Ayer se hizo como todos los años la Marcha Mundial por la legalización de la Marihuana, en Plaza de Mayo, marchando hacia Congreso.
Yo fui sólo, me tomé un tren hasta Constitución, después el subte línea C, combiné con la E pero fui para el otro lado porque iba a hacer una parada en Flores para comprar un cubo mágico, este específicamente
Hecho el negocio voy directo a Plaza de Mayo, probando el nuevo cubo en el subte ante la mirada incrédula de los demás pasajeros. Tardo más de un minuto pero a algunos les parece rápido.
Llego a Plaza de Mayo y salgo al exterior.
Se veía una nube de humo por sobre mi cabeza, el olor a porro ya lo sentía desde el subte.
No tenía nada qué hacer o fumar. Tenía que esperar a unos amigos.
Como buen taringuero no soy muy sociable así que nomás le compro unos brownies a un negrito y me siento en una banca frente a Casa Rosada a seguir armando mi cubo.
En eso estoy cuando noto una presencia femenina frente a mí, era una lincesa.
Ni muy linda ni muy fea, me pregunta si se puede sentar al lado mío. Yo sin despegar la vista del cubo le digo que sí.
(Más o menos así era)
Me dijo que no quería estar sóla y eso. Empezamos a hablar, nos preguntamos boludeces y le convido el brownie que me quedaba.
A esto se acerca un pibe de esos que piden plata para un hospital y eso, vendiendo facturas.
Yo quería hacer la del lince con guita buena gente y servicial, así que le di 40 y le dije que se quede con el cambio.
La lincesa estaba esperando a una amiga y me contó que tenía ganas de mear. Así que se mandó a la Casa Rosada a mearle la mesa a Cristina. Yo me quedé sentado empezando a sentir efectos cannábicos.
Vuelve, llega la amiga y yo digo: ya fue, esta noche sale partuza.
Pero no.
(Representación gráfica de la amiga)
A todo esto, a la otra lincesa se le fue lo decente por el meo porque la conversación con su amiga se empezó a tornar muy de negra villera. Yo dije, fue, mala suerte. Las acompañé un rato a la Plaza y después me mezclé con la multitud.
Yo imaginé que la raza cultural que iba a predominar serían los rasta y/o los hippies, pero no. Eran de esos que si te los encontrás en la calle cruzás de cuadra.
Traté de buscar a mi amigo, pero ya llegaba una hora tarde así que asumí que no venía.
Me quedé deambulando entre los porreros, inhalando su humo poco a poco.
Ya re al pedo y sin nada que perder digo, bue, voy a pedir a ver si alguien se copa.
No me daba la cara, no sabía qué hacer.
En eso veo a un chico y una chica con toda la pinta virgo-taringuera sentados por ahí.
Reuniéndo todo mi valor y haciéndome el que se socializar voy y los encaro.
"Hola, disculpen chicas, estaba esperando a un amigo pero creo que no viene más, ando aburrido, ¿les molesta si me siento con ustedes? traje bajón (mostrando las facturas que había comprado)."
Si, dije chicas, pero después me enteré que uno era un chabón, muy femenino por cierto, yo le doy.
Se bajaron la docena enseguida.
Sacaron picada, yo les presté lillos y fuego, así que hicimos ronda.
Me sentía orgulloso por haberme presentado tan bien ante desconocidos.
Hablamos y pegamos onda, más que nada con el pibe.
Cada tanto amigos de ellos los veían y les invitaban unas secas de lo que estaban fumando, pasandola a toda nuestra ronda también. Gracias a eso probé unas 10 especies cannábicas.
Yo ya no entendía nada.
En eso los chicos se empiezan a besar, primero mirándome con cara de desconfianza, pero después agarraron onda y se chuparon toda la cara.
Yo miraba el piso, flasheaba que no tenía brazos o algo así.
En el momento menos esperado siento una mano atrás mío y me doy vuelta.
Era mi amigo, lo saludo con un abrazo, se me notaba lo loco.
Me despido de los muchachos, les pido facebook y me voy.
El otro estaba bien careta así que se dispone a pedir faso sin verguenza.
Algunos daban unas pitadas, otros regalaban tucas y un groso nos armó uno entero.
+10 y a favoritos por ese.
Ya nos empieza a pegar, compramos brownies y galletitas cannábicas para bajonear.
Nos sentamos a hacer nada, yo me ponía el paraguas en el cuello "para no olvidarmelo", bailo un poco y eso.
Vienen unos de una agrupación católica a cagarnos a pedos y a decirnos que nos cortemos el pelo (literalmente), yo no entendía nada, pero me cagaba de risa igual.
De repente la gente se empieza a mover y empieza la marcha.
Yo ya no entendía nada, no sabía a dónde estaba yendo ni quien era.
La gente nos empezaba a tirar piedras, o al menos eso pensaba. Los autos rompían las bolas, unos negros rompieron vidrios y eso.
Llegamos a Congreso y yo ya me sentía en otra dimensión.
Empezó un discurso que no entendía así que nos fuimos a bajonear.
Llegamos a un Ugi's y como siempre quise comer ahí compramos una pizza y gaseosa.
De repente nos acorrala una familia de clase baja social, nos pide plata, nos empieza a apretar, nos agarra la gaseosa, y cuando llega la pizza se ponen a manotear.
Yo los estaba por mandar a la mierda pero flasheé que era un secuetro así que me quedé quieto.
Nos vamos corriendo, nos separamos y me tomo el subte.
En ese momento llegó el máximo punto de flash.
Cargo la sube tras varios intentos y subo al subte.
Me empiezo a perseguir, flasheo que están secuestrando el subte ya que a uno le punguearon plata.
Cuando tengo que hacer la combinación flasheo que me están persiguiendo así que corro con toda mi energía, con todo el miedo, mirando atrás a cada rato.
No era nada.
En el tren veo a una chica linda, con pins otakus en el morral, pelo teñido de azul. Diamond seguramente. Me quedo mirándola como un boludo y cuando me doy cuenta estaba re asustada de que un drogui la mire pervertidamente.
Me tomó un colectivo y llego a mi casa.
Careteo como puedo con mi familia, me tomo una siesta, virgueo un poco en internet y me voy a dormir, para despertar recién.
Me quedaron un par de brownies que no recuerdo haber comprado.
Me sentí genial por haber ido sólo a un evento y socializar tan bien, hacer amigos y eso. Nunca me sale. O nunca lo intenté mejor dicho.
YAPA
Ya sé que no les gusta leer así que siéntanse libres de denunciar.

Yo fui sólo, me tomé un tren hasta Constitución, después el subte línea C, combiné con la E pero fui para el otro lado porque iba a hacer una parada en Flores para comprar un cubo mágico, este específicamente
Hecho el negocio voy directo a Plaza de Mayo, probando el nuevo cubo en el subte ante la mirada incrédula de los demás pasajeros. Tardo más de un minuto pero a algunos les parece rápido.
Llego a Plaza de Mayo y salgo al exterior.
Se veía una nube de humo por sobre mi cabeza, el olor a porro ya lo sentía desde el subte.
No tenía nada qué hacer o fumar. Tenía que esperar a unos amigos.
Como buen taringuero no soy muy sociable así que nomás le compro unos brownies a un negrito y me siento en una banca frente a Casa Rosada a seguir armando mi cubo.
En eso estoy cuando noto una presencia femenina frente a mí, era una lincesa.
Ni muy linda ni muy fea, me pregunta si se puede sentar al lado mío. Yo sin despegar la vista del cubo le digo que sí.
(Más o menos así era)
Me dijo que no quería estar sóla y eso. Empezamos a hablar, nos preguntamos boludeces y le convido el brownie que me quedaba.
A esto se acerca un pibe de esos que piden plata para un hospital y eso, vendiendo facturas.
Yo quería hacer la del lince con guita buena gente y servicial, así que le di 40 y le dije que se quede con el cambio.
La lincesa estaba esperando a una amiga y me contó que tenía ganas de mear. Así que se mandó a la Casa Rosada a mearle la mesa a Cristina. Yo me quedé sentado empezando a sentir efectos cannábicos.
Vuelve, llega la amiga y yo digo: ya fue, esta noche sale partuza.
Pero no.
(Representación gráfica de la amiga)
A todo esto, a la otra lincesa se le fue lo decente por el meo porque la conversación con su amiga se empezó a tornar muy de negra villera. Yo dije, fue, mala suerte. Las acompañé un rato a la Plaza y después me mezclé con la multitud.
Yo imaginé que la raza cultural que iba a predominar serían los rasta y/o los hippies, pero no. Eran de esos que si te los encontrás en la calle cruzás de cuadra.
Traté de buscar a mi amigo, pero ya llegaba una hora tarde así que asumí que no venía.
Me quedé deambulando entre los porreros, inhalando su humo poco a poco.
Ya re al pedo y sin nada que perder digo, bue, voy a pedir a ver si alguien se copa.
No me daba la cara, no sabía qué hacer.
En eso veo a un chico y una chica con toda la pinta virgo-taringuera sentados por ahí.
Reuniéndo todo mi valor y haciéndome el que se socializar voy y los encaro.
"Hola, disculpen chicas, estaba esperando a un amigo pero creo que no viene más, ando aburrido, ¿les molesta si me siento con ustedes? traje bajón (mostrando las facturas que había comprado)."
Si, dije chicas, pero después me enteré que uno era un chabón, muy femenino por cierto, yo le doy.
Se bajaron la docena enseguida.
Sacaron picada, yo les presté lillos y fuego, así que hicimos ronda.
Me sentía orgulloso por haberme presentado tan bien ante desconocidos.
Hablamos y pegamos onda, más que nada con el pibe.
Cada tanto amigos de ellos los veían y les invitaban unas secas de lo que estaban fumando, pasandola a toda nuestra ronda también. Gracias a eso probé unas 10 especies cannábicas.
Yo ya no entendía nada.
En eso los chicos se empiezan a besar, primero mirándome con cara de desconfianza, pero después agarraron onda y se chuparon toda la cara.
Yo miraba el piso, flasheaba que no tenía brazos o algo así.
En el momento menos esperado siento una mano atrás mío y me doy vuelta.
Era mi amigo, lo saludo con un abrazo, se me notaba lo loco.
Me despido de los muchachos, les pido facebook y me voy.
El otro estaba bien careta así que se dispone a pedir faso sin verguenza.
Algunos daban unas pitadas, otros regalaban tucas y un groso nos armó uno entero.
+10 y a favoritos por ese.
Ya nos empieza a pegar, compramos brownies y galletitas cannábicas para bajonear.
Nos sentamos a hacer nada, yo me ponía el paraguas en el cuello "para no olvidarmelo", bailo un poco y eso.
Vienen unos de una agrupación católica a cagarnos a pedos y a decirnos que nos cortemos el pelo (literalmente), yo no entendía nada, pero me cagaba de risa igual.
De repente la gente se empieza a mover y empieza la marcha.
Yo ya no entendía nada, no sabía a dónde estaba yendo ni quien era.
La gente nos empezaba a tirar piedras, o al menos eso pensaba. Los autos rompían las bolas, unos negros rompieron vidrios y eso.
Llegamos a Congreso y yo ya me sentía en otra dimensión.
Empezó un discurso que no entendía así que nos fuimos a bajonear.
Llegamos a un Ugi's y como siempre quise comer ahí compramos una pizza y gaseosa.
De repente nos acorrala una familia de clase baja social, nos pide plata, nos empieza a apretar, nos agarra la gaseosa, y cuando llega la pizza se ponen a manotear.
Yo los estaba por mandar a la mierda pero flasheé que era un secuetro así que me quedé quieto.
Nos vamos corriendo, nos separamos y me tomo el subte.
En ese momento llegó el máximo punto de flash.
Cargo la sube tras varios intentos y subo al subte.
Me empiezo a perseguir, flasheo que están secuestrando el subte ya que a uno le punguearon plata.
Cuando tengo que hacer la combinación flasheo que me están persiguiendo así que corro con toda mi energía, con todo el miedo, mirando atrás a cada rato.
No era nada.
En el tren veo a una chica linda, con pins otakus en el morral, pelo teñido de azul. Diamond seguramente. Me quedo mirándola como un boludo y cuando me doy cuenta estaba re asustada de que un drogui la mire pervertidamente.
Me tomó un colectivo y llego a mi casa.
Careteo como puedo con mi familia, me tomo una siesta, virgueo un poco en internet y me voy a dormir, para despertar recién.
Me quedaron un par de brownies que no recuerdo haber comprado.
Me sentí genial por haber ido sólo a un evento y socializar tan bien, hacer amigos y eso. Nunca me sale. O nunca lo intenté mejor dicho.
YAPA
Ya sé que no les gusta leer así que siéntanse libres de denunciar.
