Una colección de imágenes tomadas a bordo en vuelos de Scandinavian Airlines entre las décadas de 1950 y 1980, muestra los alimentos que recibían los viajeros de primera clase. La compañía servía exquisiteces con las que los turistas modernos solo podrían soñar: entre otros productos, se les ofrecía patas enteras de jamón, exquisitos platos de caviar y bogavantes.
Con esa azafata a mi también me gustaría volar.
Langosta y salmón, hoy día sería raro ver estos platillos tan abundantes en vuelo.
La sonrisa de la señorita es sinónimo del excelente servicio a bordo.
-Sírvase cuanto quiera, la casa invita.
-¿Es usted la pasajera que se quejó de la poca variedad de las viandas?

Chef a bordo y asistente, una delicia de servicio.

No, no es precisamente un restorán, pero la gente parece entusiasmada con la comida.

-¿Jamón ibérico o serrano? Hay de lo que guste...
-Hasta tenemos bodega propia...
La carne asada no podía faltar.

-Muy linda pata...
-El jamón?
-Ah, el jamón está bueno.