La eterna pregunta. Más allá de “¿por qué estamos aquí?”, la gente se pregunta si Google se robará sus mails, si Facebook se quedará con sus fotografías y, claro ¿qué demonios pasará con mis ingeniosos tweets que han inspirado a mínimo dos seguidores? Bien, pues Twitter tiene la siguiente política:
“Si somos notificados acerca de la muerte de un usuario, podemos eliminar su cuenta o asistir a la familia del fallecido para que hagan un respaldo de sus tweets”
Por supuesto, hay que seguir ciertas reglas. Primero, hay que identificar la relación de quien hace la petición con el dueño de la cuenta y mostrar un obituario público o una nota en el periódico que avale que sí, la persona ha muerto. Eso sí, Twitter advierte que no se puede acceder a la cuenta tal cual, es decir, no están en posesión de la contraseña para hacer uso de la cuenta.
¿Has pensado qué pasará con tus redes sociales cuando mueras? ¿Dejarás flotando tu nombre en Internet por los siglos de los siglos o hasta que la fire sale nos alcance?
“Si somos notificados acerca de la muerte de un usuario, podemos eliminar su cuenta o asistir a la familia del fallecido para que hagan un respaldo de sus tweets”
Por supuesto, hay que seguir ciertas reglas. Primero, hay que identificar la relación de quien hace la petición con el dueño de la cuenta y mostrar un obituario público o una nota en el periódico que avale que sí, la persona ha muerto. Eso sí, Twitter advierte que no se puede acceder a la cuenta tal cual, es decir, no están en posesión de la contraseña para hacer uso de la cuenta.
¿Has pensado qué pasará con tus redes sociales cuando mueras? ¿Dejarás flotando tu nombre en Internet por los siglos de los siglos o hasta que la fire sale nos alcance?