Esto que les voy a contar, es sencillamente una historia real, me sucedió hace once años, y fue así...
No estaba pasando por uno de mis mejores momentos, tenía la autoestima en un sótano de Lanús, tapada por napas de agua bastante contaminadas, aunque yo, viviera en la esquina de Juan B. Justo y Corrientes.
Piso cuarto, departamento interno, dos ambientes mentirosos, que apenas pasaban los treinta metros cuadrados. Era una tarde calurosa, y húmeda, una de tantas, en las que agarraba la guitarra, y me disponía a intentar componer una canción.
Siempre fui un obsesivo de los ruidos, entre otras cosas, pero especialmente, y ese día, estaba todo mas calmado que lo normal, siendo que ese edificio, al igual que otros supongo, por lo general era un quilombo.
Ya tenía los acordes del tema preparados, y me faltaba la letra, así que empecé a escribir, con la dicha de que las palabras fluían, lo cual me levantó mucho el ánimo.
La canción contaba la historia de un mutante, que luego fue el megamutante, una especie de vengador, que buceaba cloacas, buscando el alma que le habría robado una rata, a través de las cañerías del edificio. Aclaro en este punto, que la canción existe, y tengo grabada una versión, casera, que les adjuntaré al pié de esta historia.
Pues bien, estaba inspirado y ocurrente, escribiendo en silencio, cuando el maldito goteo de la canilla, de lo que podría llamarse una cocina, otra vez, otra de tantas, comenzó poco a poco, a ponerme de un terrible humor. No era normal ese goteo, sonaba como en las películas de terror, y lo sentí como un boicot, hacía rato que no podía concentrarme tan bien, tal vez eso mismo, estar tan metido en lo que estaba haciendo, provocó que el sonido de esas gotas, fuera increíblemente molesto.
Me enojé por no haberme ocupado antes, me sentí un idiota, y el mismo enojo, hizo que me dispusiera a resolverlo, no puede ser que esta boludez, pensé, termine arruinando este buen momento.
Corté el agua, y con una pinza, saqué la canilla antigua, de bronce, y metí el dedo meñique, buscando el cuerito.
Estuve siete largas horas, con el dedo atrapado en el caño, una situación tan inesperada como frustrante. No podía creer que eso me estuviera pasando. Empecé tirando despacio, moviendo la mano para los dos lados, luego mas fuerte, hasta que comenzó a dolerme, y a desesperarme, pasaban los minutos y los nervios me comían, mas tiraba, mas me dolía, y juro que me puse a llorar de la impotencia.
Que podía hacer?, pedir ayuda?, pensaba Dios!!!!, no puede estar pasando esto. Eché aceite, soplé con toda mi fuerza, después detergente, hasta que se me hizo una pasta horrible en la boca, y lo peor, no tenía agua para enjuagarme.
No había mas remedio, saqué la cabeza por la ventana y grité, que alguien me ayude por favor!!!!, me atasqué el dedo en la canilla!!!!... solo que yo, no tenía muy buena fama en el edificio, por los recurrentes barandazos a eso que fumaba...con los que intoxicaba el precioso aire de mis queridos vecinos, supongo. Pero amigos, necesitaba si o si, que alguien me ayudara, y no podía moverme de ahí, y les digo, que el solo hecho de recordarlo, me devuelve esa sensación, horrible por cierto, de este accidente tan improbable como real.
Tenía que pensar en algo, estirándome, con todo el dolor, llegué al aparato del portero, escuché por el auricular, que unas personas estaban buscando a alguien del edificio, les hablé, traté de calmarme, pero mi voz no sonaba bien, les dije que necesitaba que alguien me ayudara, pues estaba con el dedo atrapado, preguntaron de que piso era, les dije del cuarto, respondieron que buscaban a la gente del tercero, se oían como personas mayores, yo simplemente les grité: están sordos carajo!!, llamen al porteroooooo!!!, necesito ayudaaaa!!!.
Al rato, el portero tocó el timbre, me preguntó: pato(me decía pato, porque mencionaba a menudo mi parecido con el pato Galván,y buehhh), pato estás bien?, le dije gritando lo que me había pasado, yo escuchaba como se reía a carcajadas, decía: noooo pato, noooo te creooo, juaaaa juaaaa !!!!!, claro que me la mastiqué con cariño, y le hice entender que esta mierda me estaba pasando de verdad, pero había un problema, uno en el que no había pensado, la puerta estaba con llave, ademas, de que la llave estaba puesta, ok, me dijo, voy a buscar herramientas y vuelvo. Volvió, tardo un poco, pero pudo abrir la puerta, cuando me vio, se mostró sorprendido, como si yo le estuviera jugando una broma pesada, tuve que calmarme, y ponerme en el lugar de el, y mostrarle, que era tan loco y simple como eso, no podía sacar el dedo.
Reaccionó bien, me pidió que me tranquilizara, rompió la pared, hasta la parte en que el caño era plomo, yo me desmayaba de dolor ante cada mazazo que daba, cortó el caño, y me dijo: hasta acá llegué pato, andate al hospital a ver que hacen...No, no, al hospital no!!!!, llamé a quien fuera mi suegro, a explicar otra vez lo inexplicable, me dijo un par de cosas fuertes, y que me tomara un taxi, y que fuera para allá.
Me envolví el dedo, y el pedazo de caño con un trapo, subí a un taxi, transpirado y pálido, agarrándome la mano con el caño, le dije a Cabildo y Maure por favor, pero claro, yo tenía un caño envuelto con un trapo, y una mano tomándolo, el tipo estaba frío, mirando por el espejito, y no se atrevía a hablarme, pero era obvio que creyó que se trataba de un asalto, así que otra vez, a explicar todo, y otra vez, a sentirme el imbécil mas grande de este mundo y de su paralelo y de la cachucha de Venus.
Faltaba mi suegro, que era un tipo al que le gustaba forrearte por casi nada, y yo le llevaba la mas grande de las razones de su vida, para que, bueno, yo creo que al fin y al cabo, se lo tomó demasiado bien.
Fuimos a la cámara de tortura de un vecino suyo, al que, lógicamente, tuve que explicarle tooodooo, luego de lo cual, puso el pedazo de caño, con mi dedo adentro, en una morsa, tomó una sierra, y comenzó, lentamente, a hacerme ver las estrellas, mientras mi suegro me explicaba con toda amabilidad, que según sus conocimientos de medicina, el dedo podía gangrenarse, y que si no lográbamos sacarlo, quizá, una de las posibilidades, era cortaaaarrloooo !!!!!.
Bien, no hubo que cortarlo, pero si, me echaron espuma de matafuego para enfriarlo y ver si al contraerse?, se hacía mas fácil la tarea de arrancar el puto dedo del puto caño!!!!!
Siete horas señores, siete horas pensando como haría para tocar la guitarra, como Django Reinhardt, google muchachos, búsquenlo en google...así fué, que finalmente, mi dedo vió la luz, hinchado, morado, muuuyyy dolorido, pero a salvo de la maldita piraña de bronce.
Cabe señalar, que durante la cena, y después de una amena charla, desde la que mi ex, no pudo dejar de preguntarse, una y otra vez, con quien estoy metida?, y yo la entiendo, cabe señalar decía, que mi suegro comentó que el vecino, quien me había asistido tan vehementemente, habría tenido en otroras épocas, bajo su responsabilidad, el meterse en las cloacas, para analizar el estado de las mismas.
Entonces, recuerdan de que se trataba mi canción?, pueden imaginarse la cantidad de cosas que se me vinieron a la cabeza, mi canción, era una metáfora de lo que estaba por sucederme?, o que carajo?, por que esto?, por que lo otro?, por que a mi?. Y es el día de hoy, que no deja de sorprenderme, claro, no será actividad paranormal, peroooo... muy bien amigos, solo contarles esta anécdota un tanto extraña, y seguro que alguno de ustedes, tendrá por ahí, algo guardado también, que quizá, no se anime a contar, como lo acabo de hacer yo, pues, anímense !!!!
fe de e!!ratas: la canción menciona "dedo anular", y se trataba del meñique, pero...que mas da...
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No estaba pasando por uno de mis mejores momentos, tenía la autoestima en un sótano de Lanús, tapada por napas de agua bastante contaminadas, aunque yo, viviera en la esquina de Juan B. Justo y Corrientes.
Piso cuarto, departamento interno, dos ambientes mentirosos, que apenas pasaban los treinta metros cuadrados. Era una tarde calurosa, y húmeda, una de tantas, en las que agarraba la guitarra, y me disponía a intentar componer una canción.
Siempre fui un obsesivo de los ruidos, entre otras cosas, pero especialmente, y ese día, estaba todo mas calmado que lo normal, siendo que ese edificio, al igual que otros supongo, por lo general era un quilombo.
Ya tenía los acordes del tema preparados, y me faltaba la letra, así que empecé a escribir, con la dicha de que las palabras fluían, lo cual me levantó mucho el ánimo.
La canción contaba la historia de un mutante, que luego fue el megamutante, una especie de vengador, que buceaba cloacas, buscando el alma que le habría robado una rata, a través de las cañerías del edificio. Aclaro en este punto, que la canción existe, y tengo grabada una versión, casera, que les adjuntaré al pié de esta historia.
Pues bien, estaba inspirado y ocurrente, escribiendo en silencio, cuando el maldito goteo de la canilla, de lo que podría llamarse una cocina, otra vez, otra de tantas, comenzó poco a poco, a ponerme de un terrible humor. No era normal ese goteo, sonaba como en las películas de terror, y lo sentí como un boicot, hacía rato que no podía concentrarme tan bien, tal vez eso mismo, estar tan metido en lo que estaba haciendo, provocó que el sonido de esas gotas, fuera increíblemente molesto.
Me enojé por no haberme ocupado antes, me sentí un idiota, y el mismo enojo, hizo que me dispusiera a resolverlo, no puede ser que esta boludez, pensé, termine arruinando este buen momento.
Corté el agua, y con una pinza, saqué la canilla antigua, de bronce, y metí el dedo meñique, buscando el cuerito.
Estuve siete largas horas, con el dedo atrapado en el caño, una situación tan inesperada como frustrante. No podía creer que eso me estuviera pasando. Empecé tirando despacio, moviendo la mano para los dos lados, luego mas fuerte, hasta que comenzó a dolerme, y a desesperarme, pasaban los minutos y los nervios me comían, mas tiraba, mas me dolía, y juro que me puse a llorar de la impotencia.
Que podía hacer?, pedir ayuda?, pensaba Dios!!!!, no puede estar pasando esto. Eché aceite, soplé con toda mi fuerza, después detergente, hasta que se me hizo una pasta horrible en la boca, y lo peor, no tenía agua para enjuagarme.
No había mas remedio, saqué la cabeza por la ventana y grité, que alguien me ayude por favor!!!!, me atasqué el dedo en la canilla!!!!... solo que yo, no tenía muy buena fama en el edificio, por los recurrentes barandazos a eso que fumaba...con los que intoxicaba el precioso aire de mis queridos vecinos, supongo. Pero amigos, necesitaba si o si, que alguien me ayudara, y no podía moverme de ahí, y les digo, que el solo hecho de recordarlo, me devuelve esa sensación, horrible por cierto, de este accidente tan improbable como real.
Tenía que pensar en algo, estirándome, con todo el dolor, llegué al aparato del portero, escuché por el auricular, que unas personas estaban buscando a alguien del edificio, les hablé, traté de calmarme, pero mi voz no sonaba bien, les dije que necesitaba que alguien me ayudara, pues estaba con el dedo atrapado, preguntaron de que piso era, les dije del cuarto, respondieron que buscaban a la gente del tercero, se oían como personas mayores, yo simplemente les grité: están sordos carajo!!, llamen al porteroooooo!!!, necesito ayudaaaa!!!.
Al rato, el portero tocó el timbre, me preguntó: pato(me decía pato, porque mencionaba a menudo mi parecido con el pato Galván,y buehhh), pato estás bien?, le dije gritando lo que me había pasado, yo escuchaba como se reía a carcajadas, decía: noooo pato, noooo te creooo, juaaaa juaaaa !!!!!, claro que me la mastiqué con cariño, y le hice entender que esta mierda me estaba pasando de verdad, pero había un problema, uno en el que no había pensado, la puerta estaba con llave, ademas, de que la llave estaba puesta, ok, me dijo, voy a buscar herramientas y vuelvo. Volvió, tardo un poco, pero pudo abrir la puerta, cuando me vio, se mostró sorprendido, como si yo le estuviera jugando una broma pesada, tuve que calmarme, y ponerme en el lugar de el, y mostrarle, que era tan loco y simple como eso, no podía sacar el dedo.
Reaccionó bien, me pidió que me tranquilizara, rompió la pared, hasta la parte en que el caño era plomo, yo me desmayaba de dolor ante cada mazazo que daba, cortó el caño, y me dijo: hasta acá llegué pato, andate al hospital a ver que hacen...No, no, al hospital no!!!!, llamé a quien fuera mi suegro, a explicar otra vez lo inexplicable, me dijo un par de cosas fuertes, y que me tomara un taxi, y que fuera para allá.
Me envolví el dedo, y el pedazo de caño con un trapo, subí a un taxi, transpirado y pálido, agarrándome la mano con el caño, le dije a Cabildo y Maure por favor, pero claro, yo tenía un caño envuelto con un trapo, y una mano tomándolo, el tipo estaba frío, mirando por el espejito, y no se atrevía a hablarme, pero era obvio que creyó que se trataba de un asalto, así que otra vez, a explicar todo, y otra vez, a sentirme el imbécil mas grande de este mundo y de su paralelo y de la cachucha de Venus.
Faltaba mi suegro, que era un tipo al que le gustaba forrearte por casi nada, y yo le llevaba la mas grande de las razones de su vida, para que, bueno, yo creo que al fin y al cabo, se lo tomó demasiado bien.
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Bien, no hubo que cortarlo, pero si, me echaron espuma de matafuego para enfriarlo y ver si al contraerse?, se hacía mas fácil la tarea de arrancar el puto dedo del puto caño!!!!!
Siete horas señores, siete horas pensando como haría para tocar la guitarra, como Django Reinhardt, google muchachos, búsquenlo en google...así fué, que finalmente, mi dedo vió la luz, hinchado, morado, muuuyyy dolorido, pero a salvo de la maldita piraña de bronce.
Cabe señalar, que durante la cena, y después de una amena charla, desde la que mi ex, no pudo dejar de preguntarse, una y otra vez, con quien estoy metida?, y yo la entiendo, cabe señalar decía, que mi suegro comentó que el vecino, quien me había asistido tan vehementemente, habría tenido en otroras épocas, bajo su responsabilidad, el meterse en las cloacas, para analizar el estado de las mismas.
Entonces, recuerdan de que se trataba mi canción?, pueden imaginarse la cantidad de cosas que se me vinieron a la cabeza, mi canción, era una metáfora de lo que estaba por sucederme?, o que carajo?, por que esto?, por que lo otro?, por que a mi?. Y es el día de hoy, que no deja de sorprenderme, claro, no será actividad paranormal, peroooo... muy bien amigos, solo contarles esta anécdota un tanto extraña, y seguro que alguno de ustedes, tendrá por ahí, algo guardado también, que quizá, no se anime a contar, como lo acabo de hacer yo, pues, anímense !!!!
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