Estas ‘reglas’ son modos, ejemplos, conductas con apuntes que permiten el análisis de cómo ser profesor y comportarse con los alumnos. Hay muchas más y algunas están esbozadas para comprensiones más profundas en otro tiempo y lugar. Recibiré todo apunte para mejorarlas y corregirlas. Son sólo indicativos de una larga experiencia docente dentro o fuera del juego.
En la Escuela
01. Cuente con un programa. Para cada grupo defina primero los objetivos que espera alcanzar. Tenga claros los temas y las posibilidades normales de llegar a ellos por los chicos. No sea pretencioso y hágalos compartir con los padres y con ello mismos. Si está en un buen ambiente didáctico, verifíquelo con el grupo docente que compatibiliza lo que usted hace con otros programas. haga incidencia en las habilidades cognitivas que verifican los objetivos.
02. Haga una planificación . La planificación debe ser el cómo logra los objetivos, los tiempos en que supone lo hará. La planificación por proyectos incluye temáticas concretas y prácticas que pretenderá lograr con su grupo. Cuando especifique un cómo no repita las formas, trate de variar actividades, rote y no haga siempre lo mismo. Alterne torneos con explicaciones, juegos diversos, actividades sociales donde los chicos más grandes y expertos tengan a los más chicos como alumnos temporarios, haga equipos, planifique tareas con computadoras, juegeu con ellos, invite maestros o profesores nuevos, tómeles evaluaciones escritas, propóngales dibujar o expresar ajedrez de otras maneras, y varias otras maneras para reactivar gratamente al alumnado.
03. Recurra a las preguntas. Las preguntas que el profesor hace al alumno permiten una interacción didáctica importante. Al dirigirse específicamente a un alumno se logra atraerlo al tema, movilizarlo en la búsqueda de soluciones y afirma el conocimiento impartido al provocar una reflexión . Los recursos mayéuticos son los que vitalizan una clase. No haga una pregunta y conteste inmediatamente con la respuesta. Dele tiempo al alumno de poner en marcha su comprensión. Haga de cada pregunta una situación de problem - solving a medida. Potencie los ejemplos que da y sitúelos de forma preponderante si van a ser modelo para el futuro. Sorprenda y asombre a sus alumnos.
04. No haga jugar siempre.Trate de que el juego sea un resultado de una clase. Que el jugar tenga relación, para su práctica, con el tema. Pero además de jugar y medirse con partidas, los alumnos tienen que ser convocados a la solución de problemas, a la composición, al análisis metodológico, al trabajo de archivo o de investigación, a la lectura o al desborde de su fantasía creadora con varios métodos que pueden no incluir al juego en sí. Los chicos desean jugar siempre. impóngales un ritmo, por ejemplo, media hora de atención a su explicación, media a la ejercitación escrita y media al juego libre.
05. Espacie los torneos. No deben ser demasiado cercanos los torneos que miden los esfuerzos competitivos. Una de las razones es que cada certamen debe poder disfrutarse un cierto tiempo. / si esto le da importancia los torneos tendrán también mayor importancia como evaluación de progresos para cada alumno.
06. Diversifique actividades. Las actividades de una serie de clases deben ser diversificadas. Alterne una clase expositiva, con un certamen de Acertar jugadas, o con resolución de problemas o de juego libre: La variabilidad s un arma pedagógica que motiva al seguimiento de los alumnos. Y cuando sea necesario juegue con la rexpectativa de quien va a su clase al no saber cómo continúa lo de la clase anterior.
07. Evalúe con exactitud. Las evaluaciones son de lo más importante que pasa por el aprendizaje del alumno. Su valoración está en juego y él debe sentir que Usted lo ayuda a conocerse. Nunca evalúe poco ni apurado. Las evaluaciones con puntajes complejos son apreciadas por los alumnos y los motiva a desarrollar la precisión. No es lo mismo evaluar con una meta de 10 puntos que hacerlo sobre 100. Con la minuciosidad el profesor logra calificar al que trabaja y apreciarlo. Si cree que una calificación es discriminatoria busque entender al minusválido y ayudarlo especialmente. Nunca califique nivelando hacia abajo. Es aconsejable también diversificar las formas de evaluación. Un ránking es siempre una interesante posibilidad. Y puede no ser solamente un ránking general: puede haber clasificaciones por rubros.
08. Sepa dividir grupos. Siempre que comience con un grupo, verá cómo hay alumnos que superan en rapidez y habilidad a otros alumnos. Cada uno requiere lo suyo y una recomendación es agrupar, en juego o en instrucciones a los que tienen similar nivel. Existen variadas formas en las que el profesor puede atender a la diversidad de los grupos.
09. Equilibre con las niñas. Las niñas no son diferentes en muchas de las habilidades que ponen en el juego y su aprendizaje. Sí pueden tener motivaciones competitivas de otro tipo. Hágalas jugar frecuentemente con varones y diversifique las formas de competencia para descubrir en cuáles ellas se sienten más a gusto sin las habituales discriminaciones que por factores competitivos se les hace sentir.
10. Acepte intervención de docentes. Proponga a otros profesores o docentes de la escuela que se intresen por lo que hace. Invitar a maestros para que den clase en su tiempo con los niños le puede verificar comportamientos y aprendizajes; además su óptica de espectador le dejará ver nuevas características de sus alumnos. La intervención de especialistas docentes le brindará formas insospechadas de actuar frente al aula.
11. Modifique reglamentos y organizaciones. No siempre las reglas normales son las más apropiadas cuando los chicos aún no las necesitan como los maestros. Cambiar los tiempos de juego o terminar una partida antes de finalizarse con un mate, o hacer ganar a alguien por factores ajenos al mero reglamento es una herramienta muy útil. Sobretodo si tiene poco tiempo para realizar una evaluación de juego. Hágales comprender que si usted fija reglas distintas es por causas explicables. Hay chicos que en ciertas edades no respetan las reglas, por ejemplo, de la pieza tocada o algunas complejidades del reglamento. No las necesitan y discúlpelos sabiamente.
12. La táctica es lo primero. El desarrollo táctico, el fuego y las combinaciones siempre es la primera arma que el niño goza; déjeles gozarla mostrando bellas jugadas y haciendo que el alumno participe como si fuera el maestro que las ejecuta. Empiece por los mates en una jugada
13. No sólo aperturas. No enseñe aperturas como parte principal del juego. Prepare temas que modelen las formas de atacar con peones, la importancia de cómo mantener el centro, de cómo descubrir signos de transformación, de finales básicos encadenados a acciones del medio juego, muestre ideas sobre cómo salvar las partidas perdidas. Proponga recursos que adornan la experiencia y hágales ver el sentido de plan general para que vean la partida como un todo, desde puntos de vista globales. Enseñe a razonar las jugadas más elementales.
14. Preocúpese por la diversidad. Es un tema mayor. Cuando se vayan separando naturalmente los grupos por niveles y por edades, trate de que convivan entre sí. Que los mayores entrenen a los menores, que tengan calidad de tutores, que formen equipos no homogéneos. Trate de que cada subgrupo tenga una parte de las clases especiales para ellos. Diseñe documentos o provea de material especial para cada grupo. Use las simultáneas didácticas para estar con cada nivel diferente un momento en cada vuelta.
15. El lugar para cada uno. Cuando basa una explicación en preguntas, siempre habrá uno que será el más rápido para dar una jugada o descubrir una idea. Trate de que su respuesta no inhiba la de los más lentos, que tengan su tiempo, pero hágale saber que Ud. ya sabe que él fue el primero en el logro. Él necesita satisfacerse frente a todos y Usted. con sólo la mirada le puede dar esa necesidad sin adelantar una búsqueda de solución en el grupo más lento.
16. No viva sólo del resultado. Ser resultadista es bueno y malo según muchas variables. Hay muchos comportamientos que se deben aprender al mismo tiempo que la búsqueda del éxito competitivo. Aprecie las otras maneras de seguir un camino y adecue los valores de los chicos que no obtienen siempre los buenos resultados. Espérelos y haga acompañar esa espera sin detrimento hacia la evolución de los mejores.
17. Use el material adecuado. No siempre el material indispensable para una clase son los juegos o el tablero mural. Juegue con el movimiento con los más chicos, con el cuento y la anécdota con los iniciales, con material audiovisual con los mayores, con láminas, diagramas y dibujos y otros tipos de expresión como material impreso para fijar conocimientos o resoluciones escribiendo. Con la tiza en el pizarrón una buena gráfica acompaña el dinamismo de su clase y si escribe con letras significativas algunas palabras se recordarán más. Prepare disfraces para una demostración, consiga piezas grandes para jugar en un patio o una plaza, haga carteles o afiches para su exposición. Fabrique piezas de plastilina o acrílicos o haga construir tableros de distintos materiales.
En el club
18. Respete al campeón. En cuestión de resultados, el campeón es su personaje favorito. Haga que todos lo consideren, pero que nadie asuma con poco ese rol. Y trate de mostrarse complacido con los progresos de cada cual. Un campeón es un líder que arrastra y valore su función de ejemplo si hace de él, además , una buena persona sociable y no egoísta. Pero nunca se olvide de que todos aspiran a ser campeones y Usted debe garantizarlo a cada uno a su tiempo. Hágales sentir que todos lo son para Usted.
19. El padre debe ser considerado. Un padre o una madre es por lo general un fanático de su hijo. Trate de explicarle su necesidad de compartir un espacio con otros de igual fanatismo. No deje que uno le tome la conducción de un grupo. Terminará dejando a todos los demás para favorecer a su ego en la persona del hijo. Hágale comprender esta necesidad de equilibrio a todos. A pesar de ello puede ser un improtante aliado a la hora de conseguir recursos si logra hacerles comprender su función. Y si no sabe jugar propóngales hacer un cursillo donde puedan acompañar y ver el progreso de su hijo.
20. Organice recreaciones alternativas. Las circunstancias de la clase de ajedrez pueden ser cansadoras hasta obsesivas si repiten el mismo esquema. Diversifique alternando los tiempos dedicados a aprendizajes y torneos. Proponga charlas, salidas, paseos, pequeñas tareas comunitarias, con los padres y con otros chicos. Partidos de fútbol u otros deportes, salidas al cine o a comer juntos, júntelos en algunos videojuegos. Verá el comportamiento de habilidades tanto intelectuales como sociales o intrapersonales que le ayudan a comprender al chico en otros medios para volcar experiencias en el propio del ajedrez y la competencia.
21. Resultados, cada cual a su tiempo. En todo grupo hay individuos más listos que otros. Y hay tiempos en que uno constata que un aprendizaje individual es lento. Pruebe de planear tareas o partes del juego con posibilidades de entusiasmar al mejor resultado en ellos. Cuando vea que se logran trate de trasvasarlos al campo ajedrecístico. Siempre tenga en cuenta los tiempos promedio en que un chico de determinada edad y tiempo de aprendizaje necesitan para igualar a otros y no deje de explicar cada vez esta circunstancia.
22. Los horarios completos. En una clase trate de que los chicos no tengan vacíos durante la misma: si planifica trabajar en clase 2 horas tenga material para esas dos horas. Sea puntual al comienzo de cada clase.
23. Respeto y sentido de equipo. En cada grupo de aprendizaje los algunos se van haciendo amigos. No haga sentir diferencias que siempre existen Por ejemplo forme parejas de uno fuerte con uno débil para realizar competencias donde cada uno tenga su papel. los torneos por parejas desparejas tiene el objetivo del compartir que luego tornará en mejores amistades. Que no sean sólo par situaciones de liderazgo con el propio juego.
24. Premios, diplomas y evolución. Toda actividad merece un premio si es bien otorgado. No todos merecen un premio. Acostumbre a los chicos que sólo hay un sólo primero. Los premios consuelo son para los tontos y los chicos no dejan de saberlo. Agradezca la participación con un diploma que lo certifique. Procure buenos trofeos que puedan exhibirse con el nombre del premiado y porqué. Identifíquelos, será un recuerdo para toda la vida. Si entrega un libro, póngale una dedicatoria. No entregue premios en dinero. Trate de tener ciclos en los que se pueda premiar la evolución, por ejemplo, con certificados.
25. Llevar carpeta y análisis. Haga guardar sus partidas. Conservar en una carpeta todo el material de clases es sumamente importante. Relacionar las fases del aprendizaje propio da perspectiva y satisfacción a la tarea de aprender. Conservar recortes de diarios, análisis propios, esbozos de ideas anotadas, archivo de torneos, y estadísticas, apuntes de clases o reflexiones sobre ellas, se constituyen en excelente material para el progreso individual.
26. Planificación de la apertura de cada alumno. Las ideas sobre el repertorio de aperturas tienen que ser siempre de dos maneras: individual o grupal. Tener un repertorio común ayuda al sentido de grupo y alimenta estudios compartidos de las líneas con aportes de todos. Tener cada alumno la selección propia ayuda a la definición de las características que cada profesor provee a cada caso particular de acuerdo a su sicología y necesidades competitivas individuales. Un repertorio lógico se adecua al histórico del hombre: las abiertas, primero, con la táctica y la aceptación de líneas agudas con gambitos, luego las semiabiertas con menor vuelo táctico inicial pero con apoyo en el ataque planificado, luego, las de mínima ventaja central como las de peón dama y semicerradas y finalmente las cerradas o hipermodernas. Aunque dentro de cada apertura se pueden hallar variantes adecuadas a cada paso del planteo histórico de l alumno. No elija las aperturas especulando. Para cada edad su repertorio con evolución. Los chicos no son maestros y no deben jugar aperturas profesionales si no las pueden entender. Llévelos a jugar líneas en contra de sus comodidades (cuando juegan una línea solo porque ganaron con ella). Hágales razonar las aperturas con relación a los principios básicos. Hágales jugar torneos reducidos con apertura obligada.
27. Cuando deja de competir: el compositor o el dirigente. Brinde a cada alumno de su grupo la posibilidad de encargarse de resolver situaciones de organización. Siempre los necesitará como organizador de torneos, como fiscal, como dirigente. Hágales conocer las ideas conductivas de su entorno tanto como las situaciones éticas que acompañan su desarrollo. Y hágalos disfrutar de la composición, tanto como de la solución de problemas, de la belleza del juego en general. El juego práctico es siempre adornado por otras maneras de adoptarlo.
En alto rendimiento:
28. Preparación intelectual: las habilidades. Para una correcta comprensión de lo que aprende, enseñe a su alumno cómo se definen y manifiestan las distintas habilidades cognitivas que pone en juego. Muestre cómo funciona su memoria, su capacidad lectora de jugadas, su atención distributiva, su capacidad heurística, el valor de las comparaciones analógicas, su voluntad y resistencia.
29. La confianza en el maestro / entrenador. Prepárese para cuando un alumno lo supere en el juego. La confianza que debe tener en la conversión de profesor a analista o entrenador es un signo de cultivo de la madurez en el alumno y de la creación de su propia independencia intelectual. Y de su servicio y amistad que él pueda comprender.
30. Preparar para la actitud individual. Prepare a cada alumno para las mejores respuestas psicológicas personales. Su comprensión e injerencia en el tema son más que apreciables. Nadie conoce mejor a sus alumnos que el que convive un cierto tiempo con su desarrollo. Cuando sea jugador debe poder sentir que tiene poder propio.
31. Repertorio de Aperturas. El repertorio de un jugador avanzado debe ajustarse a características individuales de alta competencia. Muchos prefieren salirse de esquemas trillados con tal de jugar lo que no juega el otro. A veces es importante inculcar que el mejor juego es el que juegan los grandes maestros y buscar en lo trillado una novedad, depende del trabajo casero. Haga que no se eluda por facilismo esta situación. Otras veces el jugador joven se siente atraído a lo que juegan los campeones. Busque su estilo en el repertorio que más valore sus condiciones estratégicas y tácticas. No le haga seguir una moda solamente. No desprecie la investigación de líneas antiguas: le preparará para la investigación, una herramienta fundamental.
32. La preparación psicológica. Muchas son las maneras de proponerle al alumno saber sobre la forma de encarar su situación frente a la lucha. A quien no le gusten las complejidades llévelo a elegir compromisos, por ejemplo haciéndole jugar sacrificios de peones de entrada. Cuando vea un jugador desordenado, pruebe con obligarlo a cambiar damas tempranamente y que juegue prefinales con mínimas ventajas. Otras preparaciones psicológicas están cerca de estudios complejos sobre la personalidad y el rendimiento sin dejar de considerar factores como la autoconfianza, la sobrevaloración, la falta de seguridad, etc. La propuesta de estudios de aperturas tiene que ver mucho con la confianza general ante una partida, más que con la seguridad de una línea en particular.
33. Las comidas. Las formas de comer y sus ritmos y elementos nutrientes proporcionan seguridad de los procesos internos en la competencia fina. Estudie las maneras de comer de un alumno con un especialista y evite digestiones largas y que adormecen. La leche es un excelente nutriente para el ajedrecista, y los glucósidos para el alimento del cerebro en su desgaste. Tienen su importancia el fósforo y el hierro y otros minerales. Investigue sobre las maneras más vitales de alimentación de sus alumnos y los hábitos como tomar mate o café o comer pastas. En ocasiones hemos escuchado (el GM Pachman, en el Mundial de Baguio) sobre recomendaciones de comer carnes rojas en vez de vegetarianismos para aumentar la combatividad. No olvide que el oxígeno es el principal alimento de las neuronas.
34. La preparación física. El cuerpo, su vitalidad, es imperioso en el alto desarrollo. La capacidad de oxigenación durante la partida larga acerca a las prácticas de la natación y el aerobismo. Una caminata antes de cada partida se ha recomendado siempre para los mayores. Los ejercicios violentos aunque sean a algunas horas de una partida dejan cansancio general que no suele reponerse. El pingpong ha sido siempre un buen complemento de la práctica ajedrecista. Trate de conocer las respuestas y signos vitales del corazón y de los pulmones de los alumnos con tests biométricos.
35. El estilo. En el alto nivel de rendimiento el estilo se forja con estudios particulares. Un alumno que busca su estilo debe ser ayudado enjundiosamente. La mayoría observa si es táctico o estratégico, pero en general es una combinación de esos y otros factores. Estudie, por ejemplo, en largas prácticas de partidas rápidas, casi sin pensar, cómo se comporta el alumno. SI enroca rápido o prioriza ataques, si desarrolla determinadas piezas más que otras y todo componente que defina singularidades en su accionar. Evalúe después su relación con definiciones estilísticas y proponga formas de actuar de acuerdo con ellas.
36. Métodos de evaluación. Los métodos de evaluación en el alto rendimiento tienen que ver con las capacidades posibles de testear y de individualizar. propongo estudios sobre las formas de elección de las jugadas cabdidatas, las formas de jerarquizar el trayecto de elección, las maneras de hacer hipótesis viables, el alcance de visión interna, la corrección de los análisis complejos, la suscitación de esquemas tácticos etc. Como métodos, los tests siguen dando información valiosa. La evaluación de torneos puede condicionar a un sólo parámetro inútil.
37. Voluntad de ganar. La agresividad y la resistencia están unidos a la voluntad de ganar. Pero la actitud específica hay que formarla con motivaciones. Los premios y satisfacciones deben ser argumentos válidos sin dejar que obnubilen las actitudes de desarrollo competitivo.
38 Métodos de alta preparación. Matches, torneos, etc. Prepare una serie de tareas y objetivos a alcanzar en mediano plazo, por ejemplo, en un año. No más. Un objetivo puede ser alcanzar una norma de puntaje graduado. O fije tareas y torneos adecuados a un plan que incluyan una forma visible en tiempo de algunos logros en materia de torneos y desarrollos medibles en tests. Un plan de trabajo que se cumpla proporciona estabilidad en los deseos de logros individuales y por conjuntos.
En el torneo:
39. Observar reacciones. Un certamen debe ser una oportunidad de evaluar comportamientos. Difiera siempre con aquéllos que sostienen que un entrenador o profesor debe estar alejado de la observación directa de sus alumnos en un torneo. Tenga en cuenta que quienes sostienen semejantes argumentos son personas que insultan el conocimiento tratando de prevenir corrupciones que le puedan endilgan. Un profesor consciente debe saber las situaciones emocionales por las que pasa su alumno ya que de allí buscará la correcta forma de reponer una reacción defectuosa.
40. La preparación de cada partida. Las preparaciones deben ser realizadas en los términos normales de entrenamiento antes de la competencia. En torneos, la preparación es coyuntural y liviana. Largos análisis al enterarse de una línea que juega un futuro rival, la puede hacer el entrenador a solas para hacer recomendaciones no demasiado profundas al entrenado. Lo principal es jugar dentro de lo que se está seguro. Por ello es conveniente preparar un repertorio de variantes para cada torneo y de situaciones de juego que puedan variar hacia lo que más desee jugar el alumno, o lo que le convenga según las posiciones. Jugar a ganar siempre es especial para muchos jóvenes, pero la experiencia indica que quienes ganan torneos son aquéllos que saben regular y definen cuando y contra quien jugar a tablas o a esperar sus errores.
41. El respaldo frente a la derrota. Una derrota es algo especial en el joven ajedrecista. Conseguir que no le importe comprendiendo que está en desarrollo es un momento de madurez alcanzada. El profesor debe no ser concluyente con respecto a una situación de este tipo. No reprender violentamente. No hacer de la derrota algo sin rédito. Buscar en el error analizado especialmente la situación de recupero lógica. nunca dejar al alumno frente al abismo. Analice más las partidas que se pierden que las que se ganan. Refiera el error a algún déficit que proponga reparación rápida. Si el alumno sabe que tiene corrección podrá sentir que la derrota no es para siempre y buscará pronta revancha.
42. Plan de juego antes y después de la partida. Las modificaciones de plan de juego tienen que estar a disposición de las circunstancias. En cada momento altere el plan que propone al alumno brindándole la seguridad de que no altera la preparación que su experiencia vaya acumulando con el torneo. Hágale variar si considera que no se desestabilizará demasiado como para que el torneo tenga significación como método de preparación larga que lleva con él.
43. Normas generales: Tenga claro que dejar dormir mucho es pernicioso. No deje que el alumno juegue partidas rápidas durante el torneo. Unas pocas pueden tener que ver son fines de su situación en torneo y preparación, pero demasiadas perturban todo el planteo. Haga que el alumno se sienta todo el torneo concentrado que no se distraiga demasiado ni se aburra tampoco en las horas en que espera una partida. Trate de que no viva algunas situaciones conflictivas sobretodo cuando deba protestar por alguna reglamentación. Las salidas nocturnas no favorecen la situación general de concentración. Los partidos de fútbol tampoco. Los juegos de salón son saludables. Ver televisión también. Los videojuegos provocan estados de desacomodación intelectual notables aunque puedan considerarse estimulantes.
En general
44. Cuando el chico quiere abandonar el ajedrez. Nunca ninguna situación debe desembocar en una mala comprensión de las propias habilidades. La espera de que mejoren los rendimientos puede verificar otras situaciones de valor. A quienes tengan estas impresiones de abandono, póngalos en otros tipo de situaciones competitivas, por ejemplo con torneos de otros tipos, como ajedrez progresivo, composición de problemas, acertar jugadas o pasapiezas o juegos en equipos donde su poca habilidad pase algo disimulada acompañando a otros más fuertes. Convenza de que algunas habilidades tienen mayor tiempo de plasmación según la edad y la formación individual.
45. Investigar condiciones que se sacan del ajedrez. Saber cómo influye el ajedrez y su práctica en las condiciones intelectuales y sociales de los que aprenden es fundAmental. recurra a la bibliografía sobre el tema. pregunte a especialistas y hágales conocer el juego. Observe otras perspectivas
Mi punto de vista....................
El ajedrez es un gran juego que requiere una destreza intelectual, la cual por supuesto puedes ir entrenando, poco a poco vas viendo jugadas que van a suceder, es como adivinar el futuro de manera lógica, los entendidos de este deporte y con cierta práctica pueden jugar con tableros invisibles lo cual es =
Ajedrecista nivel 1000 jajaj o algo así
Les recomiendo de sobremanera la práctica de este deporte ciencia en estos tiempos donde los cerebros no están tan acostumbrados a pensar, es un deleite ver como se ejercita este músculo que nos va a servir a lo largo de toda la vida, úsenlo, instruyanlo, no se acaba se los aseguro...
En mi primer torneo de ajedrez, me sudaban las manos y me dió mucho frío, así supe que ese deporte era el mío, con ningún otro he sentido eso y aunque soy completamente amateur me emociono mucho jugando, un saludo a toedos los ajedrecistas del mundo....
Y quienquiera que sea tu Dios, debe estar jugando ajedrez con nosotros, eso no te quepa la menor duda, así que mas vale ir aprendiendo las reglas...
SAludos desde pozol city...

