Científicos en Estados Unidos desarrollaron una nueva técnica que algún día podría permitir regenerar -de forma natural- articulaciones dañadas o rotas en pacientes.
El método pionero fue probado exitosamente en conejos, a quienes se les reemplazó la articulación del hombro en la pata delantera utilizando sus propias células madre y logrando restaurarles el movimiento.
Es la primera vez que se logra regenerar toda la superficie articular con la restauración de funciones, afirman los científicos en la revista The Lancet.
El avance, dicen los investigadores, podría en el futuro beneficiar a pacientes que sufren trastornos como osteoartritis, cuyas caderas, hombros o rodillas resultan dañadas por la enfermedad.
Las articulaciones son los puntos de unión del esqueleto y su función es producir movimientos mecánicos entre los huesos proporcionando elasticidad y plasticidad al cuerpo.
Actualmente, la única forma de reemplazar articulaciones degeneradas o rotas es con el implante de articulaciones artificiales -una prótesis de metal- pero éstas son temporales y requieren de una compleja operación quirúrgica.
En la nueva investigación, los científicos del Centro Médico de la Universidad de Columbia extirparon la superficie articular del húmero de 10 conejos y las reemplazaron con un "esqueleto" artificial que tenía la misma forma.
Esta estructura -una especie de andamio- había sido preparada con compuestos que "atraían" a las propias células madre del animal para que se ubicaran en ella produciendo cartílago y hueso en dos capas separadas.
Cuatro semanas después, los conejos habían regenerado sus propias articulaciones y lograron reanudar sus movimientos normales.
Desde hace varios años, equipos de investigadores han logrado regenerar artificialmente una variedad de tejidos en andamios utilizando células madre.
Pero éstos sólo habían sido producidos en el laboratorio y se trata de tejidos muy pequeños, sin venas ni arterias capaces de abastecerlos de sangre.
Más recientemente, sin embargo, varios grupos de investigadores han logrado producir con éxito tejidos dentro de animales, en los que las arterias se forman de manera natural a medida que el tejido se reproduce.
Sin embargo, que aún si fueran aprobados los ensayos en humanos, éstos podrían no ser adecuados para pacientes de edad muy avanzada.
"Tomaría meses de movimientos, fisioterapia y descanso en la cama hasta lograr que las articulaciones crezcan", dice el experto.

El método pionero fue probado exitosamente en conejos, a quienes se les reemplazó la articulación del hombro en la pata delantera utilizando sus propias células madre y logrando restaurarles el movimiento.
Es la primera vez que se logra regenerar toda la superficie articular con la restauración de funciones, afirman los científicos en la revista The Lancet.
El avance, dicen los investigadores, podría en el futuro beneficiar a pacientes que sufren trastornos como osteoartritis, cuyas caderas, hombros o rodillas resultan dañadas por la enfermedad.
Las articulaciones son los puntos de unión del esqueleto y su función es producir movimientos mecánicos entre los huesos proporcionando elasticidad y plasticidad al cuerpo.
Actualmente, la única forma de reemplazar articulaciones degeneradas o rotas es con el implante de articulaciones artificiales -una prótesis de metal- pero éstas son temporales y requieren de una compleja operación quirúrgica.
En la nueva investigación, los científicos del Centro Médico de la Universidad de Columbia extirparon la superficie articular del húmero de 10 conejos y las reemplazaron con un "esqueleto" artificial que tenía la misma forma.
Esta estructura -una especie de andamio- había sido preparada con compuestos que "atraían" a las propias células madre del animal para que se ubicaran en ella produciendo cartílago y hueso en dos capas separadas.
Cuatro semanas después, los conejos habían regenerado sus propias articulaciones y lograron reanudar sus movimientos normales.

Desde hace varios años, equipos de investigadores han logrado regenerar artificialmente una variedad de tejidos en andamios utilizando células madre.
Pero éstos sólo habían sido producidos en el laboratorio y se trata de tejidos muy pequeños, sin venas ni arterias capaces de abastecerlos de sangre.
Más recientemente, sin embargo, varios grupos de investigadores han logrado producir con éxito tejidos dentro de animales, en los que las arterias se forman de manera natural a medida que el tejido se reproduce.
Sin embargo, que aún si fueran aprobados los ensayos en humanos, éstos podrían no ser adecuados para pacientes de edad muy avanzada.
"Tomaría meses de movimientos, fisioterapia y descanso en la cama hasta lograr que las articulaciones crezcan", dice el experto.
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