Alguien se acuerda? esas que tenían una cestita de masa de cucurucho y cuando las mordías succionabas ese almíbar líquido que tenían adentro, sssss mmmm Dios! que placer!!!
La verdad que ya las daba por perdidas, nunca creí volver a tener la dicha de regocijarme en el placer que despertaban las gallinitas cuando succionaba su nectar, esa solucion acuosa concentrada de azúcares que tomaba con los ojos cerrados, y que, justo cuando me estaba empalagando, venia el cucurucho, con gusto a carton, pero me gustaba pensar que era así a propósito, porque te hacia volver del estado de trance, te bajaba de esa nube de placer intenso, deleite y satisfacción.
La semana pasada las encontre en el centro de Rosario, y compre al por mayor para tener durante todo el mes. Me como una después de cada comida. Que felíz que soy!
PD1: No les voy a decir donde las vi para que no se acaben.
PD2: Los heladitos apestan.