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sí capo, "Posttens" post+juttens degame en pas
Geriatric Evil
Advertencia: No necesariamente comparto alguna opinión con cualquiera de los personajes. Este material es políticamente mucho muy incorrectísimo y puede herir la sensibilidad de algunos individuos, les avisé.
Esta historia comienza en Pirarajá City, una ciudad dónde casi todos sus habitantes son ancianos. Los jóvenes, derrotados por la inactividad, dejaron la ciudad hace tiempo y sólo queda un grupo de resistencia llamado ”los canarios”. Uno de ellos se destaca de entre sus filas, su nombre es Leoncio López a quien llamaremos Leon.
Un día, después de una larga y dura batalla, Leon llegó a un foco de infección, casi sin municiones y rodeados de viejos, todos sus compañeros habían muerto o se volvieron ancianos, sólo quedaba él. Estando contra la pared, se le acercaba la pútrida muchedumbre diciendo “Habla conmigo, préstame atención”, entonces rápidamente disparó su 38 arrancándole la tapa de los sesos al primero, disparó de nuevo improvisándole una pésima traqueteomía al segundo, pero eran muchos y se dio cuenta que no tenía balas suficientes y que no tenía más opción que usar su cuchillo de combate. Se abrió paso entre ellos, pateando andadores y ventilando tripas, desgarrando la carne blanda y convirtiendo la escena en un carnaval de sangre.
Logró llegar hasta una camioneta y apenas entró, una anciana le golpeaba la ventanilla diciendo “Acompáñame a cobrar la jubilación”
gracias a sus buenos reflejos reaccionó casi instantáneamente, abrió la puerta golpeándole la cara y volándole la dentadura postiza hasta la otra cuadra y pateó la cabeza aplastando su cráneo como si fuera una sandía.
Sin tiempo que perder encendió el motor y atravesó la ciega y desdentada multitud, pero tanta era la cantidad de viejos que su carne aplastada comenzó a trabar el eje y terminó chocando contra un bar.
Aún aturdido sólo tuvo tiempo para entrar al edificio, dónde había cuatro ancianos en una mesa que al verlo uno grita “Truco!” y más rápido de lo que un ministro del FA queda en ridículo fueron exterminados por el eficaz 38, quedaban tres más de un lado de la barra y uno, bigotudo y panzón del otro lado.
El bigotudo tomó una escopeta y comenzó a disparar, corriendo entre miles de pedazos de vidrio que volaban por todas partes logró esconderse en el baño, cargó su arma, rezó un Padre Nuestro, tomó un tequila y gritó “Empezó el informativo!”, en el mismo instante que todos los viejos se dieron vuelta a ver la tele salió del baño disparando cómo desesperado mientras corría directo a la puerta del almacén. Una vez refugiado allí observó cuidadosamente y verificó, el viejo gordo estaba tendido en el piso con ocho agujeros de bala en el pecho.
Ahora sin municiones tomó un hacha de bombero y corrió hacia el cadáver cortándole la cabeza a uno de los viejos que estaba en la pasada. Antes de llegar arrojó el hacha directamente al cráneo de otro enterrándola más profundo que desaparecido político mientras se acercaba el último al diciéndole con voz áspera y débil “Todos mis amigos han muerto”.
Leon corrió directamente hacia él y dándole una patada en el pecho que lo voló varios metros hacia atrás y seguramente le quebró varias costillas ganó tiempo para cargar la escopeta, se acercó al vejestorio que estaba en el piso aún vivo, con la mirada perdida y escupiendo sangre y le arrancó la cabeza de un escopetazo. Revisó los cadáveres para recoger municiones de escopeta y $10.
Saliendo del bar observa una escena que lo deja impactado, un hombre de blanco se acerca a un anciano que estaba tirado en el piso, hace algo que no pudo distinguir y el anciano se levanta nuevamente, luego el hombre de blanco se va corriendo. Leon lo persigue, tomando la cabeza del viejo en el camino y girándola de manera que le aseguraría una visita a Michael Jackson al mejor contorsionista de los búhos.
El hombre misterioso se esconde en una casa con un olor muy raro, Leon se asoma por la ventana y ve algo que le parecía menos creíble que el Nobel de la Paz de Obama, el hombre de blanco curaba y reanimaba ancianos! Sólo quedaba una opción, eliminarlo junto con todas las pasas humanas.
Leon patea la puerta y comienza a disparar su metralleta, jaja, mentira, no tenía metralleta, patea la puerta y grita “¡Ahí vienen sus nietos!”. Todos los vejetes se apuran a salir por la puerta, al amontonarse en la salida Leon abre fuego con su escopeta (que sí tenía), desmembrando la montonera de flacidez andante y pintando la pared con tanta sangre que le daría envidia a Astarte.
Sólo quedaba el misterioso de blanco que lo mira fijamente a los ojos y le dice “Respeta a tus mayores, tu también serás viejo algún día.”, consternado Leon le pregunta “Pero ¿por qué haces esto?¿Cómo puedes curar ancianos?¿Es que no te das cuenta que son parásitos improductivos?”. Irritado el extraño hombre toma una chata y va a atacar a Leon gritando “¡¡Yo quería mucho a mi abuelito!!”, pero no llegó a dar más de dos pasos cuando se disparó la escopeta de Leon dejando el abdomen del demente restaura-momias y buena parte de sus tripas con más agujeros que la ropa de Mujica.
De rodillas y sonriendo el tipo de blanco dice “Nunca podrás detener a N.U.R.S.E.”, con cara de asco al ver a ese enfermo psicópata Leon responde “¡¡¡PUTO!!!” y le vuela la cabeza desparramando una capa de sesos sobre la pared ya pintada de sangre.
Así fue cuando Leon se dio cuenta que había mucho más por detrás de una horda de viejos que sólo pañales sucios y decidió dedicar su vida a recorrer el mundo combatiendo a los inmorales agentes de N.U.R.S.E.
(Perdón a los que no sabían que era tan enferma, y doble disculpas a los que creían que era cosa del pasado).
Gracias por pasarte maquinola, dejame mucho amor en los comentarios <3