenicienta que busca sólo sexo o algo esporádico tómenla, pero caso contrario, es decir, si espera que vos seas aquel que escuche su pasado -cargado y complejo-, purgue sus culpas y dolores, esté en las buenas y en las malas con ella y su descendencia, ocupando un rol de padre putativo cuando el verdadero vaya a saber dónde está, les recomiendo que huyan. Si son mentirosos y quieren hacerle de "noviecito perfecto" háganlo, las minas esas no son estúpidas, seguro suponen qué se viene, pero a la hora del quilombo lo tendrán, no les quepa duda. Preferible evitar problemas y encontrar mujeres que, a los 27, 28 años, tengan la cantidad perfecta de hijos: CERO.
La "Menos de 20". Aquí el físico está firme, difícilmente tenga hijos (si los tiene que Dios se apiade de nosotros, igual hay más de una así en Badoo) y generalmente está bastante buena, al menos si ustedes se fijaron en ella. Si ella se fijó en ustedes, el autoestima y deseo de satisfacción personal hará que esté buena, eso sumado a unas cuantas cervezas. La de menos de 20 quiere todo lo bueno de una red social pero no tolera lo malo. Le gusta que le hablen, ama la atención, los halagos, las charlas interesantes pese a que sus fotos imiten revistas eróticas pero al iniciar una conversación y profundizarla aparece su principal defecto: la desconfianza. Es así, la de menos de 20, salvando honrosas excepciones, no desea continuar la "relación" más allá de las acotadas barreras de la red social que estén usando, en este caso, Badoo. Si se tiene más de 20, en especial más de 23, ante sus ojos inocentes serán depredadores sexuales y pedirle el Whatsapp es poco menos que preguntarle si vive sola, si tiene alarma y en caso afirmativo, que nos facilite la contraseña. Si quieren charlar con alguien con quien no pasará nada sexual, ni cercano a ello, sólo por el gusto de conocer a una fémina y estudiarla en su máxima expresión de histeria contenida, háganlo...de ponerla ni hablemos.
La pregunta que me desvela es por qué una joven bella en su momento de cenit estético está hablando con desconocidos con los que no tendrá contacto personal jamas. Es deseo de atención?, es coqueteo con lo prohibido?, es ganas pero no animarse?, es histeria?, no estoy para responder eso.
La loca. Está en todas las redes sociales, probablemente comparta algún transporte público, aula de universidad, despensa de barrio o lo que sea con nosotros, pero por alguna razón Badoo las atrae. Mi teoría es que los colores del logo provocan algún tipo de placer en el complejo cerebro de estas mujeres. La loca tiene múltiples conflictos no resueltos, quizás todos reunidos en una mujer (pobrecita) o divididos entre tantas imaginen, el punto es que si les caga la vida en un chat de una red social imaginar cualquier encuentro cara a cara es poco menos que suicida. No he tenido la desgracia de toparme con muchas, pero sí noto algunos rasgos incipientes que deben alertarlos: la mala onda temprana, que ponga bisexual en "preferencias" o que estudie psicología. Si alguien es hostil al responder o no tiene respuestas acordes a lo que el macho alfa ha propuesto: huyan. Si alguien pone en sus preferencias que es bisexual: Huyan. Si estudia psicología: Bloqueo inmediato. Usan la red social como medio para descargar todo aquello que el mundo y sus reglas de convivencia no les permite verter en la realidad cotidiana. Serás su principal atracción y, de repente y por arte de magia sin saber la razón, una auténtica basura, luego volverás al primer lugar para volver a descender. No pasará nada, no porque ella no quiera, quizás hipotecando la salud mental del lector se pueda tender algún lazo emocional y físico, sino porque el riesgo que genera es bastante grande a menos que, efectivamente, se esté más loco que ella o se sea inmune a estar con un desquiciado.
Recomendación: Huyan a menos que les chupe un huevo todo.
La Attention Whore. Personaje conocido por estos lares taringueros. Es como la de "menos de 20" pero puede tener más. Se diferencia de la primera en que hace un culto a la red social , es casi devota, se fija en su popularidad como un desempleado en los clasificados...pero no tiene sexo. Esta chica es quizás la peor de todas las descritas. Imaginen el panorama, sin ánimo de ser peyorativo: una mujer que siente robustecido su autoestima por los votos y halados de un conjunto pintoresco de sujetos formado por pre-adolescentes, albañiles o gasistas que apenas saben usar la computadora o jóvenes que escriben "Cocina" con "S" debe tener algún problema. La que quiere ser diosa se va a Tinder o Happn o sale a cualquier boliche o After, todos sabrán lo linda que es, no necesita que el inframundo en redes de contacto personal (Badoo) le diga que es linda. Quizás sea muy linda, lo más probable es que sea menos linda de lo que se cree, pero no deje de estar buena, entonces al bajar un poco la vara en cuanto a personas que pueden fijarse en ella obtenga el tan ansiado resultado: que la suban a un pedestal invisible. La realidad es que un 8 en Badoo es una chica linda pero promedio en cualquier boliche y pasa sin pena ni gloria por la carnicería de Tinder , donde todos somos tan iguales como una X o un corazón.
Recomendación: No quiere sexo, no quiere salir, no quiere conocer a nadie, quizás ni quiera atracciones mutuas. Si le dan al corazón y le hablan, no esperen respuesta.
Conclusión del trabajo propuesto: A estas alturas deben pensar para qué tener una cuenta en Badoo. La respuesta: Por las excepciones. Sí, hay locas que se hacen y no son, hay menores de 20 (siempre mayores de 18, obvio) que están álgidas en búsqueda de algo rápido al salir del corset de colegio católico donde cursaron su secundaria, hay chicas flojas de autoestima que se sienten atraídas por un flaco y hacen una excepción a su histeria y hay cenicientas que te relatan el cuento del novio ideal que pretenden pero quieren otro macho que esté con ellas y no vuelva a llamarlas para seguir aumentando su triste pasado de deshonras y sufrimiento por el sexo malvado.
De todos modos si su apariencia es presentable y no forman parte del grupo pintoresco de hombres descrito en el párrafo anterior, usen Tinder , siempre hablando del mundo virtual, ahí hay mucho más sexo, menos vueltas y si se hacen las cosas con algo de tacto habrá más de una alegría.
Resumen nivel 5: Si no quieren minas con hijos, locas o histéricas, no usen Badoo a menos que tengan que leer este resumen en cuyo caso abran una cuenta... es su lugar en el mundo.
Yo he usando bastantes redes sociales pero la que más curiosa me parece es Badoo. Quizás sea por su antigüedad o porque la propia plataforma ofrece perfiles de chicas con peinados flogger que al día de hoy deben tener pareja e hijos, el punto es que "analizar" tal red es todo un desafío, interesante por cierto.
El año pasado puedo decir que salí con varias mujeres contando Badoo y Tinder , en cambio en Happn sea por su impopularidad, el alto índice de desconocimiento o porque soy horrendo para tal red social , todavía no he obtenido resultados notorios con excepción de algún prescindible "Crush".
El primer personaje curioso de Badoo es la cenicienta. Si imaginaron una mujer humilde que pretende superarse a sí misma y desentona con su belleza, se han equivocado. La cenicienta tiene entre 27 y 35 años, es madre, todo un orgullo, es madre soltera, un poco menos destacable, no tiene estudios universitarios y tiene trabajos mal pagos, en caso de tener empleo. La cenicienta es el típico caso de una persona a la que la persona no le sonríe, no, la vida se le caga de risa pero por empeño personal o de una amiga metida, ha decidido encontrar a su príncipe azul en una red social . No he salido con ninguna cenicienta pero les adelanto que no tengo los suficientes huevos para ir más allá con estas ninfas del sufrimiento. Si tienen la fortuna de encontrar una cenicienta que busca sólo sexo o algo esporádico tómenla, pero caso contrario, es decir, si espera que vos seas aquel que escuche su pasado -cargado y complejo-, purgue sus culpas y dolores, esté en las buenas y en las malas con ella y su descendencia, ocupando un rol de padre putativo cuando el verdadero vaya a saber dónde está, les recomiendo que huyan. Si son mentirosos y quieren hacerle de "noviecito perfecto" háganlo, las minas esas no son estúpidas, seguro suponen qué se viene, pero a la hora del quilombo lo tendrán, no les quepa duda. Preferible evitar problemas y encontrar mujeres que, a los 27, 28 años, tengan la cantidad perfecta de hijos: CERO.
La "Menos de 20". Aquí el físico está firme, difícilmente tenga hijos (si los tiene que Dios se apiade de nosotros, igual hay más de una así en Badoo) y generalmente está bastante buena, al menos si ustedes se fijaron en ella. Si ella se fijó en ustedes, el autoestima y deseo de satisfacción personal hará que esté buena, eso sumado a unas cuantas cervezas. La de menos de 20 quiere todo lo bueno de una red social pero no tolera lo malo. Le gusta que le hablen, ama la atención, los halagos, las charlas interesantes pese a que sus fotos imiten revistas eróticas pero al iniciar una conversación y profundizarla aparece su principal defecto: la desconfianza. Es así, la de menos de 20, salvando honrosas excepciones, no desea continuar la "relación" más allá de las acotadas barreras de la red social que estén usando, en este caso, Badoo. Si se tiene más de 20, en especial más de 23, ante sus ojos inocentes serán depredadores sexuales y pedirle el Whatsapp es poco menos que preguntarle si vive sola, si tiene alarma y en caso afirmativo, que nos facilite la contraseña. Si quieren charlar con alguien con quien no pasará nada sexual, ni cercano a ello, sólo por el gusto de conocer a una fémina y estudiarla en su máxima expresión de histeria contenida, háganlo...de ponerla ni hablemos.
La pregunta que me desvela es por qué una joven bella en su momento de cenit estético está hablando con desconocidos con los que no tendrá contacto personal jamas. Es deseo de atención?, es coqueteo con lo prohibido?, es ganas pero no animarse?, es histeria?, no estoy para responder eso.
La loca. Está en todas las redes sociales, probablemente comparta algún transporte público, aula de universidad, despensa de barrio o lo que sea con nosotros, pero por alguna razón Badoo las atrae. Mi teoría es que los colores del logo provocan algún tipo de placer en el complejo cerebro de estas mujeres. La loca tiene múltiples conflictos no resueltos, quizás todos reunidos en una mujer (pobrecita) o divididos entre tantas imaginen, el punto es que si les caga la vida en un chat de una red social imaginar cualquier encuentro cara a cara es poco menos que suicida. No he tenido la desgracia de toparme con muchas, pero sí noto algunos rasgos incipientes que deben alertarlos: la mala onda temprana, que ponga bisexual en "preferencias" o que estudie psicología. Si alguien es hostil al responder o no tiene respuestas acordes a lo que el macho alfa ha propuesto: huyan. Si alguien pone en sus preferencias que es bisexual: Huyan. Si estudia psicología: Bloqueo inmediato. Usan la red social como medio para descargar todo aquello que el mundo y sus reglas de convivencia no les permite verter en la realidad cotidiana. Serás su principal atracción y, de repente y por arte de magia sin saber la razón, una auténtica basura, luego volverás al primer lugar para volver a descender. No pasará nada, no porque ella no quiera, quizás hipotecando la salud mental del lector se pueda tender algún lazo emocional y físico, sino porque el riesgo que genera es bastante grande a menos que, efectivamente, se esté más loco que ella o se sea inmune a estar con un desquiciado.
Recomendación: Huyan a menos que les chupe un huevo todo.
La Attention Whore. Personaje conocido por estos lares taringueros. Es como la de "menos de 20" pero puede tener más. Se diferencia de la primera en que hace un culto a la red social , es casi devota, se fija en su popularidad como un desempleado en los clasificados...pero no tiene sexo. Esta chica es quizás la peor de todas las descritas. Imaginen el panorama, sin ánimo de ser peyorativo: una mujer que siente robustecido su autoestima por los votos y halados de un conjunto pintoresco de sujetos formado por pre-adolescentes, albañiles o gasistas que apenas saben usar la computadora o jóvenes que escriben "Cocina" con "S" debe tener algún problema. La que quiere ser diosa se va a Tinder o Happn o sale a cualquier boliche o After, todos sabrán lo linda que es, no necesita que el inframundo en redes de contacto personal (Badoo) le diga que es linda. Quizás sea muy linda, lo más probable es que sea menos linda de lo que se cree, pero no deje de estar buena, entonces al bajar un poco la vara en cuanto a personas que pueden fijarse en ella obtenga el tan ansiado resultado: que la suban a un pedestal invisible. La realidad es que un 8 en Badoo es una chica linda pero promedio en cualquier boliche y pasa sin pena ni gloria por la carnicería de Tinder , donde todos somos tan iguales como una X o un corazón.
Recomendación: No quiere sexo, no quiere salir, no quiere conocer a nadie, quizás ni quiera atracciones mutuas. Si le dan al corazón y le hablan, no esperen respuesta.
Conclusión del trabajo propuesto: A estas alturas deben pensar para qué tener una cuenta en Badoo. La respuesta: Por las excepciones. Sí, hay locas que se hacen y no son, hay menores de 20 (siempre mayores de 18, obvio) que están álgidas en búsqueda de algo rápido al salir del corset de colegio católico donde cursaron su secundaria, hay chicas flojas de autoestima que se sienten atraídas por un flaco y hacen una excepción a su histeria y hay cenicientas que te relatan el cuento del novio ideal que pretenden pero quieren otro macho que esté con ellas y no vuelva a llamarlas para seguir aumentando su triste pasado de deshonras y sufrimiento por el sexo malvado.
De todos modos si su apariencia es presentable y no forman parte del grupo pintoresco de hombres descrito en el párrafo anterior, usen Tinder , siempre hablando del mundo virtual, ahí hay mucho más sexo, menos vueltas y si se hacen las cosas con algo de tacto habrá más de una alegría.
Resumen nivel 5: Si no quieren minas con hijos, locas o histéricas, no usen Badoo a menos que tengan que leer este resumen en cuyo caso abran una cuenta... es su lugar en el mundo.