

ANCAS DE RANA
ALGO DE HISTORIA
A pesar de ser un plato de un consumo racionado en Aragón, comenzó a expandirse cuando se empezaron a cazar ranas en balsas, estanques y acequias. El método de captura era bien sencillo: se utilizaban alfileres doblados a modo de anzuelos en los que se ensartaban trapitos rojos, lo que se denominó pescar con “mangueta”. Su irrupción en la cocina fue rápida y pronto rivalizaron con otros productos como cangrejos de río. Incluso se cree que la Zarracatralla de Borja incluía en su origen ancas de rana.
ANCAS DE RANA, EN EL PUNTO DE MIRA DE ADMIRADORES Y DETRACTORES
Las ancas son las piernas traseras de la rana que constituyen la única parte comestible de ésta. Se presentan unidas y sin piel y se suelen preparar fritas, al ajillo, al vino blanco, a la Meunière… siguen estando a la orden del día porque resultan muy apreciadas por unos y totalmente rechazadas por otros.

INGREDIENTES
· 750 gr de ancas de rana
· 1 cucharadita de perejil picado
· 1 punta de guindilla
· 8 dientes de ajo
· 3 dl de aceite
· Sal
PREPARACIÓN
Lavar bien las ancas de rana y secarlas con un paño de cocina. Posteriormente, poner al fuego en una cazuela dos dientes de ajo troceados con dos cucharadas de aceite. Cuando los ajos estén fritos y dorados, retirarlos para, a continuación, echar las ancas y otros seis dientes de ajo picados finamente. Tras diez minutos a fuego vivo, echarle un poco de guindilla, perejil picado y sal.
PASO 1

Lavar bien las ancas de rana
PASO 2
Para ello introducirlas en un recipiente con agua
PASO 3
Colocarlas en un paño
PASO 4
Sacarlas
PASO 5
Freír dos dientes de ajo troceados
PASO 6
Retirar los ajos cuando estén dorados
PASO 7
Echar las ancas al aceite
PASO 8
Añadir seis dientes de ajo picados y dejar 10 minutos a fuego vivo
PASO 9
Incorporar el perejil picado y la sal
PASO 10
Añadir la guindilla
PASO 11: A DISFRUTAR QUE SABE A POLLO!!

