Recorriendo foros en internet que analizan los hechos ocurridos en Japón, para ver cuan degradados mentalmente estamos, me encontré con esta genialidad. Creo que a muchos de los pavos que insultan, se rien, resongan, y demas, se van a quedar sin palabras, y quiza reirse un poco con este relato.

# ravacha dijo:
16/12/07, 10:29 AM:
Folclore las Pelotas:
Ayer no salí. Elegí vivir esta final como si tuviera algún valor más que aquel de ser el único tópico futbolístico del que se va a hablar toda la semana. Entonces, elegí cerrar Ustream TV y partir hacia algún barcito de mi Quilmes natal para compartir estos noventa minutos con coterráneos boquenses y antiboquenses (mal que nos pese, hoy el país se dividió así en un noventa porciento). De mas está decir que si tuviese cable hubiese dudado al tomar esa decisión, pero lo di de baja después del mundial 2002 y por principios decidí no colgarme jamás.
Antes de proseguir con estas líneas, es necesario aclarar – porque ya me la veo venir – que no soy hincha de boca, ni de river, ni antiboca ni antiriver. En fin, después de deambular entre restos humanos me acomodé en Pertutti, -conocido bar de la zona que supo erguirse sobre las ruinas de La Cibeles, mitico reducto del centro quilmeño donde solían festejarse los triunfos partidarios desde épocas inmemoriales-, y empecé a disfrutar (?) de la afluencia de fanáticos xeneises, claramente identificados con casacas del club de la rivera, y sospechosos clientes no identificables respecto de sus preferencias.
Gol de Inzaghi … Silencio Stampa por un lado. Yo, argentino, me limité a analizar que habían dejado transportar la pelota a Kaká por demás. Un rebote y a guardar. Ojalá terminase allí. Un grupo de diez infradotados (otra palabra no les cabe) se levantaron, vivando y aplaudiendo el gol de Filippo. Entendí entonces, que tanto ellos como otro grupito ubicado en el estrato superior habían decidido tomarse la molestia de salir de sus hogares, agruparse y festejarles en la cara a los hinchas bosteros que… Un equipo italiano, con sede en una ciudad ubicada a quince mil kilómetros de aca, les había convertido. Obvio que todo empeoró con el empate transitorio del Padawan Palacio. Un vengador auriazul se levantó, les gritó el gol en la cara, y (contará la leyenda, yo no lo ví) exhibió su miembro xeneize. Casi cinco minutos fueron necesarios para calmar las aguas, y otros cinco para que los participantes de la pseudo trifulca dejasen de proferirse amenazas. Consecuencia: Un clima de mierda por lo que restaba del primer tiempo.
El segundo tiempo tuvo génesis bajo un clima calmo, anque tenso. Pelota parada, producto de un foul del Morel mas conocido, que se ve obligado a hacer por inclinar el cuerpo hacia la raya de fondo (y el tipo le enganchó para atrás, por ende, quedaste desbalanceado. Siempre es preferible que intente tirar el centro exigido). Una pifia, Nesta, arriba. Gol del Milan. Festejos medidos de la parcialidad no identificable (?). Remate de Ibarra (buen partido, el negro se calza las plumas de cacique y es caudillo cuando de Neri Cardozo ya no se puede esperar más nada) Gooooouhh! Palo! Reconocimiento a Ibarra y maldiciones a los 20 centimetros de pierna que le faltaron a Palermo para capitalizar el rebote. Burlas socarronas de parte de la parcialidad devenida en Rossonera. Un rato mas tarde, Maidana se olvida que Kaká es Kaká y lo deja maniobrar en el área. Error, porque Caranta fue Caranta y la pelota hace “sapito” entrando mansa por el segundo palo.
Y ahora si… Lo que todos esperábamos… La hecatombe. La debacle total. Un gordito de no mas de 15 años, hijo del mas fervoroso hincha del Milan grita el gol como si lo hubiese hecho el. Un mozo se acerca solicitarle al padre que lo calme o se retire. Un hincha de Boca lo invita a retirarse ahora, o 5 minutos mas tarde, ajusticiado por su propia mano – La frase fue: “Ya te di una chance, hacete el boludo y tomatelá, O te cago a trompadas y te saco yo”.
Una vergüenza. Todos. El mozo, el gordito, el padre, el bostero, el que peló la verga, los otros ocho de River que se hacían los boludos y ponían cara de “Epa, pero entonces este no es el bondi que va a Lugano?” porque se la veían venir…
Un grupo de idiotas, -hinchas de nada, porque no hinchaban por river, ni por el milan-, se levantaron con ganas de forrear a su rival, pero no de una manera folclórica, amena, graciosa, simplemente agrediendo, gritando el gol en la cara, tomándose la molestia de salir de sus casas, solo para lograr hacernos pasar un mal rato a todos.
Me levanté y me fui. Faltaban 20 minutos, faltaban dos goles mas… uno de cada lado. Faltaba que Ambrossini se reciba del Ayala italiano… Faltaban las piñas que seguro me perdí porque el grupito de arriba seguía cantando “Ole Ole, Ole Ola, si sos de boca.. Pu*o! te queres matar, y otras barrileteadas, que siempre hay, que son válidas, en lugares como esté, como la redó, como chats partidarios y oficinas de laburo. Con respeto, con la lógica convivencia necesaria para no exhibir tu pene delante de hombres y mujeres, niños y niñas, y trabajadores, que nadie les paga para tener que controlar 50 infradotados. Una mierda. Una vergüenza como sociedad, como gente. Porque Termos hay en todos lados, y si, pero una cosa es la pasión, otra es la pasión desmedida y otra es la deformidad de levantarte cruzado y querer pararte adelante del tren. Buscar kilombo porque seguro tu vida es tan vacía, que no te permitís disfrutar el bochorno del rival desde un lugar digno. Necesitas gritárselo en la cara, porque todos los días de tu vida te debes sentir forreado en la cara, y de paso exponés a tu hijo, un pequeño imbecil, y gran imbecil en potencia, a ser herido, o a ser testigo de cómo te hieren a vos. En fin… Hay algo peor que hinchar por el que pierde, y es hinchar por la violencia. Al que lo leyó todo, gracias. Al que no, gracias también si entendíste que el lugar que ocupa este post busca expresar algo mas que un Andate fulano, o saquen a mengano.. Y a los otros, lo lamento.

FUENTE (Es el Comentario #129)

# ravacha dijo:
16/12/07, 10:29 AM:
Folclore las Pelotas:
Ayer no salí. Elegí vivir esta final como si tuviera algún valor más que aquel de ser el único tópico futbolístico del que se va a hablar toda la semana. Entonces, elegí cerrar Ustream TV y partir hacia algún barcito de mi Quilmes natal para compartir estos noventa minutos con coterráneos boquenses y antiboquenses (mal que nos pese, hoy el país se dividió así en un noventa porciento). De mas está decir que si tuviese cable hubiese dudado al tomar esa decisión, pero lo di de baja después del mundial 2002 y por principios decidí no colgarme jamás.
Antes de proseguir con estas líneas, es necesario aclarar – porque ya me la veo venir – que no soy hincha de boca, ni de river, ni antiboca ni antiriver. En fin, después de deambular entre restos humanos me acomodé en Pertutti, -conocido bar de la zona que supo erguirse sobre las ruinas de La Cibeles, mitico reducto del centro quilmeño donde solían festejarse los triunfos partidarios desde épocas inmemoriales-, y empecé a disfrutar (?) de la afluencia de fanáticos xeneises, claramente identificados con casacas del club de la rivera, y sospechosos clientes no identificables respecto de sus preferencias.
Gol de Inzaghi … Silencio Stampa por un lado. Yo, argentino, me limité a analizar que habían dejado transportar la pelota a Kaká por demás. Un rebote y a guardar. Ojalá terminase allí. Un grupo de diez infradotados (otra palabra no les cabe) se levantaron, vivando y aplaudiendo el gol de Filippo. Entendí entonces, que tanto ellos como otro grupito ubicado en el estrato superior habían decidido tomarse la molestia de salir de sus hogares, agruparse y festejarles en la cara a los hinchas bosteros que… Un equipo italiano, con sede en una ciudad ubicada a quince mil kilómetros de aca, les había convertido. Obvio que todo empeoró con el empate transitorio del Padawan Palacio. Un vengador auriazul se levantó, les gritó el gol en la cara, y (contará la leyenda, yo no lo ví) exhibió su miembro xeneize. Casi cinco minutos fueron necesarios para calmar las aguas, y otros cinco para que los participantes de la pseudo trifulca dejasen de proferirse amenazas. Consecuencia: Un clima de mierda por lo que restaba del primer tiempo.
El segundo tiempo tuvo génesis bajo un clima calmo, anque tenso. Pelota parada, producto de un foul del Morel mas conocido, que se ve obligado a hacer por inclinar el cuerpo hacia la raya de fondo (y el tipo le enganchó para atrás, por ende, quedaste desbalanceado. Siempre es preferible que intente tirar el centro exigido). Una pifia, Nesta, arriba. Gol del Milan. Festejos medidos de la parcialidad no identificable (?). Remate de Ibarra (buen partido, el negro se calza las plumas de cacique y es caudillo cuando de Neri Cardozo ya no se puede esperar más nada) Gooooouhh! Palo! Reconocimiento a Ibarra y maldiciones a los 20 centimetros de pierna que le faltaron a Palermo para capitalizar el rebote. Burlas socarronas de parte de la parcialidad devenida en Rossonera. Un rato mas tarde, Maidana se olvida que Kaká es Kaká y lo deja maniobrar en el área. Error, porque Caranta fue Caranta y la pelota hace “sapito” entrando mansa por el segundo palo.
Y ahora si… Lo que todos esperábamos… La hecatombe. La debacle total. Un gordito de no mas de 15 años, hijo del mas fervoroso hincha del Milan grita el gol como si lo hubiese hecho el. Un mozo se acerca solicitarle al padre que lo calme o se retire. Un hincha de Boca lo invita a retirarse ahora, o 5 minutos mas tarde, ajusticiado por su propia mano – La frase fue: “Ya te di una chance, hacete el boludo y tomatelá, O te cago a trompadas y te saco yo”.
Una vergüenza. Todos. El mozo, el gordito, el padre, el bostero, el que peló la verga, los otros ocho de River que se hacían los boludos y ponían cara de “Epa, pero entonces este no es el bondi que va a Lugano?” porque se la veían venir…
Un grupo de idiotas, -hinchas de nada, porque no hinchaban por river, ni por el milan-, se levantaron con ganas de forrear a su rival, pero no de una manera folclórica, amena, graciosa, simplemente agrediendo, gritando el gol en la cara, tomándose la molestia de salir de sus casas, solo para lograr hacernos pasar un mal rato a todos.
Me levanté y me fui. Faltaban 20 minutos, faltaban dos goles mas… uno de cada lado. Faltaba que Ambrossini se reciba del Ayala italiano… Faltaban las piñas que seguro me perdí porque el grupito de arriba seguía cantando “Ole Ole, Ole Ola, si sos de boca.. Pu*o! te queres matar, y otras barrileteadas, que siempre hay, que son válidas, en lugares como esté, como la redó, como chats partidarios y oficinas de laburo. Con respeto, con la lógica convivencia necesaria para no exhibir tu pene delante de hombres y mujeres, niños y niñas, y trabajadores, que nadie les paga para tener que controlar 50 infradotados. Una mierda. Una vergüenza como sociedad, como gente. Porque Termos hay en todos lados, y si, pero una cosa es la pasión, otra es la pasión desmedida y otra es la deformidad de levantarte cruzado y querer pararte adelante del tren. Buscar kilombo porque seguro tu vida es tan vacía, que no te permitís disfrutar el bochorno del rival desde un lugar digno. Necesitas gritárselo en la cara, porque todos los días de tu vida te debes sentir forreado en la cara, y de paso exponés a tu hijo, un pequeño imbecil, y gran imbecil en potencia, a ser herido, o a ser testigo de cómo te hieren a vos. En fin… Hay algo peor que hinchar por el que pierde, y es hinchar por la violencia. Al que lo leyó todo, gracias. Al que no, gracias también si entendíste que el lugar que ocupa este post busca expresar algo mas que un Andate fulano, o saquen a mengano.. Y a los otros, lo lamento.

FUENTE (Es el Comentario #129)