En el otoño de 1837 la goleta del coronel Vyse se estrelló frente a las costas de Cartagena con un botín legendario: el sarcófago de Micerinos, todavía hundido en España
Micerino, Menkaura, hijo de Keops, fue uno de los faraones de la cuarta dinastía del Antiguo egipto. Reinó del 2511 al 2483 antes de Cristo y construyó su pirámide en Giza, junto a la de su padre,Keops, y su tío Kefrén.De esos tres monumentos funerarios, la pirámide de Micerino, llamada la Divina Pirámide y la Tercera Pirámide de Giza, es la más pequeña (menos de un cuarto del área de la Gran Pirámide de Keops, 66 metros de altura por 146 metros la de su padre) y está inacabada.
Micerino fue, el último faraon importante de la IV dinastía. Su sucesor, el geómetra y astrónomo Shepseskaf, fue enterrado en Saqqara y ya no disfrutó de una pirámide al viejo estilo.
El sarcófago de Micerino fue hallado dentro de su pirámide, en una cámara mortuoria de granito, por el coronel Howard Vyse: un sarcófago impresionante, de basalto, con los lados cubiertos por el tipo de decoración del Imperio Antiguo denominado " fachada de palacio", pues simula un edificio noble.
El sarcófago estaba vacío, pero Vyse encontro huesos humanos y los restos de un ataúd de madera antropomorfo con el sello de Micerinos (el carbono 14, sin embargo, ha probado que ni el ataúd ni los huesos corresponden a la época de Micerino, lo que aumenta el misterio de ese hallazgo).
El sarcófago de basalto fue enviado a Inglaterra en el mercante Beatrice, hundido, según recoge el prestigioso egiptólogo I. E. S. Edwards en su célebre The pyramids of Egypt, "en algún lugar entre Malta, de donde zarpó el 30 de octubre de 1838, y el puerto español de Cartagena".