--- MATERIAL EXCLUSIVO ---
GAGO CHARLÓ CON DIOS
DIOS: ¡Qué lindo que se puso Combate! ¡Qué buena excusa para televisar culos Reef a las seis de la tarde! Este Fierita de boludo tiene la cara nada más… ¡San Pedro, vení! ¡Dejá ese expediente, te dije que ya está cocinado, me garpó por cinco años más allá abajo! Le-grand, con D final. Sí, esa misma, la que te curtiste de pibe. Uh, ¿el teléfono otra vez? Si es un contestador con la voz de Macri, le hago saltar otra off-shore y a la mierda… ¿Hola?
GAGO: ¿Hola, Dios?
DIOS: No, el falso Minguito.
GAGO: Ah, disculpe, se ve que me equivoqué de número. Minguito, aprovechando los bellos mensajes que da usted a la juventud, podría aprovechar este fallido para preguntarle si…
DIOS: No, nene. Habla Dios, ¿vos quién sos?
GAGO: ¡Señor! ¡Qué alegría encontrarlo! Soy Fernando.
DIOS: ¿Otra vez vos, gordito? Ya te dije que lo de los veinte palos todavía está muy fresco. No podés volver a Fox. Hasta los que tienen Travel Ace Assistance están intranquilos con el asunto. Te podría conseguir una publicidad para Reduce Fat Fast, pero no mucho más...
GAGO: Creo que se confundió, Señor. A ver si me saca: soy la manija de Boca.
DIOS: ¿La pareja de Chávez? ¡Uhhh! Mirá, pibe, yo no tengo nada contra ustedes. ¿Es cierto que es como cagar pero para adentro? … Perdón, perdón, volqué como Pipo. De verdad, todo bien con los que quieren patear para el otro lado, pero para la gilada me tengo que hacer el que es antinatural, qué sé yo, es cuestión de imagen… de marketing... como cuando Cabré se enoja con los periodistas.
GAGO: No, Señor. Soy Fernando Gago.
DIOS: Pintita. ¿Qué hacés? El otro día le comentaba a San Pedro que cada día te parecés más a Porcel Jr: vivís en la lona y estás siempre quejándote de todo. ¿Ahora qué carajo te pasó? En el clásico te vi descalzo y me hiciste acordar a Cenicienta.
GAGO: Es que… pre… Oca… y yo… Érez… y… ndo… lásico contra Riv… tra ve… ta que lo parió… mi herm… y de su put… ¿Me escucha?
DIOS: Pará, macho. Movete un poco que se corta todo. ¡No, mejor no te muevas, a ver si te dislocás el hombro!... Pero no sabés lo que se corta… parece tu tendón.
GAGO: Bueno, es que de eso se trata. ¡Otra vez se me rompió el tendón de Aquiles! ¡No puedo creer la mala leche que tengo!
DIOS: Naaaa… ¿Otra vez? Tu Ángel de la Guarda yo creí que era De Brito, pero debe ser Krupoviesa… De todas formas... ¿vos me estás viendo cara de Buda o qué? Esto es la Iglesia, papá. Acá los milagros cuestan caros. Esto no es por amor al arte, ¿o vos te pensas que el Paraíso no paga Ingresos Brutos? La vez pasada te regeneré el tendón solo por pedido del Mandamás.
GAGO: ¿El Mandamás? ¿Pero ese no es Usted?
DIOS: ¿Yo? ¡Jajajajaja! ¡El verdadero Mandamás acá es Don Julio! Él corta el bacalao, pesa los clavos, reparte la torta, administra quién sube y quién baja, todo.
GAGO: Pero entonces, ¿Usted me va a poder ayudar?
DIOS: Depende…
GAGO: ¿Depende de qué, Señor?
DIOS: De lo que me pidas, “crack”. Todavía no me dijiste nada y no soy adivino. Vos te estás juntando mucho con Pablo Pérez me parece…
GAGO: No se enoje, Señor. Mire, yo le quería pedir una pierna nueva, que no se rompa con nada, una fuerte.
DIOS: Te puedo dar la del Ruso Sofovich, acá tiene una de quebracho que como ahora me compró unas alas casi no la usa. O podemos hacer más simple, Fernando. Para pierna fuerte, pedile a Tevez, que te va a ayudar con gusto.
GAGO: No me cargue, Señor. Estoy desesperado. Quiero volver a la cancha y no sentir miedo de lesionarme.
DIOS: ¡Más simple todavía! Angelici me debe un par de favores. Le puedo pedir un abono en algún palco, y listo. Volvés a la cancha tranquilo y sin miedo. Palco con rampa… ¿Te va?
GAGO: No, Señor. Yo quiero volver pero a jugar. No puedo estar todo el día sentado, es mi pasión, mi vida… Necesito eso para vivir. ¡Déle, Señor, qué le cuesta! ¡No puede ser así, ayúdeme! ¡Piense en mí un poco! ¡Hágalo por…!
DIOS: ¡Pará de llorar, paraaa! ¡Pero qué pesado que sos, viejo! ¡Está bien! Dejame ver cómo te puedo dar una mano para que no se te rompa más el cartílago de pollo que tenés de tendón.
GAGO: ¿De verdad? ¡Qué alegría! ¿Y qué tengo que hacer?
DIOS: Estoy pensando… estoy pensando… A ver, Fernando. Lo que voy a hacer por vos es groso. Vos sabés que dos milagros en menos de un año, a casi nadie. Lo de Macri fue porque somos amigos de hace muchos años, pero con vos… Ni te juno. Ni que fuera el kinesiólogo de Boca.
GAGO: Sí, Señor, entiendo que lo que está haciendo por mí es impagable. Dígame qué hacer, cómo retribuirle. Estoy dispuesto a cualquier cosa.
DIOS: Bueno, mirá. Tengo que abrir nuevos mercados, el ecumenismo garpa. Y vos vas a estar medio al dope hasta el año que viene. Necesito una cara bonita que promocione en el Muro de los Lamentos mi marca. Vos sos un lamento viviente. Qué sé yo, vas, y cuando aparece una cámara te balanceás como si te estuvieras moviendo a la Mujer Invisible y tocás el Muro.
GAGO: No sé, Señor...
DIOS: Dale sin asco, tenés mi dispensa. Igual no le pidas nada, es una pared. Y fijate si entre las piedras encontrás un charuto que escondió mi pibe hace unos siglos. La DEA Romana era brava… mandámelo, no te lo fumes. Ahora te tengo que dejar porque vence Bienes Personales, y yo que soy el Bien en Persona tengo que pagar una fortuna. Gracias a Mi, me compré una impresora láser que saca los Evitas mejor que los originales. Te voy a inundar el mercado de pesos. Haceme caso, comprá dólares, o francos ruandeses de última.
GAGO: Gracias por el aviso...
DIOS: De nada pibe. Chau, y andá por la sombra, que sos capaz de insolarte de noche.
GAGO CHARLÓ CON DIOS
DIOS: ¡Qué lindo que se puso Combate! ¡Qué buena excusa para televisar culos Reef a las seis de la tarde! Este Fierita de boludo tiene la cara nada más… ¡San Pedro, vení! ¡Dejá ese expediente, te dije que ya está cocinado, me garpó por cinco años más allá abajo! Le-grand, con D final. Sí, esa misma, la que te curtiste de pibe. Uh, ¿el teléfono otra vez? Si es un contestador con la voz de Macri, le hago saltar otra off-shore y a la mierda… ¿Hola?
GAGO: ¿Hola, Dios?
DIOS: No, el falso Minguito.
GAGO: Ah, disculpe, se ve que me equivoqué de número. Minguito, aprovechando los bellos mensajes que da usted a la juventud, podría aprovechar este fallido para preguntarle si…
DIOS: No, nene. Habla Dios, ¿vos quién sos?
GAGO: ¡Señor! ¡Qué alegría encontrarlo! Soy Fernando.
DIOS: ¿Otra vez vos, gordito? Ya te dije que lo de los veinte palos todavía está muy fresco. No podés volver a Fox. Hasta los que tienen Travel Ace Assistance están intranquilos con el asunto. Te podría conseguir una publicidad para Reduce Fat Fast, pero no mucho más...
GAGO: Creo que se confundió, Señor. A ver si me saca: soy la manija de Boca.
DIOS: ¿La pareja de Chávez? ¡Uhhh! Mirá, pibe, yo no tengo nada contra ustedes. ¿Es cierto que es como cagar pero para adentro? … Perdón, perdón, volqué como Pipo. De verdad, todo bien con los que quieren patear para el otro lado, pero para la gilada me tengo que hacer el que es antinatural, qué sé yo, es cuestión de imagen… de marketing... como cuando Cabré se enoja con los periodistas.
GAGO: No, Señor. Soy Fernando Gago.
DIOS: Pintita. ¿Qué hacés? El otro día le comentaba a San Pedro que cada día te parecés más a Porcel Jr: vivís en la lona y estás siempre quejándote de todo. ¿Ahora qué carajo te pasó? En el clásico te vi descalzo y me hiciste acordar a Cenicienta.
GAGO: Es que… pre… Oca… y yo… Érez… y… ndo… lásico contra Riv… tra ve… ta que lo parió… mi herm… y de su put… ¿Me escucha?
DIOS: Pará, macho. Movete un poco que se corta todo. ¡No, mejor no te muevas, a ver si te dislocás el hombro!... Pero no sabés lo que se corta… parece tu tendón.
GAGO: Bueno, es que de eso se trata. ¡Otra vez se me rompió el tendón de Aquiles! ¡No puedo creer la mala leche que tengo!
DIOS: Naaaa… ¿Otra vez? Tu Ángel de la Guarda yo creí que era De Brito, pero debe ser Krupoviesa… De todas formas... ¿vos me estás viendo cara de Buda o qué? Esto es la Iglesia, papá. Acá los milagros cuestan caros. Esto no es por amor al arte, ¿o vos te pensas que el Paraíso no paga Ingresos Brutos? La vez pasada te regeneré el tendón solo por pedido del Mandamás.
GAGO: ¿El Mandamás? ¿Pero ese no es Usted?
DIOS: ¿Yo? ¡Jajajajaja! ¡El verdadero Mandamás acá es Don Julio! Él corta el bacalao, pesa los clavos, reparte la torta, administra quién sube y quién baja, todo.
GAGO: Pero entonces, ¿Usted me va a poder ayudar?
DIOS: Depende…
GAGO: ¿Depende de qué, Señor?
DIOS: De lo que me pidas, “crack”. Todavía no me dijiste nada y no soy adivino. Vos te estás juntando mucho con Pablo Pérez me parece…
GAGO: No se enoje, Señor. Mire, yo le quería pedir una pierna nueva, que no se rompa con nada, una fuerte.
DIOS: Te puedo dar la del Ruso Sofovich, acá tiene una de quebracho que como ahora me compró unas alas casi no la usa. O podemos hacer más simple, Fernando. Para pierna fuerte, pedile a Tevez, que te va a ayudar con gusto.
GAGO: No me cargue, Señor. Estoy desesperado. Quiero volver a la cancha y no sentir miedo de lesionarme.
DIOS: ¡Más simple todavía! Angelici me debe un par de favores. Le puedo pedir un abono en algún palco, y listo. Volvés a la cancha tranquilo y sin miedo. Palco con rampa… ¿Te va?
GAGO: No, Señor. Yo quiero volver pero a jugar. No puedo estar todo el día sentado, es mi pasión, mi vida… Necesito eso para vivir. ¡Déle, Señor, qué le cuesta! ¡No puede ser así, ayúdeme! ¡Piense en mí un poco! ¡Hágalo por…!
DIOS: ¡Pará de llorar, paraaa! ¡Pero qué pesado que sos, viejo! ¡Está bien! Dejame ver cómo te puedo dar una mano para que no se te rompa más el cartílago de pollo que tenés de tendón.
GAGO: ¿De verdad? ¡Qué alegría! ¿Y qué tengo que hacer?
DIOS: Estoy pensando… estoy pensando… A ver, Fernando. Lo que voy a hacer por vos es groso. Vos sabés que dos milagros en menos de un año, a casi nadie. Lo de Macri fue porque somos amigos de hace muchos años, pero con vos… Ni te juno. Ni que fuera el kinesiólogo de Boca.
GAGO: Sí, Señor, entiendo que lo que está haciendo por mí es impagable. Dígame qué hacer, cómo retribuirle. Estoy dispuesto a cualquier cosa.
DIOS: Bueno, mirá. Tengo que abrir nuevos mercados, el ecumenismo garpa. Y vos vas a estar medio al dope hasta el año que viene. Necesito una cara bonita que promocione en el Muro de los Lamentos mi marca. Vos sos un lamento viviente. Qué sé yo, vas, y cuando aparece una cámara te balanceás como si te estuvieras moviendo a la Mujer Invisible y tocás el Muro.
GAGO: No sé, Señor...
DIOS: Dale sin asco, tenés mi dispensa. Igual no le pidas nada, es una pared. Y fijate si entre las piedras encontrás un charuto que escondió mi pibe hace unos siglos. La DEA Romana era brava… mandámelo, no te lo fumes. Ahora te tengo que dejar porque vence Bienes Personales, y yo que soy el Bien en Persona tengo que pagar una fortuna. Gracias a Mi, me compré una impresora láser que saca los Evitas mejor que los originales. Te voy a inundar el mercado de pesos. Haceme caso, comprá dólares, o francos ruandeses de última.
GAGO: Gracias por el aviso...
DIOS: De nada pibe. Chau, y andá por la sombra, que sos capaz de insolarte de noche.