En esta serie de artículos (que espero continuar escribiendo) quiero hablar de las maravillosas formas alotrópicas del carbono. Hoy empezaré con las características químicas del carbono y explicaré porqué es un elemento tan especial, tanto para la ciencia, como para quienes no saben siquiera la importancia de este elemento. Tal vez diré muchas cosas que ya conoces, pero poco a poco escribiré artículos más avanzados al respecto.
Si pudiéramos viajar por el tiempo para visitar alguno de los reyes, y como saludo, les dijéramos que sus diamantes están hechos del mismo elemento que constituye el carbón, ¿Qué pensarían ellos?, ¿se reirían?, ¿nos creerían?, ¿nos tacharían de locos?, ¿o nos ejecutarían? Considerando que incluso hay se reirían de nosotros, ¿acaso nos creerían?
Tal vez lo último que pensarían es que tuviéramos razón, pero de hecho, la tenemos. El diamante no es más que una red de átomos de carbono bien organizados. De hecho, todo cristal (no vidrio, que no es cristal) es una serie de átomos o moléculas organizados de tal manera que, en palabras simplonas, los cristales constituyen una molécula gigante. Sí, los cristales pueden ser vistos como moléculas gigantes, aunque la definición científica no sea exactamente esa, por supuesto; pero para los efectos, lo es.
Pero las curiosidades del carbono no terminan ahí. ¿Quién diría que el mismo constituyente de la madera quemada, casi sinónimo de la muerte, es el mismo bloque que constituye toda la vida sobre la tierra? Así es. Sin el carbono, la vida como la conocemos no sería posible. Ya sé que ya lo sabías, pero a mí me sorprende cada vez que lo escucho.
El carbono es el sexto elemento de la tabla periódica, tiene 4 electrones de valencia (le faltan cuatro más para completar el octeto); tiene 6 protones. Pero antes de continuar con sus características químicas, haré una introducción a su origen. Al igual que todos los elementos más pesados que el Hidrógeno (y aveces Helio), fue creado por fusión nuclear en el núcleo de las estrellas que juntaban núcleos livianos de helio e hidrógeno (protones y neutrones) para crear núcleos atómicos más pesados (en el caso del carbono, 6 protones). Así que, el Carbono, Nitrógeno, Oxígeno, Fósforo, Hierro, Azufre y Calcio que constituyen tu cuerpo, cada uno de esos átomos fue creado en el núcleo de muchas estrellas; los elementos más pesados que el hierro fueron creados en una violenta explosión que sufren las estrellas masivas: supernova. Sí, nuestro cuerpo está hecho de material creado en el corazón de estrellas masivas. Posteriormente, las estrellas, tras explotar, esparcieron todos estos átomos más pesados que el hidrógeno por el espacio, y ese material fue el constituyente de nuevos mundos y estrellas. Entre estos, nuestro sol, sus planetas -por tanto- la vida. Así que, tenemos una relación muy íntima con las estrellas.
Estrellas: fábricas de nuevos elementos.
Bien, ahora que sabemos de dónde viene el carbono y sus hermanos, conviene saber otras maravillas del mismo. Sus maravillas no se acaban, literalmente, pues cada día descubrimos más compuestos (en forma de proteínas, polímeros etc.) que están basadas en Carbono.
Existen más compuestos que incluyen carbono, que compuestos constituidos por cualquiera de todos los demás elementos. ¿no es increíble? Tiene tantos compuestos, que tuvimos que crear una nueva química especializada en el carbono: química orgánica.
Pero la ingeniería no se queda atrás: los nanotubos de carbono, buckybolas, grafeno, etc. Son solo algunas maravillas modernas del carbono; pero de ellas hablaremos en artículos posteriores (si no abandono esta serie).
Espero que lo hayan disfrutado. Bendiciones, y hasta luego.