Decidí hacer este post a partir de leer varios argumentos bastante errados respecto a la vida en general – “si la homosexualidad es normal, ¿entonces porqué hay dos cromosomas? ¿por qué existen el hombre y la mujer ¿Eh?” (imaginar la cara de un nene de doce años puchereando enojado). Se resaltan las funciones de los distintos órganos del cuerpo humano, etc. Otra variante de la homofobia se maquilla tras la idea de que el objetivo de la humanidad es sobrevivir, y que al no poder procrear, los homosexuales son algo así como una enfermedad social (descontamos que existe la inseminación artificial para lesbianas).
El post es una explicación acerca de la creencia errónea de que los elementos de la naturaleza tienen un 'sentido' o que cumplen una función determinada de antemano por la cual las cosas son como son.
Bueno, mal que nos pese somos fruto de la casualidad. En 1859, tras décadas de estudio, Darwin publicó su libro El origen de las especies por medio de la selección natural, donde expone su famosa teoría.
Cita :“[…] Darwin y Wallace habían dado cuerpo a una teoría que sostenía que había un cambio específico en poblaciones y especies a través del tiempo, y que el motor de dicho cambio se debía a la selección natural sobre las variaciones genéticamente establecidas. Las especies habían evolucionado con el paso del tiempo y todas las cosas vivas estaban vinculadas por un origen común, no provenían de creaciones distintas o independientes. Gracias a la superproducción de individuos nuevos (descendientes) y a la gran variabilidad que se daba entre ellos, las diversas situaciones ambientales podían actuar como filtro selectivo de las especies, de manera que sobrevivieran o se reprodujeran los individuos con cualquier ligera ventaja sobre sus compañeros. […]”
Psicologia Cientifica - www.psicologiacientifica.com
Jairo A. Rozo Castillo
Psicólogo e Investigador Social - Estudiante doctorado
Universidad de Sevilla (Sevilla, España)
Jairo A. Rozo Castillo
Psicólogo e Investigador Social - Estudiante doctorado
Universidad de Sevilla (Sevilla, España)
La teoría darwinista establecía que existían determinadas variantes genéticas que se daban por azar; estas variaciones podían resultar beneficiosas, indistintas, o perjudiciales para el individuo. Los individuos mejor adaptados al medio (por variaciones fruto del azar) tenían más chances de sobrevivir, de conseguir alimento y de procrear. Con el tiempo, los individuos peor adaptados terminaban desapareciendo porque no podían ‘competir’ con aquellos de su misma especie que presentaban alguna variación beneficiosa (es decir, adaptación).
Por ejemplo, en Inglaterra había árboles de corteza clara donde vivían polillas de color claro. Algunas mutaron azarosamente, y su color fue negro. Al posarse en los árboles los pájaros las distinguían mejor y las podían cazar más facilmente que a las claras. Con la revolución industrial algunos de estos bosques terminaron oscurecidos por el hollín. Las polillas blancas resultaron estar ahora peor adaptadas al medio y se fueron extinguiendo. Las polillas negras pudieron vivir más y al poco tiempo la población había cambiado completamente. Todo eso por variaciones azarosas. Es decir, nadie diseñó a las polillas y le asignó una función a los colores. Decir que “por algo hay mujeres y hombres” equivale a decir “por algo la polilla es negra”. “Por algo” nada, se dio y punto.
Uno de los pilares del Creacionismo (y de los dogmas católicos y de otras religiones) consiste en la idea de que, al existir Dios y al ser el hombre y el universo una creación de éste, existe una finalidad, un objetivo para todas las cosas, en particular para el hombre y el universo. Este concepto, llamado teleología, pretende justificar el por qué de la existencia humana, arguyendo que algo tiene que haber (es un concepto más antiguo, Aristóteles, etc, etc, aquí tomamos esa acepción)
En torno a esta idea giran también los argumentos que exponen los defensores de una variable del Creacionismo (por así llamarla), que se conoce como Diseño Inteligente (Intelligent Design). Basándose en explicaciones sin fundamento y buscando provocar la duda y el cuestionamiento de las teorías evolucionistas, se pretende restarles credibilidad y así “demostrar” que ellos tienen algo de razón. Sus explicaciones tienden a lo milagroso, o mejor dicho a la presentación como milagros de elementos o fenómenos naturales cuyas características muchas veces son realmente sorprendentes. Según sus argumentos, el mundo natural es demasiado complejo como para que se haya formado gradualmente a lo largo de millones de años, sin intervención divina, y obedeciendo a reglas naturales relativamente sencillas de comprender por el hombre (variaciones genéticas, adaptación, supervivencia del más apto, selección natural, etc.).
Otro de los conceptos con los cuales defienden sus ideas se relaciona con el de la complejidad mencionado anteriormente, y se basa en el hecho de que todos los factores (órganos, seres vivos, etc.) cumplen una “función” dentro de un conjunto (organismo, especie, medio ambiente). Dicha funcionalidad, sumada a la complejidad específica de cada elemento, sólo puede ser explicada, argumentan, mediante la intervención de un ser o una fuerza superior. De alguna manera se equipara un elemento natural con un artificio humano, mostrando cómo la complejidad y funcionalidad del artificio (en conjunto y en cada una de sus partes) se debe puramente a la mano del hombre. Trasladando (incorrectamente) este razonamiento (complejidad + funcionalidad = diseño) a un campo biológico se busca explicar el origen de ciertos elementos naturales mediante la existencia de un supuesto ser superior.
Recapitulemos.
- El hombre – como todos los seres vivos - evolucionó por variaciones genéticas azarosas y por selección natural (adaptación al medio y supervivencia del más apto). Como NO hubo diseño, los órganos NO tienen una función determinada. Algunas personas dicen que en miles de años el dedo meñique va a desaparecer porque no tiene ninguna función. No es cierto. Puede que desaparezca como puede que nos salgan dos dedos más que no utilicemos, o que la piel se oscurezca o aclare o que aumente o disminuya la altura promedio o lo que sea. También es posible que no pase nada.
- Los distintos órganos y partes del cuerpo no fueron diseñados, están ahí por azar.
- El proceso llevó millones de años (sigue en pie) y nos parece que somos perfectos y que todo tiene sentido. La vida no tiene un sentido. Por lo tanto la ‘normalidad’ es una convención, cada cual es libre de hacer lo que le plazca con su vida.
- El objetivo de la vida no es que la especie subsista, si estás en contra de los homosexuales porque crees en lo contrario, deberías dejar de masturbarte, dejar el sexo oral, anal o vaginal con utilización de métodos anticonceptivos. No desperdicies tu esperma que la especie te necesita.
yo y un tp de Biología (que aprobé con 10, ojo

)
Fuentes bibliográficas consultadas:
• Diccionario Enciclopédico Larousse, Planeta Internacional S.A., 1992, volúmenes III; VI; y VIII.
• Psicología Científica – www.psicologiacientifica.com (Archivo PDF en www.google.com)
• Dos libros imposibles, según un libro impotente, Arcadi Navarro Cuartiellas, Dossier Científico SEBBM 153, Septiembre 2007. (Archivo PDF en www.google.com)
• Ciencia y trascendencia: Intelligent Design, Seminario “Ciencia, Razón y Fe”, Santiago Collado González, Universidad de Navarra, 6 de mayo de 2005. (Archivo PDF en www.google.com)