Según su DNI, Don Aurelio Gorostiaga nació en 1934 y tiene, en consecuencia, 84 años de edad. Sin embargo, a pesar de lo que su DNI diga (después de todo, sólo es una tarjetita de morondanga), Don Aurelio asegura tener 16 años de edad.
“Soy un joven encerrado en el cuerpo de un anciano”, aventura Don Aurelio apoyado en la puerta de un colegio secundario. Sus escasos pelos están teñidos de violeta, lleva unos ajustados chupines rotosos y un morral lleno de pins. “Ahre”, “Manzana” y “What?” , son las palabras que más gustosamente pronuncia, aunque suena inevitablemente extraño escucharlas a través de una voz castigada por años de alcohol y tabaco.
La vida de Don Aurelio, que bien pudiera ser feliz y plena, es, sin embargo, un auténtico calvario.
“Tipo...What? A mi no me gustan las milf, ni las old... a mi me gustan las chicas de mi edad, pero si me acerco a una voy en cana, man”, confiesa acongojado. La solución viene de la mano de la llamada “ideología de edad”, que plantea que las personas no tenemos la edad que la naturaleza nos ha otorgado, sino que tenemos la edad que sentimos tener. Y si hasta ahora nos hemos estado manejando con la edad natural, es por la construcción enfermiza y represora de la inmunda cultura occidental.
Don Aurelio Gorostiaga pregona la igualdad de edades con su pañuelito marrón con rombos grises y espera ansioso a que el estado reconozca su verdadera identidad y modifique, por fin, la edad en su DNI.
Este post está en la sección de "humor" y está especificado que el contenido del post es de mi autoría... evidentemente la noticia es falsa y tiene como sola finalidad provocar empatía con el personaje de la historia y lograr así conmover las fibras más íntimas del pensamiento humano que no hayan sido aún atacadas por la publicidad, el consumo, los reptiloides ni los iluminattis. Se ruega no denunciar el post para evitar que su desacuerdo con la posible postura que usted pueda conjeturar que yo tengo no sea confundido con censura e intolerancia, que , viniendo de una persona que blandiera o blandiese las banderas verdes de un supuestro progresismo, sería notablemente contradictorio.
“Soy un joven encerrado en el cuerpo de un anciano”, aventura Don Aurelio apoyado en la puerta de un colegio secundario. Sus escasos pelos están teñidos de violeta, lleva unos ajustados chupines rotosos y un morral lleno de pins. “Ahre”, “Manzana” y “What?” , son las palabras que más gustosamente pronuncia, aunque suena inevitablemente extraño escucharlas a través de una voz castigada por años de alcohol y tabaco.
La vida de Don Aurelio, que bien pudiera ser feliz y plena, es, sin embargo, un auténtico calvario.
“Tipo...What? A mi no me gustan las milf, ni las old... a mi me gustan las chicas de mi edad, pero si me acerco a una voy en cana, man”, confiesa acongojado. La solución viene de la mano de la llamada “ideología de edad”, que plantea que las personas no tenemos la edad que la naturaleza nos ha otorgado, sino que tenemos la edad que sentimos tener. Y si hasta ahora nos hemos estado manejando con la edad natural, es por la construcción enfermiza y represora de la inmunda cultura occidental.
Don Aurelio Gorostiaga pregona la igualdad de edades con su pañuelito marrón con rombos grises y espera ansioso a que el estado reconozca su verdadera identidad y modifique, por fin, la edad en su DNI.
Este post está en la sección de "humor" y está especificado que el contenido del post es de mi autoría... evidentemente la noticia es falsa y tiene como sola finalidad provocar empatía con el personaje de la historia y lograr así conmover las fibras más íntimas del pensamiento humano que no hayan sido aún atacadas por la publicidad, el consumo, los reptiloides ni los iluminattis. Se ruega no denunciar el post para evitar que su desacuerdo con la posible postura que usted pueda conjeturar que yo tengo no sea confundido con censura e intolerancia, que , viniendo de una persona que blandiera o blandiese las banderas verdes de un supuestro progresismo, sería notablemente contradictorio.