LES DEJO VARIAS ILUSIONES OPTICAS
1- Ilusion optica con sombra
Como se ve, cada rectángulo azul también está degradado (esta vez de izquierda a derecha) de modo que los vemos totalmente diferentes salvo que eliminemos los límites. Este efecto, relacionado con un fenómeno denominado inhibición lateral, prueba de nuevo que nuestro cerebro es bueno detectando los límites de las formas pero un poco torpe con los cambios de tonalidad.
2- Ilusión óptica con sombra: Diamantes locos
Antes de nada mira el vídeo. Observalo cuantas veces quieras y siempre tendrá el mismo efecto desconcertante. Sí. Todos los rombos son exactamente iguales aunque tu cerebro se empeñe en enviarte información engañosa (Aviso: Fíjate en el color, no en el tamaño). La frase que titula este post es del astrónomo Neil deGrasse Tyson, quien se quejaba en una conferencia reciente de que les llamemos "ilusiones ópticas" cuando en realidad no son más que fallos que comete nuestro cerebro al interpretar la realidad. ¿Quieres saber por qué vemos los rombos diferentes?
En realidad los rombos no tienen un color uniforme, sino que son más claros en la parte superior y se van oscureciendo gradualmente hacia abajo. Basta colocar un dedo en el medio de cada rombo para comprobarlo. La presencia de los rombos blancos arriba hace que los de la parte superior parezcan más oscuros de lo que son. Nuestra mente establece referencias entre unos y otros y hace que los veamos totalmente distintos. Es la manera en que percibimos el color y las formas lo que nos engaña. O dicho de otra forma, somos buenos con los límites y malos con los tonos.
En realidad los rombos no tienen un color uniforme, sino que son más claros en la parte superior y se van oscureciendo gradualmente hacia abajo. Basta colocar un dedo en el medio de cada rombo para comprobarlo. La presencia de los rombos blancos arriba hace que los de la parte superior parezcan más oscuros de lo que son. Nuestra mente establece referencias entre unos y otros y hace que los veamos totalmente distintos. Es la manera en que percibimos el color y las formas lo que nos engaña. O dicho de otra forma, somos buenos con los límites y malos con los tonos.
Este otro ejemplo muestra un caso parecido al primero
Los cuadros A y B parecen completamente diferentes, ¿verdad? Pues en realidad son del mismo color compruébalo:
La explicación es parecida a los casos anteriores. Para apreciar las formas y el límite de los objetos, nuestro sistema visual realiza pequeños ajustes y tiende a ignorar los cambios graduales de luz. De este modo, la proximidad de un tono a otro hace que se confíe y que perciba los colores de un modo subjetivo. Útil para nuestra supervivencia, pero definitivamente erróneo.
3- Ilusión óptica Jastrow
Fíjate bien en esta foto:
¿Cuál de las dos piezas es más grande? La de abajo, ¿no?
Pues aunque parezca increíble en realidad ambas piezas tienen el mismo tamaño. Échale un vistazo a este vídeo para comprobarlo:
¿Cuál de las dos piezas es más grande? La de abajo, ¿no?
Pues aunque parezca increíble en realidad ambas piezas tienen el mismo tamaño. Échale un vistazo a este vídeo para comprobarlo:
4- Diez ilusiones en dos minutos
5- La cara de Einstein
¿Qué es lo que está pasando aquí? La visión de una máscara hueca, vacía, es un estímulo que puede interpretarse de varias maneras. Podemos reconocer una cara cóncava, hueca, “excavada”. Pero podemos también interpretarlo como una cara convexa similar a las que encontramos todos los días en nuestra interacción social. Conforme la máscara gira, nuestros sentidos nos gritan: ¡Es un objeto hueco, es un volumen cóncavo! Pero, como dice Dawkins, el cerebro está cegado por su tozudo empeño en ver caras en todas partes, y grita más fuerte: ¡Es una cara, es una cara, es una cara! ¡Tiene que ser una cara! Como las caras son naturalmente convexas, se crea la ilusión de convexidad para la máscara hueca, y el modelo visual que acaba construyendo el cerebro es inquietante y extraño, una cara que “se traga” a otra cara que flota fantasmalmente en el aire.
6- Las espirales verde y azul…que en realidad son del mismo color
Tan increíble como cierto: las espirales verde y azul que tan claramente se distinguen en esta imagen en realidad… son del mismo color:
Lo mejor de este efecto visual es que como es tan nítido y a la par increíble resulta inevitable irse a Photoshop para comprobarlo pixel por pixel. Y entonces el efecto es doblemente acongojante: efectivamente los píxeles «azules» y «verdes» son exactamente del mismo color: #00FF96 en RGB, por dar el dato.
Ni el más alto nivel de zoom anula el efecto:
En palabras de Phil Plait de Bad Astronomy
La razón por la que se ven como diferentes colores es que nuestro cerebro juzga el color de un objeto no de forma absoluta sino comparándolo con los colores que le rodean. Las bandas espirales más delgadas que van en sentido contrario no son de un color uniforme como parecería a primera vista, sino que van cambiando según pasan por la zona de las espirales «azul» o «verde».
Lo mejor de este efecto visual es que como es tan nítido y a la par increíble resulta inevitable irse a Photoshop para comprobarlo pixel por pixel. Y entonces el efecto es doblemente acongojante: efectivamente los píxeles «azules» y «verdes» son exactamente del mismo color: #00FF96 en RGB, por dar el dato.
Ni el más alto nivel de zoom anula el efecto:
En palabras de Phil Plait de Bad Astronomy
La razón por la que se ven como diferentes colores es que nuestro cerebro juzga el color de un objeto no de forma absoluta sino comparándolo con los colores que le rodean. Las bandas espirales más delgadas que van en sentido contrario no son de un color uniforme como parecería a primera vista, sino que van cambiando según pasan por la zona de las espirales «azul» o «verde».
7- ¿Cuántos círculos puedes ver?
Una ilusión óptica preciosa, más que nada porque primero no se ve ninguno y en cuanto localizas uno luego aparecen otro, otro y mágicamente todos los demás… y es imposible dejar de ver entonces todos los que hay, que no son pocos precisamente.
8- La poderosa ilusión óptica de las mesas, de Roger Shepard
Los dos paralelogramos que forman la parte superior de las mesas son iguales, pero nuestro cerebro los interpreta como de diferentes formas y tamaños, jugando con la perspectiva. Y ciertamente que es una ilusión tan poderosa que aun sabiendo que son iguales es casi imposibles verlas o entenderlas mentalmente realmente como «iguales», por mucho que se intente.
Se puede comprobar que son iguales rotando una de las imágenes sobre la otra, con un programa de edición de imágenes:
Roger Shepard es el psicólogo que ideó esta ilusión óptica y la publicó en su libro Mind Siguts (1990)
9- Percepción de profundidad
The Room Illusion [YouTube, 90 seg.] es uno de los más asombrosos e impactantes fragmentos del maravilloso y altamente recomendable documental Brain Story (2000). Es una ilusión óptica de las mejores que otravezsopa haya visto. No hay trucos digitales ni de post-producción: es una escena real, rodada de una forma… especial. Es una ilusión tan buena, tan buena, que puedes verla una, y otra, y otra vez mientras los ojos engañan a tu cerebro continuamente.
En la secuencia, las niñas parecen cambiar de tamaño al moverse por la habitación. ¿Qué está sucediendo? En realidad se trata de una habitación construida de una manera… peculiar: su perspectiva está tremendamente deformada, incluyendo los muebles que contiene, el lado izquierdo que es más grande que el derecho y hasta algo de pendiente. Pero el ángulo de cámara se ha elegido cuidadosamente para que parezca normal en cada toma.
Nuestros ojos ven la escena y el cerebro interpreta que está ante una habitación, «y todas las habitaciones son rectas». Los movimientos de las niñas confunden al cerebro, porque parecen cambiar de tamaño, pero el cerebro tiene grabado tan profundamente que esa habitación «ha de ser como todas las demás habitaciones» que la mente prefiere creer… ¡que las niñas cambian de tamaño!
Lo que explica la narradora es que, en nuestra limitada percepción del mundo exterior, es tan importante lo que el cerebro espera ver como lo que realmente ve. Un ejemplo asombro de cómo nuestra memoria visual y nuestra imaginación pueden literalmentee influir en cómo pericibimos lo que tenemos delante de nuestros ojos.,
Es tan difícil salir de esta ilusión óptica de la habitación deformada que mucha gente sigue sin entender lo que sucede realmente, o cómo es la habitación, aun viéndolo muchas veces.
Esta construcción se llama La habitación de Ames (en la Wikipedia: Ames Room, con un plano de cómo se construye el efecto). Fue el oftalmólogo Adelbert Ames quien la creó en 1946 a partir de un concepto del médico y físico Hermann von Helmholtz. Una aplicación práctica de esta perspectiva forzada fue usarla en El Señor de los Anillos para conseguir que los hobbits parecieran pequeñitos al lado del mago Gandalf, especialmente en las secuencias de interiores.
En la secuencia, las niñas parecen cambiar de tamaño al moverse por la habitación. ¿Qué está sucediendo? En realidad se trata de una habitación construida de una manera… peculiar: su perspectiva está tremendamente deformada, incluyendo los muebles que contiene, el lado izquierdo que es más grande que el derecho y hasta algo de pendiente. Pero el ángulo de cámara se ha elegido cuidadosamente para que parezca normal en cada toma.
Nuestros ojos ven la escena y el cerebro interpreta que está ante una habitación, «y todas las habitaciones son rectas». Los movimientos de las niñas confunden al cerebro, porque parecen cambiar de tamaño, pero el cerebro tiene grabado tan profundamente que esa habitación «ha de ser como todas las demás habitaciones» que la mente prefiere creer… ¡que las niñas cambian de tamaño!
Lo que explica la narradora es que, en nuestra limitada percepción del mundo exterior, es tan importante lo que el cerebro espera ver como lo que realmente ve. Un ejemplo asombro de cómo nuestra memoria visual y nuestra imaginación pueden literalmentee influir en cómo pericibimos lo que tenemos delante de nuestros ojos.,
Es tan difícil salir de esta ilusión óptica de la habitación deformada que mucha gente sigue sin entender lo que sucede realmente, o cómo es la habitación, aun viéndolo muchas veces.
Esta construcción se llama La habitación de Ames (en la Wikipedia: Ames Room, con un plano de cómo se construye el efecto). Fue el oftalmólogo Adelbert Ames quien la creó en 1946 a partir de un concepto del médico y físico Hermann von Helmholtz. Una aplicación práctica de esta perspectiva forzada fue usarla en El Señor de los Anillos para conseguir que los hobbits parecieran pequeñitos al lado del mago Gandalf, especialmente en las secuencias de interiores.
10 - Las siguientes imagenes estan en blanco y negro.
Si se observa constantemente el punto negro del centro
de la imagen sin apartar la vista, las mismas adquiriran color
Si se observa constantemente el punto negro del centro
de la imagen sin apartar la vista, las mismas adquiriran color
Caso A

Caso B

11 - Sin Palabras

_______________________________________________________________
__________________________________________________________________________
_______________________________________________________________