No se si fue ayer, hoy o mañana. Lo cierto es que me han contado una historia donde Alejandro Fantino y una mujer idéntica a Valeria Mazza tuvieron un encuentro íntimo…
Esta supuesta Valeria Mazza (la llamaremos Valeria para facilitar su denominación) apareció en un lugar donde Alejandro Fantino estaba tranquilamente descansando en una reposera…
Ella entró con un enorme Queso Emmental, que dejó a un costado, además de una cartera donde llevaba sus pertenencias, mientras se pusó delante de Alejandro…
Estaba vestida de manera muy elegante, con dos guantes negros que le cubrían las manos.
- Te estaba esperando Valeria – le dijo Alejandro al ver a la Quesona en su habitación. ¿Y ese Queso tan grande?
- Te dije que íbamos a jugar y ese Queso tan grande es parte del juego – dijo Valeria – parece que tenes los pies más grandes.
- Me crecieron esta noche, ja ja, a – fue la respuesta de Alejandro – antes calzaba 44, ahora calzo 46.
- Espero que estén bien olorosos como me gustan a mí.
- Dale masajéame los pies y haceme cosquillas.
- Lo haré, pero te ataré a esa silla, así es el juego.
- ¿Atarme? No, no deseo que me ates, Valeria, escúchame…
- Te ataré, Alejandro, queres jugar y así son las reglas del juego…
- Valeria… - dijo Fantino, pero en ese momento Valeria extrajó una jeringa de sus pertenencias y la pinchó sobre el conductor televisivo provocando que este se durmiera profundamente.
Estando totalmente dormido, Valeria Mazza ató a Alejandro, que quedó totalmente inmóvil. Cuando despertó, Fantino, intentó desatarse pero no pudo, ante él, estaba Valeria…
- Te lo dije Alejandro… si queres jugar, jugaremos, pero yo pongo las reglas…
- ¿Porqué las pone vos?
- Porqué yo soy la Quesona, y vos el Quesoneado, ja, ja, ja….
Siniestra fue la carcajada de Valeria Mazza para cualquiera que la hubiera podido escuchar, pero solo la escuchó Alejandro Fantino.
Entonces Valeria Mazza empezó a hacerle cosquillas en los pies con una pluma, para Fantino fue una verdadera y auténtica tortura que apenas podía soportar, empezó a dar alaridos de risa y terror a la vez.
- Me molestan esos alaridos Alejandro – dijo Valeria – quería escucharlos pero te pondré la mordaza, no los aguantó más.
De esta manera, Fantino quedó amordazado y silenciado por Valeria, que continuó torturándolo…
Después de las cosquillas, Valeria agarró el Queso, y partió una parte en cubitos, los fue cortando encima del cuerpo de Fantino, que horrorizado creyó que lo apuñalaría… una vez que cortó los dados de Queso, Valeria los fue poniendo entre cada dedo de los pies de Fantino…
Le sacó la mordaza, y con un escarbadientes mediante, lo fue obligando a comer cada Quesito, quisiera o no Alejandro… Valeria gozaba con cada tortura…
Le colocó otra vez la mordaza, Valeria le chupó los pies, uno por uno, a Fantino esto le dio mucha satisfacción…
Cuando terminó, le dijo:
- Espero que tus huevos duros funcionen bien, me han dicho que sos un huevón, ahora quiero que me cojas bien…
Pero aunque lo intentó y lo sometió a nuevas torturas para estimularlo, fue imposible que se le enduciera lo que ya sabemos a Alejandro…
- Vaya, vaya, se nota que estas muy asustado – le dijo Valeria – lo siento entonces Alejandro, pero no tengo alternativa, te asesinaré, como ya hicé con muchos hombres… ja ja ja… te dije que iba a Quesonearte… Marcelo Tinelli, Marcos Milinkovic, Juan Martín Del Potro, Emanuel Ginóbili, Fabricio Oberto, Luis Scola, todos ellos han sido Quesoneados… ahora llegó tu turno Quesudo…
La asesina entonces sacó de entre sus pertenencias un cuchillo en forma de katana, y tras hacer algunas demostraciones con el mismo, apuñaló en forma salvaje a Alejandro Fantino. Fueron treinta, cuarenta cuchillazos, uno tras otro, hasta dejarle el cuchillo clavado en el pecho, cuando terminó la asesina tomó el Queso, y dijo en voz alta:
- Queso. Alejandro Fantino.
Y tiró el Queso sobre su víctima, mientras abandono el lugar con total impunidad.