[align=center]MALVINAS, la gran estafa estafa militar.
La guerra de Malvinas, razones para una derrota
[/align]
La guerra de Malvinas, razones para una derrota
Al estudiar la historia diplomático, político y mlitar en el caso Malvinas resulta imposible no visualizar ciertos y poco creíbles olvidos.
La simplificación permanente a la que se somete al tema es por demás preocupante. Se tiende generalmente a impulsar la "chirinada etílica" del Presidente y el deterioro económico como causales principales de la guerra. Y son estas estipulaciones no del todo equivocadas, pero también son en realidad un simplismo absurdo que no nos deja entrever todas las aristas del suceso. Con este humilde artículo queremos subsanar el problema.
La derrota de las armas argentinas en 1982 significó un cúmulo de reflejos en la historia que pocas veces podemos ver tanto en solo 74 días de sucesos. Como bien dijo J.F. Kennedy "la victoria es tiene muchos padres en cambio la derrota es huérfana". Un sentido y una verdad que muchos prefieren no ver en la Arg. actual. Un país en continúa re formulación y que hoy por hoy cuenta con una democracia sólida que se debate entre ahondar las virtudes de la socialdemocracia o caer en manos del conservadurismo vernáculo. Un país con una clase política e intelectual que se motiva profundamente al volver una y otra vez a los ejemplos que para bien o para mal les dejó su pasado. Un país que conoció su primera derrota militar en la era moderna bajo el manto tragicómico de la censura y el desgarramiento de una sociedad que aparecía como anestesiada bajo una dictadura militar inédita. Este país que sintió el aliento cruel e intenso de una derrota inapelable no parece recordar que el génesis de su democracia se gestó desde el mismísimo momento en que el Gral. Menéndez firmó la rendición en las lejanas islas australes que indiscitiblemente nos pertenecen por derecho propio y legítimo.
La Llegada de Galtieri a la presidencia: un borracho se apodera del sillón de Rivadavia
el 22 de dic. de 1982, el Tte. Gral. Leopoldo Fortunato Galtieri asume la presidencia de facto de la Nación en reemplazo del Tte. General Viola. Mantenía, vale decirlo, la comandancia del Ejército y asumía el doble papel de Presidente y miembro de la Junta Militar. Su poder era al parecer total. Sin embargo durante los álgidos 6 meses de presidencia esta variable se vería en duda gracias a la injerencia permanente que el Jefe de la Armada , Anaya, impuso "a la gestión Galtieri". Una alianza siniestra que sería uno de los puntales de la derrota.
Galtieri, hombre del Arma de Ingenieros, había sido desde el principio un oficial adscrito casi rabiosamente a la lucha anti subversiva. Profesaba un rotundo anti comunismo y anti peronismo , era católico practicante y un convencido admirador de los EE.UU. y su causa "occidental y cristiana ".
Galtieri desde el comienzo del Proceso fue asimilado al grupo de los "duros" es decir, los críticos de la apertura democrática y amigos de la idea de luchar una guerra convencional o con Chile o contra Gran Bretaña. Sus orígenes eran humildes y quienes lo conocieron lo describieron como audaz, fanfarrón, expansivo, soberbio y amigo de las teatralizaciones mas infantiles . Gustaba del folklore , a veces se animaba a rasguear la guitarra en público, hincha de Racing y de mediocres modales e inteligencia, quienes lo conocieron durante la coinciden en que era un beodo consumado que tenía problemas para esconder un marcado y viejo alcoholismo aun siendo presidente. Se había graduado en la Escuela de las Américas y era comandante de cuerpo cuando sucedió el último golpe militar, que lo designó al frente del Segundo Cuerpo del Ejército, con sede en Rosario (ocupó aquel cargo entre 1976 y 1979, el período más duro del terrorismo de Estado). Es que tras 25 años de servicio, fue nombrado comandante del cuerpo de Ingenieros del Ejército en 1975, en la misma promoción que llevó a Jorge Rafael Videla a ocupar la comandancia en jefe de las Fuerzas Armadas. Fue un activo promotor del golpe de estado en 1976; sus simpatías lo llevaron a rápidos ascensos, siendo nombrado general de división en 1977 y teniente general el 28 de diciembre de 1979 . En 1981 pasó a integrar la junta militar, junto con Jorge Isaac Anaya y Basilio Lami Dozo. Este año, tras el nombramiento de Roberto Eduardo Viola, Galtieri visitó los Estados Unidos en función oficial. La administración Reagan, que consideraba el gobierno militar una fuerza afín en la lucha contra el comunismo, lo recibió cálidamente y le proporcionó información y asistencia de seguridad. El dato mayúsculo fue que allí sería nombrado por una funcionario como General majestuoso.Estas palabras habrían influenciado la seguridad equívoca de que EE.UU. apoyaría la Guerra o simplemente se mantendría neutral . Pues dependía de la Arg. para su lucha anti-subversiva en Centroamérica.
]¿Por qué es importante detallar la figura del dictador Galtieri y su relación con Anaya y Viola?
porque sus planes y personalidad definen en muy buena medida la desastrosa gestión diplomática y militar de la guerra. Presidencia marcada a fuego por el pacto intrínseco con el Jefe de la Armada para rejuvenecer y perpetuar un proceso político dictatorial y una economía liberal que ya no convencía a nadie.
Resulta paradójico afirmar que Galtieri llegaba a la presidencia en el verano de 1981 gracias a la traición consumada con la remoción del hombre que lo había elevado hacia la máxima jerarquía del Ejército: R. E. Viola. Contó así con la inestimable ayuda de la Marina. Y el caso no resulta s tangencial. Viola había asumido la presidencia en 1981, pero su nombramiento se vio envuelto en una serie de resistencias en la Armada y en los mas duros sectores del Ejército. Ambos criticaban el carácter "politiquero" (tranza) de Viola y su mensaje claro de "abrir el juego político". Viola entendía que la dictadura no podía durar por siempre y que debía trabajar en pos de una "descendencia de derechas" que heredara al PRN y soñaba con ser el mismo ese político que manteniendo una economía eminentemente liberal se "blanqueara" en las urnas y gobernase como presidente civil electo. Así desde el comienzo de su presidencia, planteó una tibia apertura política poblando su gabinete con civiles y ensayando cierto relajamiento sobre la prensa y los partidos políticos.
La política "violista" no dio resultados visibles . Se formaba en julio del '82 la Multipartidaria para exigirle elecciones rápidas a la dictadura y el casi imperceptible reajuste económico ensayado por Sigaut no maquillaba una realidad económica de franco deterioro . La Armada se hallaba enfurecida frente a estos planes ya que no querían apertura, querían profundización y continuidad.. En cierto sentido, ese sentimiento se veía en ciertos sectores del Ejército. El ala nacionalista que sostenía que Viola traicionaba las directrices mas intrínsecas del PRN y no veía con buenos ojos una apertura a la que consideraban nociva e incierta.
En realidad la ARA pretendía eludir el final que tuvo Lanusse. En las retinas navales quedaron gravadas las escupidas y los insultos prodigados a aquel a la salida de la Casa de Gobierno el 25 de mayo de 1973. Pensaban que el PRN debía ir gradualmente hacia una democracia "controlada" pero habiendo afirmado la imagen guerrera y de prestigio militar de las FF.AA. como seguro de que el gobierno sería heredado por una fuerza afín a la ideología dictatorial. Así , la recuperación de las Malvinas o la toma de las islas Picton , Nueva y Lennox en manos chilenas eran la opción. En todo caso , ya el Cdte. de la Armada que en 1977 había trazado los pormenores de la recuperación de las Malvinas puso como condición para derrocar a Viola la consecución de dichos planes. El almirante Anaya percibía que solo podrían perpetuarse en el poder y controlarlo a futuro contando con un hecho extraordinario que justificara históricamente el gobierno de las FF.AA.
El final llegó cuando Viola desgastado y resistido desde el comienzo, caía enfermo en nov. del '81 a causa de un agudo cuadro de hipertensión y Galtieri y sus socios de la ARA y del Ejército lo desplazarían sin tapujos.
¿Qué significó la remoción de Viola?: Significó la re introducción de la variable mas decididamente represiva y dictatorial del PRN. La tibia apertura política de Viola quedaba atrás. Desde ahora las metas del PRN se reinstalaban nuevamente y el aparato dictatorial parecía reverdecer. La economía seguiría por la senda del liberalismo ortodoxo y la prensa amordazada. Sin embargo, a diferencia de todos los gobiernos militares anteriores, el estado de deliberación entre las 3 armas era mayor. Galtieri y Anaya, en un hecho inédito en la historia argentina , eran amigos y habían sellado su alianza guerrera al desplazar a Viola.
El Canciller elegido por Galtieri: un desastre profesional nunca visto
Una vez instalado en el Poder, el Tte. Gral. Galtieri daba pronta importancia al nombramiento de su Canciller. Obviamente el candidato debía provenir de la derecha cultural e intelectual de la Argentina y contar con un fuerte sentimiento de pertenencia con la dictadura.
Para el cargo se barajaron varios nombres pero terminó imponiéndose el del conservador católico Nicanor Costa Méndez.
Pero, ¿quién era este hombre? Recibido de abogado en la Universidad de Buenos Aires en 1943 y más tarde se doctor en leyes. Dirigió un estudio jurídico durante años. Enseñó derecho en varias universidades nacionales y del exterior , publicando algunos libros.
Fue nombrado embajador en Chile por el presidente José María Guido en 1962, continuando su cargo durante un año con su sucesor, Arturo Illia. El dictador Juan Carlos Onganía lo nombró Ministro de Relaciones Exteriores en 1966. Convencido anticomunista, priorizó las relaciones con los Estados Unidos y occidente fustigando siempre que pudo al Comunismo y al progresismo en cualquier parte. Pensaba que la Arg. debía repudiar su condición latinoamericana , terminar con su adscripción al Movimiento de los No Alineados y plegarse al Occidente dirigido por EE.UU. Sin dudas, un hombre de derecha.
Con estos antecedentes, Costa Méndez fue llamado por Galtieri a su despacho en dic. de 1981. Rápidamente se le comunicó su elección como Canciller y los pormenores de la gestión imponíéndoselé dos prioridades : el Beagle y las Malvinas. Por su parte, Costa Méndez condicionó su aceptación del cargo a la certeza de que el gobierno militar no se embarcaría en un conflicto bélico con Chile. Esta actitud le valió una irónica frase, pero también una velada advertencia del Presidente: “Yo llamé a un duro y resulta que ahora vino a verme un blando” . Por su parte Anaya y la Armada se sintieron seducidos con la presencia de Costa Méndez en el Palacio San Martín. El jefe naval, percibió una luz verde más de las que anhelaba para empujar la añorada idea de reconquistar las Malvinas . La Fuerza Aérea también resultó Costa Méndez era uno de los hombres a quien sus comandantes recurrían, de tanto en tanto, para obtener asesoramiento. En 1978, Costa Méndez había redactado la parte dedicada a la política internacional de las “Bases políticas de la Fuerza Aérea” –uno de los documentos base que se empleó para elaborar el programa político de la Junta Militar– en el que defendió la inserción de la Argentina en el “Occidente cristiano”.
Los falsos supuestos y los errores imperdonables
Diversas fuentes no dudan en señalar al Canciller como al principal responsable de la invasión a las islas. Es mas que claro hoy en dia que Costa Mendez garantizó a la Junta Militar que la recuperación de las islas no sería contestada con una respuesta militar por Inglaterra y que los EE.UU. se mantendrían por lo menos neutrales. Un error que no tardaría en saberse.
Los supuestos que manejaban el Canciller y la Junta se basaban en la ayuda que las FF.AA. argentinas venían prestando a la causa anticomunista en Centroamérica que EE.UU. regenteaba obviamente. La administración Reagan llegó en enero del '81 a la Casa Blanca con la firme idea de arrojar fuera de toda América cualquier gobierno o influencia Soviético-cubana del continente americano. Así, cambiando radicalmente la política pro DD.HH. de Carter, Reagan se dispuso a apoyar a las dictaduras de derecha en todo Latinoamérica
Galtieri y la Junta aplaudieron a la administración republicana que ahora gobernaba a EE.UU. y que les auguraba apoyo y supervivencia. Así, en distintos viajes hacia EE.UU. en 1981, Galtieri como Cdte. del Ejército fue anudando una fuerte relación con Reagan basada en la ayuda argentina a las fuerzas anticomunistas de Centroamérica. La alianza era fácil: EE.UU. aportaba la logística y el dinero y Argentina proveía entrenamiento a las fuerzas contrainsurgentes.Todo en secreto y en estrecha congruencia ideológica por lo que era en definitiva una alianza necesaria para los norteamericanos y útil para la Argentina.
El compromiso y las buenas voluntades mostradas por la administración Reagan para con Galtieri convencieron a la Junta del apoyo "iirrestricto" de los EE.UU. Y este sería su mas grave error. Infantilmente el canciller le trasmitió a Galtieri su presunción que en caso de una recuperación argentina de las islas, esta no sería tomada por los EE.UU. como un ataque a sus intereses ni mucho menos, por lo tanto , intentando proteger a 2 aliados incondicionales en la lucha contra el marxismo internacional no tendría otra voluntad que la de mediar para la feliz consecución de una paz fructífera para ambos gobiernos. . Los hechos posteriores determinarían lo contrario.
Otro falso supuesto fue la idea de que Inglaterra, una democracia que fines de 1981 cursaba una aguda crisis económica no tendría la decisión ni las ganas de luchar por unas islas lejanas , carísimas en cuanto a su administración y defensa, casi desconocidas y 1800 isleños que para nada contaban electoralmente. Además, la Flota de Mar británica había sido encomendada a un pronto desguace en medio del plan de la OTAN reducir las flotas de superficie para reemplazarlas por submarinos nucleares Trident. Pero al parecer la razón de peso mas sugerida en el gobierno argentino fue la idea de que las "islas eran muy caras para Inglaterra, un lastre incómodo del cual la administración Tatcher quería desprenderse dentro del marco de su plan de austeridad". Otro error.
La tozudez de Anaya y los "planes locos" de sabotaje a la Royal Marine: [
Según cuentan las crónicas de la época, varias de las mediaciones presentadas tanto por los EE.UU. como por la ONU fracasaron al chocar contra la intransigencia del Amlte. Anaya.
Según cuenta Camillión, el canciller de Viola, con Anaya se dio un hecho inédito en la historia argentina moderna: que el Comandante en Jefe de la Armada y el del Ejército fuesen amigos.. Tal situación no solo catapultó a Anaya a los primeros planos de la escena nacional sino que elevó mas aun la importancia de la ARA en el plano político, revitalizando un papel que bajo la jefatura del Almte. Labruschini había declinado.
La connivencia entre Galtieri y Anaya y el elevamiento de la ARA significaron un aval irremplazble para la invasión a las islas. Como ya dijimos mas arriba, ANaya había comprometido su apoyo para el derrocamiento de Viola solo si se daba "pie a la operación recuperación". Una vez asumida la Presidencia por Galtieri en diciembre del '81, Anaya llamó a su despacho al Cdte. de Operaciones Navales Vicealmirante Lombardo. El diálogo que se dio entre ellos fua mas o menos así:
ANAYA: -Vea Lombardo, lo que le voy a decir es de secreto absoluto. Le encargo que empiece a preparar los planes para un pronto desembarco en las Islas Malvinas. Para la recuperación-.
LOMBARDO: -Me deja perplejo Sr. Empezaré inmediatamente. Pero necesito conversar con la gente del Ejército y con el Servicio de inteligencia Naval (SIN)-.
ANAYA:-Nooo Lombardo, los planes son totalmente secreto. No debe conversarlo con nadie. CON NADIE, ¿me entiende?. Escoja 2 o 3 colaboradores de suma confianza y trabaje en silencio, tomando todas las medidas necesarias y guardando silencio todo el tiempo. ¿Está claro?-
LOMBARDO:-Si almirante, como usted mande. Pero Sr., dígame, ¿cuando las tomemos, que va a pasar con los ingleses?-
ANAYA: Usted dedíquese a cumplir órdenes, nada mas. Eso queda para discución en la Junta. No es asunto suyo.
En el mes de Enero del '82, Lombardo ya tenía los planes listos. Parece corto el tiempo de preparación pero lo cierto es que dichos planes ya estaban escritos por lo menos desde 1977 cuando el Almte. Massera había mandado secretamente a realizar pero no tuvieron predicamento en la Junta de la época.
Lo cierto es que Anaya desde el principio pidió silencio y máximo secreto pero luego tontamente despertó todas las alarmas en Londres al lanzar en marzo del '82 la Operación Georgias, con la cual la ARA desembarcó infantes e izó la bandera dichas islas pretextando ayudar a trabajadores argentinos en el desguace de una antigua factoría ballenera. Según el historiador militar inglés SIMON JENKINS en http://edant.clarin.com/suplementos/zona/2007/04/08/z-01395738.htm, este fue un error mayúsculo que pone en el tapete la improvisación de la Junta militar en los temas castrenses.
—
Es transparente que la ocupación de Malvinas fracasó por la completa indisciplina de la Marina, que permitió que avanzara la operación de Astiz en Georgias antes de la Operación Rosario. Si la Operación Rosario hubiese existido sin las Georgias antes —como lo había pedido el almirante Lombardo— habría sido extremadamente difícil para los británicos lanzar la Fuerza de Tareas. Los argentinos tenían un buen plan, que habría sido un éxito si la Marina hubiera logrado disciplinar a su gente. Las argentinas eran tropas equivocadas. Porque eran tropas de ocupación. Pero usted debe recordar que los argentinos casi les ganan a los británicos. Si ellos hubieran hundido los barcos indicados —los de transporte y no los otros—, los británicos habrían estado en terribles problemas. Los británicos lo sabían. Su inhabilidad para defender Puerto Stanley (Argentino) fue notoria.
.
No obstante la pregunta que todos nos hacemos desde 1982 es "¡porque si era previsible la guerra no se tomaron las medidas adecuadas?
Fácil, nuestros comandantes no querían una guerra. Detrás de sus discursos de batalla había una clara apetencia política. Y jamás pensaron en otra salida que no fuera la conveniente a esos planes. Tal y como cita Jenkins la guerra podría haber tenido otra cariz de no ser por la horrenda gestión de las autoridades. Porque el momento político fue pésimamente elegido:
[¿Cuáles eran los problemas políticos de Margaret Thatcher frente a la invasión?
—Tuvo dos. Era obvio que había sufrido una humillación militar. Había fallado en defender un territorio británico de una invasión y eso implicaba serios errores de su parte. Por eso el canciller pagó un alto precio y ella también. Creía que debía renunciar. Era muy vulnerable en ese momento: se vivían dos años de extrema recesión en Gran Bretaña, lideraba un gabinete dividido, tenía sólo unos pocos amigos y no era popular. Estaba esperando una derrota en la próxima elección de todas manera, por lo que no podía sino ganar en Malvinas./i]
—Tuvo dos. Era obvio que había sufrido una humillación militar. Había fallado en defender un territorio británico de una invasión y eso implicaba serios errores de su parte. Por eso el canciller pagó un alto precio y ella también. Creía que debía renunciar. Era muy vulnerable en ese momento: se vivían dos años de extrema recesión en Gran Bretaña, lideraba un gabinete dividido, tenía sólo unos pocos amigos y no era popular. Estaba esperando una derrota en la próxima elección de todas manera, por lo que no podía sino ganar en Malvinas./i]
En la Argentina tampoco creían que iban a la guerra. Galtieri, Costa Méndez, Lami Dozo pensaban que la Fuerza de Tareas nunca pasaría la isla Ascensión.
—Hay una frase que usó Kissinger. Cuando Alexander Haig, que no era muy inteligente, fue a verlo para preguntarle cómo había armado su diplomacia con israelíes y egipcios y qué hacer con los argentinos, Kissinger respondió: "Nunca va a funcionar. Yo estoy negociando con semitas, que al final del día, siempre quieren cerrar un negocio o un acuerdo. Usted está lidiando con anglosajones y latinos y todo gira alrededor del orgullo. Ellos nunca van a ceder hasta que no haya una batalla". Era correcto. En esos días, Galtieri se sentía glorioso en el balcón y aterrorizado de ceder. Thatcher estaba en la posición opuesta: ella tenía que lograr la victoria. Por eso no funcionó. Hubo una posibilidad, con la propuesta peruana. Si Haig hubiera conseguido que Reagan la avalara y los argentinos hubieran estado preparados para aceptar una bandera de la ONU, la británica y la argentina, Thatcher podría haber cedido. En junio, al final, hubo otro plan: de Pérez de Cuéllar. Reagan se reunió con Thatcher en París. El estaba fuera de este planeta, como sabemos, y le dijo: "Vamos, Margaret. Debes aceptar este plan". Ella contestó: "Hay demasiados muertos". Pero los dos planes hubieran sido inteligentes.
—Hay una frase que usó Kissinger. Cuando Alexander Haig, que no era muy inteligente, fue a verlo para preguntarle cómo había armado su diplomacia con israelíes y egipcios y qué hacer con los argentinos, Kissinger respondió: "Nunca va a funcionar. Yo estoy negociando con semitas, que al final del día, siempre quieren cerrar un negocio o un acuerdo. Usted está lidiando con anglosajones y latinos y todo gira alrededor del orgullo. Ellos nunca van a ceder hasta que no haya una batalla". Era correcto. En esos días, Galtieri se sentía glorioso en el balcón y aterrorizado de ceder. Thatcher estaba en la posición opuesta: ella tenía que lograr la victoria. Por eso no funcionó. Hubo una posibilidad, con la propuesta peruana. Si Haig hubiera conseguido que Reagan la avalara y los argentinos hubieran estado preparados para aceptar una bandera de la ONU, la británica y la argentina, Thatcher podría haber cedido. En junio, al final, hubo otro plan: de Pérez de Cuéllar. Reagan se reunió con Thatcher en París. El estaba fuera de este planeta, como sabemos, y le dijo: "Vamos, Margaret. Debes aceptar este plan". Ella contestó: "Hay demasiados muertos". Pero los dos planes hubieran sido inteligentes.
Está visto amigos, la dictadura militar argentina no dejó una sola cosa buena. Este post lo comprueba.
MAS DOCUMENTOS:
DISCURSO DE RENDICIÓN (VER DESDE EL 36'):
DISCUSIÓN ENTRE MENENDEZ Y GALTIERI:
GALTIERI BORRACHO (UNA PERLITA, JEJEJEJE):
LOS HÉROES