El historiador romano de origen griego Plutarco escribió sus inmortales Vidas Paralelas de modo tal que se anteponían la vida de un personaje romano y uno griego de manera comparativa. El trabajo fue elaborado en forma de parejas con el fin de comparar sus virtudes y defectos comunes. Así, contiene veintitrés pares de biografías así como cuatro vidas desparejadas. Como él mismo explica en el primer párrafo de su Vida de Alejandro, Plutarco no pretendía tanto escribir historia como explorar la influencia del carácter (fuera bueno o malo) sobre las vidas y los destinos de los hombres famosos. Algunas de las más interesantes vidas, como, por ejemplo, la que habla sobre Heracles y Filipo II de Macedonia, ya no existen, y de muchas de las restantes no se dispone de la totalidad del texto, de forma que existen importantes vacios, depuraciones vanas e interpolaciones de escritores posteriores. Tomando esta prístina base, el trabajo grande e inmortal de Plutarco, pretendemos hacer lo mismo hoy en dia a 2050 años de su muerte. En este caso, nuestra intención es comparar la vida de 2 jacobinos , de 2 luchadores radicales argentinos: Néstor Kirchner y Mariano Moreno.
MARIANO MORENO (1778/1811):
Nació en Buenos Aires el 23 de septiembre de 1778. Su padre, Manuel Moreno y Argumosa, oriundo de Santander (España) quien llega a Buenos Aires en 1776 y se casa con doña María de¡ Valle, porteña. Tendrán 14 hijos , Mariano fue el mayor. Cursó estudios de latín, lógica y filosofía en el Real Colegio de San Carlos. Mariano se mostraba como un niño serio y taciturno, estudioso y responsable, tal era su constricción e intelectualidad que el franciscano Fray Cayetano Rodríguez le brindó ' su amistad y puso a disposición la biblioteca del convento.
El silencioso e imprescindible encontronazo con su destino se da a los 22 años al irse al Alto Perú a estudiar leyes. Recaerá en la Universidad de Chuquisaca (actual Sucre), máximo centro de estudios de la América española y caldera de pensadores y revolucionarios patriotas americanos. Si bien su disciplina con el estudio no decayó un ápice, será en el Alto Perú en donde Moreno conocerá la filosofía del iluminismo y hará suyo su ideario para siempre. Lee a Montesquieu, Voltaire, Diderot, Rousseau y otros pensadores europeos de la época. Estudia el idioma inglés y el francés para poder comprender a los autores que escribían en dichas lenguas, por lo que también ofició de traductor. Una de las obras que tradujo fue el libro "El contrato social" de Rousseau. Dedicó varios años a traducir la obra de éste. Con tales armas incorporadas, el futuro secretario de la junta se hará un liberal furioso y un rotundo defensor de la soberanía popular. Su apego a la doctrina ilustrada lo llevará cada vez mas a repudiar con vigor al absolutismo y los abusos de la Corona para con los americanos. Era un progresista convencido y un luchador nato. Será a comienzos del siglo XIX cuando diga: "Si los pueblos no se ilustran, si no se vulgarizan sus derechos, si cada hombre no conoce lo que vale lo que puede y lo que se le debe, nuevas ilusiones sucederán a las antiguas, y después de vacilar algún tiempo entre mil incertidumbres, será tal vez nuestra suerte mudar de tiranos sin destruir la tiranía". un pensamiento singular y futurista que no deja de sorprender.
Otro hito en la vida de Moreno será cuando visite la fuente de las riquezas americanas de España: las minas del Cerro Rico de Potosí. En la ciudad de la plata, vería con particular horror la despiadada opresión que sufrían los pueblos amerindios bajo el yugo español. Tamaña experiencia lo radicalizaría aun mas. Serán estas visiones y este duro aprendizaje el que lo llevará a manifestar: " «Desde el descubrimiento empezó la malicia a perseguir unos hombres que no tuvieron otro delito que haber nacido en unas tierras que la naturaleza enriqueció con opulencia y que prefieren dejar sus pueblos que sujetarse a las opresiones y servicios de sus amos, jueces y curas. Se ve continuamente sacarse violentamente a estos infelices de sus hogares y patrias, para venir a ser víctimas de una disimulada inmolación. Se ven precisados a entrar por conductos estrechos y subterráneos cargando sobre sus hombros los alimentos y herramientas necesarias para su labor, a estar encerrados por muchos días, a sacar después los metales que han excavado sobre sus propias espaldas, con notoria infracción de las leyes, que prohíben que aún voluntariamente puedan llevar cargas sobre sus hombros, padecimientos que, unidos al mal trato que les es consiguiente, ocasionan que de las cuatro partes de indios que salen de la mina, rara vez regresen a sus patrias las tres enteras» ". Palabras proféticas, humanas y lúcidas que ya permiten observar el ideario revolucionario, americano y fuertemente independentista del futuro prócer de Mayo.
Finalmente, regresa a Chuquisaca en agosto de 1802 para presentar en la Academia Carolina una monografía titulada: "Disertación jurídica sobre el servicio personal de los indios en general y sobre el particular de yanaconas y mitarios". Se trataba de una obra de carácter político, del primer escrito en el cual critica la organización colonial. Con palabras encendidas, Moreno custionó las relaciones imperantes en esa sociedad; atacó a los encomenderos y a los funcionarios que habían tergiversado el espíritu de las leyes de las Indias y pide a la Audiencia que acabe con los abusos y la servidumbre. A fines de 1802 se recibiría de abogado. Ejerce su profesión en la ciudad para volver junto a su reciente esposa, María Guadalupe Cuenca, de 15 años de edad, y su recién nacido hijo a Buenos Aires a mediados de 1805.
Se mostrará reacio a aceptar la dominación inglesa entre 1806 y 1807 como también a aceptar la situación imperante a la que España sometía al Río de la Plata. Así, previo a 1810 un importante grupo de estancieros, que no se sentían adecuadamente representados en el Cabildo, le pidió a Moreno que defendiera la apertura económica, para lo cual publicó una Representación de los Hacendados, en que promovía el libre cambio, atacaba los privilegios de los monopolistas, y promovía el interés exportador de los ganaderos.
El destino le reservaba a Moreno sus laureles. Hacia 1810 España caía casi íntegramente en manos francesas y la soberanía de los pueblos quedaba vacante. Así, en Mayo del '10, se comenzaría a debatir con fuerza que hacer con la autoridad del virrey. Y si bien en los debates del 22 de mayo Moreno estuvo ausente se destacaba su amigo y correligionario Juan José Castelli. Una vez instalada la Junta de 9 miembros el 25 de mayo, Moreno pasaba a ser Secretario de la Junta y alma mater del nuevo gobierno.
Ante la difícil situación, la Junta tenía una ardua labor. Los problemas eran múltiples y las soluciones imprevisibles. Conservadores y realistas coaligados en el interior. Españoles monopolistas furiosos con la Junta, oportunistas delincuentes , provincianos desconfiados, localismos etc. Pero nada arredró el carácter apasionado del Secretario. Su ideal primero era de progreso. Pretendía dotar de instituciones liberales al país, desarrollarlo económicamente, igualar a todos sus habitantes ante la ley. Apoyarse en la ciencia y la filosofía. Es decir terminar con 300 años de atraso y desigualdad. Para lograr tamaña y titánica tarea el Secretario gozaba de dotes personales incuestionables: una energía inextinguible, una pasión fogosa y denodada, inteligencia, erudición y valentía. Serían tanta su actividad y ganas de cambiarlo todo que rápidamente sería tachado de Jacobino.
Fue el autor de la proclama del día 28 de mayo, por la que la Junta explicaba su instalación a los pueblos del interior y a los gobiernos del mundo, y llamaba a los representantes de las demás ciudades a incorporarse a la misma.
En sólo 7 meses, su nombre quedó unido a una larga lista de realizaciones revolucionarias: estableció una oficina de censos y planificó la formación de una Biblioteca Pública Nacional; reabrió los puertos de Maldonado (Uruguay), Ensenada y Carmen de Patagones; mediante varios decretos, liberó de las antiguas restricciones el comercio y las explotaciones mineras. Intentó regular el ejercicio del patronato sobre la Iglesia, estableció las ordenanzas militares para los oficiales y cadetes, creó nuevas compañías de voluntarios y organizó la policía municipal.
Fundó y dirigió la Gazeta de Buenos Ayres, el periódico oficial, desde el cual publicó sus ideas. Casi todas las semanas publicaba largas y detalladas notas de gobierno, que reunidas llenan cientos de páginas. Publicó un decreto de libertad de prensa según el cual se podía publicar por la prensa cualquier cosa que no ofendiera la moral pública, ni atacara a la Revolución ni al gobierno. Pero sin dudas su mas famosa y discutida acción fue el Plan de Operaciones (atribuido también e Belgrano y pensado durante años como falso). En este, dejaba entrever su rígida postura de defensa de la revolución, su radicalismo. No dudó en usar la fuerza para sostener sus ideales ni le faltaron energías para hacerlo . En el mismo se detallan metas y estrategias que debería seguir la Primera Junta, y cómo tratar a los partidarios, los opositores y los neutrales. En líneas generales, se plantean cursos de acción muy duros para defender la independencia con una tendencia a parecerse mucho al modelo jacobino de la revolucion francesa ya que se halla imbuido de una carácter netamente ofensivo y sistemático frente a todo poder no revolucionario en Sudamérica.
Otro aspecto conocido del revolucionario fue su enfrentamiento con el Presidente de la Junta Cornelio Saavedra. Se dice con incuestionable veracidad que el carácter fogoso y revolucionario de Moreno no era compartido para nada por el afable Saavedra. Es fácil comprender que Moreno representaba los cambios rápidos y Saavedra la conservación del orden establecido. Pronto ambas figuras chocarían y representarían bandos completamente en pugna. Moreno el progreso y el radicalismo independentista, Saavedra el cambio lento , pausado y el pragmatismo que muchos pedía. Sin embargo, frente las posturas presentadas por cada uno, es claro quien soñaba con la independencia y la igualdad y quien se pronunciaba por la oxigenación de las antiguas ataduras.
Lo cierto es que a finales de 1810, cuando los diputados del interior se integrarían a la Junta en vez de constituirse en Asamblea Constituyente y al no estar de acuerdo con los hechos acaecidos, Moreno renunciaba a su puesto en la Junta y partía en misión diplomática hacia Europa. Moriría en oscuras circunstancias en alta mar siendo arrojado su cadáver al océano envuelto en una bandera inglesa (la del barco) tal y como mandaban los reglamentos de la época. La mejor definición a tan gran hombre la dio su acérrimo rival C. Saavedra: "Hacía falta tanta agua para apagar tanto fuego"
NÉSTOR CARLOS KIRCHNER (1950/2010) :
Nestor Kirchner nace un 25 de febrero de 1950 (mismo dia que el Libertador San Martín) en la ciudad de Río Gallegos provincia de Santa Cruz. Segundo hijo del matrimonio conformado por un argentino, homónimo del pequeño Néstor, y una chilena descendiente de croatas llamada María Ostoić, compartió su feliz infancia junto a sus hermanas Alicia y María Cristina. Su familia poseía un nivel económico medio, perteneciente a aquel desaparecido grupo social que conformaban las familias de clase media, por lo que el pequeño Néstor fue educado en prestigiosas escuelas públicas de aquella localidad de Río Gallegos, donde realizó los estudios primarios y secundarios. Desde niño presentó 2 problemas físicos que lo marcarían para toda la vida: un problema congénito en su paladar (origen de su seseo) y una enfermedad mal curada le provocaría estrabismo en uno de sus ojos. Sin embargo ambos defectos no le impidieron desarrollar una de los mas claras aristas de su personalidad: su arrolladora voluntad. El interés político le llegó muy temprano como solía suceder frecuentemente entre los jóvenes adolescentes en aquellas épocas donde se sentía la necesidad de participar activamente en los cambios que requería el país. Admiró a Perón pero mas que al líder justicialista admiraría el lado luchador y popular de Evita. Personaje con la cual compartió en vida mas similitudes personales. Así, no resulta raro verlo junto a la organización de izquierda Montoneros. Así fue que Néstor se inició en política convirtiéndose en militante activo del Movimiento Justicialista, dentro del grupo de la Juventud Peronista, cuyos miembros se caracterizaban por mantener una ideología de izquierda que se oponía violentamente al entonces gobierno militar de la llamada Revolución Argentina. Sus ansias por hacerse de una profesión que pudiese conjugarse con la política y poner en práctica sus incipientes utopías de juventud lo llevaron a abandonar Rio Gallegos para realizar los estudios en la carrera de Derecho de la Universidad Nacional de La Plata, logrando convertirse en abogado en el año 1976.
Su permanente postura política lo llevo a ser detenido en varias oportunidades, e incluso a principios del año 1976, durante el gobierno de Isabel Martínez de Perón, fue encarcelado junto a su amigo, el director Héctor Olivera, por el lapso de un mes en la ciudad de Río Gallegos. En medio del contexto nacional a raíz del denominado Proceso de Reorganización Nacional, Néstor decidió regresar definitivamente a su ciudad natal, pero esta vez acompañado de su joven esposa Cristina Fernández, a quien conoció mientras llevaba a cabo sus estudios en La Plata.
Durante un período de tiempo, Néstor Kirchner decidió abandonar su militancia política, y dedicarse exclusivamente a ejercer su profesión, en vistas de las dificultadas que habían comenzado a surgir para los seguidores de Perón. Eran épocas de plomo, el solo hecho de ser sospechado de opositor era una sentencia de muerte en una sociedad tiranizada por una dictadura asesina. Sin embargo, sus ideas y sueños continuaban presentes en su mente, moldeándose para dar lugar a un renovado hombre de política, que regresó a las filas del Justicialismo cuando nuestro país retornó a la democracia, en el año 1983 con el gobierno de Raúl Alfonsín.
Fue precisamente durante ese año, que Néstor Kirchner se desenvolvió como funcionario del gobierno de su provincia natal, convirtiéndose posteriormente en presidente de la Caja de Previsión Social de la región. Sus ideal y proyectos no tardaron en ser considerados demasiado controvertidos por sus pares y superiores, por lo que fue inmediatamente forzado a renunciar a su cargo de presidente en la Caja de Previsión Social a raíz de las estrategias financieras propuestas, que se contradecían con los proyectos del entonces gobernador de la provincia de Santa Cruz.
Muchos expertos consideran que fue precisamente este episodio el que le permitió a Kirchner dar su primer paso fuerte en el ámbito político, debido a que a partir de dicha controversia comenzó a ser reconocido por la opinión pública de su región.
Pocos años después de aquel incidente, puntualmente en 1987, Néstor logró convertirse en el intendente municipal de la ciudad de Río Gallegos, gestión que se extendió hasta 1991, y que le dio la oportunidad de hacer conocer sus ideales, logrando por supuesto un fuerte apoyo de la población, que en 1991 no dudó en convertirlo, mediante su voto, en gobernador de la provincia de Santa Cruz, manteniéndose en dicho cargo hasta el 2003.
Su desempeño como gobernador le valió la admiración popular, pero al mismo tiempo la generación de enemigos políticos, que ya vislumbraban un contrincante poderoso y fuerte que podía derrumbar sus ambiciones políticas.
Si bien su labor en el cargo ha sido en varias oportunidades criticada por los más destacados analistas políticos, quienes aseguran que la gestión de Néstor Kirchner en la gobernación de Santa Cruz no distó demasiado del desenvolvimiento llevado a cabo por otros gobernadores peronistas, lo cierto es que el pueblo reconoció en él a un hombre joven que podía ofrecer grandes oportunidades para su país.
Durante su mandato como gobernador, si bien existen algunos aspectos criticables, lo cierto es que logró mantener el equilibrio económico de la región, e incluso alcanzar el superávit fiscal.
No obstante fue criticado en reiteradas oportunidades, debido a su política comercial, que alentaba las inversiones extranjeras en la zona, en el ámbito del turismo y la minería, por lo que fue acusado de beneficiarse de las regalías petroleras de la provincia.
Cuando en el año 1995, Néstor Kirchner volvió a presentarse como candidato para la gobernación de Santa Cruz, y mediante la figura legal de reelección mediante las reformas a la Constitución Provincial, continúo en su cargo hasta el año 2003, logrando así dos mandatos consecutivos. Luego de los sucesos acaecidos durante el gobierno de Fernando De La Rua, de quien todos recuerdan su escape mediante un helicóptero que partió desde las terrazas de la Casa Rosada, y el posterior gobierno interino a cargo de Eduardo Duhalde, que ante lo sucedido se convirtió en senador en ejercicio de la Presidencia, vislumbraban un futuro comicio plagado de necesidades planteadas desde un pueblo cansado de la corrupción y el desgaste político.
Para presentarse como candidato a las elecciones presidenciales, Néstor Kirchner debió luchar con diferentes figuras provenientes del propio Partido Justicialista, que deseaban presentarse en los comicios para ocupar el mayor cargo. Entre ellos se encontraban el ex presidente Carlos Menem, los gobernadores de las provincias de Córdoba, José Manuel de la Sota, de Salta, Juan Carlos Romero, y de San Luis, Adolfo Rodríguez Saá.
Antes de las elecciones internas del Partido Justicialista que llevarían a la definición del candidato a presidente, el mandatario interino Eduardo Duhalde, que en esos momentos era una de las figuras más importantes del movimiento, intentó apoyar a distintos candidatos, en primer lugar a Carlos Reutemann, luego a José Manuel De La Sota, para finalmente llegar a un acuerdo con Néstor Kirchner, y poner su voto a favor para el gobernador de Santa Cruz.
No obstante, a pesar de contar con el apoyo de Duhalde, aparecieron dentro del partido diferentes propuestas que lograron el apoyo de distintos sectores, por lo que surgieron tres figuras que competían por la candidatura: Néstor Kirchner, Carlos Menem y Adolfo Rodríguez Saá.
Ante esta difícil situación, los congresistas del Partido Justicialista decidieron solucionar el conflicto a través de la suspensión de las elecciones internas, y permitiendo que los tres precandidatos se presentaran a la elección general.
Si bien en un principio Néstor mantenía una posición desfavorable en las encuestas, ya que la opinión pública no conocía lo suficiente al candidato, lo cierto es que su perfil público comenzó a crecer rápida y exponencialmente en el momento en que se comenzó a trazar una figura política que lo definía como un verdadero socialdemócrata, diferenciándose de esta manera con el resto de las estrategias políticas que habían sido aplicadas hasta el momento.
Poniendo en primer plano a la sociedad, en relación a la producción, la justicia, la educación, el trabajo, la equidad y la salud, Néstor Kirchner logró una popularidad inmediata, que se tradujo rápidamente en el cariño del pueblo, que había depositado sus esperanzas en este nuevo personaje polìtico.
Finalmente, el 27 de abril de 2003, Néstor Kirchner se presentó como candidato a la presidencia de la nación a través del llamado Frente para la Victoria, obteniendo sólo el 22% de los votos, y quedando en segundo lugar después de Carlos Menem con el 24%.
Debido a que ninguno de los dos candidatos alcanzó el mínimo necesario para acceder a la presidencia, ya que se requieren el 45% de los votos, por lo que Kirchner y Menem debían volver a disputarse el cargo a través de un ballotage, pero el mismo jamás tuvo lugar, debido a que Menem decidió renunciar a su candidatura.
De esta manera, Néstor Kirchner se convirtió en el Presidente de los Argentinos, realizando su juramente ante el Congreso de la Nación el 25 de mayo de 2003, cargo que ocupó hasta el año 2007.
A partir de la asunción de Kirchner, el presidente comenzó a desarrollar una política económica diseñada bajo las pautas establecidas por la estrategia del Roberto Lavagna, quien continúo en su cargo de ministro de economía, en el cual había sido asignado durante el gobierno interino de Eduardo Duhalde.
Entre otros aspectos, esta política económica mantenía la devaluación de la moneda, a través de la participación permanente del Banco Central con la compra de divisas. Por otra parte, las exportaciones lograron permitir un notable crecimiento económico. Asimismo se estableció un acuerdo para canjear la deuda soberana por nuevos bonos indexados por la inflación y el índice de crecimiento económico.
Por otro lado, Kirchner resolvió cancelar la totalidad de la deuda con el Fondo Monetario Internacional, por un monto de 9.810 millones de dólares, con el fin de terminar con la presión de este organismo sobre las políticas económicas nacionales.
Gracias a estos mecanismos y métodos, en los inicios de la presidencia de Néstor Kirchner fue posible la disminución en los índices de pobreza y desempleo.
No obstante, existen diversas opiniones al respecto, ya que muchos especialistas en la materia suelen señalar que el crecimiento económico registrado en el país no guarda relación con las políticas económicas adoptadas por el presidente Kirchner, sino simplemente con el escenario mundial y sus tendencias.
Por su parte, los expertos que suelen apoyar la labor de Kirchner en el poder, aseguran que el cambio radical que se vivió en país a principios de este siglo están íntimamente relacionados con la política económica implementada por el mandatario, que logró convertir a Argentina en uno de los país más estables de la región.
Pero a manera de homenaje, no sólo cabe recordar su arduo trabajo par mejorar el aspecto económico del país, ya que además Néstor Kirchner fue un promotor permanente de los Derechos Humanos, la educación, la salud y el bienestar social.
Gracias a su estrategia de gobierno, Néstor logró el apoyo de importantes figuras políticas de todo el mundo, como por ejemplo Lula, de Brasil, Evo Morales de Bolivia, Michelle Bachelet de Chile, Rafael Correa de Ecuador y Hugo Chávez de Venezuela, entre otros, y al mismo tiempo se supo ganar poderosos enemigos como el ex presidente de los Estados Unidos, George W. Bush.
Llegando al término de su mandato, Néstor Kirchner decidió no volverse a postular como candidato en las elecciones de 2007, dejando este lugar a su esposa, en aquel momento senadora Cristina Fernández, quien el 10 de diciembre de 2007 asumió como presidente de la nación para continuar con la labor iniciada por su marido y compañero de toda la vida.
Como ex presidente, se vio la cara mas controvertible y polémica de Néstor. La presidente, su mujer comenzaba una gestión con un alto nivel de popularidad en gran parte heredado de la presidencia del mismo Kirchner. Sin embargo, en marzo del '08 el Kirchnerismo se embarca en una batalla épica contra los sojeros y acopiadores de cereales de la Argentina. En esta oportunidad se vio el mas descanado Néstor: batallador, líder nato, irascible, nunca componedor, guerrero, inflexible e incansable. Es decir, un jacobino. Su extremismo y energías parecían imperturbables. Sus enemigos, los enemigos del pueblo. La batalla acababa cuando en la madrugada del 17 de julio, un pusilánime vicepresidente anunciaba su "voto no positivo" y tumbaba el proyecto de retenciones al agro del Kirchnerismo. Muchos vieron en esta derrota el final de Néstor y su proyecto. El golpe era durísimo, pero el santacruceño jamás se vio a si mismo derrotado. Con nuevos bríos anunciaba que "el proyecto se profundizaba" y que las batallas continuarían. Así en junio del '09 enfrentaba una elección parlamentaria crucial. Se volvió a ver a un Kirchner titánico y radical. Criticando a todos, luchando contra todos aun contra las defecciones de su propio partido, inventando candidaturas testimoniales . Planteaba otra vez el "todo o nada, el ganar o perder por goleada" No le alcanzarían los votos para imponerse. Otra vez la derrota lo acuciaba. Pero el gladiador no se rendía. Usando los meses ganados por adelantar la elección , luchó otra vez una nueva y monumental batalla: la ley de medios audiovisuales. Medida revolucionaria que democratizaba todo el espectro radio-televisivo y ponía una brida al poder de uno de los grupos mas influyentes del país, el Grupo Clarín. Impulsó leyes mientras tuvo mayoría en el Congreso y se atrincheró en la 1era. minoría cuando perdió su preeminencia allí.
En su último año de vida se lo vio igual que en los anteriores: radical y batallador. Pero su salud empeoraba. A lo largo del año tuvo 2 accidentes cardio circulatorios. Kirchner pensó que podría doblegar a su cuerpo igual que aun rival político o a un colaborador levantisco. Pero el corazón no le dio tregua. Sus ultimas semanas las pasó luchando contra encuestas que no le daban chances de ser reelegido en 1era. vuelta, contra un sindicalismo combativo , contra los enemigos de siempre y contra un PJ levantisco. No le daría el cuero para mas. Moriría una mañana de octubre en Santa Cruz en medio de las criticas y las loas de una sociedad dividida. Algunos le acusaban de tener un estilo personalista, de gobernar con dosis de autoritarismo y hegemonía, un estilo agresivo de ruptura inducida y confrontación. Otros le agradecerán el tesón , la garra y la convicción perpetua por vencer e imponer el progresismo en la Argentina. Para algunos murió enfermo de poder. Para otros se inmoló por una sagrada causa. Su mejor definición parte de si mismo: "No pasarán a la historia aquellos que especulen, sino los que mas se la jueguen" (Néstor Kirchner en septiembre de 2010).
SEMBLANZAS. : Tanto Moreno como Kirchner parecen difuminarse y unirse. Sus personalidades se parecen. Presentaron caracteres apasionados y contradictorios. Parecieron nacer del fuego y morir quemados por él. En sus vidas impusieron el rigor de sus personalidades de voluntades inquebrantables. Prefirieron la lucha antes que el reposo, el barro antes que el plumón. Fueron radicales y compartieron una idea básica: "el todo o nada, el ganar o morir". Ambos fueron hijos de su tiempo y las coyunturas. Moreno ante la crisis de ruptura que representó la Revolución. Kirchner ante el desastre del 2001. Ambos fundaron épocas y estas épocas se acabaron con ellos. Fueron bisagras, principios y fines.
Como valoración final, creo que las personas reposadas y creyentes en las instituciones ya construidas, amigas de la conciliación y lo políticamente correcto verán en ellos "a jacobinos inclementes". Quienes valoren el fragor de la lucha, el quiebre de las viejas estructuras y el respeto de los ideales y el sacrificio personal verán en ellos héroes. La decisión, como en toda lectura histórica depende exlusivamente de él, del lector, único juez de todo.
MARIANO MORENO (1778/1811):
Nació en Buenos Aires el 23 de septiembre de 1778. Su padre, Manuel Moreno y Argumosa, oriundo de Santander (España) quien llega a Buenos Aires en 1776 y se casa con doña María de¡ Valle, porteña. Tendrán 14 hijos , Mariano fue el mayor. Cursó estudios de latín, lógica y filosofía en el Real Colegio de San Carlos. Mariano se mostraba como un niño serio y taciturno, estudioso y responsable, tal era su constricción e intelectualidad que el franciscano Fray Cayetano Rodríguez le brindó ' su amistad y puso a disposición la biblioteca del convento.
El silencioso e imprescindible encontronazo con su destino se da a los 22 años al irse al Alto Perú a estudiar leyes. Recaerá en la Universidad de Chuquisaca (actual Sucre), máximo centro de estudios de la América española y caldera de pensadores y revolucionarios patriotas americanos. Si bien su disciplina con el estudio no decayó un ápice, será en el Alto Perú en donde Moreno conocerá la filosofía del iluminismo y hará suyo su ideario para siempre. Lee a Montesquieu, Voltaire, Diderot, Rousseau y otros pensadores europeos de la época. Estudia el idioma inglés y el francés para poder comprender a los autores que escribían en dichas lenguas, por lo que también ofició de traductor. Una de las obras que tradujo fue el libro "El contrato social" de Rousseau. Dedicó varios años a traducir la obra de éste. Con tales armas incorporadas, el futuro secretario de la junta se hará un liberal furioso y un rotundo defensor de la soberanía popular. Su apego a la doctrina ilustrada lo llevará cada vez mas a repudiar con vigor al absolutismo y los abusos de la Corona para con los americanos. Era un progresista convencido y un luchador nato. Será a comienzos del siglo XIX cuando diga: "Si los pueblos no se ilustran, si no se vulgarizan sus derechos, si cada hombre no conoce lo que vale lo que puede y lo que se le debe, nuevas ilusiones sucederán a las antiguas, y después de vacilar algún tiempo entre mil incertidumbres, será tal vez nuestra suerte mudar de tiranos sin destruir la tiranía". un pensamiento singular y futurista que no deja de sorprender.
Otro hito en la vida de Moreno será cuando visite la fuente de las riquezas americanas de España: las minas del Cerro Rico de Potosí. En la ciudad de la plata, vería con particular horror la despiadada opresión que sufrían los pueblos amerindios bajo el yugo español. Tamaña experiencia lo radicalizaría aun mas. Serán estas visiones y este duro aprendizaje el que lo llevará a manifestar: " «Desde el descubrimiento empezó la malicia a perseguir unos hombres que no tuvieron otro delito que haber nacido en unas tierras que la naturaleza enriqueció con opulencia y que prefieren dejar sus pueblos que sujetarse a las opresiones y servicios de sus amos, jueces y curas. Se ve continuamente sacarse violentamente a estos infelices de sus hogares y patrias, para venir a ser víctimas de una disimulada inmolación. Se ven precisados a entrar por conductos estrechos y subterráneos cargando sobre sus hombros los alimentos y herramientas necesarias para su labor, a estar encerrados por muchos días, a sacar después los metales que han excavado sobre sus propias espaldas, con notoria infracción de las leyes, que prohíben que aún voluntariamente puedan llevar cargas sobre sus hombros, padecimientos que, unidos al mal trato que les es consiguiente, ocasionan que de las cuatro partes de indios que salen de la mina, rara vez regresen a sus patrias las tres enteras» ". Palabras proféticas, humanas y lúcidas que ya permiten observar el ideario revolucionario, americano y fuertemente independentista del futuro prócer de Mayo.
Finalmente, regresa a Chuquisaca en agosto de 1802 para presentar en la Academia Carolina una monografía titulada: "Disertación jurídica sobre el servicio personal de los indios en general y sobre el particular de yanaconas y mitarios". Se trataba de una obra de carácter político, del primer escrito en el cual critica la organización colonial. Con palabras encendidas, Moreno custionó las relaciones imperantes en esa sociedad; atacó a los encomenderos y a los funcionarios que habían tergiversado el espíritu de las leyes de las Indias y pide a la Audiencia que acabe con los abusos y la servidumbre. A fines de 1802 se recibiría de abogado. Ejerce su profesión en la ciudad para volver junto a su reciente esposa, María Guadalupe Cuenca, de 15 años de edad, y su recién nacido hijo a Buenos Aires a mediados de 1805.
Se mostrará reacio a aceptar la dominación inglesa entre 1806 y 1807 como también a aceptar la situación imperante a la que España sometía al Río de la Plata. Así, previo a 1810 un importante grupo de estancieros, que no se sentían adecuadamente representados en el Cabildo, le pidió a Moreno que defendiera la apertura económica, para lo cual publicó una Representación de los Hacendados, en que promovía el libre cambio, atacaba los privilegios de los monopolistas, y promovía el interés exportador de los ganaderos.
El destino le reservaba a Moreno sus laureles. Hacia 1810 España caía casi íntegramente en manos francesas y la soberanía de los pueblos quedaba vacante. Así, en Mayo del '10, se comenzaría a debatir con fuerza que hacer con la autoridad del virrey. Y si bien en los debates del 22 de mayo Moreno estuvo ausente se destacaba su amigo y correligionario Juan José Castelli. Una vez instalada la Junta de 9 miembros el 25 de mayo, Moreno pasaba a ser Secretario de la Junta y alma mater del nuevo gobierno.
Ante la difícil situación, la Junta tenía una ardua labor. Los problemas eran múltiples y las soluciones imprevisibles. Conservadores y realistas coaligados en el interior. Españoles monopolistas furiosos con la Junta, oportunistas delincuentes , provincianos desconfiados, localismos etc. Pero nada arredró el carácter apasionado del Secretario. Su ideal primero era de progreso. Pretendía dotar de instituciones liberales al país, desarrollarlo económicamente, igualar a todos sus habitantes ante la ley. Apoyarse en la ciencia y la filosofía. Es decir terminar con 300 años de atraso y desigualdad. Para lograr tamaña y titánica tarea el Secretario gozaba de dotes personales incuestionables: una energía inextinguible, una pasión fogosa y denodada, inteligencia, erudición y valentía. Serían tanta su actividad y ganas de cambiarlo todo que rápidamente sería tachado de Jacobino.
Fue el autor de la proclama del día 28 de mayo, por la que la Junta explicaba su instalación a los pueblos del interior y a los gobiernos del mundo, y llamaba a los representantes de las demás ciudades a incorporarse a la misma.
En sólo 7 meses, su nombre quedó unido a una larga lista de realizaciones revolucionarias: estableció una oficina de censos y planificó la formación de una Biblioteca Pública Nacional; reabrió los puertos de Maldonado (Uruguay), Ensenada y Carmen de Patagones; mediante varios decretos, liberó de las antiguas restricciones el comercio y las explotaciones mineras. Intentó regular el ejercicio del patronato sobre la Iglesia, estableció las ordenanzas militares para los oficiales y cadetes, creó nuevas compañías de voluntarios y organizó la policía municipal.
Fundó y dirigió la Gazeta de Buenos Ayres, el periódico oficial, desde el cual publicó sus ideas. Casi todas las semanas publicaba largas y detalladas notas de gobierno, que reunidas llenan cientos de páginas. Publicó un decreto de libertad de prensa según el cual se podía publicar por la prensa cualquier cosa que no ofendiera la moral pública, ni atacara a la Revolución ni al gobierno. Pero sin dudas su mas famosa y discutida acción fue el Plan de Operaciones (atribuido también e Belgrano y pensado durante años como falso). En este, dejaba entrever su rígida postura de defensa de la revolución, su radicalismo. No dudó en usar la fuerza para sostener sus ideales ni le faltaron energías para hacerlo . En el mismo se detallan metas y estrategias que debería seguir la Primera Junta, y cómo tratar a los partidarios, los opositores y los neutrales. En líneas generales, se plantean cursos de acción muy duros para defender la independencia con una tendencia a parecerse mucho al modelo jacobino de la revolucion francesa ya que se halla imbuido de una carácter netamente ofensivo y sistemático frente a todo poder no revolucionario en Sudamérica.
Otro aspecto conocido del revolucionario fue su enfrentamiento con el Presidente de la Junta Cornelio Saavedra. Se dice con incuestionable veracidad que el carácter fogoso y revolucionario de Moreno no era compartido para nada por el afable Saavedra. Es fácil comprender que Moreno representaba los cambios rápidos y Saavedra la conservación del orden establecido. Pronto ambas figuras chocarían y representarían bandos completamente en pugna. Moreno el progreso y el radicalismo independentista, Saavedra el cambio lento , pausado y el pragmatismo que muchos pedía. Sin embargo, frente las posturas presentadas por cada uno, es claro quien soñaba con la independencia y la igualdad y quien se pronunciaba por la oxigenación de las antiguas ataduras.
Lo cierto es que a finales de 1810, cuando los diputados del interior se integrarían a la Junta en vez de constituirse en Asamblea Constituyente y al no estar de acuerdo con los hechos acaecidos, Moreno renunciaba a su puesto en la Junta y partía en misión diplomática hacia Europa. Moriría en oscuras circunstancias en alta mar siendo arrojado su cadáver al océano envuelto en una bandera inglesa (la del barco) tal y como mandaban los reglamentos de la época. La mejor definición a tan gran hombre la dio su acérrimo rival C. Saavedra: "Hacía falta tanta agua para apagar tanto fuego"
NÉSTOR CARLOS KIRCHNER (1950/2010) :
Nestor Kirchner nace un 25 de febrero de 1950 (mismo dia que el Libertador San Martín) en la ciudad de Río Gallegos provincia de Santa Cruz. Segundo hijo del matrimonio conformado por un argentino, homónimo del pequeño Néstor, y una chilena descendiente de croatas llamada María Ostoić, compartió su feliz infancia junto a sus hermanas Alicia y María Cristina. Su familia poseía un nivel económico medio, perteneciente a aquel desaparecido grupo social que conformaban las familias de clase media, por lo que el pequeño Néstor fue educado en prestigiosas escuelas públicas de aquella localidad de Río Gallegos, donde realizó los estudios primarios y secundarios. Desde niño presentó 2 problemas físicos que lo marcarían para toda la vida: un problema congénito en su paladar (origen de su seseo) y una enfermedad mal curada le provocaría estrabismo en uno de sus ojos. Sin embargo ambos defectos no le impidieron desarrollar una de los mas claras aristas de su personalidad: su arrolladora voluntad. El interés político le llegó muy temprano como solía suceder frecuentemente entre los jóvenes adolescentes en aquellas épocas donde se sentía la necesidad de participar activamente en los cambios que requería el país. Admiró a Perón pero mas que al líder justicialista admiraría el lado luchador y popular de Evita. Personaje con la cual compartió en vida mas similitudes personales. Así, no resulta raro verlo junto a la organización de izquierda Montoneros. Así fue que Néstor se inició en política convirtiéndose en militante activo del Movimiento Justicialista, dentro del grupo de la Juventud Peronista, cuyos miembros se caracterizaban por mantener una ideología de izquierda que se oponía violentamente al entonces gobierno militar de la llamada Revolución Argentina. Sus ansias por hacerse de una profesión que pudiese conjugarse con la política y poner en práctica sus incipientes utopías de juventud lo llevaron a abandonar Rio Gallegos para realizar los estudios en la carrera de Derecho de la Universidad Nacional de La Plata, logrando convertirse en abogado en el año 1976.
Su permanente postura política lo llevo a ser detenido en varias oportunidades, e incluso a principios del año 1976, durante el gobierno de Isabel Martínez de Perón, fue encarcelado junto a su amigo, el director Héctor Olivera, por el lapso de un mes en la ciudad de Río Gallegos. En medio del contexto nacional a raíz del denominado Proceso de Reorganización Nacional, Néstor decidió regresar definitivamente a su ciudad natal, pero esta vez acompañado de su joven esposa Cristina Fernández, a quien conoció mientras llevaba a cabo sus estudios en La Plata.
Durante un período de tiempo, Néstor Kirchner decidió abandonar su militancia política, y dedicarse exclusivamente a ejercer su profesión, en vistas de las dificultadas que habían comenzado a surgir para los seguidores de Perón. Eran épocas de plomo, el solo hecho de ser sospechado de opositor era una sentencia de muerte en una sociedad tiranizada por una dictadura asesina. Sin embargo, sus ideas y sueños continuaban presentes en su mente, moldeándose para dar lugar a un renovado hombre de política, que regresó a las filas del Justicialismo cuando nuestro país retornó a la democracia, en el año 1983 con el gobierno de Raúl Alfonsín.
Fue precisamente durante ese año, que Néstor Kirchner se desenvolvió como funcionario del gobierno de su provincia natal, convirtiéndose posteriormente en presidente de la Caja de Previsión Social de la región. Sus ideal y proyectos no tardaron en ser considerados demasiado controvertidos por sus pares y superiores, por lo que fue inmediatamente forzado a renunciar a su cargo de presidente en la Caja de Previsión Social a raíz de las estrategias financieras propuestas, que se contradecían con los proyectos del entonces gobernador de la provincia de Santa Cruz.
Muchos expertos consideran que fue precisamente este episodio el que le permitió a Kirchner dar su primer paso fuerte en el ámbito político, debido a que a partir de dicha controversia comenzó a ser reconocido por la opinión pública de su región.
Pocos años después de aquel incidente, puntualmente en 1987, Néstor logró convertirse en el intendente municipal de la ciudad de Río Gallegos, gestión que se extendió hasta 1991, y que le dio la oportunidad de hacer conocer sus ideales, logrando por supuesto un fuerte apoyo de la población, que en 1991 no dudó en convertirlo, mediante su voto, en gobernador de la provincia de Santa Cruz, manteniéndose en dicho cargo hasta el 2003.
Su desempeño como gobernador le valió la admiración popular, pero al mismo tiempo la generación de enemigos políticos, que ya vislumbraban un contrincante poderoso y fuerte que podía derrumbar sus ambiciones políticas.
Si bien su labor en el cargo ha sido en varias oportunidades criticada por los más destacados analistas políticos, quienes aseguran que la gestión de Néstor Kirchner en la gobernación de Santa Cruz no distó demasiado del desenvolvimiento llevado a cabo por otros gobernadores peronistas, lo cierto es que el pueblo reconoció en él a un hombre joven que podía ofrecer grandes oportunidades para su país.
Durante su mandato como gobernador, si bien existen algunos aspectos criticables, lo cierto es que logró mantener el equilibrio económico de la región, e incluso alcanzar el superávit fiscal.
No obstante fue criticado en reiteradas oportunidades, debido a su política comercial, que alentaba las inversiones extranjeras en la zona, en el ámbito del turismo y la minería, por lo que fue acusado de beneficiarse de las regalías petroleras de la provincia.
Cuando en el año 1995, Néstor Kirchner volvió a presentarse como candidato para la gobernación de Santa Cruz, y mediante la figura legal de reelección mediante las reformas a la Constitución Provincial, continúo en su cargo hasta el año 2003, logrando así dos mandatos consecutivos. Luego de los sucesos acaecidos durante el gobierno de Fernando De La Rua, de quien todos recuerdan su escape mediante un helicóptero que partió desde las terrazas de la Casa Rosada, y el posterior gobierno interino a cargo de Eduardo Duhalde, que ante lo sucedido se convirtió en senador en ejercicio de la Presidencia, vislumbraban un futuro comicio plagado de necesidades planteadas desde un pueblo cansado de la corrupción y el desgaste político.
Para presentarse como candidato a las elecciones presidenciales, Néstor Kirchner debió luchar con diferentes figuras provenientes del propio Partido Justicialista, que deseaban presentarse en los comicios para ocupar el mayor cargo. Entre ellos se encontraban el ex presidente Carlos Menem, los gobernadores de las provincias de Córdoba, José Manuel de la Sota, de Salta, Juan Carlos Romero, y de San Luis, Adolfo Rodríguez Saá.
Antes de las elecciones internas del Partido Justicialista que llevarían a la definición del candidato a presidente, el mandatario interino Eduardo Duhalde, que en esos momentos era una de las figuras más importantes del movimiento, intentó apoyar a distintos candidatos, en primer lugar a Carlos Reutemann, luego a José Manuel De La Sota, para finalmente llegar a un acuerdo con Néstor Kirchner, y poner su voto a favor para el gobernador de Santa Cruz.
No obstante, a pesar de contar con el apoyo de Duhalde, aparecieron dentro del partido diferentes propuestas que lograron el apoyo de distintos sectores, por lo que surgieron tres figuras que competían por la candidatura: Néstor Kirchner, Carlos Menem y Adolfo Rodríguez Saá.
Ante esta difícil situación, los congresistas del Partido Justicialista decidieron solucionar el conflicto a través de la suspensión de las elecciones internas, y permitiendo que los tres precandidatos se presentaran a la elección general.
Si bien en un principio Néstor mantenía una posición desfavorable en las encuestas, ya que la opinión pública no conocía lo suficiente al candidato, lo cierto es que su perfil público comenzó a crecer rápida y exponencialmente en el momento en que se comenzó a trazar una figura política que lo definía como un verdadero socialdemócrata, diferenciándose de esta manera con el resto de las estrategias políticas que habían sido aplicadas hasta el momento.
Poniendo en primer plano a la sociedad, en relación a la producción, la justicia, la educación, el trabajo, la equidad y la salud, Néstor Kirchner logró una popularidad inmediata, que se tradujo rápidamente en el cariño del pueblo, que había depositado sus esperanzas en este nuevo personaje polìtico.
Finalmente, el 27 de abril de 2003, Néstor Kirchner se presentó como candidato a la presidencia de la nación a través del llamado Frente para la Victoria, obteniendo sólo el 22% de los votos, y quedando en segundo lugar después de Carlos Menem con el 24%.
Debido a que ninguno de los dos candidatos alcanzó el mínimo necesario para acceder a la presidencia, ya que se requieren el 45% de los votos, por lo que Kirchner y Menem debían volver a disputarse el cargo a través de un ballotage, pero el mismo jamás tuvo lugar, debido a que Menem decidió renunciar a su candidatura.
De esta manera, Néstor Kirchner se convirtió en el Presidente de los Argentinos, realizando su juramente ante el Congreso de la Nación el 25 de mayo de 2003, cargo que ocupó hasta el año 2007.
A partir de la asunción de Kirchner, el presidente comenzó a desarrollar una política económica diseñada bajo las pautas establecidas por la estrategia del Roberto Lavagna, quien continúo en su cargo de ministro de economía, en el cual había sido asignado durante el gobierno interino de Eduardo Duhalde.
Entre otros aspectos, esta política económica mantenía la devaluación de la moneda, a través de la participación permanente del Banco Central con la compra de divisas. Por otra parte, las exportaciones lograron permitir un notable crecimiento económico. Asimismo se estableció un acuerdo para canjear la deuda soberana por nuevos bonos indexados por la inflación y el índice de crecimiento económico.
Por otro lado, Kirchner resolvió cancelar la totalidad de la deuda con el Fondo Monetario Internacional, por un monto de 9.810 millones de dólares, con el fin de terminar con la presión de este organismo sobre las políticas económicas nacionales.
Gracias a estos mecanismos y métodos, en los inicios de la presidencia de Néstor Kirchner fue posible la disminución en los índices de pobreza y desempleo.
No obstante, existen diversas opiniones al respecto, ya que muchos especialistas en la materia suelen señalar que el crecimiento económico registrado en el país no guarda relación con las políticas económicas adoptadas por el presidente Kirchner, sino simplemente con el escenario mundial y sus tendencias.
Por su parte, los expertos que suelen apoyar la labor de Kirchner en el poder, aseguran que el cambio radical que se vivió en país a principios de este siglo están íntimamente relacionados con la política económica implementada por el mandatario, que logró convertir a Argentina en uno de los país más estables de la región.
Pero a manera de homenaje, no sólo cabe recordar su arduo trabajo par mejorar el aspecto económico del país, ya que además Néstor Kirchner fue un promotor permanente de los Derechos Humanos, la educación, la salud y el bienestar social.
Gracias a su estrategia de gobierno, Néstor logró el apoyo de importantes figuras políticas de todo el mundo, como por ejemplo Lula, de Brasil, Evo Morales de Bolivia, Michelle Bachelet de Chile, Rafael Correa de Ecuador y Hugo Chávez de Venezuela, entre otros, y al mismo tiempo se supo ganar poderosos enemigos como el ex presidente de los Estados Unidos, George W. Bush.
Llegando al término de su mandato, Néstor Kirchner decidió no volverse a postular como candidato en las elecciones de 2007, dejando este lugar a su esposa, en aquel momento senadora Cristina Fernández, quien el 10 de diciembre de 2007 asumió como presidente de la nación para continuar con la labor iniciada por su marido y compañero de toda la vida.
Como ex presidente, se vio la cara mas controvertible y polémica de Néstor. La presidente, su mujer comenzaba una gestión con un alto nivel de popularidad en gran parte heredado de la presidencia del mismo Kirchner. Sin embargo, en marzo del '08 el Kirchnerismo se embarca en una batalla épica contra los sojeros y acopiadores de cereales de la Argentina. En esta oportunidad se vio el mas descanado Néstor: batallador, líder nato, irascible, nunca componedor, guerrero, inflexible e incansable. Es decir, un jacobino. Su extremismo y energías parecían imperturbables. Sus enemigos, los enemigos del pueblo. La batalla acababa cuando en la madrugada del 17 de julio, un pusilánime vicepresidente anunciaba su "voto no positivo" y tumbaba el proyecto de retenciones al agro del Kirchnerismo. Muchos vieron en esta derrota el final de Néstor y su proyecto. El golpe era durísimo, pero el santacruceño jamás se vio a si mismo derrotado. Con nuevos bríos anunciaba que "el proyecto se profundizaba" y que las batallas continuarían. Así en junio del '09 enfrentaba una elección parlamentaria crucial. Se volvió a ver a un Kirchner titánico y radical. Criticando a todos, luchando contra todos aun contra las defecciones de su propio partido, inventando candidaturas testimoniales . Planteaba otra vez el "todo o nada, el ganar o perder por goleada" No le alcanzarían los votos para imponerse. Otra vez la derrota lo acuciaba. Pero el gladiador no se rendía. Usando los meses ganados por adelantar la elección , luchó otra vez una nueva y monumental batalla: la ley de medios audiovisuales. Medida revolucionaria que democratizaba todo el espectro radio-televisivo y ponía una brida al poder de uno de los grupos mas influyentes del país, el Grupo Clarín. Impulsó leyes mientras tuvo mayoría en el Congreso y se atrincheró en la 1era. minoría cuando perdió su preeminencia allí.
En su último año de vida se lo vio igual que en los anteriores: radical y batallador. Pero su salud empeoraba. A lo largo del año tuvo 2 accidentes cardio circulatorios. Kirchner pensó que podría doblegar a su cuerpo igual que aun rival político o a un colaborador levantisco. Pero el corazón no le dio tregua. Sus ultimas semanas las pasó luchando contra encuestas que no le daban chances de ser reelegido en 1era. vuelta, contra un sindicalismo combativo , contra los enemigos de siempre y contra un PJ levantisco. No le daría el cuero para mas. Moriría una mañana de octubre en Santa Cruz en medio de las criticas y las loas de una sociedad dividida. Algunos le acusaban de tener un estilo personalista, de gobernar con dosis de autoritarismo y hegemonía, un estilo agresivo de ruptura inducida y confrontación. Otros le agradecerán el tesón , la garra y la convicción perpetua por vencer e imponer el progresismo en la Argentina. Para algunos murió enfermo de poder. Para otros se inmoló por una sagrada causa. Su mejor definición parte de si mismo: "No pasarán a la historia aquellos que especulen, sino los que mas se la jueguen" (Néstor Kirchner en septiembre de 2010).
SEMBLANZAS. : Tanto Moreno como Kirchner parecen difuminarse y unirse. Sus personalidades se parecen. Presentaron caracteres apasionados y contradictorios. Parecieron nacer del fuego y morir quemados por él. En sus vidas impusieron el rigor de sus personalidades de voluntades inquebrantables. Prefirieron la lucha antes que el reposo, el barro antes que el plumón. Fueron radicales y compartieron una idea básica: "el todo o nada, el ganar o morir". Ambos fueron hijos de su tiempo y las coyunturas. Moreno ante la crisis de ruptura que representó la Revolución. Kirchner ante el desastre del 2001. Ambos fundaron épocas y estas épocas se acabaron con ellos. Fueron bisagras, principios y fines.
Como valoración final, creo que las personas reposadas y creyentes en las instituciones ya construidas, amigas de la conciliación y lo políticamente correcto verán en ellos "a jacobinos inclementes". Quienes valoren el fragor de la lucha, el quiebre de las viejas estructuras y el respeto de los ideales y el sacrificio personal verán en ellos héroes. La decisión, como en toda lectura histórica depende exlusivamente de él, del lector, único juez de todo.

